Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

26 junio 2017

La bondad y el bondadoso

La bondad no hace diferencias, porque es un don que tiene la gente, no una herramienta, quien es bondadoso no selecciona, es como la luz de la vela, no palidece ante alguien que no gusta de ella. "la luz es luz" independientemente de quien la observe.

El bondadoso lo es consigo mismo y con todos sus semejantes, incluyendo cualquier ser vivo, como plantas y animalitos, porque la bondad es una cualidad nacida del corazón y reconoce a cuanto en este mundo "siente".

Bondad es bondad, puede cambiar su luz de lugar, pero nunca su esencia de regalar. Nacemos con ella y nunca falla, pero hay que mantenerla en su natural estado de pureza, solo así, podemos llamarnos Bondadosos.


Lucia Toranzo N.


23 junio 2017

Diferencias entre Padre, Papá y Papi

Hasta hace cosa de un siglo, los hijos acataban el cuarto mandamiento como un verdadero dictamen de Dios. Imperaban normas estrictas de educación: Nadie se sentaba a la mesa antes que el padre, nadie hablaba sin permiso del padre, nadie se levantaba de la mesa si el padre no se había levantado antes; por algo era el padre.

La madre fue siempre el eje sentimental de la casa, el padre siempre la autoridad suprema.

Todo empezó a cambiar hace unas siete décadas, cuando el padre dejó de ser el padre y se convirtió en papá.  El mero sustantivo era ya una derrota. Padre es una palabra sólida, rocosa, imponente; papá es un apelativo para oso de felpa o para perro faldero; da demasiada confianza.  Además, con el uso de papá el hijo se sintió autorizado para protestar, cosa que nunca había ocurrido cuando el papá era el padre.

A diferencia del padre, el papá era "tolerante". Permitía al hijo que fumara en su presencia, en vez de arrancarle los dientes con una trompada, como hacía el padre en circunstancias parecidas. Los hijos empezaron a llevar amigos a la casa y a organizar bailes y bebidas, mientras papá y mamá se desvelaban y comentaban en voz baja:  Bueno, por lo menos tranquiliza saber que están tomándose unos tragos en casa y no en quién sabe dónde.

El papá marcó un acercamiento generacional muy importante, algo que el padre desaconsejaba por completo. Los hijos empezaron a comer en la sala mirando la tele, mientras papá y mamá lo hacían solos en la mesa.

Papá seguía siendo la autoridad de la casa, pero una autoridad bastante maltrecha.  Era, en fin, un tipo querido; lavaba, planchaba, cocinaba y, además, se le podía pedir un consejo o también dinero prestado.

Y entonces vino papi.

Papi es un invento reciente de los últimos 20 ó 30 años. Descendiente menguado y raquítico de padre y de papá, ya ni siquiera se le consulta ni se le pregunta nada. Simplemente se le notifica.  Papi, me llevo el coche, dame para gasolina, voy a salir, vas por mi hasta que yo te diga, etc.  Le ordenan que se vaya al cine con mami mientras los hijos están de fiesta.  Lo tutean y hasta le indican cómo dirigirse a ellos:  ¡Papi, no me vuelvas a llamar "chiquita" delante de Jonathan! si acaso te voltean a ver o te dirigen la mirada.

No sé qué seguirá después de papi.  Supongo que la esclavitud o el destierro definitivo.

Yo estoy aterrado,....... después de haber sido nieto de padre, hijo de papá y papi de mis hijos, mis nietos y nietas han empezado a llamarme:

*"pa"...*

CREO QUE QUIEREN DECIR: .."PA QUE SIRVES?... "la puritita verdad, por lo que veo los "padres" según este análisis, estamos a punto de extinguirnos.

Gilberto Marcos


20 junio 2017

Buenos padres

Los buenos padres no le dan a su hijo todo lo que necesita, le enseñan que él es capaz de conseguir lo que quiere.

Los buenos padres no buscan hacer feliz a su hijo, le enseñan que la felicidad depende de cada uno.

Los buenos padres no le dan oportunidades a su hijo, le enseñan a buscarlas, a crearlas y a aprovecharlas.

Los buenos padres no le dan a su hijo lo mejor para que sea feliz, le enseñan a disfrutar y a encontrar lo mejor, aún en lo más sencillo.

Los buenos padres no le enseñan a su hijo a superar siempre a los demás, le enseñan a superarse a sí mismo.

