Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

07 septiembre 2016

5 hábitos de las personas emocionalmente equilibradas

Hay personas de las que sorprende su serenidad ante cualquier acontecimiento mientras que otras se caracterizan porque sienten que son incapaces de hacer frente a sus emociones. Estas últimas se encuentran desbordadas y consideran que estén preparadas para responder ante los acontecimientos que se les presentan.

Encontrar el equilibrio emocional no tiene porqué ser un trabajo duro, simplemente necesitamos hacer pequeños cambios internos que nos ayudarán a aceptar y controlar nuestras emociones de una forma más eficaz. Veamos a continuación cuáles son los 5 hábitos que las personas emocionalmente equilibradas mantienen y nos pueden ayudar manejar nuestras emociones:

1-En lugar de reaccionar, ellos responden.

Las personas equilibradas se paran un momento a pensar y a controlar el torbellino de emociones que se ha desencadenado en su interior. De esta forma, consiguen desconectarse y tomar perspectiva de la situación, lo que favorece una respuesta adecuada que es menos intensa y acertada que el impulso de una reacción emocional inicial.

Debes tener siempre la cabeza fría, caliente el corazón y larga la mano, dijo Conducio. Una reacción en caliente hace que nos controlen nuestras emociones y estallen nuestros impulsos, por lo que no seremos nosotros mismos si actuamos en ese momento.

Si tras haberte enfrentado a una situación o una persona te sientes mal, significa que has reaccionado a tus emociones, lo que es radicalmente diferente a responder a ellas. Responder a tus emociones te hará sentir que manejaste la situación desde la integridad y el respeto.


2-Ellos honran la realidad de sus emociones

Imagínate que te enfrentas a un divorcio o separación, que te han echado del trabajo o que alguien cercano a ti se ha marchado para no volver. ¿Cómo te sentirías? Naturalmente te sentirías muy triste, muy nervioso o con miedo ante la incertidumbre. ¿Por qué pelear contra esto?

Precisamente las personas equilibradas no luchan contra sus emociones, sino se mantienen a su lado escuchándolas. Es decir, comprenden que cómo se sienten forma parte de los acontecimientos y que la tristeza cumple su función. Por esto, dejan de sus pensamientos fluyan y desanuden sus emociones.

Esta forma de manejar el interior de uno mismo facilita que una persona no se vea atrapada por sus emociones y que estas no frenen su futuro o destrocen su pasado. No aceptar nuestras emociones con normalidad genera que éstas tomen significados negativos y que estos se apeguen a nuestras historias.

3-Miran hacia adentro y se compadecen por “su auténtico yo” de una forma sincera

Las personas equilibradas hacen algo que la mayor parte de los seres humanos no nos tomamos en serio: reflexionan sobre lo que en verdad les hace sentir bien y sobre cómo pueden generar pequeños placeres de forma constante.

Pues sí, hacer una gran lista de todas las cosas que nos hacen sentir bien es un gran acto de amor hacia uno mismo. Por supuesto, no sirve de nada hacer esta lista para luego no ponerla en práctica, por lo que al menos debemos de llevar a cabo una de esas acciones al día.

Practicar el amor propio nos otorga un gran poder, pues no depender de los demás para sentirnos bien hace que sintamos lo que queramos sentir todo el tiempo.

4-Se mueven para despejar la mente

Cuando nos sentimos tristes, estresados o ansiosos no conseguimos salir de nuestra cabeza y la vorágine de sentimientos que se nos viene encima. Una forma de volver a conectar con nosotros mismo es el movimiento.

Movernos y estar activos facilita la toma de perspectiva, agita nuestros nervios y nos hace sentir vivos. Es algo a lo que no estamos acostumbrados y que probablemente nos haga sentir raros, pero bailar al son de nuestra música favorita es una gran forma de cuidar nuestro bienestar emocional.

5-La gratitud es siempre un requisito indispensable en el día a día

Practicar la gratitud y el agradecimiento es tremendamente beneficioso para nuestro equilibrio emocional, ya que nos entrena a buscar lo positivo y el aprendizaje en cada situación.

