Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.
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24 diciembre 2025

¡Jesús Nació!

Ese es el mensaje de la navidad, hoy celebramos el gran regalo de Dios a nuestra vida, la salvación en Jesús.

En los planes perfectos de Dios, hoy estamos en paz, juntos en amor pero en muchas latitudes. Cheltenhham, Osaka, Monterrey, Guadalupe, Houston y San Antonio. Hoy nos toca estar así, recordando con alegría y nostalgia las tantas navidades juntos, recordando con amor a nuestros ausentes: Papá, Mamá y Heraldo. Ante un año con muchos retos que nos han empujado a orar más, a valorar la importancia de la salud física y mental, nos ha retado con decisiones importantes, y nos ha recordado que nuestra fragilidad y vulnerabilidad son también una forma de poner los pies en la tierra para voltear a ver siempre a Dios, y tomarnos de su Gracia Admirable.

Navidad es Jesús amando nuestros corazones vulnerables
Navidad es Jesús sanando nuestra vida
Navidad es Jesús regalando salvación
Navidad es Jesús caminando a nuestro lado
Navidad es Jesús mostrando su interés por nosotros
Navidad es Jesús diciéndonos que también se trata de mi
Navidad es Jesús consolando nuestras pérdidas
Navidad es Jesús que nos sostiene en la absoluta fragilidad de la vida
Navidad es Jesús alegrándose con nosotros
Navidad es Jesús dándonos fuerza de donde no parece que hay
Navidad es Jesús abrazándonos en nuestra tristeza
Navidad es Jesús acompañándonos en nuestra soledad
Navidad es Jesús nuestro mejor regalo.

La navidad es la oportunidad que tenemos de recibir y dar el mensaje de Dios al regalarnos amorosamente la salvación, redención y consolación a través de Jesús.
Jesús abrió un camino directo a Dios a través de su vida, su muerte y su resurrección.

Hoy y siempre El está aquí, esta historia no termina hasta que TU te encuentras con EL, la salvación es el más maravilloso regalo, es la esperanza de una vida con El por la eternidad
Jesús es la luz del mundo, el gozo de nuestro corazón y la mejor esperanza que esta humanidad necesita.

¡Feliz Navidad!

Edith Reyna-Villarreal



14 diciembre 2025

Esperanza para una Navidad difícil

Los villancicos inundan el aire; las sonrisas y las risas se perciben por doquier. Un paseo por la ciudad revela escaparates relucientes que presumen de deliciosos dulces navideños y cintas rojas brillantes. Las luces centelleantes danzan en lugares inesperados y se reflejan en los árboles resplandecientes.  ¡la bendición del nacimiento de nuestro Señor se celebra con gran entusiasmo! 

Si bien la Navidad está llena de alegría y celebración, el mundo no está exento de tristeza durante esta época. Para muchos de nosotros, nuestros corazones heridos experimentan un dolor intenso a medida que los recuerdos inundan nuestras mentes. Quizás el recuerdo sea de un ser querido que ahora está en el cielo. Quizás el recuerdo nos atormenta como parte de un pasado doloroso; algo que deseamos cambiar o deshacer. El dolor no solo existe en el pasado, sino en el presente cotidiano. El desánimo no deja de acechar. La enfermedad no deja de librar su guerra. La muerte no se detiene ni un solo día.

No importa qué te esté causando dolor, date la oportunidad de reconocer la lucha que sientes durante las fiestas. Piensa también en tus amigos o familiares, quienes podrían beneficiarse de palabras de aliento en momentos difíciles. Cuando unas fiestas difíciles amenacen con abrumarte a ti o a un ser querido, recuerda los muchos versículos bíblicos inspiradores sobre confiar en Dios en tiempos difíciles. 

Cuando nació Jesús, sus padres no planearon una fiesta para revelar el género del bebé. Nadie pidió un pastel para el baby shower. Ah, María, sí, como madre, se preparó para la llegada de su bebé. Pero un viaje de negocios por motivos fiscales probablemente era lo último en su agenda. Montar en burro probablemente habría sido su último deseo en su noveno mes de embarazo. La cuestión es que Jesús no nació en circunstancias ideales. A pesar del establo, que la mayoría consideraríamos un alojamiento inadecuado, la Luz del Mundo hizo su gran entrada en la forma de un pequeño bebé. La carne humana albergó al Hijo de Dios y la gloria de la noche fue incontenible. Los ángeles cantaron su gloria a Dios y la esperanza, ¡nació la verdadera Esperanza para el mundo!

¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que se complacen en Él!   Lucas 2:14 NVI 

Hace dieciséis años, mi hija Taylor abrió sus regalos de Navidad con alegría. Aunque le diagnosticaron una rara enfermedad terminal, llevaba muchísima alegría a dondequiera que iba. Sus coletas y su risa alegre eran la combinación perfecta. Nuestra familia la ha visto perder gradualmente habilidades, desde hablar y cantar hasta alimentarse sola. Hoy sus sonrisas son escasas y su dolor se hace más evidente. Le cuesta realizar actividades cotidianas esenciales como caminar, masticar y tragar. Ya no puede abrir regalos. Esta Navidad me preguntaré si será la última, y ​​eso la convierte en una época difícil. En lugar de centrarnos en los regalos que no puede abrir, nos centraremos en el regalo que ella es para nosotros. En lugar de desearle mejores circunstancias, nos esforzamos por confiar en el plan de Dios como el mejor plan para su vida. En lugar de atravesar este sufrimiento solos, nos aferramos a la esperanza que Jesús nos da mientras camina por este valle con nosotros.

Independientemente de las pruebas que enfrentes durante la Navidad, el regalo que más necesitas es Aquel que anhela vivir en tu corazón. A pesar de las difíciles circunstancias que enfrentas, el plan de Dios es el mejor plan para tu vida; Él te ama demasiado como para pensar lo contrario. Sin importar el dolor o el anhelo, la tristeza o el sufrimiento, el nacimiento de Jesús trajo esperanza y sanación al mundo entero. ¡Por esto, podemos celebrar con alegría! 

Que nuestro Señor Jesucristo mismo, y Dios nuestro Padre, quien nos amó y nos dio consuelo eterno y buena esperanza por gracia, conforten sus corazones y los fortalezcan en toda buena obra y palabra. 2 Tesalonicenses 2:16-17 (RVR1960)

¿Conoces a alguien que esté pasando una Navidad difícil? Contáctalo ahora mismo con un mensaje cariñoso. Hazle saber que estás orando por él, reserva tiempo para esa cita para almorzar que tanto esperas, e incluso envíale un dulce regalo o un arreglo floral conmovedor. Hagas lo que hagas, asegúrate de animarlo con la luz pura de Dios en estas fiestas.





24 diciembre 2024

Feliz Navidad 2024

Hoy tenemos una nueva oportunidad de darle bienvenida a la celebración del nacimiento de Jesús, y una nueva oportunidad de disfrutar plenamente la compañía cercana al corazón, porque los días pasan rápido y la vida poco a poco se va yendo entre las manos.

Es cierto que muchos no estamos tan felices porque no están todos, porque algunos están lejos, pero ni siquiera la distancia nos impide enviarles mucho amor, una parte de mi corazón está en San Antonio, otra en Inglaterra y otra en Japón, y otra voltea al cielo a agradecer por los Heraldos que tanto nos enseñaron y con quienes disfrutamos muchas navidades.  De hecho la última platica que tuve con mi hermano fue esa, me dijo, yo creo que esta navidad no vamos a venir, y como siempre le ofrecí alternativas a su propuesta, tal vez él presentía que no estaría más.  