Los buenos padres no le enseñan a su hijo a decir todo lo que piensa, le enseñan que lo que pensamos no es la verdad absoluta y que debemos ser cautelosos al expresar nuestras opiniones, teniendo en cuenta los sentimientos de los demás.

Los buenos padres no le resuelven los problemas a su hijo, le enseñan a asumir responsabilidad y a aprender de sus errores. Los buenos padres no les enseñan a sus hijos a evitar los fracasos, le muestran que el fracaso es parte del camino hacia el éxito.

Los buenos padres no convencen a su hijo de su importancia en la sociedad, le enseñan que sirviendo se volverá importante para ella.

Los buenos padres no le enseñan a su hijo a ser crítico y resentido ante las injusticias, le enseñan a contribuir en paz y a construir la justicia.

Carlos Devis


19 junio 2017

¡No te metas en mi vida!

Una vez en que me encontraba profundizando en mis estudios sobre la Familia; sus valores, sus principios, sus riquezas, sus conflictos, recordé una ocasión en que escuché a un joven gritarle a su padre:
¡NO TE METAS EN MI VIDA!

Ésa frase caló hondamente en mí, tanto, que frecuentemente la recuerdo y la comento en mis conferencias con padres e hijos. Si en vez de pastor, hubiese optado por ser padre de familia, ¿qué respondería a esa pregunta inquisitiva de mi hijo?

Esta podría ser mi respuesta:

HIJO, UN MOMENTO, NO SOY YO EL QUE ME METO EN TU VIDA, ¡TU TE HAS METIDO A LA MÍA!

Hace muchos años, gracias a Dios, y por el amor que mamá y yo nos tenemos, llegaste a nuestras vidas, ocupaste todo nuestro tiempo, aún antes de nacer, mamá se sentía mal, no podía comer, todo lo que comía lo devolvía, y tenía que guardar reposo. Yo tuve que repartirme entre las tareas de mi trabajo y las de la casa para ayudarla.

Los últimos meses, antes de que llegaras a casa, mamá no dormía y no me dejaba dormir. Los gastos aumentaron increíblemente, tanto que gran parte de lo nuestro se gastaba en ti, en un buen médico que atendiera a mamá y la ayudara a llevar un embarazo saludable, en medicamentos, en la maternidad, en comprarte todo un guardarropa. Mamá no veía algo de bebé, que no quisiera para ti, una cuna, un moisés, todo lo que se pudiera, con tal de que tú estuvieras y tuvieras lo mejor posible.

¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Llegó el día en que naciste. Hay que comprar algo para darles de recuerdo a los que te vinieran a conocer, (DIJO MAMÁ), hay que adaptar un cuarto para el bebé. Desde la primera noche no dormimos. Cada tres horas como si fueras una alarma de reloj nos despertabas para que te diéramos de comer, otras te sentías mal y llorabas y llorabas, sin que nosotros supiéramos que hacer, pues no sabíamos qué te sucedía y hasta llorábamos contigo.

¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Empezaste a caminar, yo no sé cuándo he tenido que estar más detrás de ti, si cuando empezaste a caminar o cuando creíste que ya sabías. Ya no podía sentarme tranquilo a leer el periódico o a ver el partido de mi equipo favorito, porque para cuando acordaba, te perdías de mi vista y tenía que salir tras de ti para evitar que te lastimaras.

¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Todavía recuerdo el primer día de clases, cuando tuve que llamar al trabajo y decir que no podría ir, ya que tú en la puerta del colegio no querías soltarme y entrar, llorabas y me pedías que no me fuera, tuve, que entrar contigo a la escuela, que pedirle a la maestra que me dejara estar a tu lado, un rato, ese día en el salón para que fueras tomando confianza.

A las pocas semanas no sólo ya no me pedías que no me fuera, hasta te olvidabas de despedirte cuando bajabas del auto corriendo para encontrarte con tus amiguitos.

¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Seguiste creciendo, ya no querías que te lleváramos a tus reuniones, nos pedías que una calle antes te dejáramos y pasáramos por ti una calle después. Porque ya eres "cool", no querías llegar temprano a casa, te molestabas si te marcábamos reglas, no podíamos hacer comentarios acerca de tus amigos, sin que te volvieras contra nosotros, como si los conocieras a ellos de toda la vida y nosotros fuéramos unos perfectos "desconocidos" para ti.

¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Cada vez sé menos de ti por ti mismo, sé más por lo que oigo de los demás, ya casi no quieres hablar conmigo, dices que nada más te estoy regañando, y todo lo que yo hago está mal, o es razón para que te burles de mí. Pregunto, con todos esos defectos te he podido dar lo que hasta ahora tienes.

Mamá se la pasa en vela y de pasada no me deja dormir a mí diciéndome que no has llegado y que es de madrugada, que tu celular está desconectado, que ya son las 3:00 y no llegas. Hasta que por fin podemos dormir cuando acabas de llegar.

¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Ya casi no hablamos, no me cuentas tus cosas, te aburre hablar con viejos que no entienden el mundo de hoy. Ahora sólo me buscas cuando hay que pagar algo o necesitas dinero para la universidad, o salir; o peor aún, te busco yo, cuando tengo que llamarte la atención...


¿NO TE METAS EN MI VIDA? Pero estoy seguro que ante estas palabras " NO TE METAS EN MI VIDA", podemos responder juntos.

HIJO, Yo no me meto en tu vida, TÚ te has metido en la mía, y te aseguro, que desde el primer día, hasta el día de hoy, no me arrepiento que te hayas metido en ella y la hayas cambiado ¡¡PARA SIEMPRE!! Mientras esté vivo, me meteré en tu vida, así como tú te metiste en la mía, para ayudarte, para formarte, para amarte, y para hacer de ti un ¡HOMBRE DE BIEN!

¡Sólo los padres que saben meterse en la vida de sus hijos logran hacer de éstos, hombres y mujeres que triunfen en la vida y sean capaces de AMAR!

PAPÁS: ¡¡ MUCHAS GRACIAS!! por meterse en la vida de sus hijos, ahhh más bien --corrijo-- por haber dejado ¡¡¡que sus hijos se metan en sus vidas!!! Y para ustedes hijos: VALOREN A SUS PADRES, NO SON PERFECTOS, PERO LOS AMAN, Y LO ÚNICO QUE DESEAN ES QUE USTEDES SEAN CAPACES DE SALIR ADELANTE EN LA VIDA Y TRIUNFAR COMO ¡HOMBRES DE BIEN !

La vida da muchas vueltas, y en menos de lo que ustedes se imaginen alguien te dirá. . . ¡NO TE METAS EN MI VIDA!

Hoy es un buen día para preguntarse dónde están sus hijos y cuál es su legado en ellos. Si usted quiere ser solo "amigo" de sus hijos como esta de moda, nunca será realmente un padre y sus hijos se lo reclamaran más adelante. Lo digo por lo que he visto repetirse una y otra vez. Usted y yo fuimos llamados a ser padres, no un amigo más de sus hijos e hijas. Debemos aprender a ser firmes con amor, a decir no aunque se disgusten, y lo odien momentáneamente. Ser padre es tanto un llamado como una bendición para los que anhelan lo mejor para sus hijos y que saben por experiencia que Dios al hijo que ama lo disciplina con amor.


Juan Carlos Flores Zúñiga
FUNDACION LIDERINNOVA


13 junio 2017

Ten hijos

Si yo pudiera dar un solo consejo para mis amigos sería este: Tengan hijos. Al menos uno, pero si es posible 2, 3, 4… Nuestros hermanos son el puente a nuestro pasado y el puerto seguro para el futuro.

Pero tengan hijos. 
Los hijos nos hacen mejores seres humanos. 
Lo que un hijo hace por ti, ninguna otra experiencia lo hará. 

Viajar por el mundo te convierte en alguien exitoso y es gratificante, la independencia es riquísima. Aun así nada te cambiara de la manera tan permanente que te cambia un hijo. 

Olvídate de esa historia de que los hijos cuestan. Los hijos te hacen una persona de consumo consciente y económico: pasas a comprar ropa en outlet y no en Calvin Klein, porque al fin y al cabo es sólo ropa. Y tus tenis del año pasado todavía están nuevos y cómodos, duran 5 años mas… ya tienes otras prioridades y sólo un par de pies. Trabajas con más ganas y dedicación, después de todo existe un pequeño ser totalmente dependiente de ti, y eso te convierte en un profesional con un empuje que ninguna otra situación te daría. 

Los hijos nos hacen superar todos los límites. Comienzas a preocuparte de hacer algo por el mundo. Separar la basura, trabajo comunitario, productos que utilizan menos plástico. 

