Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

18 febrero 2012

El caballo y el cerdo

Había una vez un criador de caballos al que le faltaba uno de una determinada raza. Un día se dio cuenta que su vecino tenía este caballo y lo convenció para que se lo vendiera.

Un mes después el caballo enfermó y llamó al veterinario que le dijo:

-"su caballo está con un virus y es necesario que tome este medicamento por tres días consecutivos. Después de los tres días veremos si ha mejorado, si no lo ha hecho no nos quedará más remedio que sacrificarlo".

En ese mismo momento un cerdo escuchaba la conversación. Al siguiente día le dieron el medicamento al caballo y se fueron. El cerdo se le acercó y le dijo:

-¡"fuerza amigo caballo" ! ¡¡¡Levántate de ahí sino vas a ser sacrificado!!!.

Al segundo día le dieron nuevamente el medicamento y se fueron. El cerdo se acercó y le dijo: -"¡vamos mi gran amigo! ¡¡ Levántate sino vas a morir, vamos yo te ayudo !!."

Al tercer día le dieron el medicamento y el veterinario dijo:

-"probablemente vamos a tener que sacrificarlo mañana porque puede contagiarle el virus a los demás caballos".

Cuando se fueron el cerdo se acercó y le dijo:

-"vamos amigo es ahora o nunca"

- ¡¡¡ Ánimo...fuerza...Yo te ayudo... vamos....un, dos, tres...despacio...ya casi...eso...eso...ahora corre despacio... más rápido... fantástico... corre... corre...!!!

-¡¡Venciste campeón!!!...

En eso llega el dueño del caballo y ve al caballo corriendo y dice:
-"¡¡ Milagro !! el caballo se ha curado... hay que hacer una fiesta...

¡¡vamos a matar al cerdo para celebrarlo!!"



Sabemos estar agradecidos porque nuestro Dios es la fuente principal de los milagros que experimentamos diariamente, pero nos olvidamos a menudo de que Dios usa las manos y los pies de personas ordinarias como usted y como yo para extender su favor, para hacer milagros, para hacer cosas extraordinarias.

Dios usa circunstancias, problemas, enfermedades, personas y lo que sea necesario para que seamos parte activa de los milagros diarios. Igual que el cerdo con el caballo, nuestra actitud debe ser proactiva, generosa, compasiva tanto en oración como en acción.

Al cerdo lo iban a matar para celebrar la sanidad del caballo por el que había trabajado tanto. Vaya paradoja. Pero no es similar a la situación que se da cuando hacemos un favor a alguien y nos paga mal.

Nuestra fe debe ser activa, no muerta. Nuestras obras deben hablar más fuerte que nuestras palabras. Ser testigo de los milagros de Dios, implica ser facilitador de la gracia, la compasión y el favor de Dios.

Por eso cuando extendamos nuestros brazos y recursos a otros hagámoslo con liberalidad, sin malicia, y sin esperar nada a cambio. Dios esta sonriendo desde el cielo cuando amamos y nos extendemos a otros como El.

Que hoy puedas ser un facilitador de los milagros diarios de Dios.


1 comentario:

  1. Muy bueno Edith..., muy bueno...
    Gracias por compartir...

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