Y aunque es inevitable recordar lo mucho que ha cambiado la familia, también nos otorga el impulso a aterrizar en nuestra mente que Navidad es Jesús, y navidad es un regalo de amor a la humanidad.  Así que a pesar de la tristeza, la depresión, o la apatía, debemos empatizar y recordar que Navidad nos brinda la oportunidad de parar y descansar en la hermosa experiencia de acariciar un bebé, a Jesús.

Hoy retomo las frases que anteriormente he compartido porque definitivamente siguen tan vigentes en mi vida:

Navidad es Jesús amando nuestros corazones vulnerables

Navidad es Jesús sanando nuestra vida

Navidad es Jesús regalando salvación

Navidad es Jesús caminando a nuestro lado

Navidad es Jesús mostrando su interés por nosotros

Navidad es Jesús diciéndonos que también se trata de mi

Navidad es Jesús consolando nuestras pérdidas

Navidad es Jesús que nos sostiene en la absoluta fragilidad de la vida

Navidad es Jesús alegrándose con nosotros

Navidad es Jesús dándonos fuerza de donde no parece que hay

Navidad es Jesús abrazándonos en nuestra tristeza

Navidad es Jesús acompañándonos en nuestra soledad

Navidad es Jesús nuestro mejor regalo.

La navidad es la oportunidad que tenemos de recibir y dar el mensaje de Dios al regalarnos amorosamente la salvación, redención y consolación a través de Jesús.

Jesús abrió un camino directo a Dios a través de su vida, su muerte y su resurrección.

Hoy y siempre El está aquí, esta historia no termina hasta que TU te encuentras con EL, la salvación es el más maravilloso regalo, es la esperanza de una vida con El por la eternidad

Jesús es la luz del mundo, el gozo de nuestro corazón y la mejor esperanza que esta humanidad necesita.

¡Feliz Navidad!

¡Jesús Nació!

Edith Reyna-Villarreal



21 diciembre 2023

No hay nada malo contigo

Si NO estás deseando que lleguen las fiestas y el año nuevo, debes saber que no te pasa nada. Es normal sentirse ambivalente, deprimido, inseguro, confundido, entumecido y desapegado de todo.
Es normal sentirse anormal. Si te sientes enojado, aburrido, lleno de tristeza o pena esta Navidad, no estás solo. Si no tienes ganas de participar. Si tienes un “no” a pasar tiempo con ciertas personas o participar en ciertos rituales.

Si no puede reprimirse, encubra o ignore su dolor por más tiempo durante estas fiestas. Si te sientes como un MENSAJE total en presencia del MESías.
No te pasa nada.
No te equivocas por no ser “como los demás”.
Nunca hay nada "malo" contigo.
(“Incorrecto” es solo un hechizo mágico que aprendimos cuando éramos niños, una palabra poderosa que hace un gran daño si no se usa con cuidado).

Si no crees en todos los mitos y leyendas religiosas o si te dejan con frío. Si este nuevo año no tienes ganas de celebrarlo y no estás precisamente esperando con ansias el año que viene.
Si está procesando un dolor y un trauma profundos, especialmente en lo que se refiere a su familia, y necesita espacio y tiempo lejos de ellos. Si tiene ganas de acurrucarse y esperar a que terminen todas las ruidosas "celebraciones".

Si no tienes ganas de fingir que amas, o incluso que te agradan, ciertas personas.
No hay nada malo contigo.
Recuerda, eres una creación única y original de lo divino.
Y puedes amar a alguien sin querer verlo.
Y tu corazón sensible y vulnerable clama por fuertes límites amorosos que lo protejan y honren.

Lo que es saludable, divertido o correcto para los demás no es necesariamente lo que es saludable, divertido o adecuado para ti en este momento de tu vida, considerando lo que has pasado, considerando el difícil camino que has estado recorriendo.

En estas fiestas déjate ser único, único, totalmente original.
Es valiente ser uno mismo cuando existe una fuerte atracción por ser otra persona para complacer a los demás, no decepcionarlos o simplemente "mantener la paz".

"Mantenemos la paz", pero ¿a qué costo para nuestra cordura?
En estas fiestas, regálate unas auténticas vacaciones.
Lo que elijas celebrar o no celebrar...

¡Felices vacaciones amigos!
(¡Y sí, puedes celebrar totalmente tu falta de celebraciones!)
Jeff Foster


07 diciembre 2023

La Navidad nunca fue una carga

La Navidad nunca fue planeada para ser una carga. 
Pagar un envío express para lograr que algo sea mágico y estresarse por endeudarse *más* y mantenerse al día con todas las fotos que vemos en las redes sociales es una estafa absoluta. Una estafa de proporciones diabólicas. No me malinterpretes. Lo he hecho. Por eso lo sé… es una estafa. 

Tenemos que soltar todo eso.

No pretendo saber lo que eso significa para todos, pero espero que por lo menos se den permiso de liberarse de tantas cosas superficiales y de todas las exigencias que nunca terminan. 

Jesús vino a liberarnos. 

Por favor, no te agobies.
Esta Navidad, y durante toda la temporada navideña, recuerda que:
Cristo nació en un pesebre humilde y sencillo. 
Vivió su vida como hijo de un simple carpintero. 
Pasó sus días con las personas sin hogar, los enfermos, los no amados, no bienvenidos, y no deseados. 

Los Magos de Oriente le dieron 3 regalos especiales que bendecirían su vida, pero nunca vivió como rey, al contrario, sirvió a los demás sin cesar y lavó los pies de sus apóstoles. 

La Navidad se trata de recordar, honrar, y celebrar que Él vino a nacer, y nuestro deseo es llegar a ser como Él. 

Porque la Navidad SIEMPRE se trata de Él, de Jesús.



01 diciembre 2023

Cuenta regresiva para el festejo de Jesús

Tiempo de Adviento

¡¡Llegamos a Diciembre y es una gran bendición!! 
Hoy empieza la cuenta regresiva para navidad, para prepararnos a ¡la celebración de Jesús!

Me encantan los calendarios de adviento que nos mantienen a la expectativa del nacimiento de Jesús, sobre todo para no olvidar que ese es el principal motivo de la Navidad.

Bueno, este año decidí hacer algunas actividades con los pequeños (mis nietos y sobrinos pequeños) y recordar cada día el motivo de la navidad y que quede en su mente y corazón grabado el mensaje.

Por mi parte y algunos otros adultos más tomaremos té cada día (los encontré en Costco y en Amazon).
Y como siempre me encantan los calendarios de adviento me compré uno de una marca que me gusta para que me sienta motivada a abrirlo cada día.

¡¡Dios es más que bueno con nosotros … que empiece la cuenta regresiva!!

También hay una actividad que podemos hacer solos en en familia… leer Lucas (el evangelio de Lucas que está en la Biblia) justamente tiene 24 capítulos uno para cada día de esta cuenta regresiva!!

¿Me acompañas en esta cuenta regresiva? 
Ya sea leyendo, tomando un té, un café o un chocolate pero pensando en el mensaje de la Navidad

Edith Reyna-Villarreal





24 diciembre 2022

Navidad es Jesús

Hoy celebramos que Dios nos hizo el mejor regalo en Jesús, por eso se llama "Navidad: Día del Nacimiento", y nos recuerda que Dios está con nosotros siempre que decimos "Emanuel: Dios con nosotros" y aunque a veces nos falten motivos para estar alegres, o que parezca que El está lejano y en silencio, siempre, siempre está ahí, nos abraza, nos escucha y trabaja en nosotros cada día.

