14 diciembre 2017

Escuchar

Cuando hablamos de escuchar con compasión, solemos pensar en escuchar a otra persona. Pero debemos escuchar también al niño herido que hay en nuestro interior. A veces precisa toda nuestra atención. Ese pequeñín puede surgir desde lo más profundo de tu conciencia y reclamar tu atención. Si estás atento, oirás su voz pidiendo ayuda. En ese momento, en vez de prestar tu atención a cualquier otra cosa que tengas delante de ti, vuélvete y abraza con ternura al niño herido.

Puedes hablarle directamente con el lenguaje del amor, diciéndole: en el pasado te deje solo. Escapé de ti, ahora lo lamento mucho. Voy a abrazarte. Puedes decirle: Querido estoy aquí para lo que necesites. Voy a cuidarte muy bien. Se que sufres mucho. He estado muy ocupado, te he desatendido pero ahora he aprendido una manera de volver a ti.
Si es necesario puedes llorar junto a ese niño cada vez que lo necesites y puedes sentarte a respirar junto a él.  Al inspirar vuelvo a mi niño herido, al espirar cuido bien de mi niño herido.


Thich Nhat Hanh
(El arte de cuidar a tu niño interior)


No hay comentarios.:

Publicar un comentario