Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

30 septiembre 2011

Algunas reflexiones

¿El día más bello?
Hoy

¿El obstáculo más grande?
El miedo

¿La raíz de todos los males?
El egoísmo

¿La peor derrota?
El desaliento

¿La primera necesidad?
Comunicarse

¿El misterio más grande?
La muerte

¿La persona más peligrosa?
La mentirosa

¿El regalo más bello?
El perdón

¿La ruta más rápida?
El camino correcto

¿El resguardo más eficaz?
La sonrisa

¿La mayor satisfacción?
El deber cumplido

¿Las personas más necesitadas?
Los padres

¿La cosa más fácil?
Equivocarse

¿El error mayor?
Abandonarse

¿La distracción más bella?
El trabajo

¿Los mejores profesores?
Los niños

¿Lo que más hace feliz?
Ser útil a los demás

¿El peor defecto?
El malhumor

¿El sentimiento más ruin?
El rencor

¿Lo más imprescindible?
El hogar

¿La sensación más grata?
La paz interior

¿El mejor remedio?
El optimismo

¿La fuerza más potente del mundo?
La fe

¿La cosa más bella de todo?
El Amor



Madre Teresa de Calcuta

29 septiembre 2011

Amar las limitaciones propias y ajenas

Mira hacia las personas que conoces y que te gustan.   Míralas como egoístas, después como tontas.  Piensa en las ocasiones en que podrían ser inmaduras y mezquinas, después miedosas y confusas, y por último, inocentes, sin culpa.

Mira a las personas que admiras, sobre las que has leído, a las cuales has orado.  Míralas como egoístas, tontas, inmaduras y mezquinas, miedosas y confusas, inocentes, sin culpa.

Piensa en ti mismo.  Mírate como tonto, egoísta, mezquino, confuso, ignorante, inocente, sin culpa.

¿Hay algunas características que no serías capaz de aceptar ni estarías dispuesto a aplicarte a ti mismo o a ellas?
¿Quedarías desilusionado si lo que se dice sobre ellas o sobre ti fuese verdad?
¿Las amas aún más por todas sus limitaciones y flaquezas?
¿Puedes aceptarlas como simplemente humanas?
¿Las aceptas como personas que se pueden amar?
¿Logras ver cómo Dios puede amar todas las idiosincrasias de todas las personas, así como sus imperfecciones y virtudes?

Nunca te enamoras de alguien.  Te enamoras por las ideas esperanzadas y por los sentimientos agradables que creas con respecto a alguien.

Nunca confiaste en nadie; confiaste sólo en tu juicio sobre la persona.  Cuando tu juicio sobre una persona cambia, se transforma también tu confianza.

Anthony de Mello
(Ejercicios de superación)

28 septiembre 2011

Sembrar dátiles

En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.

Su vecino Hakim, el acaudalado mercader, se detuvo en el oasis a abrevar sus camellos y vio a Eliahu transpirando, mientras parecía cavar en la arena.

- ¿Qué tal anciano? La paz sea contigo.
- Contigo, contestó Eliahu sin dejar su tarea.
- ¿Qué haces aquí, con esta temperatura, y esa pala en las manos?
- Siembro, contestó el viejo.
- ¿Qué siembras aquí, Eliahu?
- Dátiles, respondió Eliahu mientras señalaba a su alrededor el palmar.
- ¡Dátiles!, repitió el recién llegado muy sorprendido.
- El calor te ha dañado el cerebro, querido amigo.
- Ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de licor.
- No, debo terminar la siembra. Luego si quieres, beberemos.
- Dime, amigo: ¿cuántos años tienes?
- Setenta.
- Mira, amigo, los datileros tardan más de cincuenta años en crecer.
- Recién después de ser palmeras adultas estan en condiciones de dar frutos.
- Yo no estoy deseándote el mal y lo sabes, ojalá vivas hasta los ciento un años.
- Pero tú sabes que difícilmente puedas llegar a cosechar algo de lo que hoy siembras.
- Deja eso y ven conmigo.
- Mira, Hakim, yo comí los dátiles que otro sembró.
- Otro que tampoco soñó con probar esos dátiles.
- Yo siembro hoy, para que otros puedan comer mañana los dátiles que hoy planto.
- Aunque solo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea.
- Me has dado una gran lección, Eliahu.
- Déjame que te pague con una bolsa de monedas esta enseñanza que hoy me diste.
- Diciendo esto, Hakim le puso en la mano al viejo una bolsa de cuero.
- Te agradezco tus monedas, amigo.
- Ya ves, a veces pasa esto …
- Tu me pronosticabas que no llegaría a cosechar lo que sembrara.
- Parecía cierto y sin embargo, mira ya coseché una bolsa de monedas.
- Y además la gratitud de un amigo.


Todos los días debemos de sembrar algo, sin importar si vemos los frutos o no

Cuento Sufi

27 septiembre 2011

¿Por qué ser bueno?

¿Por qué muchas personas quieren ser buenas?
Son muchas y variadas las razones y los motivos prar ser buenos.  Unos quiere ser buenos para verse buenos.  Otros para que los vean y los tengan por buenos.  Otros porque quieren obedecer el mandamiento de ser buenos.  Otros para ir al Cielo.  Otros para tranquilizar su conciencia y sentirse en paz. 
Algunos pocos quieren ser buenos porque simple y llanamente son conscientes de lo que son y quieren cumplir su misión y su naturaleza.

Este último es el único fin y objetivo puro y natural.  La bondad sólo es auténticamente buena cuando se practica o se busca por sí misma, sin otros fines espurios o egoístas.

Recuerdo a aquel niño que decía que quería ser santo para que lo pusieran en los altares como esos santos que hay en las iglesias. 
Le pregunté a una señora por qué hacía las obras de caridad y me contestó con todo el aplomo: "¿Y cómo, si no es así, me voy a ganar el Cielo?"

Kant, un filósofo racionalista, decía que hay que hacer el bien por el bien mismo y no por otra razón o motivo.

Sería muy últil analizar por qué hacemos las obras buenas que hacemos en la vida.
Si somos sinceros, es posible que nos llevemos algunas sorpresas.

Dario Lostado
(Despertar a la conciencia día a día)

26 septiembre 2011

El cuarto de triques no debería existir

En una ocasión antes de dar inicio a mi sección diaria "Semillas para el espiritu" del programa "Muy buenos días", me dijo Mario el presentador:  Jaime, hay una niña discapacitada que vive con su tía en un tugurio, en condiciones infrahumanas, y que necesita una silla de ruedas.

Ese día conté el caso de esta niña y hable de la importancia del servicio amoroso y de dar sin esperar retribución.  Recuerdo haber dicho enfáticamente que aquellas cosas inutilizadas tras seis meses, ya no nos pertenecen y, por lo tanto, deben darse a alguien que las necesite.