Y aunque lo vivido en estos últimos 12 meses ha sido difícil y complicado en lo personal y como humanidad, también eso nos ha empujado a orar más, y a valorar mucho más la salud física y mental, pero sobre todo a estar agradecidos por vivir un día a la vez.   El año pasado compartí estas frases que retomo nuevamente porque definitivamente siguen tan vigentes en mi vida:

Navidad es Jesús amando nuestros corazones vulnerables

Navidad es Jesús sanando nuestra vida

Navidad es Jesús regalando salvación

Navidad es Jesús caminando a nuestro lado

Navidad es Jesús mostrando su interés por nosotros

Navidad es Jesús diciéndonos que también se trata de mi

Navidad es Jesús consolando nuestras pérdidas

Navidad es Jesús que nos sostiene en la absoluta fragilidad de la vida

Navidad es Jesús alegrándose con nosotros

Navidad es Jesús dándonos fuerza de donde no parece que hay

Navidad es Jesús abrazándonos en nuestra tristeza

Navidad es Jesús acompañándonos en nuestra soledad

Navidad es Jesús nuestro mejor regalo.

La navidad es la oportunidad que tenemos de recibir y dar el mensaje de Dios al regalarnos amorosamente la salvación, redención y consolación a través de Jesús.

Jesús abrió un camino directo a Dios a través de su vida, su muerte y su resurrección.

Hoy y siempre El está aquí, esta historia no termina hasta que TU te encuentras con EL, la salvación es el más maravilloso regalo, es la esperanza de una vida con El por la eternidad

Jesús es la luz del mundo, el gozo de nuestro corazón y la  mejor esperanza que esta humanidad necesita.

¡Feliz Navidad!

¡Jesús Nació!


Edith Reyna-Villarreal



28 diciembre 2021

Un bálsamo cantar en Navidad

En nuestra navidad 2021 hubo un cambio de planes, nada fue cómo planeamos pero pudimos palpar con agradecimiento el cuidado y protección de Dios para la familia.

En medio de la salud quebrantada de mamá vimos amor, fortaleza y unidad, vimos que los planes pueden cambiar y aún así podemos alabar a Dios en medio de la prueba, vimos que navidad es Jesús cuidado nuestros corazones vulnerables, y en medio de todo eso pudimos cantar, y mamá pudo cantar, eso que ella ama tanto hacer.

Gracias Dios por tus planes perfectos para nosotros, que no entendemos pero aceptamos, gracias por abrir puertas. Gracias por el bálsamo de la música en navidad.
Emanuel = Dios con nosotros

Edith Reyna-Villarreal


24 diciembre 2021

¡Dios bendiga nuestros corazones vulnerables!

En mi corazón siempre tendré la celebración de la navidad (el nacimiento de Jesús) como una de mis favoritas.  Es cierto que junto con el significado de celebrar el mejor regalo que Dios nos hizo con Jesús, también recordamos las celebraciones anteriores desde nuestra infancia hasta hoy, y para algunos es motivo de alegría, nostalgia y esperanza.

No negaré que mis recuerdos son muy bellos, porque realmente lo que recuerdo es el amor y cariño de mi familia y amigos rodeando las celebraciones, y casi no recuerdo los regalos que recibí (algunos sí), pero no es así para todos, y eso está bien también, hay que crear nuevas tradiciones familiares que nos hagan estar contentos y en paz.

Me gusta pensar y reflexionar que el regalo de Jesús en Belén es lo que nos recuerda que Dios siempre está con nosotros (Emanuel = Dios con nosotros) y aunque parezca lejano y en silencio El siempre está ahí, nos abraza y nos escucha y también trabaja en nosotros.

2021 al igual que el año anterior han sido difíciles, nos han empujado a orar más, a valorar la importancia de  la salud física y mental (o la falta de esta), nos ha retado con decisiones importantes, y nos ha recordado que nuestra fragilidad y vulnerabilidad son también una forma de poner los pies en la tierra para voltear a ver siempre a Dios, y tomarnos de su Gracia Admirable.

Navidad es Jesús amando nuestros corazones vulnerables
Navidad es Jesús sanando nuestra vida
Navidad es Jesús regalando la salvación
Navidad es Jesús caminando a nuestro lado
Navidad es Jesús mostrando su interés por nosotros
Navidad es Jesús diciéndonos que también se trata de mi.
Navidad es Jesús consolando nuestras pérdidas
Navidad es Jesús que nos sostiene en la absoluta fragilidad de la vida
Navidad es Jesús alegrándose con nosotros
Navidad es Jesús nuestro mejor regalo

Dios está ahí a tu lado, solo abre la puerta de tu corazón para que lo puedas ver, invítalo a tu cena esta noche y celebra su cumpleaños (aunque sean pocos o la familia esté incompleta), recuerda que el regalo de la esperanza lo tenemos.

La navidad siempre estuvo planeada por Dios para cada uno de nosotros, para regalarnos amorosamente la salvación, redención, consolación, a través de Jesús. Qué mejor regalo, qué mejor motivo de celebración. Jesús ya hizo su parte, abrió un camino directo a Dios a través de su vida, su muerte y su resurrección. Hoy y siempre Él está aquí, la historia no termina hasta que te encuentras con Él, la salvación es el más maravilloso regalo, es la esperanza de una vida con Él por la eternidad.

Hoy sabemos que Jesús es la luz de la navidad, el gozo en nuestro corazón y la esperanza que la humanidad necesita.

¡Feliz Navidad!
¡Feliz Nacimiento de Jesús!

Edith Reyna-Villarreal



23 diciembre 2021

La navidad para mi

La navidad para mi 

Me preguntas ¿qué es Navidad 
Y por qué canto así? 
Si el mundo es calamidad 
Y no hay una razón 

¿Qué como puedo cantar? 
Si en el mundo no hay paz 
Si hay hambre y pobreza 
Y personas que ya no están 

Coro: 
Tengo un canto en el corazón 
Un motivo para cantar 
//Yo sé de donde viene 
Jesús es navidad// 

Para mí la navidad 
Es compartir el pan 
Llenarle el corazón 
de esperanza al que cayó 

Para mí la navidad 
Es que Jesús nació 
Trayendo la esperanza 
Y gozo al corazón 
Trayendo la esperanza 
De un mundo mejor 

Coro 
Tengo un canto en el corazón 
Un motivo para cantar 
//Yo sé de donde viene 
Jesús es navidad// 

Hoy quisiera abrazar 
Con todo el corazón 
A los que se han ido ya 
A un mundo mejor 

Hoy puedo abrazar 
Con todo el corazón 
A los que siguen aquí 
Regalo son de Dios 
Traen gozo y nueva fuerza 
A nuestro corazón 

Coro 
Tengo un canto en el corazón 
Un motivo para cantar 
///Yo sé de donde viene 
Jesús es navidad///

Autor:  Valdemar Villarreal




24 diciembre 2020

La navidad es Jesús, y sí, también se trata de mí

Todos estamos de acuerdo que este año ha sido tan diferente, y tan difícil también, definitivamente el 2020 nos ha traído enseñanza y hemos tenido que valorar lo realmente importante, y siempre es la gente que amamos, la familia y amigos cercanos al corazón. Así que en medio de una pandemia es lógico pensar que la celebración de la navidad será también diferente.

Les he contado siempre que me encanta la navidad, y que intento poner mi pensamiento y corazón en sintonía para reflexionar, y normalmente escribo algo al respecto. Recuerdo que hace 5 años escribí que la navidad no se trata de mí, sino de celebrar a Jesús, y aunque es cierto, hoy pienso que también se trata de mí, y de ti, y de cada persona, porque ese regalo maravilloso del nacimiento de Jesús es para toda la humanidad.

Personalmente esta celebración ha sido para mi con menos preparativos, pero con muchas reflexiones. Hoy hay muchas familias en nuestro mundo padeciendo enfermedad y despidiéndose de seres queridos (la nuestra incluida) y el ambiente pudiera tornarse menos festivo, y eso también está bien, lo importante hoy es recordar que Jesús es Dios con nosotros, y que Él nos acompaña también en estos momentos, nuestro corazón es consolado.

