Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

22 julio 2015

El poder de la presencia

Estaba conversando con un hombre joven acerca del tema de soltar sus ideas respecto al futuro, sus imágenes sobre 'cómo debería ser' su vida, y la importancia de estar presente aquí y ahora, aceptándose tal y como es.

Él me dijo: Bueno Jeff, si sólo hay este momento, sólo ahora, entonces me voy a suicidar.

Por un momento, él había perdido toda esperanza. El suicidio parecía como la solución más lógica.

Yo me mantuve presente. Escuchando. Validando su dolor. Me metí en su mundo.
Descubrir la presencia es algo que puede impactar el sistema, puede organizar de una manera diferente toda la psique, y liberar sentimientos profundamente enterrados. Eso es algo que yo ahora entiendo muy bien. Yo mismo estuve en esa misma posición.

- Entiendo. Puede surgir mucho miedo cuando perdemos toda esperanza.

- Sí, me siento aterrorizado.

- ¿En dónde sientes ese terror? ¿Puedes sentirlo en tu cuerpo?

- Sí. Está ardiendo... en mi pecho.

- Perfecto. Mantente ahí, por un momento. Siente su poder.

Silencio...

- Siento como.... como si quisiera matar a alguien. Me siento tan jodidamente enojado contigo en este momento. Me has despojado de todo...

Me mantuve presente.

- Sí. Sí. ¿Dónde sientes esa ira?

- En mi vientre, en mi garganta, en mi pecho...

- ¿Cómo se siente?

- Es como... Fuego. Rabia. Algo volcánico. Como... si pudiera destruir todo un universo.

- Sí. Estás sintiendo tu propio poder. Es enorme. Ya no tienes que negarlo más, o actuar sobre él, sólo sentirlo ahora, dejar que arda, honrarlo.

- ¡Guau! Es enorme.

- Es tuyo. Sólo déjalo ser. Deja ser a esas sensaciones en tu vientre, en tu corazón, en tu garganta. Respira en ellas, a través de ellas...

- Quiero gritar.

- Grita.

- YO... ¡ODIO ESTA VIDA DE MIERDA!

- ¡Más fuerte!

- ¡ODIO LA VIDA! ¡ODIO A TODO EL MUNDO! ¡ODIO A MIS PADRES! ¡TE ODIO A TI!

Me mira. Nuestros ojos se encuentran. Se echa a llorar. Se desploma, su cuerpo se relaja, y respira profundamente de nuevo. Su ira fue reconocida - por vez primera - con amor, con aceptación. Algo se liberó, algo muy viejo. Algo desagradable había sido aceptado.

- ¡Dios mío. Dios mío! Por primera vez en mi vida, sinceramente, por primera vez en mi vida me siento como si estuviera... vivo. Me siento como mí mismo.

Es increíble... el poder que hay en el simple hecho de mantenernos presentes. Escuchando. Haciendo menos. Permitiendo que el otro pase por lo que tiene que pasar, sin tratar de corregirlo o salvarlo. Quitándole sus falsas esperanzas, dejándolos con una nueva esperanza. Confiando en su proceso. Confiando en la vida. Confiando en los misterios que guarda la inteligencia del amor.


Jeff Foster

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