Expliqué con claridad que los cuartos de triques, donde se guardan cobijas, herramientas, cuadros, bicicletas, coches de niños, juguetes, etc., etc., no deberían existir.

Al final de mi sección llamaron alrededor de 100 personas, 99 de las cuales dijeron que también necesitaban una silla de ruedas, y sólo una señora ofreció una silla que podían pasar a recoger.

Le dije que sería una buena idea que fuera ella misma al estudio de televisión, para que juntos se la entregaramos a la niña, que vivía en el barrio Simón Bolivar.  La señora me respondió que confiaba en mí, que no había problema en que recogieran la silla, y yo le comenté que no era cuestión de confianza sino de sentir la satisfacción de entregarla personalmente.

"Yo quiero que usted me acompañe y experimente el placer tan grande que es dar, y la felicidad que se siente al servir.  Usted no tiene ni la menor idea de lo rico que es experimentarlo".  Le expliqué entonces que una cosa es conocer a fondo una manzana, su textura, su color, y su forma, y otra cosa meterle un buen mordisco y experimentar su sabor.

Después de esto, ella accedió y nos fuimos al cerro del Ahorcado, en Ciudad Bolivar.  Al sentir el frío y la podredumbre del ambiente, la señora quiso devolverse, pero finalmente llegamos al cuarto oscuro y denso en donde se encontraba aquella criatura de doce años.

Según nos contaron, los senos incipientes de la niña estaban totalmente estropeados por los callos y las llagas, pues llevaba gran parte de su vida arrastrándose por el piso como una culebra.

Al levantarla de la cama sentí un olor peor que el de las alcantarillas.  Entonces la sentamos en la silla de ruedas y fuimos a dar una vuelta.  En cuanto la niña salió a la luz del sol y vio la montaña, empezó a dar unas risotadas exageradas.  Por un momento creí que tenía algún retraso, pero lo que sucedía realmente era que nunca había salido a dar un paseo y en pleno 2009 no había visto un camión.

Continuamos nuestro paseo hasta llegar a la esquina donde nos dijeron que preparaban un asado muy rico y decidimos probar.  Mientras comíamos, la señora lloraba y lloraba.  Le pregunté entonces por qué lloraba tanto y me contestó:  Jaime, usted no tiene la menor idea del motivo por el que lloro.  Le contesté que en efecto, ella debía sentirse feliz al hacer tan buena obra por aquella niña.

Entonces me miró y me dijo: Lloro Jaime, porque tuve esa silla de ruedas en el garage de mi casa por más de ocho años.  Lloro de pensar que esa niña se arrastró durante todos estos años y que esa silla se estuvo oxidando por falta de uso.  Lloro por las oportunidades que tuve de ayudar a otros y no haber hecho nada.

Así pues, el dolor se produce cuando no actuamos.  Con cariño Jaime Jaramillo (creador de la fundación Niños de los Andes)


Un niño puede estar necesitando algo de lo que tu tienes abandonado en el cuarto de los triques.
¿Eres de esas personas que guardan todo, porque son "cosas que algún día pueden servir"... pero llevan años en el cuarto de los triques de tu casa? 
No acumules cosas que ya no necesitas, a otras personas les hacen falta...  Esas muletas que usaste cuando te rompiste la pierna, ya no las necesitas, pero hay otras personas que sí las necesitan.   Esas cobijas que ya no usas, las necesita aquel indigente que se muere de frío en invierno.

¿Recuerdas esos pantalones que te pusiste una sola vez, porque viste que tu amiga tenía unos iguales... no pienses: ¡cómo los voy a regalar si están nuevecitos!... No se regala solo lo viejo e inservible, eso no tiene ningún merito, cuando se da de corazón, se da lo que a ti te gustaría que te dieran si estuvieses necesitado. 

Desocupa hoy mismo tu cuarto de triques y regala un poquito de felicidad a esos niños o personas mayores que están sufriendo carencias.

Dice Dios en su Palabra:  "comete pecado todo el que sabe hacer el bien, y no lo hace"  Santiago 4:17

25 septiembre 2011

Que canten los niños

Una bella canción con un recordatorio que debemos ser como niños.  Y lo que significa escuchar a los niños que expresan con pureza lo que quieren y sienten. 

Enjoy!

24 septiembre 2011

Algunas Frases

La humildad no implica que pensemos menos de nosotros mismos, sino que pensamos menos en nosotros mismos. --Ken Blanchard

Una vez que termina el juego, el rey y el peón regresan a la misma caja. --Proverbio italiano

El corazón, al igual que la uva, es dado a entregar su cosecha en el mismo momento en que parece estar aplastado. --Roger Houseden

Cuando las telarañas se unen, pueden atar a un león. --Proverbio etíope

Lo más grande en este mundo no consiste tanto en dónde estamos parados como en qué dirección nos estamos moviendo. --Johann Wolfgang von Goethe

La voluntad necesita ser más fuerte que la habilidad. --Muhammad Alí

Un verdadero amigo nunca se entremete en nuestro camino a menos que vayas cuesta abajo. --Arnold Glasgow

Auto-disciplina es cuando nuestra conciencia nos pide hacer algo y no le contestamos. --W.K. Hope

No podemos tener un mejor mañana si seguimos pensando acerca del ayer todo el tiempo. --Charles F. Kettering

Sólo aquellos que se atreven a fracasar en grande llegan a realizar grandes logros. --Robert F. Kennedy

La habilidad podrá llevarnos a la cima, pero se necesita carácter para permanecer allí. --John Wooden

Tan sencillo como pueda sonar, todos necesitamos intentar ser la mejor persona posible: tomando las mejores decisiones y sacándole el máximo provecho a los talentos que nos han sido dados. --Mary Lou Retton

El temor es solo tan profundo como lo permita la mente. --Proverbio japonés

Hay dos opciones primordiales en la vida: aceptar las condiciones tal como existen o aceptar la responsabilidad de cambiarlas. --Denis Waitley

Nosotros somos el único problema que jamás tendremos y también somos la única solución. --Bob Proctor

Son nuestras escogencias --y no la suerte-- la que determinan nuestro destino. --Jean Nidetch

El gozo es el sentimiento de sonreírnos por dentro. --Melba Colgrove

Una persona que tenga objetivos muy claros conseguirá avanzar incluso en las condiciones más difíciles. Una persona que no tenga ninguna clase de objetivos no conseguirá avanzar ni siquiera en las condiciones más favorables --Thomas Carlyle

En el diálogo sincero, ambas partes desean cambiar -- Thich Nhat Hanh

Amo el canto del cenzontle, pájaro de cuatrocientas voces; amo el color del jade y el enervante perfume de las flores, pero amo más a mi hermano, el hombre -- Nezahualcóyotl

23 septiembre 2011

Arriesgarse

Reír, es arriesgarse a parecer un tonto.
Llorar es arriesgarse a parecer un sentimental.
Hacer algo por alguien, es arriesgarse a involucrarse.
Expresar sentimientos, es arriesgarse a mostrar tu verdadero yo.
Exponer tus ideas y tus sueños, es arriesgarse a perderlos.
Amar, es arriesgarse a no ser correspondido.
Vivir, es arriesgarse a morir.
Esperar, es arriesgarse a la desesperanza.
Lanzarte, es arriesgarse a fallar.

