Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

25 febrero 2017

No es el miedo a lo que viene, es el miedo a no estar ahí para vivirlo...


No es el miedo a lo que viene, es el miedo a no estar ahí para vivirlo, el no ser yo.....

Fueron días difíciles, el estomago inflamado y llenándose de liquido, mi rodilla inflamada como pelota, las fiebres fuertes, los dolores uffff fuertisisimos... lo que no contaba todo esto es que mi fe es más grande, mis ganas son más grandes, que mi vida es más grande que todo lo malo que pueda suceder...

Una noche , creo que fue la mas difícil porque los dolores fueron muy duros la temperatura no cedía, sentí que mi cuerpo estaba cansado, muy cansado por más que me esforzaba por hacer que mi cuerpo tuviera el mismo nivel de fuerza que mi fe y mis ganas, no sabia como hacerle....

Me senté en la orilla de mi cama, cerré los ojos deje de pensar en el momento difícil que estaba viviendo y visualice todo lo bueno que me rodeaba, en mi mente estaba mi familia, mis amigos, mi gente, mis proyectos, cambiando historias, , mi vida, tantas sonrisas, tantas oraciones, mi gente... etc, y di GRACIAS!!!...

Llore de alegría y volví a dar gracias.... soy tan bendecido!!!!

Volví a cerrar los ojos y logre dormir, al día siguiente los dolores seguían igual, las inflamaciones seguían igual, pero mi cuerpo no seguía igual... había recuperado más ganas....

Hoy mi salud se encuentra mejor, pero mi fe y mis ganas aun más

GRACIAS DIOS, GRACIAS A USTEDES.......

No dejemos que un mal momento nos haga cegarnos de todo lo hermoso que Dios nos regala día a día, No dejemos que un problema dirija nuestra vida....abre los ojos alrededor tuyo se están produciendo miles y miles de milagros.....NO DESISTAS

No nos hagamos victima de las circunstancias, aprendamos de las circunstancias para vivir una mejor vida...

Que tengan la mejor semana de sus vidas

Los quiero mucho
Más sonrisas y menos quejas

Héctor Molina
(Cambiando Historias)



24 febrero 2017

Lo que es y lo que no es, la Humildad Genuina

¿Puede pensar en alguien que sea auténticamente humilde? ¿Qué tal alguien extremadamente exitoso - y sin embargo sea humilde? ¿Se acuerda de alguien?

Hace poco escuché un programa de radio en el que los comentaristas estaban discutiendo acerca de la humildad, y cómo se relaciona con el éxito de una persona. Uno de los expositores opinó que la humildad impediría que una persona tuviera éxito. Alguien podría proyectar una sensación de ser humilde, dijo, pero interiormente el individuo debe mantener la arrogancia y la confianza en sí mismo al extremo para llegar a ser realmente exitoso.

Eso me llevó a empezar a preguntarme, ¿será esto cierto? ¿Se excluyen mutuamente la humildad y el éxito? Entonces recordé el clásico libro de negocios de Jim Collins, “De Bueno a Grande”, en el que describe lo que él llama "líderes de nivel 5": personas que dirigen organizaciones que no son solamente buenas, sino que son grandes. Después de muchas investigaciones, Collins y su equipo descubrieron que entre las cualidades que poseían los principales líderes, incluían humildad y una "determinación feroz, estoica de hacer lo que sea necesario para hacer que una empresa sea grande".

Contrario a la opinión del conferenciante, los líderes que guiaron a sus compañías de bueno a grande no creyeron que fuesen el eje de todo que sucedió. De hecho, Collins escribió: "Los líderes de los buenos a los grandes nunca quisieron convertirse en héroes más grandes que la vida. Nunca aspiraron a ser puestos en un pedestal o convertirse en iconos inalcanzables. Eran personas aparentemente ordinarias produciendo en silencio resultados extraordinarios”. También se apresuraron a desviar la alabanza, redirigiéndola a sus equipos.

¿Como sucedió esto? Hoy en día, los reflectores de los medios de comunicación parecen brillar más en los líderes empresariales egoístas, figuras deportivas, artistas y otras celebridades. Pareciera que no hay mucho "mercado" para el tipo de liderazgo modesto y humilde que Collins describió en su libro. Y sin embargo, según el libro de Proverbios, la humildad es una mercancía premiada para cualquier persona que tenga una capacidad de liderazgo:

Los líderes que se centran en sí mismos están coqueteando con el desastre. A lo largo de la historia vemos ejemplos de líderes egocéntricos cuyas decisiones fueron moldeadas por la ambición, el orgullo y la codicia, llevando a su muerte definitiva. "Cuando viene el orgullo, entonces viene la deshonra, pero con humildad viene la sabiduría" (Proverbios 11: 2). "Antes de su caída el corazón de un hombre se enorgullece, pero la humildad viene antes que la honra"(Proverbios 18:12).

