Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

04 junio 2012

De lo que hay en el corazón habla la boca

¿Has observado las conversaciones de la gente?
Cada uno habla de lo que le preocupa, de lo que desea, de lo que ama.
Y las conversaciones más frecuentes son sobre dinero, diversiones, pasatiempos, negocios…
Es su mundo, sus preocupaciones.
Su corazón está asentado, aposentado en las cosas.
Pareciera que eso es lo único existente.
Como si no existieran los bellos atardeceres, las sencillas mariposas, los nidos en los árboles, los colores de las flores y el arco iris, la musicalidad del viento y el perfume de los campos en primavera.

Su corazón ha construido su hogar de cifras, ganancias y ambiciones vanidosas.

Me dicen algunos que eso es lo necesario para vivir.
Pero, ¿Quién duda de eso?
Pero ocurre que los más engolfados en las casas no suelen ser precisamente las personas más necesitadas sino los que tienen la supervivencia y tienen algo o mucho más de lo necesario.
Hay personas que sólo albergan temores en su corazón.  Y las conversaciones son predicciones catastróficas y apocalípticas.  Y desgracias a diestro y siniestro.

¿Por qué no llenar el corazón de valores más luminosos, sencillos y humanos?  ¿De valores que el tiempo no corroe ni se come la polilla?

¿Quieres saber qué amas?
Mira de qué hablas y en qué piensas.
Una gran desgracias es tener el corazón seco y atrapado por el dinero y las cosas.
El corazón apegado a cosas muertas.
Cuanto más cerca esté tu corazón de la expresión más elevada de vida, más vivirás.

Hay una escala de menos a más:
Cosas (dinero), plantas, animales, hombre (belleza, bondad, sabiduría…), Dios.
¿En qué escalón estás?
¿En qué piensas, de que hablas más?

El amor a todo es bueno.  Desde las cosas a Dios.
Pero es malo quedarse estancado, detenido, engolfado en algún escalón inferior sin ascender, sin seguir adelante.
Es anquilosamiento, raquitismo endémico.
Detenerse es dejar de crecer, dejar de vivir.
Tu boca hablará de lo que ames, de lo que vivas.
Y tus palabras y pensamientos  serán expresión de lo que hay en tu corazón.

Dario Lostado
(Alegría de ser tu mismo)



No hay comentarios:

Publicar un comentario