Pero los riesgos deber ser tomados, porque el peligro mas grande en la vida es no arriesgarse.
La persona que no arriesga, no hace, ni tiene nada.
Se pueden evitar sufrimientos y preocupaciones, pero simplemente no puede aprender, sentir, cambiar, crecer, amar y vivir…
Solo una persona que arriesga es libre…


22 septiembre 2011

Nuestra enfermedad



Terrorismo, injusticias sociales, delincuencia, desempleo, desorden... Todo tiene un nombre común. Todo tiene una causa única.

Se intenta poner remedio a los males, olvidando la causa de los males. Quizá no vemos la causa porque nos da vergüenza y somos demasiado orgullosos para reconocer que esta causa está en nosotros. Pero preferimos buscarla fuera.

Es el egoísmo burgués en forma de amor desordenado al dinero, al confort, a la ambición de tener más que los otros como valores supremos de la vida.

El político prefiere quedar bien y que el partido salga triunfador y él, naturalmente como director o impulsador del triunfo del partido, al verdadero bien de los ciudadanos.

Nuestra enfermedad social es el egoísmo cruel y exacerbado que se impone descarada y abiertamente en algunos casos y solapadamente en otros.

Se habla de servicio al pueblo, justicia social y otras lindezas por el estilo, cuando en el fondo lo único que interesa es levantar la plataforma para ser elegido, ser líder o ser puesto en el candelero y quedar bien.

Se prefiere tener y ganar más aunque personas o familias vivan en la miseria con sueldos ruines, a ganar un poco menos para que otros vivan más dignamente.

A esto se llama egoísmo: encerrarse en sus propios intereses individualistas sin atender las necesidades y exigencias de los otros.

Egoísmo es esforzarse y trabajar constantemente para que el pequeño y ruin yo que todos llevamos dentro, se engorde vanidosamente a costa de todo y de todos.

La única regla del egoísta es: Es bueno todo lo que favorece mis intereses individuales, mi ambición y mi vanidad y malo todo lo que atente contra ello.

Es triste el espectáculo de algunas Instituciones que por su esencia y finalidad son humanitarias y de ayuda a los demás, ver que sus miembros se pelean, se calumnian, y se destruyen mutuamente aún a costa de la misma Institución a la que pertenecen, por defender cada uno su actitud egoísta, vanidosa y ruin, en perjuicio de todos aquellos a quienes deberían servir.

Quizá sea ésta la causa y la explicación de la poca eficacia de tantas Instituciones, conferencias, organizaciones, pláticas...

Quizás muchas veces no trabajamos tanto por los demás cuanto por nuestra propia honrilla vanidosa y superficial.

Quizás nos predicamos y alabamos a nosotros mismos y nos levantamos disimuladamente estatuas y monumentos en lugar de ayudar a los demás a levantarse a un grado de vida más digna.

Sí. Nuestra enfermedad puede ser este cruel y ruin egoísmo disfrazado de tantas caretas, con tantos ropajes, con tantas sutiles aparentes formas de servicio.

Se hace imperioso reexaminar nuestras verdaderas y profundas intenciones en nuestros trabajos y en nuestra vida toda.

El contagio de esta enfermedad parece que es bastante general.

En distintos grados, pero general.

Desde los más altos niveles internacionales hasta los más íntimos de la vida familiar y de amistad se detectan constantemente síntomas de esta devastadora enfermedad, causa de la mayor parte de los males que nos aquejan.

No es excusa el decir: ¿qué hago yo curándome de esta enfermedad si los demás siguen siendo egoístas?

Ya hay quienes no lo son.

Hay personas generosas, que no son esclavos del egoísmo.

Tú puedes ser uno de ellos. Y así engrosarás las filas de los que de veras quieren hacer de este mundo nuestro un mundo mucho más humano, más generoso y más feliz. No con palabras, sino con una actitud constante de su vida.

Hoy puedes unirte a los que trabajan día a día por desarraigar más y más el egoísmo de sus corazones. Es la mejor manera de hacer un mundo mejor.

Sí. Hay personas que ya vencieron y vencen día a día la tentadora maquinación del egoísmo.

Por eso la Vida es digna de vivirse.

La sincera generosidad y el servicio desinteresado, dan luz y calor a nuestro mundo frío y calculador.

Supera la enfermedad del egoísmo.

Es lo más saludable.


Darío Lostado
(La Alegría De Ser Tú Mismo)

21 septiembre 2011

Poseer y retener menos

Las realidades más grandes y más bellas.

Si quieres tener el mar, contémplalo, y abre tus manos en sus aguas y todo el mar estará en ellas; porque si cierras tus manos para retenerlo, se quedarán vacías. Si quieres tener un amigo peregrino, déjalo marchar y lo tendrás; porque si lo retienes para poseerlo, lo estarás perdiendo, y tendrás un prisionero. Si quieres tener el viento, extiende tus brazos y abre tus manos y todo el viento será tuyo; porque si quieres retenerlo te quedarás sin nada.

Si quieres tener a tu hijo, déjalo crecer, déjalo partir, y que se aleje, y lo tendrás maduro; porque si lo retienes poseído lo pierdes para siempre. Si quieres tener el sol y gozar de su luz maravillosa abre los ojos y contempla; porque si los cierras para retener la luz que ya alcanzaste, te quedarás a oscuras. Si quieres vivir el gozo de tener, libérate de la manía de poseer y retener.

Goza de la mariposa que revolotea, goza del río que corre huidizo, goza de la flor que se abre cara al cielo; goza teniendo todo y sin poseerlo, retenerlo.

¡Sólo así gozarás de la vida, sabiendo que la tienes sin poseerla, dejándola correr sin retenerla!

20 septiembre 2011

¿Cómo aceptar el fracaso?

Observa tu desilusión cuando algo no se desenvuelve de la manera que querías, alguien no te trata del modo que esperabas, o cuando te abate alguna crítica.

Entiende lo que provoca en ti esa reacción aguda, o el por qué de haber quedado tan molesto con la crítica o el hecho ocurrido.