Los líderes humildes reconocen la fuente de sus habilidades y logros. Todos tenemos fuerzas y capacidades innatas; Podemos trabajar duro para desarrollarlas y refinarlos, pero a menudo los talentos ya estaban allí. Reconocer a Dios como la fuente es un gran paso para convertirse en un líder humilde, pero exitoso. "El temor del Señor enseña al hombre la sabiduría, y la humildad viene delante del honor" (Proverbios 15:33). "La humildad y el temor del Señor traen riqueza, honra y vida" (Proverbios 22: 4).

La humildad permite que un líder busque - y reciba - consejo y consejo de otros. El humilde líder entiende que él o ella no lo saben todo, por lo que son muy receptivos a la opinión de otros acerca de las decisiones importantes. "¿Ves a un hombre sabio en sus propios ojos? Hay más esperanza para el necio que para él "(Proverbios 26:12).

Robert J. Tamasy


23 febrero 2017

Atadura invisible

Cuenta una leyenda beduina sobre una caravana en el desierto que poco antes del atardecer debió detenerse para preparar el campamento donde iban a pasar la noche.

Un muchacho que habían contratado para que atendiera a los camellos se acercó al jefe de la caravana poco después de detenerse y le dijo preocupado:

- "Hay un problema, en total tengo que cuidar 18 camellos pero solo tengo 17 cuerdas para atarlos a las estacas."

- "No hay problema" – le contestó el jefe beduino – "los camellos no son muy listos. Ata los primeros 17 y luego te acercas al último y simulas atarlo a él también. Para entonces habrá visto a los otros camellos atados y detectado que vienes a hacerle lo mismo. Así se quedará quieto durante la noche creyendo que también él está amarrado."

Con diligencia el joven cuidador fue a hacer lo que le ordenaron pero incrédulo sobre lo que haría el camello sin cuerda. Al concluir su tarea notó que que el último camello se quedó tranquilo junto a los demás de su especie.

Por la mañana, el joven descubrió aliviado que el dromedario estaba en el mismo lugar que lo había dejado la noche anterior. Procedió entonces a liberar a los 17 camellos que estaban atados porque debían partir en breve.

Cuando la caravana se puso en marcha, el joven corrió presuroso donde su jefe gritando:

- "Alto, alto, uno de los camellos no nos está siguiendo".

- "¿Es el mismo camello al que simulaste atar anoche?"– preguntó el jefe con una sonrisa en los labios.

- "Sí ¿Cómo lo supo?"

- "Es obvio que esta mañana se te olvidó desatarlo".

- "Pero no está atado con ninguna cuerda".

- "Lo sé" – contestó pacientemente el jefe –, "pero el animal todavía piensa que está atado. Corre, simula soltarlo y verás que se pondrá en camino".



Sin importar nuestro amor por la naturaleza y sus criaturas, hay una diferencia fundamental entre un animal y un ser humano, su capacidad intelectual para hacer preguntas y explorar respuestas. Sin esa curiosidad plantada en nuestra alma por Dios cuando nos diseñó seríamos como el camello de la historia retenidos ataduras invisibles.

Dios nos dio un cerebro para desarrollarlo y usarlo. Si no fuera así ¿cómo podría ser racional nuestra decisión de creer en El y seguirlo? Por lo tanto, no debe extrañarlos que eminencias científicas como Newton, Curie, Galileo, Pascal, Mendel, Planck, Einstein, y Collins, entre otros, no solo hayan admitido la existencia de Dios, sino que profesaran abiertamente que el universo sin espiritualidad es vacío.

Muchos hemos estado atados a paradigmas paralizantes, donde se prohíbe pensar, o peor aun, tener un criterio divergente. La verdadera dictadura de pensamiento en nuestra época no se encuentra en nuestras creencias espirituales, sino en el oscurantismo intencionalmente organizado en universidades y asociaciones profesionales que no admiten una narrativa diferente a la que unilateralmente inculcan a sus educandos y miembros so pena de impedirles graduarse o ejercer su profesión.

Nunca olvido a mis profesores "marxistas" que obligaban solo a usar una perspectiva dialéctica materialista para estudiar la realidad y desacreditaban burlonamente otras aproximaciones.

