Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

20 febrero 2018

7 proverbios japoneses

La cultura japonesa destaca por lo misteriosa y enigmática que es para las personas de occidente. A pesar de que es una de las sociedades con mayor desarrollo tecnológico, siguen teniendo un fuerte vínculo con sus raíces y tradiciones, y su cultura está llena de una sabiduría ancestral.

Esta es una recopilación de algunos proverbios populares japoneses que nos ayudarán, aunque sea un poco, a captar su sabiduría ancestral:

1. Es mejor ser el enemigo de una buena persona que el amigo de una mala.
“Dime con quien andas y te diré quién eres”. Después de todo, la influencia de los amigos es determinante en la conducta del individuo.

2. El pez que se escapa siempre parece el más grande.
A veces invertimos más tiempo en lamentar la oportunidad que dejamos ir, o en reprocharnos por aquello que no pudimos alcanzar, que en construir con lo que tenemos y apreciarlo.
3. Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
¡No titubees! Una vez que diste el paso, averigua qué hay al final de la decisión.A veces los peores fracasos son aquellos donde no se termina lo que se comenzó.
4. Con leña prometida no se calienta la casa.
Hay tanta tranquilidad en una vida libre de deudas…
5. El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
La risa es saludable y trae felicidad, pocas cosas tienen ese efecto.
6. Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Aprendiendo de los errores, somos menos propensos a repetirlos.
7. No digas: es imposible. Di: no lo he hecho todavía.
Ya sea porque no has encontrado la manera, aún no tienes las herramientas o aún no tienes el tiempo necesario para lograrlo. Pero siempre existe la posibilidad de lograr cualquier cosa.


19 febrero 2018

7 años

¡El tiempo vuela, casi no lo creo que han pasado 7 años desde que inicié este blog!
Sin lugar a dudas este espacio me ha permitido compartir lo útil y agradable que me deja reflexionando y en alguna otra ocasión, se queda en mi con una sonrisa.

Tantas cosas han cambiado desde entonces, yo misma soy ejemplo de eso, definitivamente lo único seguro que existe es el cambio, así que no me resisto, cambio y acepto los cambios, todo es para bien.

Hay tal diversidad de temas en este blog, que no sé si incluso hay reflexiones repetidas, pero todo ha sido para bien hasta ahora.  Me queda un grato sabor de boca, me agrada aportar, aunque sea un poquito, para tener un mundo con gente más consciente.

Las serendipias ocurren todos los días, acontecimientos que dan resultados inesperados y agradables, es mi deseo que cada día haya mucho por compartir, para crecer, para hacer, para dar.

No sé por cuánto tiempo, solo sé que mientras sigan fluyendo experiencias, historias, poemas, canciones, reflexiones, aquí las encontrarás.

"Sea lo que sea que puedas hacer, empiézalo.  La audacia contiene genio, poder y magia" -Goethe

Gracias, Gracias, Gracias por tanto.

Edith Reyna


16 febrero 2018

El valor duradero de la sabiduría

Aristóteles dice que el objetivo de la educación es hacer que al alumno le guste y disguste lo que debería - C.S. Lewis

De acuerdo con esta cita, los valores que necesitamos nos los enseñan para prepararnos para la vida, los negocios y las carreras profesionales. Tristemente, en muchos casos esto ya no es verdad.

La Universidad de Harvard (originalmente New College), fundada en 1636, es la corporación más antigua de Estados Unidos. Fue renombrada en 1638 en honor al reverendo John Harvard, quien comenzó la universidad para entrenar al clero. Las fachadas de los edificios históricos de Harvard contienen un escudo de piedra cincelado que incluye tres libros simbólicos (dos dispuestos hacia arriba y uno hacia abajo) con la inscripción "VERITAS" que significa "verdad". John Amos Comenius, considerado el padre de la educación moderna, desarrolló una metodología educativa que sistematizó la búsqueda de la verdad tal como se revela a través de las Escrituras, la naturaleza (ciencia) y la razón. El tercer libro en este escudo es respetuosamente volteado boca abajo representando los límites de la razón del hombre. (Esto esta descrito en The Harvard Wall por Gary Brumbelow.)