Toma conciencia de los sentimientos de vergüenza y culpa por los engaños del pasado.  ¿Percibes cómo eres capaz de juzgarte a ti mismo, de provocar sentimientos negativos y de infelicidad?
Vé cuánta autocompasión hay aquí por tus pesares.
Comprende que tú eres el único que se condena, pídete disculpas a ti mismo y déjate iluminar.  ¡Qué revelación!

Toda mínima partícula de sufrimiento, toda emoción negativa pueden llevarte al entendimiento, claridad, felicidad y libertad si sabes cómo usarlos, si te das tiempo para comprender, como si pudieras verlo.  Señor, puedo ver.  Comprensión:  fórmula para una vida feliz.

Experiencias agradables vuelven la vida placentera; experiencias dolorosas la llevan al crecimiento.

El sufrimiento nos muestra en dónde no estamos bien, en dónde aún no crecimos, de la misma forma que los puntos dolorosos son síntomas de dolencias específicas o de regiones corporales sobrecargadas.

No desperdicies ningún sufrimiento que te sobrevenga.

Anthony de Mello
(Ejercicios de superación)

19 septiembre 2011

¿Qué pedirías?

Se cuenta que cuatro almas buenas acudían insistentemente a Dios para hacerle distintas peticiones una y otra vez.

Un día, Dios les dijo: "Bien, cada una va a pedri una cosa, la que más desee, y se la concederé"

Una le habló inmediatamente: "Quiero ser rica para tener todo lo que siempre he querido poseer".

Otra le dijo:  "Quiero poder viajar por el mundo entero, conocer muchas gentes y que me conozcan a mí".

Otra dijo: "Quiero tener dinero y fama, y que todos los que me conocen me envidien".

La cuarta no pedía nada.... Por fín, a peticion de Dios, se decidió y dijo:  "Quiero ser feliz en cualquier situación, con dinero o sin él, con fama o sin ella, con poder y conocimientos o sin ellos.  Quiero tener armonía y paz en mi alma sea cual sea la situación que me toque vivir".

Tú ¿qué pedirías?   Sospecho que al ver esta cuarta petición te hayas movido a hacer la misma.


Dario Lostado
(Despertar a la conciencia día a día)

18 septiembre 2011

17 septiembre 2011

Oración para aprender a amar



Señor, cuando tenga hambre,
dame alguien que necesite comida;

Cuando tenga sed,
dame alguien que precise agua;

Cuando sienta frío,
dame alguien que necesite calor.

Cuando sufra,
dame alguien que necesita consuelo;

Cuando mi cruz parezca pesada,
déjame compartir la cruz del otro;

Cuando me vea pobre,
pon a mi lado algún necesitado.

Cuando no tenga tiempo,
dame alguien que precise de mis minutos;

Cuando sufra humillación,
dame ocasión para elogiar a alguien;

Cuando esté desanimado,
dame alguien para darle nuevos ánimos.

Cuando quiera que los otros me comprendan,
dame alguien que necesite de mi comprensión;
Cuando sienta necesidad de que cuiden de mí,
dame alguien a quien pueda atender;

Cuando piense en mí mismo,
vuelve mi atención hacia otra persona.

Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos;
Dales, a través de nuestras manos, no sólo el pan de cada día,
también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo.


Madre Teresa de Calcuta

16 septiembre 2011

Actitudes positivas

La Universidad de Harvard diseñó un curso sobre Felicidad; miles de personas han asistido a él y han logrado cambiar su estado de ánimo. Sigue algunos consejos de este curso, para que tu también aprendas técnicas sencillas y muy efectivas para sentirte feliz:

1. Practica algún ejercicio: (caminar, ir al gym, yoga, natación etc). Los expertos aseguran que hacer ejercicio es igual de bueno que tomar un antidepresivo para mejorar el ánimo, 30 minutos de ejercicio es el mejor antídoto contra la tristeza y el estrés.

2. Desayuna: algunas personas se saltan el desayuno porque no tienen tiempo o porque no quieren engordar. Estudios demuestran que desayunar te ayuda a tener energía, pensar y desempeñar exitosamente tus actividades.

3. Agradece a la vida todo lo bueno que tienes: Escribe en un papel 10 cosas que tienes en tu vida que te dan felicidad. Cuando hacemos una lista de gratitud nos obligamos a enfocarnos en cosas buenas.

4. Se asertivo/a: pide lo que quieras y di lo que piensas. Estas demostrado que ser asertivo/a ayuda a mejorar tu autoestima. Ser dejado/a y aguantar en silencio todo lo que te digan y hagan, genera tristeza y desesperanza.

5. Gasta tu dinero en experiencias no en cosas. Un estudio descubrió que el 75% de personas se sentían más felices cuando invertían su dinero en viajes, cursos y clases; mientras que solo el 34% dijo sentirse más feliz cuando compraba cosas.

6. Enfrenta tus retos. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Estudios demuestran que cuanto más postergas algo que sabes que tienes que hacer, mas ansiedad y tensión generas. Escribe pequeñas listas semanales de tareas a cumplir y cúmplelas.

7. Pega recuerdos bonitos, frases y fotos de tus seres queridos por todos lados. Llena tu refrigerador, tu computadora, tu escritorio, tu cuarto….TU VIDA de recuerdos bonitos.

8. Saluda y se amable con otras personas. Mas de cien investigaciones afirman que solo sonreír cambia el estado de ánimo.

9. Usa zapatos que te queden cómodos. “Si te duelen los pies te pones de malas” asegura el Dr. Keinth Wapner presidente de la Asociación Americana de Ortopedia.

10. Cuida tu postura. Caminar derecho con los hombros ligeramente hacia atrás y la vista hacia enfrente ayuda a mantener un buen estado de ánimo.

11. Escucha música. Esta comprobado que escuchar música te despierta deseos de cantar y bailar, èsto te va a alegrar la vida.

12. Lo que te comes tiene un impacto importante en tu estado de ánimo.
a) Comer algo ligero cada 3-4 horas mantiene los niveles de glucosa estables, no te brinques comidas.
b) Evita el exceso de harinas blancas y el azúcar.
c) COME DE TODO pero con moderación!
d) Varía tus alimentos

13. Arréglate desde que te levantas, quedas listo/a para la acción y bien presentado/a. El 41% de las mujeres dicen que se sienten más felices cuando piensan que se ven bien. ¡Arréglate y ponte guapo/a!