Para cultivar la gratitud, podemos tratar de compartir con las personas que nos rodean tres cosas de las que estemos agradecidos cada día. Simplemente consiste en traer a nuestra mente aspectos positivos de nuestro día a día para darnos cuenta de que hay cosas que nos hacen sentir verdaderamente bien.

Cuidar nuestro bienestar emocional nos hace sentir verdaderamente bien y aprovechar al máximo nuestra vida. Al sentirnos equilibrados emocionalmente, podemos centrarnos en nuestros sueños, trabajar nuestras expectativas y sentirnos conectados con nosotros mismos. De esta forma, seremos mucho más productivos y tomaremos más y mejores decisiones, lo que redundará en una mejor salud psicológica y física.


Raquel Aldana

06 septiembre 2016

El efecto "espejo" en tus relaciones

El inolvidable Facundo Cabral decía: "Ahí va la mujer que a mi gusta, detrás del hombre que a ella le gusta"

Recuerdo cuando estaba en la universidad había una muchacha que me enloquecía, no podia dejar de pensar en ella, buscaba cualquier pretexto para encontrarla, para hablarle, hacia grandes esfuerzos para hacer cosas especiales por ella..
y parecía que ella... ni siquiera las notaba..

Si las notaba.. apenas si, me daba una palmadita en la espalda.. por que estaba tan ocupada en sus propias cosas..

Cuando por fin yo podía hablar solo con ella, la conversación se convertia en un consejo, de como ella podía hacer para no sufrir tanto por el hombre que a ella la enloquecía, se quejaba de que él no la valoraba y solo la buscaba cuando la necesitaba.

Sufría por que cuando el quería algo de ella la buscaba con intensidad.
Como si fuera de vida o muerte como si nada pudiera ser mas importante, y después .... como si hubiera sido su obligación El...ni le agradecía... Sencillamente le dejaba de hablar hasta que de nuevo la necesitaba.

Un día rompí mi silencioso despecho.. Con mi muy querida Tía Sofia, a quien yo buscaba cuando la vida me quedaba grande..

La llamaba muy poco pero ella siempre estaba..

Cuando mi Tía, me pedia un favor apenas se lo hacía..

A ella le encantaba la música clásica y yo lo sabia, pero nunca sacaba el tiempo para acompañarla ... y tanto que me lo pedía..

Casí en llanto le conté mi pena de amor me queje sin limites de mi insensible y bella admirada.

Exagere mis dolores y mis penas.. mi tía, como siempre escucho..
Escucho...
Me miro a los ojos,
Puso suavemente su cálida mano en mi mejilla y dejó que su silencio le hablara a mi alma por un instante y me dijo ..

¿Sabes? Cuando te quejes de alguien, es por que la vida te esta preguntando
- ¿Con quién eres TU ASI?

- ¿Cómo le causas a otros el mismo dolor por el que te quejas?

No te preguntes como te trata la gente,
preguntate cómo tratas tú a la gente.

Carlos Devis


05 septiembre 2016

Los acróbatas


Había una vez un par de acróbatas. El maestro era un pobre viudo y su estudiante una joven llamada Meda. Estos acróbatas actuaban cada día en la calles para poder ganar lo suficiente para comer.

Su acto consistía en que el maestro balanceara una alta vara de bambú sobre su cabeza mientras la joven trepaba lentamente hasta lo más alto. Una vez arriba, se mantenía allí mientras el maestro caminaba por la calle.

Ambos acróbatas tenían que mantener un enfoque y balance perfectos para prevenir un accidente y completar su presentación diariamente.

Un día el maestro dijo a su pupila:
-“Escúchame Meda, tú me vigilaras a mí y yo te vigilaré a ti para que podamos ayudarnos mutuamente a mantener la concentración y el balance y así evitar un accidente. Entonces podremos ganar suficiente para comer”

Pero la joven era sabia y le respondió,

-“Querido maestro, considero que sería mejor que cada uno se vigilará a sí mismo. Vigilarse a uno mismo significa cuidar de ambos. De esa manera estoy segura de poder evitar cualquier accidente y ganar lo suficiente para comer”.



Para muchos la vida es difícil y deben ser creativos y diligentes para sobrevivir en medio de las circunstancias adversas y personas tóxicas que las rodean.  Nuestra cultura no ayuda mucho ya que es pronta a proclamar acción sin pensamiento, como si pudiera salir algo enfocado y balanceado en los actos de alguien inconsciente e irracional.