La Universidad de Harvard ha abandonado esta tradición y se ha convertido en una institución secular que ya no se adhiere a estas ideas. El escudo ha sido rediseñado; ese tercer libro ahora mira hacia arriba, y la inscripción, "para Cristo y la iglesia" ha sido eliminada. Sin embargo, las fachadas históricas de los edificios de Harvard permanecen sin cambios, lo que da testimonio de esta herencia perdida: el valor de la sabiduría y la búsqueda de la verdad en Dios: "El temor del Señor es el comienzo del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la instrucción" (Proverbios 1: 7).

Proverbios 1:1-7 declara que para conocer la sabiduría y la instrucción, para comprender y obtener discernimiento, y para recibir enseñanza en los tratos sabios y la justicia, la justicia y la equidad deben comenzar con el temor de Dios. La Escritura enseña que la búsqueda de todo el aprendizaje, el conocimiento y la sabiduría adquirida se revela a través del conocimiento de Dios (Escritura); la naturaleza (estudio de la ciencia y la creación de Dios), y a través de la Razón (el instrumento de la lógica).

Los valores son esenciales para definir quiénes somos y son fundamentales para la cultura y la sociedad. Los negocios y el comercio están controlados por estándares y valores aceptados. Si se ignoran estos principios, conducirán a nuestra desaparición. Como C.S. Lewis declaró, "una creencia dogmática en los valores objetivos es necesaria para la idea misma de una regla que no sea la tiranía o una obediencia que no sea la esclavitud".

La sabiduría que valora la verdad que se encuentra en las Escrituras. Una empresa u organización exitosa debe saber mantener la visión, la misión y un sistema de valores para que sus empleados los sigan y beneficien a sus clientes y consumidores. Nuestro trabajo y práctica profesional serán valorados y seguirán siendo relevantes si operamos dentro del marco de los principios bíblicos que protegen los derechos, las relaciones y el bienestar de nuestros socios, empleados, colegas y clientes.

Sabiduría que valora la verdad en la ciencia (naturaleza). Las empresas exitosas respetan el derecho consuetudinario y las mejores prácticas que incluyen justicia de intercambio, precios justos y carácter e integridad de valor en relaciones y tratos profesionales. "El SEÑOR exige el uso de pesas y balanzas exactas, él es quien fija los parámetros de la justicia." (Proverbios 16:11).

Sabiduría que valora la razón que se rinde ante Dios. La Biblia cuenta la famosa historia del rey Salomón que, cuando se le ofrecieron riquezas y poder, eligió la sabiduría en su lugar. Más adelante en la vida, Salomón se apartó del camino de la verdad. Él dejó de apreciar la sabiduría sobre la riqueza. Él comprometió la verdad, la sabiduría y el conocimiento en su búsqueda de riquezas, caballos y mujeres, y finalmente violó los mismos principios que lo hicieron un sabio rey y líder. Perdió el miedo a Dios y al reino con eso. Las lecciones que se muestran en 1 Reyes 11: 10-12 son importantes y a las que debemos prestar atención.


Rudolfs Dainis Smits

13 febrero 2018

En tiempos de oscuridad, enciende tu luz

Cuando alguien te llame de alguna manera, te reduce a una sola cosa,
Cuando te ofrecen consejos que no pediste,
Cuando te culpan por su dolor,
Cuando no te escuchan, y no paran de hablar de sí mismos,
Cuando te comparan con otros,
Cuando ignoran, invalidan, juzgan, o ridiculizan tus pensamientos y sentimientos.

Para. Respira.

Sé consciente de que es su dolor, no el tuyo.
Sé consciente de que están soñando el único sueño que pueden soñar hasta que despierten.
Sé consciente de que ellos no te conocen, sólo conocen su fantasía.

Quizás les resulta difícil amarse a sí mismos,
Quizás buscan encontrar su valor de manera externa,
Quizás están desconectados de su respiración, de su cuerpo,
De su preciosa vida, de su verdadera vocación.
Quizás viven en un mundo dual de bueno o malo, correcto o incorrecto, éxito o fracaso.
Quizás han olvidado la simple alegría de ser.
Quizás tú entiendes esto,
Quizás tú hayas estado donde ellos están.

No trates de cambiarlos ahora. Tal vez nunca cambien.
No trates de arreglarlos. Ellos no están pidiendo ser arreglados.
Cuanto más presiones, ellos más presionarán también.