He traído en mi mente esa porción de la Biblia en la que habla de Jesús y lo llama “Emanuel = Dios con nosotros”. ¡Qué maravilloso! Hoy celebramos el regalo en el que Dios llega a nosotros en un bebé llamado Jesús. Y esa historia es solo el inicio de una hermosa redención. Dios con nosotros también se trata de mí, aunque esté alegre o triste, cansado o relajado, solo o acompañado, enfermo o saludable, pues la navidad es celebrar que Dios nos acompaña en cualquier situación que estemos pasando, Dios siempre está ahí tomándonos de la mano para caminar a nuestro lado y acompañarnos.

Sabes algo, Dios está ahí, solo abre la puerta de tu corazón para que lo puedas ver, invítalo a tu cena esta noche y celebra su cumpleaños (aunque sean pocos o la familia esté incompleta), recuerda que el regalo principal ya lo tienes, y sí también se trata de ti esta navidad.

La navidad siempre estuvo planeada por Dios para cada uno de nosotros, para regalarnos amorosamente la salvación, redención, consolación, a través de Jesús. Qué mejor regalo, qué mejor motivo de celebración. Jesús ya hizo su parte, abrió un camino directo a Dios a través de su vida, su muerte y su resurrección. Hoy y siempre Él está aquí, la historia no termina hasta que te encuentras con Él, la salvación es el más maravilloso regalo, es la esperanza de una vida con Él por la eternidad.

Hoy sabemos que Jesús es la luz de la navidad, el gozo en nuestro corazón y la esperanza que la humanidad necesita.

¡¡Que pases una feliz Navidad, Dios llegó, Dios con nosotros!!

Edith Reyna



29 diciembre 2019

Desde un cuarto de hospital en Navidad

Desde un cuarto de hospital la Navidad se vuelve alucinante y prismacolor. Aquí no hay una mesa adornada, nadie ha preparado regalos para la mañana siguiente, tampoco hay abrazos y sonrisas. Esta noche puede ser igual a las de marzo o julio o septiembre...

