Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

29 noviembre 2018

Estar presente

En cierta ocasión, durante una conferencia que di ante un grupo de profesionales, me hicieron esta pregunta: “¿Qué es lo más importante que ha hecho en su vida?”

En mi calidad de profesor e investigador, sabía que los asistentes deseaban escuchar anécdotas sobre mi trabajo, entonces les respondí:

-“Lo más importante que he hecho en mi vida, tuvo lugar el 8 de octubre de 1990. Comencé el día jugando golf con un amigo mío al que no había visto en mucho tiempo. Entre jugada y jugada me contó que su esposa y él acababan de tener un bebé. Mientras jugábamos, llegó el padre de mi amigo, que consternado, le dijo que habían tenido que llevar a su bebé de emergencia al hospital.

En un instante, mi amigo se subió al auto de su padre y se marchó. Yo, por un momento, me quedé donde estaba, sin saber qué debía hacer. ¿Seguir a mi amigo al hospital? Mi presencia allí, me dije, no iba a servir de nada, pues la criatura estará al cuidado de médicos y enfermeras, y nada de lo que yo hiciera o dijera iba a cambiar las cosas.

¿Brindarle mi apoyo moral? Eso, quizás, pero tanto él como su esposa provenían de familias numerosas, y sin duda estarían rodeados de parientes, que les ofrecerían el apoyo necesario. Lo único que haría yo sería estorbar. Así que decidí ir más tarde al hospital a visitar a mi amigo.

Al poner en marcha mi auto, me percaté de que mi amigo había dejado su camioneta con las llaves puestas, estacionada junto a las canchas. Decidí pues, cerrar el auto e ir al hospital a entregarle las llaves.

Como supuse, la sala de espera estaba llena de familiares. No tardó en presentarse un médico, que se acerca a la pareja y, en voz baja les comunica que su bebé había fallecido. Los padres se abrazaron y lloraron, mientras todos los demás los rodeamos en medio del silencio y el dolor. Al verme mi amigo se refugió en mis brazos y me dijo: “Gracias por estar aquí”.

Durante el resto de la mañana, permanecí sentado en la sala de urgencias del hospital, viendo a mi amigo y a su esposa sostener en brazos a su bebe y despedirse de él.

-“Esto es lo más importante que hecho en mi vida”, y aquella experiencia me dejó tres enseñanzas:

Primero: lo más importante que he hecho en la vida ocurrió cuando no había absolutamente nada que yo pudiera hacer. Nada de lo racional que aprendí en la universidad, ni en el ejercicio de mi profesión, me sirvió para tales circunstancias. A dos personas les sobrevino una desgracia y lo único que pude hacer fue acompañarlos y esperar. Pero estar allí, era lo principal

Segundo: aprendí que al aprender a pensar, casi me olvido de sentir.

Tercero: aprendí que la vida puede cambiar en un instante. Así pues, hacemos planes y concebimos nuestro futuro como algo real, y olvidamos que perder el empleo, sufrir una enfermedad grave o un accidente, y muchas otras cosas más, pueden alterar ese futuro planeado humanamente en un abrir y cerrar de ojos.



No necesitamos tener exactamente un día así para empezar a meditar. Hemos tenido nuestros propios días difíciles y hasta malos. La palabra de Dios constantemente habla de amor, perdón, salud, de libertad, de paz, pero solo se los puede experimentar cuando nuestra vida tiene balance. El balance es igual a salud. Sin un equilibrio buscado intencionalmente cada día entre las actividades mundanas y las espirituales, entre la vida temporal y la vida eterna nunca podremos experimentar salud emocional y espiritual y todas sus añadiduras.

Necesitamos aprender que por ejemplo, ningún empleo compensa perderse unas vacaciones con los que realmente amas, romper con la pareja o pasar un día festivo lejos de los tuyos. Todos necesitamos aprender a diferenciar entre lo urgente – cotidiano y temporal – y lo importante – vital y eterno. Necesitamos reconocer las limitaciones de racionalizarlo todo, suprimiendo nuestros sentimientos por temor a ser heridos.

Lo más importante en la vida, aunque suene cliché, no es ganar dinero, ascender en la escala social, o recibir honores y fama. Lo más importante en la vida es el tiempo que dedicamos a tener balance en nuestra vida para saludablemente cultivar amistades auténticas, formar una familia, crear un legado, y conocer y amar más diariamente a Dios.