No te enredes en su telaraña de penas,
Observa claramente;incluso ten compasión, pero no presiones.

Está bien que se sientan triste; realmente está bien.
Concédeles espacio para que se sientan así.
Está bien que se sientan desilusionados de ti,
Concédeles espacio para estar desilusionados.
Está bien que te juzguen,
Permite el espacio para sus juicios también.

¡Permite el espacio para tus propios pensamientos y sentimientos!
Permítete sentirte triste, enojado, culpable, indeciso/a.
Permite que esas preciosas energías fluyan a través de ti,
No te lastimarán, mientras les permitas moverse.

Sí, conocerás muchos guardianes de puertas en esta travesía.

Camina tu camino de todas maneras, y deja que los otros caminen el suyo.
No necesitas justificar tu camino, o defenderlo.
Permanece cerca de ti mismo en esos tiempos difíciles.

No luches contra la oscuridad; de todos modos no tiene poder.
Simplemente enciende tu luz.

Jeff Foster

12 febrero 2018

Finjamos que soy feliz

Finjamos que soy feliz,
triste pensamiento, un rato;
quizá prodréis persuadirme,
aunque yo sé lo contrario,
que pues sólo en la aprehensión
dicen que estriban los daños,
si os imagináis dichoso
no seréis tan desdichado.

Sírvame el entendimiento
alguna vez de descanso,
y no siempre esté el ingenio
con el provecho encontrado.
Todo el mundo es opiniones
de pareceres tan varios,
que lo que el uno que es negro
el otro prueba que es blanco.

A unos sirve de atractivo
lo que otro concibe enfado;
y lo que éste por alivio,
aquél tiene por trabajo.

El que está triste, censura
al alegre de liviano;
y el que esta alegre se burla
de ver al triste penando.

Los dos filósofos griegos
bien esta verdad probaron:
pues lo que en el uno risa,
causaba en el otro llanto.

Célebre su oposición
ha sido por siglos tantos,
sin que cuál acertó, esté
hasta agora averiguado.

Antes, en sus dos banderas
el mundo todo alistado,
conforme el humor le dicta,
sigue cada cual el bando.

Uno dice que de risa
sólo es digno el mundo vario;
y otro, que sus infortunios
son sólo para llorados.

Para todo se halla prueba
y razón en qué fundarlo;
y no hay razón para nada,
de haber razón para tanto.

Todos son iguales jueces;
y siendo iguales y varios,
no hay quien pueda decidir
cuál es lo más acertado.

Pues, si no hay quien lo sentencie,
¿por qué pensáis, vos, errado,
que os cometió Dios a vos
la decisión de los casos?

O ¿por qué, contra vos mismo,
severamente inhumano,
entre lo amargo y lo dulce,
queréis elegir lo amargo?

Si es mío mi entendimiento,
¿por qué siempre he de encontrarlo
tan torpe para el alivio,
tan agudo para el daño?

El discurso es un acero
que sirve para ambos cabos:
de dar muerte, por la punta,
por el pomo, de resguardo.

Si vos, sabiendo el peligro
queréis por la punta usarlo,
¿qué culpa tiene el acero
del mal uso de la mano?

No es saber, saber hacer
discursos sutiles, vanos;
que el saber consiste sólo
en elegir lo más sano.

Especular las desdichas
y examinar los presagios,
sólo sirve de que el mal
crezca con anticiparlo.

En los trabajos futuros,
la atención, sutilizando,
más formidable que el riesgo
suele fingir el amago.

Qué feliz es la ignorancia
del que, indoctamente sabio,
halla de lo que padece,
en lo que ignora, sagrado!

No siempre suben seguros
vuelos del ingenio osados,
que buscan trono en el fuego
y hallan sepulcro en el llanto.

También es vicio el saber,
que si no se va atajando,
cuando menos se conoce
es más nocivo el estrago;
y si el vuelo no le abaten,
en sutilezas cebado,
por cuidar de lo curioso
olvida lo necesario.

Si culta mano no impide
crecer al árbol copado,
quita la sustancia al fruto
la locura de los ramos.

Si andar a nave ligera
no estorba lastre pesado,
sirve el vuelo de que sea
el precipicio más alto.

