Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

13 noviembre 2014

Sanando Nuestras Compulsiones: Aprendiendo a Besar a Nuestros Sapos

¿Recuerdan la historia del sapo que se convirtió en príncipe cuando le dieron un beso?
Les tengo muy buenas noticias. ¡Ustedes tienen un sapo en su interior! Es su compulsión y ha estado esperándolos  toda la vida para ser reconocida como algo más que un simple sapo. Ha estado esperándolos para convertirse en su guía de regreso a la verdadera alegría y paz profunda y que es su derecho de nacimiento.

¿Demasiado bueno para ser verdad? Es lo que yo solía pensar. Mi sapo estaba comiendo en exceso. ¡En una ocasión llegué a subir 44 kilos en un año! Creo que llegué a intentar todas las dietas que había bajo el sol, cada píldora, cada inyección y cada terapia. Una vez, incluso dejé de comer por cuatro semanas, sólo para volver a mi antigua práctica de comer en exceso. Creí que nada de esto me funcionaba porque no me había logrado comprometer lo suficiente. ¡Creí que todo el mundo podía lograrlo, menos yo! Me dispuse a intentarlo con mucha más fuerza, sólo para caer en una espiral descendente hacia un odio a mi misma, hacia la confusión y la desesperación. Fue en las profundidades de mi desesperación que, después de 25 años de rotundo fracaso, finalmente tuve que admitir que el hecho de tratar de controlar mi compulsión jamás me generó la paz que tan desesperadamente anhelaba.

Comencé a darme cuenta que tenía que haber otra manera. Esa manera se fue revelando conforme aprendí a cambiar mi relación con mi compulsión. En todos esos años de hambre incontrolable y atracones, de controlar para terminar siendo controlada, mi compulsión se había convertido en mi enemigo, algo que debía manejar o destruir. ¡Jamás se me ocurrió considerarla como un príncipe mágico en forma de sapo que había venido a sanarme! Nunca consideré escucharlo, aprender de él, aceptar su voz dentro de mi vida, una voz que podría tener la capacidad de guiarme pasito a pasito hacia mi bienestar.

Así que, aunque no me gustaba nada el sapo de mi compulsión, ¡comencé a cultivar una relación con él! Me volví curiosa. ¿Cuándo fue que apareció en mi vida? ¿Qué estaba experimentando mi cuerpo cuando me interesé en mi compulsión nuevamente? ¿Y qué estaba sintiendo en ese momento? ¡Y he aquí!!!… cuando aprendí cómo estar presente para mi compulsión y todos los sentimientos que había estado tratando de controlar, comencé a sanar.

Entonces, ¿cómo aceptar nuestras compulsiones y verlas como regalos disfrazados? Exploramos nuestra relación con nuestras reacciones y nuestras respuestas para poder comenzar a aceptar esas compulsiones. Una de las habilidades fundamentales que exploramos es la capacidad que tenemos de escuchar lo que estamos experimentando en este momento. ¿Recuerdas las revistas infantiles que tienen dibujos con objetos escondidos en distintos lados? ¿Cómo le hacíamos para encontrar esos objetos escondidos? Buscábamos en todos y cada uno de los objetos sin dudar nunca que los encontraríamos. Podemos aprender a hacer esto con nuestras compulsiones y descubrir toda la sabiduría oculta que siempre está ahí.

¿Es fácil hacer esto en un principio? No. Es algo a lo que no estamos acostumbrados. Vivimos en nuestras cabezas, siempre tratando de volvernos a nosotros mismos y a nuestras vidas algo mejor o diferente a lo que es. Así que vivimos en un sutil, pero a veces muy doloroso malestar que nos mantiene separados de la paz y la alegría que tanto anhelamos. Pero tenemos la capacidad de desarticular este mundo de malestar si escuchamos, y en este caso, nuestras compulsiones son las que nos van a mostrar cómo hacerlo. ¿Es la vía más rápida para nuestro sanar? No. Pero como el cuento de la tortuga y la liebre, necesitamos renunciar a un poco de velocidad y control a cambio de una compasión que nos permita sentirnos nuevamente a gusto con nuestras propias pieles allanando el camino para una paz interior que jamás habrá de dejarnos.

Tú también puedes besar al sapo de tu compulsión y convertirlo en un príncipe. Siéntete dispuesto a preguntarte varias veces al día: “En este momento, ¿qué estoy experimentando?” Y simplemente experimenta lo que estás experimentando - el agua que corre por tu espalda cuando te duchas, la tersura de tus sábanas, la melodía de un pájaro, la calidez y el delicioso sabor de un café con leche, el ardor en la boca cuando comes algo muy picante. Ahora bien, esto puede no parecer gran cosa. Pero cada vez que te sientes dispuesto a experimentar lo que estás experimentando, estás poniéndote atención a ti mismo y no a lo de fuera. Y poco a poco, conforme fortaleces el músculo de tu presencia consciente, puedes aprender cómo estar presente para con tu compulsión, disolviéndote en ella a través de la luz de tu compasiva atención.

Mary O’Malley
(Este es un artículo traducido por tarsila murguía y basado en el libro “The Gift of Compulsion: A Revolutionary Approach to Self-Acceptance & Healing”)

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