Por eso quiero compartir este lunes con usted una oración de agradecimiento a Dios:
“Gracias Señor…

a) Por mis hijos que NO limpian sus habitaciones, pero están viendo tele, porque significa que están en casa y no en las calles

b) Por los rebajos en mi sueldo, porque significa que estoy trabajando

c) Por el desorden que tengo limpiar después de una fiesta, porque significa que estuvimos rodeados de seres queridos.

d) Por las ropas que me quedan un poco ajustadas, porque significa que tengo más que suficiente para comer.

e) Por mi sombra que me ve trabajar, porque significa que puedo salir al sol.

f) Por el césped que tengo que cortar, ventanas que necesito limpiar, cañerías que arreglar, porque significa que tengo una casa.

g) Por las quejas que escucho acerca del gobierno, porque significa que tenemos libertad de expresión

h) Porque cuando no encuentro estacionamiento, significa que tengo automóvil

i) Por los gritos de los chicos, porque significa que puedo oír

j) Por la ropa que tengo que lavar y planchar, porque significa que me puedo vestir

k) Por el cansancio al final del día, porque significa que fui capaz de trabajar duro

l) Por el despertador que suena temprano todas las mañanas, porque significa que ¡Estoy vivo!

m) Y finalmente, por la cantidad de mensajes que recibo, porque significa que tengo amigos y amigas que piensan en mi

La vida consiste en tomar decisiones firmes que traen salud emocional y espiritual, un balance intencional discerniendo entre lo urgente y lo importante. Son decisiones hechas por amor, no por conveniencia, o presión del mundo. La verdadera salud que trae paz y gozo viene de hacer la voluntad de Dios conforme a Sus propósitos y no la nuestra.

Te deseo una semana balanceada

Juan Carlos Flores Zúñiga


20 noviembre 2018

Energía, frecuencias y vibración

Si quieres comprender el Universo piensa en términos de energía, frecuencias y vibración. Esto nos legó Nikola Tesla. Si lo aplicamos al ser humano comprenderemos que todo es energía: Una chispa de pensamiento dispara el proceso, las emociones lo amplifican, y con nuestras acciones incrementamos el momento y la inercia, ya sea para bien, o para mal.

Y todo se mueve, todo encaja, nada permanece igual… Bendiciones nos da el Universo, y que nuestras opciones hacia las sombras o hacia la luz sea consciente, sin delirios, sin apatías, sin apegos, sin astucia ni codicia, con corazón e inteligencia.

No hay final a la vista, solo una estrella en tu interior que guía el camino, dejemos pues que la sinergia del amor y la bondad le infunda gracia a nuestro andar.


El Caminante
(Donnato de la O)


15 noviembre 2018

Evadir lo que duele no lo desaparece

Caminar con la piedra en el zapato disimulando la incomodidad, se nota.

Duele más fingir que eres feliz, que reconocer que no lo estás. 

Y cuando lo hagas, entonces vendrá el dolor intenso y las punzadas al vientre, el asalto a mano armada de tus pensamientos y te podrás hundir por un rato, podrás sentir que te ahogas y desearás con todas tus fuerzas dejar de ignorar cuándo terminará el torbellino, desearás saber la caducidad del dolor.

Y llegará. 

Nunca sabrás la fecha, y cada vez importará menos si es que te enfocas a andar a pie tu camino, si sientes la grava, si te quema el piso, si escalas tus miedos, entonces llegarás a la cima para reconocerte arriba y voltear a ver lo andado, y saberte fuerte y resiliente, frágil y vulnerable, ...pero invencible.

13 noviembre 2018

Después de una relación Tóxica

Cuando te sumerges en una relación tóxica, desde adentro cuesta mucho ver lo que en realidad está ocurriendo, solo se siente un drenaje paulatino de energía y el correspondiente desgaste. Normalmente es cuando logras salir que puedes sumar a tu vida el aprendizaje de aquella vivencia que quizás consideramos indeseable, pero que de alguna manera contribuyó al crecimiento.