Eres el ejemplo de ser humano de tu hijo y nada puede ser más grande que eso. 

La alimentación pasa a importar, ya no es buena opción comer entre comidas chocolates con Coca-Cola, le ofreces plátano y agua. Comienzas a cuidar más tu salud, comes las verduras que dejó en su plato. Plantas en tu jardín para tener alimentos frescos. Puedes dejar las sodas incluso semanas. 

Un hijo te da unos 25 años más de vida. 
Crees más que nunca en Dios y hasta aprendes como rezar.  En la primera enfermedad de tu hijo, casi como instinto te arrodillas y pides a Dios que cuide de él. 
Y así, tu hijo te enseña como tener fe y gratitud como ningún cura, pastor o líder religioso es capaz. Te enfrenta a tu propia sombra. 

Un hijo trae a flote tus peores defectos cuando se tira en el piso del supermercado porque quiere unas galletas. Tienes ganas de gritar, golpear, salir corriendo, te sientes agresivo, impaciente y autoritario. Pero te das cuenta del amor que le tienes y con ese amor lo educas. Aprendes a respirar profundo, agacharte, extenderle la mano a tu hijo y entender la situación a través de sus pequeños ojitos. 

Un hijo te hace ser una persona más prudente, Nunca más vas a volver a conducir sin cinturón, manejar de forma arriesgada, o beber y conducir, por el simple hecho de que no puedes morir (no tan temprano) ¡¿Quién criaría y amaría a tus hijos de la misma forma en tu ausencia?! Un hijo te hace querer más que nunca estar vivo… 

Pero si aun así no crees que estos motivos valen la pena, que sea por ese encanto indescifrable que los hijos tienen… 
Ten hijos para sentir el olor de sus cabellos siempre perfumados, para tener el placer de sentir sus pequeños bracitos alrededor de tu cuello, para escuchar tu nombre (ahora mamá o papá) con esa vocecita chillona. 
Ten hijos para recibir esa sonrisa y abrazo apretado cuando llegas a casa y sentir que eres la persona más importante del mundo entero para ese pequeño ser. 
Ten hijos para tener besos con ese aliento que ningún listerine ofrece. 
Ten hijos para ver en ellos tu misma sonrisa y el caminar de su papá, y entiendan la importancia de tener una parte suya suelta por el mundo. 
Ten hijos para re-aprender la delicia de un baño con espuma, de un chorro de agua en el calor, de correr con el perro, de comer mango sin limpiar. 
Ten hijos, sabiendo que muy poco te enseñará. 
Ten hijos porque precisamente tienes mucho que aprender. 
Ten hijos porque el mundo necesita que seamos mejores personas en esta vida.


12 junio 2017

¿Cuál es tu historia con papá?

Que fácil es pensar en lo que hizo o debió hacer mi papá.

Hoy pienso en lo que el hizo por mi que valoro y agradezco

Pienso en lo que hizo con su vida para hacerla mas difícil y también se lo agradezco por que me fortalecí con las dificultades y pude sacar lo mejor de mi.

Lo más importante no es como fue tu papá contigo, porque él fue o será el papá que es y eso
no depende de ti.

Si piensas que tu papá fue un buen padre para ti, valora lo que el sembró en tu alma y que hoy cultivas con tus actitudes cada día y si piensas que no fue un buen padre recuerda que tu relación con el no es a través de los hechos sino de lo que piensas.

Que en ti solo crecen los pensamientos que alimentes

Hoy te invito a que te trates en tus pensamientos como hubieras querido que tu papá te tratara.

Si querías que estuviera mas presente contigo, sal de tus pensamientos, especialmente los tormentosos y disfruta lo que hoy tienes.

Si querias que te tratara mejor, tratate mejor en tus pensamientos, cuidate de esos pensamientos
en los que te arrastras, te menosprecias o invalidas.

¿Acaso esos pensamiento son verdad?
¿te parecen justos contigo?
¿los aceptarías de alguien más?
Hablate, como le hablas a tu ser mas querido.

Si quisieras que él te valorara mas, valora tus logros, reconoce con generosidad tus avances tus luchas, lo que has crecido, tu coraje, tu compromiso por ser una mejor persona por ayudar a los tuyos y a otros.

Si quisieras que él hubiera sido mas compasivo, se mas compasivo contigo, reconoce que tus errores son parte de tu aprendizaje, que has pagado ya precios altos por ellos para que te sigas castigando con tus pensamientos.

