No. No cargaré con lo que no me pertenece.
No. No fingiré estar bien para que te sientas cómodo y te evites.
No. No me retraeré para mantener la paz.
No. No me tragaré mi verdad para no ser demasiado.
No. No traicionaré más mi sistema nervioso.
Decir NO no es egoísta. Es sagrado.
Es el alma recordando su propio valor.
Es el alma recordando su propio valor.
NO es la forma de detener el ciclo del trauma a mitad de la frase.
NO es la forma de romper el patrón ancestral de auto-abandono.
NO es la forma de regresar finalmente a ti mismo.
NO es la forma de romper el patrón ancestral de auto-abandono.
NO es la forma de regresar finalmente a ti mismo.
Y aquí está el secreto más profundo:
Este tipo de NO es en realidad un SÍ.
Un SÍ a la vida. Un SÍ a la verdad cruda. Un SÍ a la armonía.
Un SÍ a esa parte de ti que se niega a desaparecer.
Este tipo de NO es en realidad un SÍ.
Un SÍ a la vida. Un SÍ a la verdad cruda. Un SÍ a la armonía.
Un SÍ a esa parte de ti que se niega a desaparecer.
Tu NO más suave resuena más fuerte que años de complacer a los demás.
Tu NO tembloroso, que te provoca náuseas, es más valiente que cualquier concepto espiritual.
Tu NO tembloroso, que te provoca náuseas, es más valiente que cualquier concepto espiritual.
Así que dilo. Escríbelo. Susúrralo. Grita.
Si es necesario, sacúdelo.
Tu vida se reorganizará en torno a tu sagrado NO.
En el momento en que te digas SÍ a ti mismo/a.
Si es necesario, sacúdelo.
Tu vida se reorganizará en torno a tu sagrado NO.
En el momento en que te digas SÍ a ti mismo/a.
Jeff Foster

No hay comentarios.:
Publicar un comentario