Algunas cosas que normalmente solo vemos al salir de una relación tóxica:

El tiempo no se recupera: La vida pasa y no espera, a veces no nos damos cuenta de lo fugaz del tiempo e invertimos demasiado esperando que las cosas cambien, que las condiciones se den, que estemos preparados, invertimos demasiado tiempo haciendo planes, mientras la vida nos desfila justo al frente.
El amor que recibimos es proporcional al que nos tenemos: Si nosotros no nos amamos y no nos aceptamos, no podemos pretender que alguien más lo haga. Es el amor propio el que nos garantizará relaciones que sumen a nuestras vidas buenos momentos, risas, alegrías, caricias y sentimientos enriquecedores.
Los rasgos negativos se incrementan: Cuando las actitudes se pasan por alto, ellas siempre irán potenciándose, la violencia, la infidelidad, la soberbia, la actitud crítica, el desinterés, etc… Si no se toman medidas tempranas, cada cosa forma una bola de nieve que termina por aplastarnos.
Quien bien te quiere no te hará llorar: El sufrimiento no tiene que estar ligado al amor, por el contrario, quien bien te quiere cuidará tus sonrisas, bailará con tu alegría y procurará siempre ser fuente de luz en lugar de oscuridad.
Nadie debe permitir que otra persona controle su vida: Todos somos responsables y capitanes de nuestras vidas, darle el timón a otro es perder el poder de decisión y con ello muy probablemente nuestro destino no corresponderá a lo que realmente deseamos.
Los terceros pueden ayudar solo cuando se les permite: Si alguien no quiere ver algo o no llega a reconocer que necesita algún tipo de ayuda o intervención, será muy complicado que las buenas intenciones de alguien externo lleguen a favorecer en algo la situación.
El dolor puede volverse un hábito: Podemos acostumbrarnos a todo, inclusive a lo negativo, el dolor puede volverse un estilo de vida y convertirse en el lienzo de nuestra triste vida
El miedo puede más que muchos sentimientos: Cuando sentimos miedo a perder algo, al cambio, a equivocarnos, podemos llevarnos por delante muchos sentimientos que pudiesen servir de motores cuando estamos en medio de una relación inconveniente.
El amor no todo lo puede: Podemos amar y podemos ser amados, pero si no hay respeto, comunicación, lealtad, consideración, etc… Muy probablemente el amor termine por fracturarse.
El maltrato no tiene excusas: No importa el momento que se atraviese, el maltrato no tiene justificación, siempre habrá muchas maneras diferentes de expresión o de llamado de atención que no impliquen el maltrato en cualquiera de sus formas.
La vida y el amor son para disfrutarlos, no para padecerlos: ¿Para qué otra cosa podemos estar acá si no es para procurar nuestra felicidad, para disfrutar la vida y amar y ser amados? Cualquier cosa que nos desvíe de ello debe ser evaluado y probablemente anulado de nuestras vidas.
Nadie es indispensable: No importa cuál sea el rol que alguien ocupe en nuestras vidas o viceversa, esa persona puede dejar de estar y nosotros podemos continuar… Inclusive podemos darnos cuenta de que no solo seguimos, sino que lo hacemos mucho mejor que antes
La soledad es mejor compañía que algunas personas: La soledad es mirada con miedo y rechazo por muchos, pero cuando se aprecia realmente, nos damos cuenta de que hay pocas cosas como estar en paz con la soledad, al enamorarnos de ella, nuestros futuros vínculos serán escogidos con mayor cuidado, simplemente porque tienen el mayor de los rivales.

Si logramos aprender todo esto al salir de una relación tóxica, de seguro nos quedamos una gran ganancia.

Sara Espejo


06 noviembre 2018

Nada a qué temer - ¿Pero miedo a nosotros mismos?

Fue el presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, quien dijo en su primer discurso inaugural, en 1933, "No tenemos nada que temer, sino temer a nosotros mismos". Si hubiera estado vivo entonces, podría haber tenido la tentación de responderle: "¿Ah, sí? ¡Eso es fácil de decir! ". Sin embargo, Roosevelt tenía razón, porque el miedo puede ser una emoción poderosa y paralizante, que nos impide tomar, o intentar oportunidades prometedoras.

Un amigo, David Sanford, escribió sobre cinco temores que ha visto que son una plaga de los profesionistas. Éstas incluyen:

• Miedo al silencio (tomarse un tiempo alejándose del trabajo para reflexionar, volver a visualizar, pensar creativamente y planificar).
• Miedo a compartir (presentar ideas iniciales o borradores muy toscos para que otros los consideren y critiquen).
• Miedo a vender (promoción de conceptos pulidos, productos, planes, propuestas y recomendaciones).
• Miedo al rechazo y al fracaso (preocupándose por lo que otros puedan decir sobre nosotros).
• Miedo al éxito (preocuparse de que los demás puedan esperar más de nosotros si tenemos éxito).