15 septiembre 2011

El florista y el pescador

Había una vez un vendedor de flores que era muy amigo de un pescador.  Eran grandes amigos de verdad.  Un día el florista invitó al pescador a cenar y a pasar la noche en su casa.  El pescador aceptó gustosamente la invitación de su amigo.  Cuando el día llegó, el florista dio la bienvenida a su amigo con los brazos abiertos.  Había decorado la casa con cientos de flores perfumadas;  y había puesto especial cuidado en la habitación donde el pescador iba a dormir.  Estaba llena de capullos de dulce aroma, verdaderamente dignos de un rey.

Después de una buena cena, los dos amigos se retiraron a sus respectivas habitaciones para un buen sueño nocturno.  El florista pronto estaba roncando felizmente.  Estaba muy complacido por haber sido el anfitrión de su viejo amigo, por haber cocinado para él, y por haberle ofrecido tantas flores perfumadas.

El pescador, sin embargo, no podía pegar el ojo.  Daba vueltas en la cama y jalaba las mantas para cubrirse la cabeza.  Incluso fingía roncar, pensando que el sonido le haría dormir.  Abrió las ventanas para que entrara el aire fresco, pero seguía con un insoportable dolor de cabeza.

Al llegar la mañana, el florista llamó suavemente a la puerta del pescador.
- Sí, pasa -dijo el pescador-.  Pasa, por favor.
El florista abrió la puerta y quedó atónito por lo que vio. 

El pescador estaba sentado en la cama y se veía muy abatido.  Tenía el cabello revuelto y muchas nuevas arrugas en la cara.  El florista se consternó.  No lograba entender qué había sucedido.  ¿Cómo podía haber sido tan insensible con su húesped?

- ¿Qué pasa?  ¿Estás bien?  ¿No pudiste dormir?  ¿Por qué no me llamaste?  Eres mi húesped y habría venido corriendo.  Por favor, dime qué pasa.  Me siento muy apenado.

- Salgamos de esta habitación.  No la soporto.  Por favor, sácame de aquí -suplicó el pescador.

- Sí, desde luego -dijo el florista, ayudando al pescador a salir de la habitación-.  Ahora, ¿qué te ha pasado?  ¿Me puedes decir?

El pescador dijo:
- Mira, todas estas flores son demasiado fragantes.  Me han bloqueado los conductos nasales.  No puedo respirar.  No pude respirar durante toda la noche, pero no quería ser descortés.  No quería molestarte.  No quería irme así, de repente; pero, por favor, permiteme marcharme.  Quiero volver al mercado de pescado, donde un hombre puede respirar.

El florista lo entendió.
- Desde luego, pero antes déjame traer la tela que cubre tu cesta de pescado.  Anoche la dejaste afuera.

Corriendo, fue hacía la cesta vacía y tomó la tela que la cubría.  Luego regresó y puso la tela cerca de la cara de su amigo.

-Ah, gracias -dijo el pescador, dando un gran suspiro de alivio-.  Gracias por revivirme.  Gracias, gracias, gracias.

Y entonces, muy feliz, el pescador regresó al mercado de pescado, y el florista, con gran entendimiento, se fue al mercado de flores.

Swami Chidvilasananda
(Entusiasmo)

14 septiembre 2011

Los perros y los hombres

Se cuenta que el jeque Badruddin, el gran pintor, contó que cierto día el director de la escuela y él paseaban con Maulana, y éste les dijo que en realidad prefería pasear en solitario, pues estaba cansado de los saludos y de las manifestaciones de respeto que le dirigían las personas por todas partes, y prefería estar solo.  Siguió caminando solo un rato, hasta que vio un grupo de perros en el arenal que está en las proximidades de la ciudad; y cuando el director se acercó a Maulana, le señaló la paz y el sosiego que reinaba en el grupo de perros, que reposaban tomando el sol.
- Mira esos perros, qué unidos están y con cuánta amistad se tratan.  ¿Y nosotros, los seres humanos?

Maulana reflexionó un poco y respondió:
- En verdad, así es:  estos perros están ahora en calma y en paz; pero si arrojas un hueso entre ellos verás alterarse la unidad de la que hablas.  Lo mismo sucede a la humanidad -siguió diciendo Maulana-.  Los hombres son grandes amigos, siempre que exista desapego entre dos personas y no intervenga entre ellas  la ganancia de las cosas materiales; pero si arrojas entre ellos la codicia del mundo, verás como se altera la paz y cómo se pelean con más saña que los perros.

Solo los que dan poca importancia a las cuestiones pasajeras de lo material y de las posesiones,  que han de "morir y perecer", pueden hacer una vida tranquila y en paz.


Idries Shah
(Los cien cuentos de la sabiduría sufí)

13 septiembre 2011

Una calida sonrisa

Un alto ejecutivo de empresa que hacía olas en la industria de la informática estaba en un viaje de negocios en Tokio. Siempre era muy humilde y compartía todos sus éxitos con sus empleados. Al finalizar todas sus reuniones, se dirigió a un centro comercial para comprarles chocolates y regalos a sus empleados en su país.

Al entrar en el centro comercial, una diminuta dama le regaló una cálida sonrisa y le dio la bienvenida; esto lo tocó mucho y se sintió bien, no pudiendo olvidar la calidez en su sonrisa. Él se fijaba en ella mientras compraba; ella daba la misma sonrisa a todos los clientes que entraban al centro comercial. El ejecutivo comenzó a preguntarse si alguna vez se sentiría ella cansada de hacer lo mismo una y otra vez, así que se encaminó hacia ella y le preguntó:
"- Mi querida dama, ¿no está Ud. cansada de hacer este trabajo y cuánto tiempo ha estado haciéndolo?"
La dama sonrió y dijo:
"-No, señor, yo he estado trabajando aquí por los últimos 10 años y me gusta mi trabajo."

El ejecutivo quedó anonadado y preguntó:
"¿Cómo es que ha estado haciendo esto por 10 años y por qué le gusta su trabajo?"

La dama sonrió de nuevo y dijo: -"Señor, es porque así sirvo a mi país."

Esto le pareció un tanto divertido al ejecutivo. Él dijo: "¿Sirves a tu país sonriendo?"

La diminuta dama dijo:
-"Sí, señor, yo sonrío y todos los clientes que llegan al centro se sienten felices y relajados. Compran más, mi jefe está feliz y me paga más. Y como me paga más, puedo atender a mi familia. Y ya que puedo atender a mi familia, ellos están felices. Cuando los clientes nos compran, la demanda por los productos aumenta y, al hacerlo, hay más fábricas. Y cuando hay más fábricas, hay más empleos. Y cuando hay más empleos, la gente en el país está feliz.

Como la mayoría de nuestros clientes son extranjeros, hay entrada de divisas. Ya que hay entrada de divisas, nuestro país tiene mucho dinero y se vuelve más rico cada día. Y gente como Ud., contenta con nuestro servicio, visita nuestro país más a menudo y, a veces, también le contará a su familia y amigos. Mi país consigue más visitantes, más dinero, más empleos y más gente feliz. Así es como sirvo a mi país."