Vivimos en un mundo profundamente irracional, donde la luz es apagada por "camellos" atados a parálisis paradigmaticas por ligaduras invisibles que les impiden experimentar verdadera libertad.

Casi todos mis profesores a la vuelta de una década dejaron sus posturas marxistas y se volvieron aquello que decían odiar. ¿hipocresía? Tal vez, pero mas bien creo que cuando alguien toma la mente de un ser humano y la deshumaniza negándole su valor ante Dios y su derecho a reconocer el mundo espiritual, comete el peor de todos los abusos, condenar el futuro a vivir sin esperanza, amarrado a un poste por una atadura invisible.

La ciencia sin religión es débil, la religión sin ciencia es ciega -Albert Einstein
Tenemos al menos dos elecciones: podemos aceptar ciegamente todo lo que el mundo repite o empezar a hacer poderosas preguntas llenas de curiosidad. Dios no teme a nuestras preguntas, y más bien las estimula. Nos ofrece conocimiento, inteligencia y sabiduría si estamos dispuestos a escuchar atentamente y a hacer preguntas honestas.  Como siempre la decisión está en tus manos. Elije sabiamente y no seas como el camello de la historia.


21 febrero 2017

La liberación del des-engaño

Nadie nos engaña, nadie nos decepciona. Somos nosotros los que nos decepcionamos, es decir, los que nos engañamos sobre la otra persona, que a menudo nos da muestras, más que de sobra, de cómo es. Incluso si la persona nos ha engañado intencionadamente para conseguir algo de nosotros, puede ocurrir que sigamos en la relación, con el empeño de cambiarla o cambiarle. Incapaces de amar a esa persona tal como es, o de alejarnos de ella, no paramos de proyectar una imagen de cómo tiene que ser, de cómo queremos que sea. Y cuando, finalmente esa proyección de nuestra propia mente se derrumba, en lugar de dar la bienvenida a la realidad, nos quejamos y decimos que la otra persona nos ha decepcionado. Así mantenemos el autoengaño y seguimos echando las culpas fuera de nosotros. El ego queda a salvo; la autoimagen se mantiene. Pero el sufrimiento provocado por nuestro propio autoengaño no estará lejos la próxima vez.

Si lo que ves en otra persona no te gusta, no intentes cambiarla, la única persona que puedes cambiar es a ti mismo, a ti misma. Mira dentro de ti, mira tu autoengaño. Acepta a esa persona como es, o márchate, déjala. Aceptar no es conformarse. Conformarse supone un ajustarnos de forma forzada a una realidad, que no podemos cambiar. Sin embargo, en la aceptación hay paz, hay calma, no se hace ningún ajuste forzado, ni en los demás, ni en nosotros. Si viendo el muro, donde creías inicialmente que había una puerta, te marchas, en paz y con calma, te respetas a ti, evitas el sufrimiento de darte golpes contra la pared. Ves y aceptas la realidad. Un muro es un muro. Una puerta cerrada es una puerta cerrada. Una puerta abierta es una puerta abierta.

El desengaño es doloroso sólo cuando quieres seguir manteniendo el engaño, sólo cuando discutes con el muro e insistes en que tiene que ser una puerta, el desengaño es doloroso sólo cuando sigue siendo autoengaño. El desengaño es liberador cuando es realmente des-engaño. Y encuentras que la realidad es liberadora. Ves el muro y te marchas, y buscas otra puerta, mejor aún una puerta abierta. Pero sólo puedes hacer eso cuando tu mente está libre de engaños, de ideas preconcebidas. Sólo lo puedes hacer cuando tu corazón está abierto a recibir la realidad. Entonces descubres que la vida, aún llena de desafíos, es tremendamente bella y vives en paz.

© Yolanda Calvo Gómez 2017


19 febrero 2017

6 años y contando...

¡Algo especial tienen para mí los días 19, por lo menos tengo marcados algunas muy buenas cosas, entre ellas el haber iniciado esta serendipia hace 6 años ya!

Esto es algo que sigo disfrutando, que sigo amando hacer y que lo seguiré haciendo hasta el día que deje de disfrutarlo.

Llenar este espacio con textos que sean significativos, especiales, de ayuda, de reflexión, o sólo por el simple hecho de disfrutar un escrito, o un autor ha sido hasta hoy como abrir una llave de agua que fluye y no cesa, no han dejado de llegar hermosos escritos cada día.

Gracias a Dios, a la vida, a la tecnología que nos permite plasmar y dejar un pequeño legado de escritos que llegan al corazón.