Es Nochebuena entre los enfermos y desahuciados con sus familias alrededor de ellos que esperamos y esperamos que todo mejore aunque nadie aquí comprenda que, tan solo con una mirada, fija y solidaria, esta noche se convertiría en la noche de Navidad.
Estoy junto a la agonía interminable de mi tía o más bien debería decir la tía que agoniza desde hace días y que me ha hecho, sin estar ella consciente, pasar la Nochebuena desde el otro lado de la frontera donde todo parece feliz, acartonadamente feliz.
Aquí, en el sexto piso del Metropolitano, se puede pensar silenciosamente en la lucha de las almas que se aferran a la carne, rebeldes e indómitas, pero esperando al fin sumisas, la orden del que dijo “sea la luz”. Porque los cuerpos enfermos y aun humeantes por la vida, la poca vida que les resta y que la reclaman, instintivamente, jadeando aire para no morir ni aquí, en solitario y en un frío depósito llamado hospital se resisten o aguardan silenciosas su partida.
Anoche también me quedé a vigilarla y acompañarla en sus últimas horas (así dijeron los médicos: "es cuestión de horas para que la señora se nos vaya) y ya han pasado cuatro días, es decir, casi 96 horas y mi tía sigue insistiendo en respirar aunque todos sus niveles están muy por debajo de lo tolerable y lo que presagia un deceso inminente.
Pero anoche me llevé una sorpresa, una gran sorpresa. Descubrí que cuando comienza a caer la noche afuera y alrededor de la entrada central del hospital, se comienzan a estacionar muchos autos y camionetas, a veces en doble fila y otras una tras otra como en caravana. Entre veinte o más vehículos.
Luego, improvisadamente estacionadas, comienzan a abrirse las puertas y las cajuelas, sacan mesas, platos, vasos, de manera que se preparan para lo que sigue. Sin más comienzan a servir tamales, chilidogs, tacos, tortas y hasta menudo y quién sabe qué tantas otras delicias.
Y es así como la gente, como en una danza voluntaria y entendida, comienzan a acercarse para hacer las filas, al principio con un orden que sorprende pero finalmente la turba (porque creo que había más de 200 personas) hambrienta y deseosa de algo caliente se empuja e inicia una "rebatinga" digna de ser contada, escandalosamente contada.
A estas alturas yo ya tenía hambre, pero mi orgullo clasemediero pudo más y comencé solamente a observar con detalle lo que sucedía y que parecía una cara escenografía para comenzar el rodaje del filme. Entonces, cauteloso, comencé a dar unos pocos pasos para acercarme y saber de dónde provenían estos buenos samaritanos (y que luego descubrí que serían buenos regios), y cuáles eran sus motivos para salir de sus caparazones y pensar en el prójimo enfermo y en sus familias que esperaban fieles, pero en la intemperie de la calle.
Pregunté al azar a una pareja treintañera que regalaba tacos de harina y un jugo de marca:
"Una pregunta joven ¿de dónde vienen ustedes? ¿son de alguna iglesia?”, le dije.
"No", me contestó.
"Entonces así por iniciativa propia" insistí.
"Si claro, mi esposa preparó esta olla de taquitos y cuando salí de la chamba nos venimos para acá, ara repartirlos y ayudar aquí con lo que se pueda.”
Ahí se me cerró la garganta y tosí un poco para despistarme yo mismo.
"Ah okey" dije "Y si me permites preguntarte algo más: ¿porqué? ¿porqué lo hacen?"
El joven frunció el ceño y me vió extrañado.
"Porque es Navidad. Porque ellos la están pasando mal y hay que ayudarlos".
Ahora mis ojos ya estaban "vidriosos" y apreté mis labios.
Después de unos pocos segundos le dije algo así: ”Pues déjame decirte que estás tocando vidas y que estás viviendo la Navidad como Cristo la vivió, pensando en los otros, haciendo algo por los que están sufriendo. Te felicito y muchas gracias por lo que estás haciendo.
Yo acababa de terminar el culto de Nochebuena en la iglesia y le corrí para llegar al hospital. Ahí hablamos de la Navidad pero aquí, esto era otra cosa muy distinta.
Un gracias fue suficiente como respuesta y me empecé a mover hacia otro lado pero fue inevitable no toparme con los que comían, los niños que corrían alegres, y los que ofrecían sus comidas siempre con mucha amabilidad. Parecía una atmósfera preparada comercialmente para Navidad y que luego termina cerrando con aquella cancionista de “quisiera al mundo darle paz y llenarlo de amor…”.
Ya entrado en gastos caminé un poco más y busqué a otro grupo que repartía pan de dulce y café o atole. Eran como 4 jóvenes que alrededor de una pequeña mesita invitaban a otros para tomar lo que quisieran.
"Andele Don, usted también acérquese, agarre un panecito...".
Un marranito amielado me hizo ojitos y yo también, ambicioso, con cierta liviandad, lo miré saboreándome su olor anisado así que fue amor a primera vista. Tomé una servilleta y mi elección ya estaba decidida.
“¿Te puedo hacer una pregunta?” le dije con marranito en mano. “Claro” me contestó en un tono muy amigable”.
“¿Ustedes vienen de alguna iglesia o son de alguna religión… así como de cristianos?”
“No, para nada Don” me contesta con una gran sonrisa.
“Lo que sucede es que cada que podemos nos aparecemos en algún hospital y nos cooperamos unos camaradas y yo para hacer esto y venimos a regalarle a la gente un poquito de ayuda, porque ya ve, es bien gacho tener un familiar aquí en el hospital y pasarse la noche aquí abajo bien solidarios con su enfermo. Así que pues, es lo que nosotros podemos hacer por ellos.”
El marranito dulce comenzó a saberme amargo. Dios estaba hablando a mi vida y derechito a la cara me llegó.
“Es mucho lo que están haciendo. Y mira yo soy cristiano y a lo que ustedes hacen la Biblia le llama Evangelio. Me estás dando un gran ejemplo. Gracias.”
Otra vez el nudo en la garganta me apretaba porque yo sabía que mientras estos “incrédulos” (así los llamamos en nuestras iglesias) están dando un abrazo de misericordia al prójimo, nosotros organizamos cultos navideños donde siempre vamos los mismos, los de casa, y luego salimos a nuestras hogares para sentarnos a la mesa y orar y cantar pero olvidados de los prójimos que sufren y que están tan cerca de nosotros.
Para rematar vi a una mujer mayor de edad junto al que supuse era su esposo repartir bolsitas de tamales y latas de coca, de coca cola. Ellos eran más tímidos, estaba medio alejados de los demás, como penosos diría yo, por lo que estaban haciendo.
“Buenas noches, ¿son tamalitos? ¿Usted los hizo?” le pregunté a la señora.
“No. Mi esposo los compró pero para regalarlos, no los estoy vendiendo” me respondió con firmeza mientras su esposo se me juntó más cerca.
“Si quiere usted unos, tómelos con confianza que para eso los traemos” me dijo el hombre.
Tomé unos y comencé a abrir el primero de tres y frente a ellos lo mordí y dije: “Pues muy sabrosos, gracias.”
“Si, pero yo no los hice. Se los compro a una vecina. Ella los hace y luego me da buen precio porque sabe lo que hacemos mi marido y yo.”
“¿Y siempre vienen aquí? le dije.
“No” me contestó como extrañada “Lo hacemos porque es Navidad y debemos ayudar así como Dios nos ayuda a nosotros”.
“Y qué hacen su marido y usted” pregunté.
“Pues venimos aquí a regalarlos para ayudar esta pobre gente”. Respondió ella sin dejar de verme a los ojos mientras yo me devoro, sin ninguna pena, sus tamalitos comprados por la vecina que los hace y que le da un buen precio sabiendo la finalidad que tendrán.
“Ah entonces son cristianos. ¿Y de qué iglesia son?” Volví a preguntar.
“Nosotros somos católicos. Cada Navidad separamos un dinero para comprar comida y darla a los que batallan, como aquí en el hospital. Bueno también lo hacemos cada mes pero ahí vamos a los cruceros y damos la comida a los que nos vamos encontrando y así lo hacemos como por el fin de mes”.
“Oiga y ¿porqué lo hace?” pregunté y a estas alturas de la plática el marido baja la guardia y sirve el café caliente en vasos.
“Ya le dije. La gente está batallando y nosotros muy monos en la casa todo bonito y de ellos ¿quién se acuerda? Pues solo Dios nuestro Señor y hay que ayudarlos también nosotros. El padre de la parroquia nos insiste en ayudar y no hay que quedarnos cruzados de brazos.”
“Pues qué buenas personas son ustedes” le dije y sin dejarme avanzar más me replica en tono molesto:
“No señor. Nosotros no somos buena gente, ellos son los pobrecitos que hay que ayudar. No más mírelos, se les nota la desgracia acumulada. Es Navidad y están aquí en la calle del hospital ¿apoco cree que están aquí por gusto muy felices? Nosotros estamos haciendo lo que debemos, lo que espera Diosito que nosotros hagamos por todo lo que nos da a manos llenas ¿No cree usted?
¿Qué le respondo? pensé yo.
Hay que evangelizarla, escuché una voz para mis adentros.
Lo que se hace sin Cristo no tiene validez alguna, me dije.
Ustedes no tienen la luz y nosotros si, pensé también.
Pero caí en cuenta que si mi tía fue traída aquí y en estas fechas, yo estaría en mi casa comiendo, comiendo, comiendo.
“Tiene razón. Fíjese que la Biblia que recibimos de pura gracia y así debemos dar, de gracia para otros. Estoy seguro que entre toda esta gente que ustedes ayuda habrá alguna que será tocada por la misericordia de Dios y pasará algo más grande que ustedes tal vez no se enterarán. Muchas gracias y sinceramente que Dios los bendiga”, le dije con una honestidad real.
Ya bien cenado me dirigí a la puerta de entrada pero seguía pensando en esta experiencia en la que estaba metido y preguntándole a Dios muchas cosas. Porque esto da para más, mucho más que las respuestas tradicionales y muy religiosas con las que podría abordar este asunto, y casi siempre para justificarme del porqué yo no lo hago.
Pasé por el filtro donde el guardia te mira y te revisa de pies a cabeza como si fueras a pedirle un préstamo o como si fueras un invasor de sus propiedades. “El pequeño poder” me dije, así que subí por el elevador al sexto piso y me volví a encontrar con la misma escena. Mi tía inerte y de un color gris seco, como esos vestidos oscuros recién lavados con el detergente barato y que los dejan sin manchas pero también descoloridos. Ahí está mi tía compartiendo la habitación con otra enferma. Es una mujer de 34 años que, según el testimonio de su madre junto a ella, enfermó un mes atrás de “la muela del juicio”. Fue con el dentista para extraérsela pero no tuvo dinero para comprarse los antibióticos caros que el profesional le había recetado después de la extracción. . Así que con puro paracetamol se atendió el dolor. Días después comenzó la fiebre y ya para entonces el paracetamol no servía de nada. Las altas temperaturas y el dolor y luego la rigidez el cuello, no cedieron en dos o tres días de tal manera que, desvanecida, se la trajo aquí al hospital donde los médicos le dijeron que una meningitis aguda la atacaba y que no había mucho qué hacer.
El celular suena y me vuelve en sí después de mirar otra vez la escena.
“Bueno… qué tal mi hermana, ¿qué dice, cómo está usted? Le digo en el teléfono.
“Muy bien mi hermano, aquí en casa, ya llegaron todos mis hijos y ya sabe preparamos muchas cosas para darle gusto a todos. Pero no le quito el tiempo, ya sé que esta con su tía en el hospital, pero le llamo para desearle una feliz navidad en compañía de todos los que están alrededor de usted. Muy feliz navidad y que el Señor me lo bendiga mucho esta noche…” agradeciendo la llamada, colgué con el movimiento de mi dedo sobre el botón rojo de mi iphone.
Creo que ya fui bendecido esta noche, pensé. Conozco a Cristo, tengo una preciosa familia, una mujer mía y fiel que me ama y el respaldo de una iglesia que me acompaña en el camino. Estoy aquí junto a la tía en sus supuestas últimas horas y puedo palpar la provisión de Dios de estar en este hospital pero, sobre todo, fui alimentado esta noche por las manos del mismo Dios, mi enigmático y complicado Dios que, por medios inesperados, ilegibles para muchos “buenos cristianos”, hoy me ha enseñado el profundo valor de la misericordia y la solidaridad.
Me senté en la silla y abrí mi Biblia. Lucas 10. La historia del buen samaritano. Simplemente dice que un samaritano fue movido a misericordia e hizo lo que no se esperaba que hiciera. No era un judío puro, no era un seguidor de Jesús, y era el último en la lista, pero fue puesto por Jesús como el indicado. El Padre lo llevó a ese lugar, despertó la compasión por su prójimo en desgracia y finalmente fue el ejemplo frente a los buenos creyentes y líderes de su tiempo.
Jesús decía que el centro no fue el judío desvalido y violentado sino la compasión que tuvo el samaritano y que lo impulsó para atender y proteger al otro. “Fue movido a misericordia” dice la versión 1960. Y ¿quién lo movió o lo impulsó, influyó o lo empujó a la solidaria actitud de ver al que padece y buscar de varias formas aliviar el dolor del prójimo? El mismo Dios que produce el querer como el hacer. El Dios que alimenta a las aves y viste las flores del campo, el Dios que usó soberanamente a Faraón para que dejara en libertad a su pueblo. Es el Señor en aquel hombre samaritano y en estos regios aquí abajo, afuera de este hospital. Y me parece muy arrogante lo que algunos de mis hermanos, que desacreditan estas acciones, simplemente porque si no provienen del “mundo bautista o evangélico” no proviene de Dios. No es ecumenismo o de filosofía humanista, sino el ser defensor de la soberanía y la gracia inmerecida de Dios para todos nosotros. Recuerdo a Jesús maravillándose, y esto ya es mucho, diciendo a los demás, después de haber escuchado la respuesta del centurión romano: “De cierto les digo que en todo Israel nunca he visto una fe como ésta”.
Otro pensamiento que medité es que no se trata de cuánto haces para los demás, en primer lugar, y hay que hacerlo, sino de lo que te mueve a hacerlo y la compasión y la misericordia solamente Dios la puede dar y la da a quien él quiere. Es un fruto, lo sé, pero es, sobre todo, la consecuencia de que Dios habita en ti, es el poder de Dios en el control y el uso de sus planes donde todos y todas, creyentes o no creyentes, estamos sujetos a él.
La respiración tan lenta y espaciada de mi tía me avisa que algo está sucediendo. Así que vuelvo a orar para ponerla en las manos de quien viene por ella. Mientras, allá afuera, sin la estrella en el cielo y sin pesebre en el establo, Dios sigue en Navidad y entre nosotros.
Solo una apunte más. Olvidé decirles que ninguno de los autos de los compasivos regios eran de lujo, autos ostentosos que nos disculparían porque ellos tienen para eso y para más. No. Sin equivocarme todos eran autos de modelos antiguos, ochentas y noventas y algunos de los dos miles. Vi un Datsun viejo, los tsurus antiguos, y hasta un auto “chocolate”. Es decir todos eran gente como usted y como yo. No tenemos mucho pero lo que hay, hay que compartirlo.
Feliz navidad