Como el alto ejecutivo en Japón a mí también me hubiera parecido simpático que alguien pensara que servía a su familia, su empresa y su país sonriendo. Alguno diría que es hasta ingenuo pensar así. Pero como esa servidora hay miles de personas alrededor del mundo haciendo la diferencia con actitudes positivas que trascienden la pequeñez de la tarea, la sencillez de los pequeños actos de amor. La excelencia se alcanza a través de pequeños actos de dedicación disciplinada hacia el prójimo.

Hay algo sencillamente extraordinario en la capacidad humana de sonreír a pesar de las circunstancias, y dar aunque sea una sonrisa cuando ya materialmente no se tiene nada más. Sin embargo, hay quienes no pueden sonreír ante la prueba irrefutable del poder de Dios cuando alguien ama incondicionalmente en los pequeños detalles diarios.

Hoy es un día para empezar de nuevo desarrollando las actitudes correctas. Permite que el amor de Dios fluya en ti, y da amor en todos los actos de tu vida, sin importar cuán pequeños te parezcan. Te sorprenderás de los resultados.

Hoy regala una sonrisa por su país

12 septiembre 2011

Un pequeño punto

Un grupo de discípulos le preguntó una vez a su maestro Zen: "¿De dónde viene el lado negativo de nuestra mente?"

El maestro se retiró un momento y enseguida regresó con un gigante lienzo en blanco. En medio del lienzo había un pequeño punto negro.

"¿Qué véis en este lienzo?" preguntó el maestro.
"Un pequeño punto," respondieron todos.

El maestro dijo: "Ese el origen de la mente negativa. Ninguno de vosotros ve la enorme extensión que lo rodea".

10 septiembre 2011

Documentos televisivos

He estado viendo algunos reportajes y documentales televisivos sobre unos ciertos políticos o algunos mitos de la canción y el deporte mundialmente famosos.

Esas caras lánguidas por la fascinación y el asombro de mujeres y hombre frente al ídolo del momento, esas palabras aduladoras y exaltadoras del orgullo nacional, mezclado con los intereses económicos y sociales de quienes apoyaban a su lucrativo y rentable ídolo y líder, daban pena y risa a la vez.

Vista a la distancia, toda aquella parafernalia de propaganda y celebraciones resulta histriónica y grotesca.
Casi todos los personajes triunfadores y triunfalistas de aquel tiempo que nos presentaba el documental han muerto o están reducidos a un estado triste de desvalimiento.

El orgullo y la vanidad humanos terminan siempre en un triste y grotesco dramatismo.

Aquello del documental se da en todos los países con sus propias y particulares características.
Personalidades de la política, del arte, de la cultura, de la religión son admiradas y veneradas en un tiempo y, poco después, caen en el más negro olvido.

Así es la vanidad humana.  "Vanidad de vanidades, y todo es vanidad".

Dario Lostado
(Despertar a la conciencia día a día)

09 septiembre 2011

No apegarse a las historias

Una mujer acudió al rabí lamentándose de que no podía concebir un hijo y pidiendo al rabí consejo y ayuda.
- Ah- dijo el rabí-, es muy difícil.  Pero ¿sabes?, a mi madre le ocurrió lo mismo.  Pasaron muchos años sin que pudiera concebir un hijo, de modo que fue a ver al gran rabí Bal Shem Tov.  Él solemante le hizo una pregunta: "¿Qué estás dispuesta a dar y qué estás dispuesta a hacer?".
Ella reflexionó acerca de ello.  Era una mujer pobre y no tenía muchas posesiones.  Finalmente, se encaminó a su casa y cogió su más valiosa posesión, el chal que había llevado en su boda, una herencia familiar que había pertenecido también a su madre y a su abuela.  Entonces regresó con él a ver al rabí.  Pero como era pobre, tuvo que regresar andando, y cuando al fin llegó, el rabí intinerante se había trasladado a otro pueblo.  Caminó durante seis semanas de un pueblo a otro, llegando en cada ocasión justo cuando Bal Shem Tov había partido.  Finalmente, le alcanzó.  Él acepto el regalo y se lo entregó a la sinagoga local.  Mi madre regresó caminando hasta su hogar - concluyó el rabí- y un año después concibió un hijo.

- ¡Qué maravilla!- gritó la mujer, verdaderamente aliviada-.  Tengo mi chal de boda en casa.  Te lo traeré, se lo das a la sinagoga ¡y seguro que concibo un hijo!

- Ah- dijo el rabí, sacudiendo tristemente la cabeza-.  Desgraciadamente, eso no te servirá.  La diferencia es que ahora tú has escuchado esta historia, mientras que mi madre no tenía historia alguna a la que ceñirse.

08 septiembre 2011

Amo a los niños

Y le presentaron unos niños para que pusiera sus manos sobre ellos, pero los discípulos comenzaron a refunfuñar. Viéndolo Jesús, se enojó y les dijo:
«Dejad que los niños vengan a Mí y no los estorbéis, porque de ellos es el Reino de Dios. En verdad os digo, quien no reciba el Reino de Dios como un niño no entrará en él». (Mt 10,13-15)
* *

Yo amo a los niños, dice Dios, y quiero que os parezcáis a ellos.
No me gustan los viejos, dice Dios, a no ser que sean niños todavía.
Y en mi reino no quiero más que niños, eso está decretado desde siempre.
Niños cheposos, niños retorcidos, niños arrugaditos, niños de barba blanca, todas las clases de niños que queráis, pero niños, sólo niños.
Y no hay que darle vueltas. Eso está decidido.
No tengo sitio para los mayores.
Yo amo a los niños, dice Dios, porque en ellos mi imagen no ha sido adulterada, ellos no han falseado mi semejanza, son nuevos, son puros, sin borrón, sin escoria.
Por eso cuando Yo me inclino sobre ellos dulcemente es como si me estuviera mirando en un espejo.
Amo a los niños porque aún están haciéndose, porque están aún formándose, van de camino, caminan.