Hoy en este momento tienes toda la oportunidad de ser el mejor padre tuyo.

¿Por qué ultimas tu relación con tu papá? Es solo la historia que tú te quieras contar.
Con ella puedes sufrir o ser feliz y solo tu decidirás.

Feliz dia, cada dia

Carlos Devis


09 junio 2017

Hacia una economía solidaria

El mundo tiene suficiente para las necesidades de todos, pero no lo suficiente para la codicia de todos. – Gandhi

La economía debe existir para servir a la sociedad, no para que la sociedad sirva a la economía. También debe beneficiar a la sociedad en su conjunto.

Sin condonar la imposición de restricciones esterilizadoras al espíritu de empresa, la innovación y la prosperidad, la regulación económica debe impedir que los impulsados únicamente por el propio interés aprovechen las complejidades del sistema financiero para desviar una cantidad desproporcionada de recursos en comparación con su contribución al conjunto. Como dijo el escritor francés Daniel Pennac, "La felicidad individual debe tener resultados colectivos, en el que la sociedad no es más que el sueño de un depredador".

El Estado debe proteger a los débiles, garantizar que el trabajo de todos sea remunerado de manera justa y garantizar que los privilegiados y los más ricos no ejerzan su poder para influir en las decisiones políticas a su favor.

Una economía se vuelve disfuncional cuando aquellos que han hecho una contribución negativa a la sociedad son los que cosechan la mayor recompensa. Un ejemplo sería el autócrata que se vuelve inmensamente rico al apropiarse de los recursos naturales de su país, o incluso el banquero que recibe bonos colosales a pesar de que sus acciones han colocado a la sociedad en una situación precaria.

Una economía sana no debe dar paso a desigualdades desproporcionadas. Esto no se refiere a las formas naturales de disparidad que se manifiestan en cualquier comunidad humana, sino más bien a una desigualdad extrema que deriva no de las disposiciones reales de las personas, sino de los sistemas económicos y políticos que están sesgados para promover esta iniquidad.

Nada de esto es inevitable, y es totalmente posible poner las cosas en un rumbo diferente, siempre que haya una voluntad popular y política para hacerlo. Incluso en el mundo de la economía, el respeto a los valores humanos ejemplificados por el altruismo no es un sueño idealista sino una expresión pragmática de la mejor manera de lograr una economía justa y una armonía a largo plazo. Para ser armonioso, la búsqueda de la prosperidad debe acomodar una aspiración para el bienestar de todos los ciudadanos y el respeto por el medio ambiente. Los economistas podrían argumentar que no es su trabajo ser altruistas o compasivos, pero si dicen que no "cuidan" a la sociedad, ya no es aceptable. Es por eso que necesitamos una economía más cuidadosa.

Homo Economicus, Racional, Calculador y Egoísta

El concepto de "humano económico", Homo economicus, apareció a finales del siglo XIX como una respuesta crítica a los escritos de John Stuart Mill  sobre economía política. Esto implica una representación teórica de las relaciones entre los seres humanos, identificándolos como agentes egoístas capaces de hacer elecciones racionales que optimicen sus posibilidades de satisfacer sus propias preferencias y promover sus propios intereses.

Esta concepción de la economía es a la vez simplista y errónea. Como dice el ganador del Premio Nobel y profesor de Harvard Amartya Sen: "Tomar el egoísmo universal como leído puede muy bien ser delirante, pero convertirlo en un estándar para la racionalidad es totalmente absurdo".

Cualquier teoría de la economía que excluye el altruismo es fundamentalmente incompleta y disminuida. Sobre todo está en desacuerdo con la realidad, y como tal está condenada a fallar. Esencialmente los complejos modelos matemáticos creados por los economistas neoclásicos para tratar de explicar los comportamientos humanos se basan en presupuestos que son en su mayor parte falsos, ya que la mayoría de las personas no son totalmente egoístas.

Las emociones, las motivaciones y los sistemas de valores influyen indudablemente en la toma de decisiones económicas. Dado que este es el caso, es mejor que estas emociones sean positivas y sus motivaciones sean altruistas. ¿Por qué no introducir la voz del cuidado en la economía, en vez de satisfacernos con la voz de la razón, una voz necesaria pero insuficiente en la que los economistas ponen demasiada importancia?

Matthieu Ricard
(En defensa del altruismo)