Rolando Guzmán

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09 diciembre 2019

¿Apurado con los pendientes navideños?



En vísperas de Navidad también hay preparativos para el alma... No olvides que JESÚS es el que permanece para SIEMPRE. Él es el centro y el fin de nuestra celebración en todas las fechas y su LUZ es para estar en el centro de la mesa.

¿Sientes nostalgia en estas fechas por los cambios ocurridos?
Abraza el AMOR constante y la SALVACIÓN eterna que JESÚS tiene para tí para que esta dicha ILUMINE tu alma en todo tiempo y bajo cualquier condición.

¿Hay personas queridas que se encuentran desanimadas y/o afanadas en Navidad?
Puedes compartirles la LUZ de CRISTO pues las luces del mundo se apagan y la felicidad que brindan no dura para siempre. JESÚS es el REGALO que ilumina y da calor en toda fecha y en todo tiempo. Asegurate de que no falte esta LUZ. Procura que tu familia y amigos tengan la LUZ DE CRISTO para que la dicha sea constante y se mantenga radiante en sus rostros venciendo las nostalgias y los apuros que invaden estas fechas.

"La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella. Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.
Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida."
Juan 1:5, 8:12

Paola Rodríguez Chávez

La imagen puede contener: velas, fuego, noche y texto

21 diciembre 2018

Como no imaginé

Te esperé por tanto tiempo
Y otros muchos ya murieron
Esperando tu venida
A salvarnos de la ira

Te esperé por tantas noches
Llorando entre el frío
Te esperaba mientras Roma
Me oprimía contra el piso

Coro
Y llegaste entre ángeles
Un ejército alabándote
Y llegaste como no te esperaba
Me salvaste como no imaginé
Un pesebre el camino a la eternidad

Caminaste entre nosotros
Ayudando a nuestra gente
Y la espada poco a poco
Se alejaba de mi mente

Tus manos consolaban
Daban vida y esperanza
Tus palabras traspasaban
Corazones como el mío

Coro
Y llegaste entre ángeles
Un ejército alabándote
Y llegaste como no te esperaba
Me salvaste como no imaginé
Un pesebre el camino a la eternidad

Fraguaste tu victoria
En tu camino hacia la cruz
En tu boca enmudecida
Y tu corazón de amor

Y aquellos que murieron
Esperando aquellos días
Hoy son salvos por tu gracia
Y tu plan de salvación

Coro
Y llegaste entre ángeles
Un ejército alabándote
Y llegaste como no te esperaba
Me salvaste como no imaginé
Un pesebre el camino a la eternidad

Gloria en las alturas
Y en la tierra paz
Buena voluntad para el hombre
A todos por igual

Autor:  Valdemar Villarreal



Escucha esta bella canción:}


20 diciembre 2018

Lo que nadie me dijo de Navidad

Cómo muchos, yo era del tipo que salía corriendo y gritando de alegría los viernes del trabajo, adoraba los sábados de "haber que hacemos", los domingos iba a la iglesia y en las tardes a pasear, odiaba los lunes... esperaba las fechas para las fiestas y tenía un plan a 1, 5 y 10 años.
Nadie me dijo que el tiempo es una ilusión logística... que los días son solo nombres... que las fechas son referencias comunes, la mayoría de ellas por cuestiones de marketing y economía... y otras por orden social, político y de alineación del clan al que pertenecemos llamado "Sistema Social".
Cuando descubrí el engaño... nadie me dijo tampoco, que zafarse del proceso de vivir por "tiempo" es doloroso y solitario...

Poca gente entiende que la vida no está sujeta al tiempo... que el recurso más valioso no es el tiempo, sino la vida... la vida que solo se puede medir en momentos de diversas duraciones e intensidades... que dejan grandes huellas o grandes olvidos... que la vida solo tiene PRESENTE y PRESENTES...
Entonces que importa si es Navidad, Acción de Gracias, viernes o miércoles... VIVE! - Haz pavo en mayo, pierna mechada en agosto, Navidad cada día 2 de mes y sal corriendo y gritando de alegría el martes... nadie sabe si vivirá el siguiente viernes para saltar de alegría... salta ahora... se vale!!!, se puede!!!, tienes permiso...
Seguro los más te dirán que te volviste loco... y qué importa... algunos con suerte celebrarán 70 Navidades... tu podrías celebrar 200... 

Misael Escorcia 
(Extracto del libro: ENTENDIMIENTO)




24 diciembre 2016

Milagros de Navidad

En los últimos días me he topado con esta frase "milagros de navidad" para referirse a un hecho inesperado y sorprendente.   Les he contado que me encanta la navidad, ¿verdad?  Pues es una época de corazones sensibles, más de lo normal, y es tiempo de reflexión, reunirse en familia, con amigos, y celebrar el hermoso regalo de la Natividad, el mejor regalo, ese que cambió la historia.

Hace como dos mil años, ocurrió el primer milagro de navidad, inició en Belén la historia de redención que culminó en una cruz.  Así es, Navidad es celebrar la vida de Jesús, cuya historia ha sobrepasado tiempo, culturas, lenguas, religiones, y que cada año vuelve a nuestra memoria como un tierno bebé que toca nuestros corazones. 

Jesús cambió la historia, fue un hombre de milagros, los vivió y los hizo en su tiempo aquí, y él continúa haciéndolos cada día hasta Hoy.   Los milagros suceden cada mañana que abres tus ojos, respiras y puedes iniciar un nuevo día, aquí y ahora, este es un milagro. 

Llama mi atención que en torno a noche buena suceden cosas inusuales, hay treguas de paz, hay muchos abrazos y muchos buenos deseos de unos a otros de una celebración en paz.  El milagro es que cuando tantos corazones se sintonizan en un mensaje de paz, la paz ocurre, es una oración y un deseo hecho realidad.  Historias hay muchas, incluso tu que me lees podrás recordar alguna, pero ninguna se compara al hecho de que Dios nos muestra su amor, y nos pide recordarlo y celebrarlo cada vez que estemos reunidos. 