Pero con los mayores, dice Dios, con los mayores ya no hay nada que hacer, ya no crecerán más, ni una gota, ni un palmo, ¡basta!, ¡patlaf!, se han estancado.
Es horrible, dice Dios, los mayores creen que ya han llegado.
A los niños grandes, dice Dios, sí los amo, aún están luchando, aún cometen pecados.
Bueno, a ver si me entendéis, no es que los ame porque los cometan, dice Dios, es porque saben que los cometen y se esfuerzan en no cometer más.
Pero a los «hombres serios», dice Dios, ¿cómo voy a amarlos?
Nunca hicieron mal a nadie, no tienen nada de qué arrepentirse, no puedo perdonarles nada, no tienen nada de que pedir perdón.
Es descorazonador, dice Dios. Descorazona porque no es verdad.
Pero sobre todo, dice Dios, sobre todo, los pequeños me gustan por sus ojos.
Es ahí donde Yo leo su edad.
Y en mi cielo — veréis — no habrá más que ojos de cinco años de edad. Porque yo no conozco cosa más bonita que una mirada inocente de niño.
Y no es extraño, dice Dios, porque Yo habito en ellos, y soy -Yo quien se asoma a las ventanas de sus almas.
Cuando en la vida os encontréis una mirada pura, soy Yo quien os sonríe a través de la materia.

En cambio, dice Dios, no hay cosa más horrible que unos ojos marchitos en un cuerpo de niño.
Las ventanas están abiertas y la casa vacía.
Quedan dos cuevas negras, pero dentro no hay luz.
Tienen pupilas, pero huyó la mirada.
Y Yo, triste, a la puerta, tengo frío, y espero, y golpeo, y me pongo nervioso por entrar.
Y el de dentro está solo: el niño.
Se endurece, se seca, se marchita, envejece.
¡Pobrecito!, dice Dios.

¡Aleluya, aleluya!, dice Dios. ¡Abríos bien, los viejos!
Es vuestro Dios, el siempre Resucitado, quien va a resucitar en vosotros al niño.
Daos prisa, es la ocasión, moveos. Estoy dispuesto a devolveros un hermoso rostro de niño, una hermosa mirada de niño.
Porque Yo amo a los niños, dice Dios, y quiero que os parezcáis a ellos.

Michel Quoist

Photo by Edith

07 septiembre 2011

Abandonar los deseos

Si buscas ser feliz, procura no perseguir tus deseos, porque ellos no son respuesta para tu vida.  Para ser feliz, abandona tus deseos o transfórmalos, entendiendo preferentemente su limitado valor.  La realización de los deseos trae alivio y bienestar, no felicidad.

Piensa en algo que desees intensamente.  Examina esos deseos uno por uno y pregúntate: "¿No sería maravilloso que yo pudiese ser feliz, se realizasen o no esos deseos?"

Concientízate de que hay millares de personas verdaderamente felices sin las cosas o personas que tú tan ardientemente deseas.

Ahora dile a cada una de esas cosas o personas deseadas: "Quiero sinceramente ser feliz sin ustedes, porque ustedes no son mi felicidad".  No puedes permitirte vivir con falsas identificaciones; admite que ellas no son más que preferencia personal.

No existe ningún impulso, en la naturaleza humana, de ser importante, de ser de algún modo más que los otros, o de ser considerado más de lo que los otros son.

El deseo de ser popular, exitoso o aún amado es una necesidad creada.  El único impulso natural que existe es el de ser libre, la libertad del oneroso deseo de ser importante, exitoso, popular o amado.

Estar libre de la necesidad de ser recompensado, aplaudido, es la libertad digna de nuestra estatura de hijos de Dios.

Anthony de Mello
(Ejercicios de superación)

06 septiembre 2011

Altruismo y Egocentrismo: Dos perspectivas

Una niña tailandesa de 14 años cayó en los rieles del Sistema de Transporte Masivo (MRT) en Singapore la mañana del 3 de abril. Nitcharee Peneakchanasak, también conocida como Nong Than, perdió ambas piernas justo abajo de las rodillas.  Una de sus piernas fue amputada por el tren mientras arribaba a la estación y la otra quedó tan mal herida que tuvo que ser amputada por los cirujanos.  Diez días después le dijo a un reportero del Bangkok Post, “Me estoy recuperando muy bien después de la cirugía y espero poder dejar el hospital en cuatro semanas”.

Dijo que se sentía mucho mejor y que estaba comenzando ha aceptar lo que le había sucedido.  “Pienso que mi vida apenas ha comenzado y estoy lista para adaptarme a mi nueva vida … no voy a renunciar a la vida, eso es seguro.”  La valiente adolescente reveló que no lloró una sola vez y permaneció consciente durante el rescate.  Cuando se recupere y camine de nuevo piensa terminar sus estudios en Singapore y graduarse de la Universidad, “Quiero quedarme en Singapore porque este país cuenta con los sistemas de infraestructura pública y facilidades para gente discapacitada”.

Es realmente sorprendente el ver como una adolescente reaccione con tanto valor y confianza en su futuro.  Pero es aún más inspirador atestiguar que, en lugar de buscar una sustancial compensación monetaria para ella de parte de las autoridades responsables, su reacción inicial con respecto al accidente, que ha tocado los corazones de toda la gente de su país, ha sido el de considerar la situación desde un punto de vista altruísta.  Ella dijo que quería que su caso fuera una “llamada de atención” para el gobierno de Tailandia para que pusieran más atención en la situación apremiante de la gente discapacitada y para que así les provean la infraestructura pública básica que los ayude a desplazarse más facilmente y puedan así, disfrutar más de sus vidas.

Al ver a su hija en el hospital, el padre de Nong Than tuvo que agüantar las lágrimas.  “Nunca ha renegado acerca de su suerte”, dijo su padre y añadió “se ha adaptado muy rápidamente a sus nuevas circunstancias”.  Además dijo, “Todos los doctores y personal del hospital que la han conocido sienten gran aprecio por su fortaleza y actitud positiva”.  Todos los días desde el accidente, una gran cantidad de residentes Tai, han estado donando dinero para ayudar a Nong.

Unas páginas más adelante, en el mismo ejemplar del periódico del Bangkok Post, leemos la noticia de que los hermanos gemelos, Tyler y Cameron Winklevoss, ex remadores olímpicos, han presentado, durante años, demandas en contra del fundador de Facebook Gary Zuckerberg a quien acusan de haber creado la famosa red social a sus espaldas cuando en realidad debería de haber estado trabajando en una implementación de una red similar para los hermanos para ser usada por ex alumnos de Harvard.  En 2008, tras un litigio inicial, los hermanos recibieron una gran cantidad de acciones de Facbeook con un valor estimado de 200 millones de dólares.  Pero siguen sin estar satisfechos.  Ellos sienten que el valor de esas acciones fueron subestimadas de manera intencional por sus contricantes por lo que han reiniciado apelaciones con la esperanza de recibir más.  Por lo pronto, el juez ha declarado, “Los Winklevoss no son los primeros que han sido superados por un competidor y que tratan de ganar por medio de litigios lo que no pudieron lograr en el Mercado libre.”.