Me gusta volver a mi Serendipia cada día, alimentarla, e incluso solo releer historias, o reflexiones, sé que algunas personas las leen también con interés y deseo que sea de tanto beneficio como lo es para mí.  Brindo por un nuevo año de serendipias, autores, crecimiento, amor, paz y muchas reflexiones.

Gracias por leer, gracias por estar, gracias por esta bella oportunidad de dar un poquito de lo mucho que recibo.

Edith Reyna

13 febrero 2017

Voy a seguir creyendo

Voy a seguir creyendo, aún cuando la gente pierda la esperanza.
Voy a seguir dando amor, aunque otros siembren odio.
Voy a seguir construyendo, aún cuando otros destruyan.
Voy a seguir hablando de paz, aún en medio de una guerra.
Voy a seguir iluminando, aún en medio de la oscuridad.

Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha.
Y seguiré gritando, aún cuando otros callen.
Y dibujaré sonrisas, en rostros con lágrimas.
Y transmitiré alivio, cuando vea dolor.
Y regalaré motivos de alegría donde solo haya tristezas.
Invitaré a caminar al que decidió quedarse.
Y levantaré los brazos, a los que se han rendido.

Porque en medio de la desolación, habrá un niño que nos mirará esperanzado, esperando algo de nosotros.

Y aún en medio de una tormenta, por algún lado saldrá el sol.
Y en medio del desierto crecerá una planta.
Siempre habrá un pájaro que nos cante, un niño que nos sonría y una mariposa que nos brinde su belleza.

Gandhi



10 febrero 2017

He dejado de dar explicaciones a quien entiende lo que quiere

“No, no te voy a dar explicaciones porque no te incumbe en absoluto”, esa debe ser la frase que debemos decir cada vez que alguien quiera interferir en nuestras decisiones o que busquen juzgarnos por lo que hacemos.

En la sociedad actual existen cánones para todo: desde el aspecto físico hasta lo que se considera como “biológicamente” normal, como casarnos, tener hijos, etc. La presión social e incluso hasta la familiar, nos obliga a menudo a tener que dar explicaciones por cada cosa que hacemos (o que decidimos no hacer).

No nos estresemos dando explicaciones innecesarias, pues hacerlo en exceso es caer en incoherencias y sufrimientos . No caigamos en la cultura “que dirán” y protege tu intimidad, tus esencias. Tú eres tu propio juez.

Dar explicaciones: una fuente de estrés

Debemos aprender hacer frente a todas esas personas que se atreven a cuestionar nuestras “decisiones", aunque existan situaciones que se haga difícil puesto que son nuestros familiares los primeros en cuestionarnos, lo cual nos pone en una situación de estrés constante.

Razones que nos obligan a tener que dar explicaciones
Para comprender un poco mejor las fuentes de sufrimiento más comunes, es necesario tener en cuenta estas dimensiones en las que todos nos podemos ver identificados.

Diseñar nuestra existencia buscando el agrado de los demás (y en especial hacia nuestras familias).
Hacer de nuestra vida personal una tribuna pública, donde cada acto debe ponerse en voz alta para encontrar aceptación. Es algo que vemos a menudo en nuestras redes sociales: “un like” es un refuerzo positivo con el cual sentirse bien tras publicar un pensamiento o una foto.
El miedo al “qué dirán” .Hay quien se ve con la necesidad de justificar cada cosa que hace para no “romper” ese círculo del control donde actuar o no dar explicaciones es ser señalado como diferente.

Nuestros derechos asertivos

Según un estudio de la Universidad de Ohio (Estados Unidos) se explica que el simple hecho de desarrollar y aplicar estrategias asertivas, mejora nuestra salud y la calidad de nuestras relaciones sociales.

Es decir, puedes y debes tener tus propias opiniones y creencias, con derecho a evaluar tus sentimientos y conductas, y a aceptarlos como válidos aunque los demás no los vean bien o no los acepten.

Aprende a ser asertivo: no siempre es útil dar explicaciones

Entonces… ¿Cómo aplicar estos pilares en nuestra realidad más próxima?

Puedes o no dar explicaciones, pues nosotros somos los verdaderos responsables de lo que hacemos. Aquellos que nos quieran sabrán entenderlo y respetarlo.
Establece límites de forma diplomática. Esto básicamente cuando se trata de familiares.
Asume que a veces dar explicaciones no sirve de nada, pues muchas veces las personas entienden lo que quieren y solo buscan querer juzgar.


Aprende a ignorar las críticas vacías y no te estreses. Evita el sufrimiento inútil.