Prácticamente todos nosotros podemos identificarnos con al menos uno de estos miedos, o posiblemente con todos ellos. Varios me parecen familiares. Apartarse del trabajo para pensar, imaginar y planificar a veces va en contra de mi esencia. "¡Debería estar haciendo algo, no pensando!" Pero si no hacemos pausas en la actividad frenética, ¿cómo sabemos que estamos haciendo las cosas correctas o las hacemos de la manera correcta?

Vender nunca ha sido uno de mis puntos fuertes, como aprendí al principio cuando aún estaba en la universidad. La perspectiva de tratar de persuadir a la gente para que me comprara un producto a menudo me parecía como si estuviese tratando de torcerles sus brazos. Y creo que todos hemos tenido momentos en los que dudamos de seguir adelante, luchando con el pensamiento: "¿Qué pasa si trato de hacerlo lo mejor posible, y aún así fallo?"

Es más en esta etapa avanzada de mi carrera, a veces me encuentro luchando con estos miedos. Luego trato de recordarme a mí mismo las verdades tales como: "Si no lo intento, el fracaso está garantizado". O, para reafirmar la Regla de Oro, "Vende a los demás lo que quieras que te vendan". Pero he descubierto que la verdadera solución para vencer el miedo no son consignas inteligentes, sino confiar en Dios, su sabiduría y guía. Aquí hay algunos pasajes que he encontrado útiles a ese respecto:

Fe en la presencia de Dios. Cuando enfrentamos situaciones y temores desalentadores, saber que Dios está con nosotros en medio de ellos puede brindarnos confianza y esperanza. "No temas, porque yo estoy contigo; no mires ansiosamente a tu alrededor, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré; ciertamente te sostendré con mi diestra de justicia"(Isaías 41:10).

Creer en el amor de Dios. Nosotros, como hijos de Dios, creemos que Él es soberano, que conoce nuestras circunstancias y tiene el control. Por lo tanto, podemos confiar en que Él usará todo para nuestro bien supremo. "Sino que el amor perfecto echa fuera el temor. El que teme espera el castigo, así que no ha sido perfeccionado en el amor.” (1 Juan 4:18). “Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: « ¡Abba! ¡Padre!»" (Romanos 8:15).

Confía en que Dios puede lidiar con nuestros obstáculos. Cuando los problemas parecen demasiado grandes para nosotros, tenemos la seguridad de que Dios es más grande que nuestros problemas. "¿Qué, entonces, diremos en respuesta a estas cosas? Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?" (Romanos 8:31).

Por Robert J. Tamasy


05 noviembre 2018

Mis lágrimas se han transformado

Ayer, en mi dolor, lloré.
Pero dado el carácter efímero de las cosas, mis lágrimas se han transformado. 
Se han convertido en lluvia, que trae frescor y crecimiento. 

Las lágrimas que derramamos nos ayudan a sanar nuestras heridas y transformar el sufrimiento que hay dentro de nosotros. 

Tenemos que permitir que el sufrimiento salga a la superficie de forma que podamos reconocerlo, abrir los brazos y transformarlo. 
De lo contrario, se lo transferimos a nosotros hijos y a otras personas. 

Si comprendemos que todo es efímero, entenderemos que nada permanece para siempre, tampoco nuestros sufrimientos. 

Las lágrimas pueden alimentar nuestra compasión y nuestra comprensión. 
Y así como la transformación puede engendrar felicidad. 

Tomado del libro:" Recibe un fuerte abrazo". 
Thich Nhat Hanh.


01 noviembre 2018

Hacedor de parábolas

Aún no amanece
La tierra espera 
Saco y semilla 
Va el sembrador 

Surca la tierra 
El sol aparece 
Hiriendo sus manos 
Siembra con amor 

La lluvia bendice 
Blancos los campos 
De lo alto vendrá 
Quien germinará 

Coro 
Sentado en el monte 
Enseña Jesús 
Con sus parábolas 
Que dan vida y luz 

Toca la puerta 
No importa la hora 
Un poco de azúcar 
Para endulzar 

Toca y toca 
Que te abrirán 
Si no por gusto 
Por no molestar 

Coro 
Sentado en el monte 
Enseña Jesús 
Con sus parábolas 
Que dan vida y luz 

El reino ha llegado 
Como un comprador 
Buscando una perla 
Dejó su mansión 

Cuando la encontró 
Pagó en la cruz 
Y yo le agradezco 
Que me salvó 

Coro 
Sentado en el monte 
Enseña Jesús 
Con sus parábolas 
Que dan vida y luz 

No cierres tu libro 
Cuenta una más 
Renueva mi vida 
Oh mi Jesús

Autor: Valdemar Villarreal


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