Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

21 enero 2012

Geografía de una sonrisa

Algunos investigadores hablan de una “geografía de la sonrisa”. Al examinar las fotografías encontradas en 2000 páginas de redes sociales en Europa se encontró que, en esas fotografías, 55% de los ingleses sonreían contra solo 25% de los polacos y húngaros. Estas cifras no significan necesariamente que la gente de Europa del este son menos abiertas que sus contrapartes. De acuerdo a P. Svarota, el autor del estudio, la sociedad polaca valora el permanecer intalterado y tiene la convicción de que es inapropiado el disfrazar los sentimientos de uno detrás de expresiones faciales artificales.

Y aún más, la idea de que es deseable el portar una sonrisa constante, sincera o no, nos lleva rápidamente a ofrecer nada más que una sonrisa “Pan Am”, llamada así por los anuncios de la ya desaparecida aerolínea en que los modelos, hombres y mujeres, sonreían siempre rigidamente y solo con los labios, no con toda la cara.

La idea que debemos sonreír a cualquier costo es muy occidental. En el occidente, la gente tiende a sonreír automáticamente frente a una cámara y parece muy aceptable el siempre dar la impresión de estar felices. En Asia (tibetanos, indios, nepalis, cingaleses, etc.), es más común que cuando la gente es fotografiada posen de manera muy seria. Los tibetanos, por ejemplo, sonríen y ríen mucho, probablemente más que otras personas que he tenido la oportunidad de conocer. Pero si le tomas una foto a un tibetano, usualmente se paraliza inmediatamente con una expresión solemne que le parece más apropiada para pasar a la posteridad.

No es muy difícil, sin embargo, el intercambiar la seriedad por una gran sonrisa. Usualmente cuando hago un retrato, las primeras fotografías se ven muy serias. Luego, tan pronto bajo la cámara, la persona me da una gran sonrisa. Rápidamente tomo otra imagen con la esperanza de captar esa sonrisa pero el sujeto ha vuelto ha tornarse serio en un instante. Pero si continúo haciendo esto hasta que se convierta casi en un juego, siempre me premian con la imagen de una bella sonrisa.

Matthieu Ricard
Del libro fotográfico reciente 108 Sonrisas.


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