Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.
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22 octubre 2026

Eres un animal, no un maldito aparato.

No fuiste creado para mantener el mismo ritmo, sin parar, todo el día, todos los días, hasta que te agotes.

La idea de que debes "mantenerte productivo", superar siempre el cansancio, obligarte a permanecer despierto... que descansar es pereza, y que siempre tienes que tener algo que mostrar al final del día, es una mentira. Es una resaca de la Revolución Industrial, cuando colectivamente nos creímos el mito de la jornada laboral de 9 a 5 y, con ella, todas las reglas rígidas sobre cuándo se supone que un adulto debe despertarse, dormir, comer, descansar, socializar, etc.

Basta.
Aprende a escuchar lo que tu cuerpo te pide.
Ahora.
Ten el valor de escuchar.
Ahora.

Cuando tu energía se agota, cuando superas tus límites, cuando te sientes abrumado, no hay nada roto.
Simplemente estás cansado.

No necesitas ganarte el descanso. No necesitas estar constantemente arreglando tu estado de ánimo.
Desde luego, no necesitas justificar tu cansancio ante nadie.

Escucha a tu cuerpo. 
Respeta tu sistema nervioso. 
Rompe esas estúpidas reglas.
Apaga el teléfono. 
Apaga la luz.
Cierra los ojos.
Duérmete si lo necesitas.
Aunque sea por tres minutos.

Eres un animal.
No un maldito aparato.

Jeff Foster



02 octubre 2018

Viajar cambia la vida

«Quien regresa de un viaje no es la misma persona que partió», proverbio chino

Viajar cambia la vida y nos enseña acerca de nosotros mismos y del mundo en que vivimos. Nos hemos vuelto poéticos y sentimentales mientras aprendíamos sobre presupuestos, organización y equipajes. Es una de las formas de mejorar como persona más emocionantes y divertidas que hay, y tenemos 11 razones para demostrarlo. 

1. CÓMO TOMAR DECISIONES CON AUTORIDAD 
En casa, sabes dónde hacer la compra y qué encargar en tu pizzería favorita. Cuando viajas, no sabes prácticamente nada y tendrás que tomar un número abrumador de decisiones relacionadas con la comida, el alojamiento o los horarios de autobuses, entre otras. Puede que sea un poco intimidante al principio, pero se hará más fácil tomar decisiones con confianza, y ser capaz de confiar en tus propias decisiones es una destreza valiosa, que además te hará sentir genial. 

2. CÓMO HACERSE EXPERTO EN HACER PRESUPUESTOS 
Cuando viajas, tienes que asegurarte de que tu dinero durará semanas o incluso meses. Tus prioridades cambiarán, dejarás de comprar compulsivamente y pasarás a planificar meticulosamente las compras. Al mismo tiempo, aprenderás a saber cuándo ahorrar y cuándo derrochar: ¿Una semana de comida envasada de supermercado para ahorrar algo de dinero para ir a hacer buceo de superficie en la Gran Barrera de Coral? Sí, por favor. 

3. CÓMO ESTAR RELAJADO Y SER FLEXIBLE 
Está bien tener un plan, pero ten en cuenta que puede cambiar a lo largo del camino: los autobuses y los trenes llegarán con retraso y habrá días lluviosos. Todo es perfectamente aceptable, no te estreses con los itinerarios y horarios. Viajar no consiste en tachar países y lugares de una lista, consiste en tener buenas historias que contar. 

4. CÓMO SABER HABLAR 
Tener que usar un idioma extranjero para conseguir comida, ir a los sitios y encontrar alojamiento –y no solo para sacar buena nota– es una de las mejores formas de aprender. Te ayudará a hacer nuevos amigos, conocer una cultura diferente y disfrutar plenamente de tu viaje. Así que, no importa donde vayas, aprende siempre algunas palabras: después de todo, los lugareños conocen los mejores restaurantes, bares y atajos. 

5. CÓMO SER AGRADECIDO 
Estarás en la posición privilegiada de experimentar las cosas por primera vez, algo que es más difícil a medida que envejeces. Estar en un nuevo entorno te permite apreciar las pequeñas cosas que hacen la vida tan interesante y los recuerdos tan inolvidables: viajar te recuerda que tienes que pasar por la vida con los ojos y oídos bien abiertos, pero, sobre todo, con una mente abierta. 

6. QUÉ POCO IMPORTAN LAS COSAS MATERIALES 
Cuando viajas por el mundo, pronto te das cuenta de lo poco, o de las pocas cosas grandes y pesadas, que necesitas en realidad para ser feliz, y no solo porque ir de aquí para allá cargando con el equipaje da dolor de espalda. Viajar es una gran manera de poner en orden tu vida, tanto mental como físicamente. Afortunadamente, los recuerdos no ocupan mucho espacio en la mochila y aprenderás cómo hacer la maleta como un experto. 

7. CÓMO IRTE LEJOS PARA TRIUNFAR 
Mientras viajas encuentras respuesta para muchas de las preguntas importantes de la vida. Es difícil precisar qué es lo que hace exactamente que explorar el mundo sea ideal para ordenar los pensamientos y poner las cosas en perspectiva: quizás sea el clima diferente, la falta de duchas o ese hermoso atardecer que acabas de ver. Añade el hecho de que te pones a suficiente distancia física y mental de tu vida cotidiana y tendrás la receta perfecta para resolver todo tipo de problemas. 

