Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

03 mayo 2014

El gusano y el escarabajo


Un gusano y un escarabajo eran amigos y se pasaban charlando largas horas. El escarabajo sabía que su amigo era muy limitado en movilidad, tenía visión muy restringida y era muy tranquilo comparado con los escarabajos. El gusano, por su parte, era muy consciente de que su amigo el escarabajo venía de otro ambiente, y de que, en comparación con los gusanos de su especie, comía cosas desagradables, era muy acelerado, tenía una imagen grotesca y hablaba con mucha rapidez.
Un día, los amigos del escarabajo empezaron a meterle ideas en la cabeza: “Tú siempre caminas mucho para ir a ver al gusano, pero él nunca viene a ti”. Y el escarabajo decidió poner a prueba esa amistad alejándose del gusano para esperar a que éste lo buscara.

Pasó el tiempo. Un día llegó la noticia de que el gusano estaba enfermo. El escarabajo decidió ir a verlo. En el camino se cruzó con varios insectos que le contaron de las diarias e infructuosas peripecias del gusano para intentar ir a ver a su amigo y preguntarle si algo le había pasado. Le contaron de cómo corría riesgos día a día, pasando cerca del nido de los pájaros. De cómo sobrevivió al ataque de las hormigas. Y así sucesivamente.

Llegó el escarabajo hasta el árbol donde estaba el gusano. Y al ver a su amigo, el gusano, dijo suavemente: “Cuánto me alegro de saber que te encuentras bien”.
El escarabajo sintió vergüenza por haber permitido que las opiniones de otros afectaran su amistad con el gusano. Al final entendió que el gusano, siendo tan diferente, tan limitado y tan distinto, igual era su amigo y nada más importaba. Y así aprendió varias lecciones ese día:
• La amistad está en ti y no en los demás. Si la cultivas en tu propio ser, encontrarás el gozo del amigo.
• El tiempo no condiciona las amistades. Tampoco lo hacen las razas ni las limitaciones propias o las ajenas.
• El tiempo y la distancia no son los factores que destruyen una amistad. La destruyen las dudas y nuestros temores.
• Cuando pierdes un amigo, una parte de ti se va con él. Las frases, los gestos, los temores, las alegrías, las ilusiones... todo lo que ambos compartieron en el tiempo, se va con él.

¡Reconoce la riqueza de quien es diferente a ti y, aun así, está dispuesto a compartir contigo sus ideales y temores!


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