En amenidad inútil,
¿qué importa al florido campo,
si no halla fruto el otoño,
que ostente flores el mayo?

¿De qué sirve al ingenio
el producir muchos partos,
si a la multitud se sigue
el malogro de abortarlos?

Y a esta desdicha por fuerza
ha de seguirse el fracaso
de quedar el que produce,
si no muerto, lastimado.

El ingenio es como el fuego,
que, con la materia ingrato,
tanto la consume más
cuando él se ostenta más claro.

Es de su propio Señor
tan rebelado vasallo,
que convierte en sus ofensas
las armas de su resguardo.

Este pésimo ejercicio,
este duro afán pesado,
a los ojos de los hombres
dio Dios para ejercitarlos.

¿Qué loca ambición nos lleva
de nosotros olvidados?
Si es para vivir tan poco,
¿de qué sirve saber tanto?
¡Oh, si como hay de saber,
hubiera algún seminario
o escuela donde a ignorar
se enseñaran los trabajos!

¡Qué felizmente viviera
el que, flojamente cauto,
burlara las amenazas
del influjo de los astros!

Aprendamos a ignorar,
pensamiento, pues hallamos
que cuanto añado al discurso,
tanto le usurpo a los años.


Sor Juana Inés de la Cruz


01 febrero 2018

Más allá del especismo

En el siglo XX, a finales de los años sesenta y en los setenta, surgió un nuevo movimiento animal cuyos efectos han continuado creciendo hasta nuestros días. Este movimiento ha sentado las bases para un cambio importante en la actitud hacia los animales en las sociedades occidentales. Medio siglo después de la publicación de la novela de Upton Sinclair, The Jungle, apareció Animal Machines: The New Factory Farming Industry, en la que Ruth Harrison describió una vez más las condiciones abominables que prevalecieron y siguen prevaleciendo en la industria cárnica. Poco tiempo después de la aparición de este libro se formó el "Grupo de Oxford", que reunió a varios intelectuales y figuras públicas alrededor del psicólogo Richard Ryder. Ryder publicó varios artículos y folletos denunciando el abuso del que los animales son víctimas. En 1970, uno de sus ensayos introdujo un nuevo término, "speciesism" (traducido como especismo en español), que él promocionó para llamar la atención sobre el hecho de que nuestra actitud hacia los animales deriva de la misma clase de mentalidad que el racismo o el sexismo. Describió su momento "eureka" como sigue:

"Las revoluciones de los años 60 contra el racismo, el sexismo y el clasismo casi olvidaron a los animales. Esto me preocupaba. La ética y la política en ese momento pasaban totalmente por alto a los no humanos. Todo el mundo parecía estar preocupado por reducir los prejuicios contra los humanos. ¿No habían oído hablar de Darwin? Yo odiaba el racismo, el sexismo y el clasismo, también, pero ¿por qué parar ahí? Como científico de hospital creía que cientos de especies animales sufren miedo, dolor y angustia como yo. Algo había que hacer al respecto. Necesitábamos trazar el paralelo entre la situación de otras especies y la nuestra: un día, en 1970, tumbado en mi bañera en la vieja Sunningwell Manor, cerca de Oxford, se me ocurrió de repente: ESPECIES-ISMO! Rápidamente escribí un folleto y lo circulé por Oxford. "[i]

Al principio, nadie prestó atención a ese folleto, hasta que Peter Singer, un estudiante de Oxford, entró en contacto con Richard Ryder y luego lanzó el concepto de "liberación animal". En 1975, Singer escribió un libro sobre este tema que alcanzó interés internacional. El título del libro, Animal Liberation, se convirtió en el nombre del movimiento. Hubo otras voces que enriquecieron el debate, en particular las del principal teórico del movimiento de los derechos de los animales, Tom Regan, y de los primatólogos Jane Goodall y Frans de Waal, quienes llevaron el movimiento más allá mostrando que los animales sienten emociones muy variadas y complejas, incluyendo la empatía. Más recientemente, también hemos escuchado al escritor Jonathan Safran Foer, y muchos otros escritores hablar de la ética animal, los derechos de los animales, y en general de nuestra relación con los animales.