Dios llegó en forma de hombre, Jesús es Dios con nosotros (Emanuel), no estamos solos, siempre podemos voltear la mirada al cielo y hablar con él.  Jesús ya hizo su parte, abrió un camino directo a Dios a través de su vida, su muerte, y su resurrección.  Hoy y siempre, él esta aquí, la historia no termina hasta que te encuentras con él, la salvación es el más maravilloso regalo que podemos tener, la esperanza de una vida con él por la eternidad. 

¿Cuál es ese milagro de navidad que esperas?  Sintoniza tu corazón con Dios, él ya te escuchó.
Celebra en paz a Jesús, hoy es noche de paz, hoy es noche de bendición.

Mi deseo es que esta noche recuerdes a Jesús, el mejor regalo, que abraces a tus cercanos, familia y amigos y su corazón se acerque.  Los abrazo con mi corazón.

¡Feliz Noche Buena!
¡Feliz Navidad!

23 diciembre 2016

Encontrando el Significado de la Navidad

Posiblemente haya escuchado antes la pregunta más repetida de las veces de las que se puede contar: "¿Cuál es el verdadero significado de la Navidad?" Puede haber tantas respuestas como personas existen. Lo que varía de acuerdo a cada país, cultura y hogar es la manera de celebrar, pero por lo general es un tiempo para reunir familias y amigos, de disfrutar de una buena comida, intercambiar regalos, y esperar el cierre de otro año. Para unos es un momento festivo y divertido; pero para otros, puede ser triste y hasta deprimente, un triste recordatorio de alguna pérdida o de un momento difícil.

Para el mundo empresarial y profesional, la Navidad es mucho más que fiestas en la oficina y el final de un año de trabajo. Las tiendas al detalle esperan tener beneficios que pueden transformar un año calendario de ser mediocre a excepcional. Se re-elaboran los contratos con los clientes existentes y se espera que sean renovados. Se revisan las metas anuales; se formulan los planes para el siguiente año. Unos días de vacaciones durante la temporada de Navidad nos dan la oportunidad de recuperar el aliento antes de que inicie otro año de actividades frenéticas.

Pero, ¿de qué se trata la Navidad? Alguien lo describió como «la temporada para pedir cosas que no necesitamos, recibir lo que no queremos, y comprar con dinero que no tenemos para agradar a personas a las que no les importamos». Suena un tanto pesimista, ¿verdad? De alguna manera, el atractivo casi universal de la temporada debe de basarse en algo más que la ansiedad por tener cosas y buscar beneficios. Entonces, ¿dónde encontrar el sentido de la Navidad?

La historia de la primera Navidad se encuentra en los primeros capítulos del Evangelio de Lucas. Allí nos encontramos con un joven judío y una mujer, desposada, pero que aún no se habían casado oficialmente, haciendo una dura caminata desde su hogar en Nazaret hasta Jerusalén. Según el relato, incapaz de encontrar un alojamiento convencional, la pareja se instala en un establo, donde nace el Cristo niño, y su primera cama fue un humilde pesebre.

Las Natividades tradicionales dan diferentes perspectivas. Ganados, animales de corral, ángeles y los sabios de oriente ocupando un lugar destacado. Pero lo que falta en esta escena es una cruz de madera en bruto en la que ese infante - a quien la Biblia llama Dios hecho carne – quien en obediencia, pone fin a su vida terrenal. Sin la cruz, no habría ninguna necesidad de recordar o celebrar la primera Navidad. Reflexionando sobre esto nos muestra las cosas importantes acerca de Dios, las cosas que deben reflejarse en la vida de sus seguidores. Entre ellas están:

La tarjeta de presentación de Cristo es su humildad. Es tan difícil imaginar o concebir que el Dios de toda la creación y la eternidad se tomo un tiempo y tomó forma humana. “Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!" (Filipenses 2: 7-8)!.

Dios nos atiende, por lo que podemos servirle. Una celebridad o una dignidad a menudo esperan que la gente sirva cubriendo sus necesidades. Pero cuando Jesús vino, su propósito era servir a los demás. "Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos" (Marcos 10:45).

Se puso al alcance de nuestra mano. Durante un tiempo, Dios - en la persona de Jesucristo - se convirtió en lo más parecido a nosotros. "Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino tenemos uno que ha sido tentado en todos los sentidos, tal como somos - pero sin pecado" (Hebreos 4:15).

Robert J. Tamasy


07 diciembre 2016

Temporada navideña

Querido Santa...

Desde hace algunos años he observado un fenómeno que me llama la atención, los niños hacen unas listas de regalos interminables y detalladas y sus padres van de tienda en tienda para cumplir con los deseos de sus hijos e hijas. "Sólo van a ser niños una vez", es el argumento que usan quienes se embarcan en este enloquecedor maratón navideño.
De acuerdo, comparado con el resto de nuestra existencia la infancia es un breve periodo, sin embargo es un tiempo crítico en que aprendemos valiosos lecciones. ¿Sabes qué le estás enseñando a tu hijo al cumplir con todos sus caprichos? Sí, disculpa, pero el pan, el techo, la ropa, la educación y el bienestar son necesidades, lo demás son lujos.

1.- Crecí en una generación en que no había listas, cuando me sentaba a escribir mi cartita se me daba una indicación: "recuerda que Santa debe llevar juguetes a más niños y si pides demasiados seguramente alguien se va a quedar sin regalos". Al escribir la carta los niños de mi generación lo hacíamos tomando en cuenta que había otros en los que debíamos pensar.

2.- Nos daban una o dos opciones. De manera que nos obligaban a pensar, comparar entre uno y otro juguete y tomar la mejor decisión. Era un ejercicio no exento de estrés, pero era una situación por la que pasábamos una vez al año. Los padres les queremos ahorrar sufrimiento a nuestros hijos, pero en nuestro afán para protegerlos los estamos dañando. No queremos que se pongan tristes o que se angustien ¿el resultado? Niños que ante situaciones de estrés se ven sobrepasados, niños que no saben lidiar con la tristeza o el enojo.

3.- Al entregarle a los niños cada juguete de la lista impedimos que los niños desarrollen su capacidad de frustración. ¿Va a llorar? Sí, va a sufrir, un poco. Pero va a aprender que las cosas no salen como las planeamos o como queremos. Una valiosa lección para la vida adulta. Si le das a tu hijo cada juguete de la lista no le estás haciendo un favor, lo estás dañando, el día de mañana tu hijo se va a desmoronar cuando viva una decepción amorosa, no logre entrar a la universidad que quería o no consiga el ascenso o empleo que cree que merece.

4.- La gente que carece de capacidad de frustración es incapaz de resignarse, resignarse es un acto de humildad, aprendemos -si es que estamos dispuestos- que el mundo no gira alrededor de nosotros y nuestros deseos.

5.- Al cumplir con estas listas interminables estamos enseñando a nuestros hijos que sus caprichos son nuestras prioridades.

6.- Le estás enseñando a tu hijo que el afecto se compra, que el amor tiene precio.

7.- Estás encaminando a tus hijos en el camino del consumismo. Le compras el juguete de moda para que no se sienta excluido de su grupo de amigos, si en tu círculo social están juzgando a tus hijos por sus posesiones te invito a que reflexiones, no es lo que tenemos lo que nos hace mejores personas.

8.- Parte de ser padres implica tomar decisiones difíciles y decir una pequeña palabra "no" ante peticiones irracionales.

Recuerda que el adulto eres tú.

06 diciembre 2016

Consejos para vencer el estrés navideño

Compras de última hora, compromisos con amigos y familiares, organización del banquete navideño... No hay duda: para muchas personas, el estrés se acentúa en la época navideña. Según recientes estudios, el 44% de la población afirma que es una época que le produce más nerviosismo. Por actividades, los acontecimientos relacionados con el período navideño que más estrés y ansiedad generan son las compras (76%), los compromisos sociales (67%), el exceso en los gastos (65%), y el cansancio general y “saturación” (60%).
Pero, ¿por qué nos estresamos en estas fechas? Las causas principales tienen su origen en tres razones fundamentales: las económicas, las físicas y las derivadas de nuestras relaciones sociales.