8. CÓMO DISFRUTAR DE TU PROPIA COMPAÑÍA 
Vivimos en un mundo en el que estamos conectados con todos con solo pulsar un botón. Ser capaz de estar solo sin sentirse solo es una de las capacidades más infravaloradas hoy en día. Cuando viajes, es probable que estés solo en algún momento y tendrás que aprender a disfrutar de tu propia compañía. Una vez que te sientas feliz y contento sin tener que depender de nadie más, tienes mucho ganado en la vida. 

9. CÓMO ENCONTRAR AMIGOS EN TODAS PARTES 
Una vez que lleves un tiempo viajando, empezarás a desarrollar un radar para la gente que va con mochilas grandes, ropa cómoda y un brillo especial en sus ojos. Lo mejor de conocer compañeros de viaje es que puedes compartir historias, viajar con ellos durante un tiempo o simplemente intercambiar sugerencias y trucos antes de ir cada uno por su lado. Algunos simplemente te echan una mano con la mochila, otros se convierten en amigos para toda la vida.


10. QUÉ SERVICIO DE ITINERANCIA USAR: EL MODO FUERA DE LÍNEA 
Vive el momento durante el viaje sin preocuparte de cómo se ve en Instagram o Facebook: la cantidad de «me gusta» y compartidos debe ser la menor de tus preocupaciones cuando estés viendo una puesta de sol. Viajar es una buena ocasión para desconectar, en sentido literal y figurado. No te preocupes de estar en contacto con todo el mundo o fotografiarlo todo. Solo tienes que estar donde estás, observar y maravillarte. 

11. CÓMO PROBAR COSAS NUEVAS 
Viajar es la oportunidad perfecta para salir de tu zona de confort. Después de todo, los pósteres motivacionales dicen que es ahí donde comienza la vida. Pregunta por una dirección con tu vocabulario chino de solo cinco palabras, recorre una ciudad nueva sin un mapa y desayuna unos grillos fritos. No te pongas en situaciones peligrosas, pero ten espíritu aventurero y prueba tantas cosas nuevas como sea posible.


08 septiembre 2017

Ojalá el Wifi en los aviones nunca sea gratis

Aún recuerdo cuando viajar significaba desconectarse. Aislarse por un momento, días o semanas para estar con uno mismo de manera forzada o voluntaria. Hoy en día la obsesión del ser humano por mantenernos conectados convierte esos momentos en casi recuerdos.

Hace poco vi un reportaje del New York Times sobre la tecnología de entretenimiento en los vuelos comerciales. Cada vez más las aerolíneas apuestan por mejorar la experiencia de vuelo. No lo voy a negar, es genial poder ver películas a tu elección en un vuelo a Europa que además puedes pausar, adelantar y cambiar el idioma a tu antojo. Ahora también se puede jugar videojuegos, chatear entre asientos y hasta conectarse a internet.

Es fabuloso que toda esta tecnología pueda ayudarnos a sentir un poco más breve un vuelo de 14 horas. Pero también hay otro lado. No todos viajan por placer y hay una enorme cantidad de pasajeros en los aviones cuya razón son los negocios. Para muchos de ellos, los aviones y su “aislamiento” representan (aban) un preciado momento de desconexión. Durante el vuelo no hay forma de que el jefe te llame, te mande correos o mensajes. Estás en el aire y por ahora la vida se suspende en el trayecto.

Durante el tiempo de vuelo puedes hacer un montón de cosas que nuestra costumbre de pasar nuestra vida con un pantalla enfrente nos ha hecho olvidar. Leer un libro de papel, de papel! Platicar con tu compañero de asiento, meditar, pensar, dormir, relajarte, desconectarte, ver el cielo, el cielo!.

Yo personalmente encuentro en los trayectos de avión momentos extremadamente productivos donde he recuperado la lectura, he compuesto canciones, escrito muchos artículos y filosofado sobre la vida.

Ahora que el internet amenaza con llegar cada vez más fuerte y rápido a las cabinas aéreas, es posible que esto también se pierda. Estaremos conectados día y noche, en cielo y tierra. Ahora podrás recibir un mail a diez mil metros de altura y seguirás trabajando. Tu jefe podrá darte lata mientras te trasladas a alguna ciudad y podrás tener peleas por whats app con tu pareja.

También es verdad que el hecho de poder estar conectados durante un vuelo puede ayudar a la productividad, pero no tengamos miedo a descontarnos!. Cada vez será más difícil buscar lugares o momentos donde de verdad tengamos que desenchufarnos de la “realidad” y conectarnos a nosotros mismos.

No estoy diciendo que estoy en contra de la conectividad, pero ese lado adictivo de la tecnología me asusta pensando en el futuro. Si bien nuestra vida social se ha visto afectada gracias a los teléfonos inteligentes, no quiero pensar que pueda pasar cuando no haya rincón en la tierra (o en el cielo) donde no pueda llegar un mensaje de texto.

Ya escribí un articulo sobre viajar antes de los smartphones. Ojalá no llegue ese día donde estar conectado signifique todo menos estar presente.

Por eso digo que ojalá el WiFi en los aviones no sea gratis, para que por lo menos el precio por desconectarnos de la vida real vaya más allá del personal que de por sí ya es bastante alto y nos haga pensarlo dos veces.

Alan Estrada