El surgimiento de las ONGs como actores de la vida social y política en las áreas de medio ambiente, desarrollo, acción social, derechos humanos y derechos de los animales será sin duda recordado como un fenómeno significativo de fines del siglo XX. Según Rémi Parmentier, uno de los fundadores de Greenpeace International, [iii]

Entre las ONGs activas en la protección de los animales hay que distinguir dos escuelas que en la mayoría de los casos coinciden, pero que en otras se contradicen: aquellas cuya misión es la protección de la biodiversidad en un contexto ambiental (Greenpeace, WWF, EIA o Oxfam) y aquellas cuyo mandato es la protección de la vida animal como tal (el IFAW y Sea Shepherd son dos ejemplos representativos). Al final del día, ya sea en defensa de los animales con los que compartimos nuestras vidas o de los ecosistemas que sostienen toda la vida en la tierra, ambas escuelas exigen, cada una a su manera, que reconsideremos críticamente la creencia según la cual la humanidad está en el centro del universo. [iv]

La bondad, el amor altruista y la compasión son cualidades que no armonizan bien con los prejuicios. Restringir el campo de nuestra compasión no sólo la disminuye cuantitativamente sino también cualitativamente. Aplicar nuestra compasión sólo a ciertos seres, seres humanos en este caso, lo hace una cosa menor y más pobre.

No cabe duda de que queda mucho por hacer, pero es irrefutable que el mundo occidental es cada vez más consciente de que no puede pretender defender valores morales decentes y coherentes y al mismo tiempo excluir del campo ético la mayoría de los seres sintientes que pueblan la tierra.


29 enero 2018

En el circo romano

(La muerte de Marciano)


Mal cerradas la heridas
que recibió ayer mismo en el tormento…
presentóse en la arena, sostenido
por dos esclavos; vacilante y trémulo.

Causo impresión profunda su presencia;
“¡Muera el cristiano, el incendiario, el pérfido!”
Grito la multitud con un rugido
por lo terrible, semejante al trueno;
como si aquel insulto hubiera dado
vida de pronto y fuerza al enfermo,

Marciano al escucharlo, irguióse altivo,
desprendióse del brazo de los siervos,
alzo la frente, contemplo a la turba
y con raro vigor, firme y sereno
cruzando solo la sangrienta arena,
llegó al pie mismo del estrado regio;

puede decirse que el valor de un hombre,
a más de ochenta mil impuso miedo,
porque la turba al avanzar Marciano
como asustada de él guardo silencio;
llegando a todas partes sus palabras
que resonaron en el circo entero:

- César - Le dijo - Miente quien afirme
que a Roma he sido yo quien prendió fuego,
si eso me hace morir, muero inocente
y lo juro ante Dios que me esta oyendo!
Pero, si mi delito es ser cristiano,
haces bien en matarme, porque es cierto:
creo en Jesús y practico su doctrina
y la prueba mejor de que en él creo,
es que en lugar de odiarte: ¡té perdono!
Y al morir por mi fe, muero contento -.

No dijo más, tranquilo y reposado
Acabó su discurso, al mismo tiempo
que un enorme león saltaba al circo
la rizada melena sacudiendo;
avanzaron los dos, uno hacia el otro,
él los brazos cruzados sobre el pecho,
la fiera, echando fuego por los ojos,
y la ancha boca, con delicia abriendo.

Llegaron a encontrarse frente a frente
se miraron los dos, y hubo un momento
en que el león, turbado, parecía,
cual si en presencia de un hombre tan sereno,
rubor sintiera el indomable bruto,
de atacarlo, mirándolo indefenso.

Duro la escena muda, largo rato
pero al cabo, del hijo del desierto
la fiereza venció, lanzó un rugido,
se arrastró lentamente por el suelo
y de un salto cayo sobre su victima.

En estruendoso aplauso rompió el pueblo…,
brilló la sangre, se empapó la arena
y aún de la lucha en el furor tremendo,
Marciano con un grito de agonía:
- Te perdono, Nerón - dijo de nuevo.

Aquel grito fue el último; la zarpa
del feroz animal cortó el aliento
y allí acabo la lucha. Al poco rato
ya no quedaba más de todo aquello
que unos ropajes rotos y esparcidos
sobre un cuerpo también roto y deshecho:
una fiera bebiendo sangre humana
y una plebe frenética aplaudiendo.


Juan Antonio Cavestany