Entre las primeras destacan el aumento de deudas, la utilización excesiva de la tarjeta de crédito, la necesidad de refinanciaciones, un sentimiento de necesidad de gastar más (adicción a las compras como vía de escape), los gastos excesivos asociados a los compromisos sociales como cenas, salidas nocturnas y ocio familiar, la compra de regalos y un sinfín de gastos imprevistos.

Mientras, las razones relacionadas con nuestra forma física que acentúan el estrés durante la Navidad se centran en un cansancio general por acumulación de actividades, la posibilidad de padecer insomnio por cambio de hábitos, la falta de ejercicio y los excesos en comida y bebida.

Y, por último, el estrés que se origina como consecuencia de nuestras relaciones sociales se agudiza debido a la mayor cantidad de compromisos sociales como cenas de empresa, con amigos o con la familia. Y es que entramos en una época en la que creemos que es necesario acudir a todos estos eventos, o bien nos vemos en la obligación de organizarlos nosotros mismos.
Dentro de este apartado, las reuniones familiares suelen ser las que mayor estrés producen debido a que a veces se da incompatibilidad de caracteres con miembros de la familia, lo que puede generar pequeños conflictos. Y también es una época con cierta tendencia a la tristeza y la nostalgia por el recuerdo de seres queridos ya desaparecidos. En en cuanto a la relación de pareja, sucede como en otras épocas del año, donde el exceso de tiempo compartido puede derivar en situación de nervios. También la responsabilidad para organizar actividades lúdicas durante estos días, o la toma de decisiones sobre dónde celebrar las reuniones familiares son motivos que pueden producir alteraciones de estrés y ansiedad.
Un extra
Además de los propios eventos navideños, las vacaciones escolares de los hijos agravan los síntomas de estrés, por la necesidad de los padres para organizar actividades a los niños, el mayor tiempo de estos en casa y sobre todo, el cambio radical en los patrones diarios de actividad.

Útiles consejos
Para evitar, en la medida de lo posible, estos problemas, toma nota de una serie de consejos orientados a evitar los estados de estrés y ansiedad, según indican los profesionales de Nascia, compañía especializada en el sector del bienestar.

Controla el bolsillo
1.- Calcula un presupuesto realista de ingresos y gastos y ajústate a ese presupuesto.
2.- Evita el exceso de gasto en regalos. Una buena opción es utilizar fórmulas como el “amigo invisible”. Calcula un coste limitado por persona.
3.- Como se suele decir, la Navidad es de los niños, así que compra regalos preferentemente a los más pequeños.
4.- Optimiza tus compras: es recomendable preparar siempre una lista de la compra, comprar por Internet y comprar temprano por la mañana, evitando así las horas punta.
5.- En la organización de comidas/eventos es conveniente implicar a los niños, familiares, amigos…en las tareas de organización y ejecución. Simplifica los menús y si se puede y te ves desbordada, una opción son los servicios de catering. También puedes probar a utilizar los servicios de compra y supermercado on-line para tu comida.

Desde el punto de vista emocional...
1.- Ajusta tus expectativas y no esperes “milagros”.
2.- Relativiza, es sólo un día, un acontecimiento.
3.- Prioriza, distingue entre lo que depende de ti y lo que no, acéptalo y recuerda que todo pasa.
4.- En las reuniones familiares, evita temas comprometidos o que generen discusión.
5.- Aprende a decir no. No tienes por qué acudir a todos los eventos.
6.- Huye del perfeccionismo.
7.- Planifica actividades de distracción.
8.- Dedica tiempo al descanso y resérvate espacios propios, concédete un descanso, un tiempo de relajación.

En forma y con salud.
1.- Busca la moderación y el equilibrio.
2.-Duerme suficientemente.
3.- Haz ejercicio, aunque sólo sea dar un paseo.
4.- Cuida la espalda –esta es una de las épocas del año con más lesiones debido a las posturas incorrectas o a coger objetos pesados.
5.-Equilibra tu dieta con ensaladas y verduras, toma fruta entre horas, intentando comer menos grasas. Evita los procesos de “comida sin fin”.
6.- Busca actividades distintas en los días de celebración.
7.-Practica la relajación. Dedícale un tiempo a realizar ejercicios de respiración.



02 diciembre 2016

Aprendiendo a No Distraernos

A medida que el calendario va llegando a su fin, a menudo nos encontramos con una curiosa paradoja. Por un lado, nuestro deseo es enfocar estas últimas semanas en alcanzar nuestras metas, cuotas y plazos anuales. Al mismo tiempo, con tantas festividades por venir, y al enfocarnos en la temporada de vacaciones, es muy fácil que perdamos la concentración en las tareas pendientes. Podríamos llamar a esto «la temporada de distracciones».

Pensando en esto, me encontré con una cita muy apropiada de Tom DeMarco y Timothy Lister, ingenieros de software, consultores y co-autores de Peopleware: Proyectos Productivos y equipos. Ellos notaron que: «Hay un millón de maneras de desperdiciar un día de trabajo, pero ni una sola para lograr que un día regrese».

Lo que dicen es cierto. El tiempo avanza sin detenerse, y cuando un minuto, una hora o un día ha pasado, no es posible recuperarlo. Es parecido a tratar de rellenar el tubo de pasta de dientes, después de haberlo exprimido. Quizá nuestra naturaleza quisiera presionar el botón de «pausa» al final de un año exigente y de mucho trabajo, habiendo trabajado duro y sintiendo que nos merecemos la oportunidad de recuperar el aliento. Al mismo tiempo, las oportunidades que se presentaran en estas últimas semanas del año desaparecerían después del año nuevo.

Así que nos enfrentamos con la necesidad de equilibrarnos. Celebramos el hecho de que hemos sobrevivido un año más, con sus éxitos, fracasos y desafíos. Pero también reconocemos que hay trabajo por hacer. Como dice el dicho latino: «Tempus fugit»… El tiempo vuela.

La Biblia habla de la importancia de vernos como administradores del tiempo y de aprovechar las oportunidades que se nos presentan. Por ejemplo, en la carta a los Efesios, se nos habla de estar «…aprovechando bien el tiempo (sacando el máximo provecho de cada oportunidad), porque los días son malos» [5:16]. Este pasaje nos motiva y exhorta a ser prudentes en la forma en cómo invertimos nuestro tiempo cada día, no despilfarrarlo tontamente en actividades vacías, sin sentido o que no sean rentables.

Para aquellos que profesan ser seguidores de Jesucristo en su trabajo, Colosenses 4:5 dice que debemos usar la «…inteligencia para tratar como se debe a todos. Aprovechen bien cada oportunidad que tengan». Una traducción diferente también nos dice que debemos de «Aprovechar al máximo cada oportunidad…». Creo que esto es especialmente importante en medio de la temporada de Navidad, cuando el énfasis parece ser cualquier cosa, excepto en la verdadera razón, que es celebrar el nacimiento de Jesús.

Con toda esta frenética actividad que rodea al cierre de los calendarios empresariales, finalizando proyectos y cerrando ventas, durante el tiempo de planear fiestas y comprar regalos, ¿estaremos sirviendo eficazmente como «embajadores de Cristo en el trabajo»? ¿Es la presencia y el poder de Jesucristo lo que se muestra en nosotros a pesar de las tensiones y presiones de esta época del año? Hablar y actuar con sabiduría. En esta época del año podría ser el momento ideal para exponer y explicar lo que significa nuestra fe para todos —y lo que podría significar para los demás.

Robert J. Tamasy