¿Qué se puede hacer con 500 millones de dólares que no se pueda lograr con 200 mllones?  No mucho, para uno por lo menos.  Una gran cantidad de cosas para ayudar a otros, definitivamente, siempre y cuando uno esté preocupado por su porvenir y que uno decida usar el dinero para el bienestar ajeno.

El simple hecho de poner estos dos artículos uno a un lado del otro se convierte en una lección de vida.  El contraste entre estas dos actitudes aquí descritas es en verdad asombroso.  Por un lado una reacción altruista: rehusarse a rendirse ante el infortunio de un resultado cruel, un gusto por la vida a pesar de todo y confianza en las posibilidades de la vida; por otro lado, parecería, resentimiento y un deseo de combatir con alguien que ha tenido mayor éxito y en particular la disatisfacción aún y después de haber sido compensado al grado de tener más que suficiente para vivir lujosamente por el resto de la vida.

Matthieu Ricard
Estrellas al amanecer by Matthieu Ricard

05 septiembre 2011

¿México?

¿Qué quiere decir "México"?

La palabra México es idéntica en muchas lenguas, tales como la Mixteca, Otomí, Pame y Tarasca. Se compone de tres vocablos náhuatl:
"Metx(tli)", que significa luna,

"xic(tli)", que quiere decir ombligo y
"co", que se traduce como "en".

Por lo tanto, México significa, literalmente: "En el Ombligo de la Luna".

Que bello siginificado.  Desafortunadamente casi ningún mexicano lo sabe


Y qué hay del emblema nacional: un águila luchando con una serpiente.

¿Sabes que significa?
Alguien podría decir que se adoptó porque fue la señal utilizada por los sacerdotes aztecas para determinar donde fundar la ciudad de Tenochtitlán.


Aunque normalmente decimos que el águila está devorando a la serpiente, si observas con cuidado te darás cuenta que la batalla no ha terminado. La serpiente no cuelga inerte del pico del ave, mas bien parece que se prepara para lanzarle una dentellada a la cabeza. Se trata en verdad de una lucha.


Piénsalo, un ave luchando con un reptil. Lo que vuela contra lo que se arrastra. Estás ante uno de los conceptos filosóficos más antiguos de la humanidad: la lucha de los opuestos, la luz contra las tinieblas.
En otro plano, el bien contra el mal. Equivale al conocido circulo con dos áreas, una blanca y otra negra, el yin-yang de los orientales.

¡Qué bello simbolismo encerrado en nuestro emblema nacional!



En este mes tendrás oportunidad de ver en todas partes la bandera y el emblema, reflexiona y piensa que esta nación sigue en pie luchando, y que a cada uno nos toca contribuir en hacer de éste un mejor país.


04 septiembre 2011

Como el águila

A veces es necesario empezar de nuevo renovados y más fuertes.  Una bella enseñanza y recordatorio.


Enjoy!

03 septiembre 2011

¿Ser feliz o tener la razón?

Ocho de la noche, una concurrida avenida. La pareja ya está atrasada para cenar con unos amigos.  La dirección es nueva y ella consultó el mapa antes de salir.  Él conduce el coche.  Ella le orienta y le pide que gire en la siguiente calle a la izquierda.  Él, seguro, muy seguro, que es hacia la derecha.  Discuten.  Al darse cuenta de que, además de los atrasos, podrían quedarse de mal humor, Ella dejó que él decida.  Él gira a la derecha y luego se da cuenta de que estaba equivocado. Aunque es difícil, admite que insistió en el camino equivocado, al tiempo que hace el retorno. Ella sonríe y dice que no hay ningún problema si llegan unos minutos mas tarde.

Pero Él insiste en saber:
 

-Si tenias tanta seguridad de que iba por el camino equivocado, deberías haber insistido un poco más...
Y Ella dice: 
-Entre Tener Razón y Ser Feliz, prefiero Ser Feliz.  Estábamos a punto de una discusión si insistía más, ¡Y habríamos estropeado la noche!
 

  
Esta pequeña historia fue contada por una directora, durante una conferencia sobre la simplicidad en el mundo del trabajo.  Ella utilizó el escenario para ilustrar la cantidad de energía que gastamos sólo para demostrar que tenemos razón, independientemente de tenerla o no. 

Desde que escuché esta historia, me pregunto más a menudo:  "¿Quiero ser feliz o tener razón?"

02 septiembre 2011

Samurai

Un joven Samurai le preguntó a su Maestro:
“¿Cómo logro convertirme en un guerrero invencible?”

El anciano Maestro le respondió:
“¿Ves aquella enorme piedra? Ve hasta ella e insúltala hasta que te canses”

El joven sorprendido pero sin cuestionar, se acercó a la gran piedra y la insultó bastante, luego regresó con su Maestro que lo observaba de lejos y le preguntó:
“¿Qué hizo la piedra?”
El joven le respondió: “Nada”
El Maestro le ordenó: “Toma tu espada y golpéala hasta que no puedas más”

El joven Samurai se acercó a la piedra y empezó a golpearla con tanta fuerza que la espada se rompió. Retornó al Maestro que le preguntó: “¿Qué hizo la piedra?”
El joven le respondió: “Nada”

Entonces el Maestro le dijo: “Esa es la respuesta a tu primera pregunta, si quieres ser el mejor guerrero debes ser como la piedra, soporta los peores insultos y actos de provocación y te volverás invencible.”


Leyenda de Japón.

01 septiembre 2011

Pequeñas maldades

Tenemos la propensión de admirar a quienes hacen cosas y hazañas extraordinarias. 
No nos damos cuenta de que cada momento, cada acto ordinario de nuestra vida, es lo que realmente cuenta, y no lo extraordinario y vistoso.

Recriminamos a los personajes de la historia que cometen o han cometido grandes crueldades y villanías.
Y no advertimos que nosotros, en nuestra propia vida diaria, somos crueles con quienes nos caen mal, simplemente porque hieren o han herido nuestro amor propio.

No los matamos como algunos personajes de la historia, pero hay un odio secreto en nuestro corazón que también nos cuesta reconocer, y el odio está ahí adentro, vivo, en el interior de nuestro corazón.

Tanto las grandes como las pequeñas ruindades y villanías son hijas del mismo padre: el ego individual destructivo que siempre ambiciona el poder, la superioridad sobre el otro, el orgullo y el placer en cualquiera de sus formas.

No cometemos grandes fechorías, pero estamos inmersos en un sinfin de pequeñas maldades con quienes viven cerca de nosotros.

Nuestro mundo no está mal sólo por las grandes crueldades, sino también por esas inumerables ruindades diarias de cada uno de nosotros.

Tenemos una gran o pequeña responsabilidad para que el mundo sea un poco mejor.

Dario Lostado
(Despertar a la conciencia día a día)