Robert Browning escribió una vez que, “El pensamiento es el alma de la acción.” y Ralph Waldo Emerson agregó por su parte que, “El pensamiento es el asiento de la acción. El ancestro de toda acción es el pensamiento". Muchos hemos pensado que podemos gobernar nuestros pensamientos y evitar que se extravíen o degeneren provocando acciones inmorales e incorrectas. Algunos hemos tomado la ruta equivocada del maestro de acrobacia poniendo los ojos en otros como si de ello dependiera nuestra propia salvación. Creemos que vigilar e incluso controlar a otros nos dará la satisfacción o el beneficio que anhelamos.

La verdad es que nuestros pensamientos y acciones navegarán a la deriva hacia la decadencia y la destrucción a menos que cambiemos nuestro enfoque de los demás a nosotros mismos y esto requiere una distinta dieta mental y espiritual. No obstante, parafraseando a San Agustín más se conoce uno a sí mismo, más conocer a Dios.

Igual que nuestro cuerpo es alterado por lo que consumimos, nuestros pensamientos son el fruto de cómo alimentamos nuestras almas. Es necesario revisar diariamente nuestra dieta mental, emocional y espiritual. Lo que consumimos proviene en su mayoría de los medios de comunicación y la cultura que nos contamina con antivalores.

Nuestras mentes igual que nuestros cuerpos parecen vivir con base en una dieta de comida basura, al tiempo que vivimos dependiendo de lo que los demás nos den. Optamos por nutrientes de segunda mano, en lugar de asumir responsabilidad personal por la fuente de nuestra alimentación física, emocional, intelectual y espiritual. No debe extrañar que cuando las cosas salen mal como es de esperar, culpemos a aquellos que nos rodean por nuestros "accidentes y fracasos".

Si realmente deseamos dejar una huella positiva en este mundo y tener un alma saludable emocional y espiritualmente debemos, como enseñaba la aprendiz de acróbata, poner más atención en nosotros mismos, en conocernos de verdad, en vigilar lo que vemos, escuchamos y hacemos. Nuestra dieta mental y espiritual debe cambiar hacia lo saludable, lo moral, lo correcto. No debemos hacer esto para complacer a los demás, o estar a la moda, sino pensando en nuestra relación con Dios y nuestro legado, asumiendo responsabilidad por nosotros mismos. Solo así ganaremos enfoque y equilibrio en un mundo que esta patas para arriba.

Meditando sobre cuán a menudo alimento mi alma con basura que consiento en mi vida y luego irresponsable busco culpables por mi estado fuera de mi. No se trata de no conocer lo que ocurre, sino de discernir lo que me conviene, lo que me es lícito, lo que edifica. Y esa es mi decisión diaria para vivir una vida que tenga significado y propósito y soy responsable ante Dios por la vida que elijo vivir.



03 septiembre 2016

Kong Nyong, el niño que sobrevivió al buitre

¿Por qué la camisa del miliciano de Capa luce tan inmaculada en el momento de recibir un disparo mortal? ¿Estuvieron alguna vez enamorados el chico y la chica que retrató Doisneau frente al Hotel de Ville de París? ¿Cómo se llama aquel hombre que detuvo el avance de una columna de blindados en Tiananmen?

Todos los grandes iconos fotográficos cargan con su ración de mitología. Pero hay otros en los que la mitología ha virado hacia la leyenda negra. ¿Por qué Kevin Carter no ayudó al niño a escapar del buitre?

No es fácil imponerse a las leyendas, y más cuando estas tienen el color negro de la muerte. El fotógrafo sudafricano Kevin Carter visitó en avioneta la aldea sudanesa de Ayod en 1993 para denunciar la hambruna y la guerra que sufría el país.

Antes de irse, vio a un bebé desnutrido tendido en la arena justo en el mismo plano que un buitre, dos símbolos poderosos que representaban la mejor metáfora de lo que sucedía en aquel lugar en aquel instante, una de las catástrofes humanitarias más importantes del siglo XX.

Carter dejó Ayod sabiendo que había conseguido una gran fotografía y así fue. 'The New York Times' la publicó días después con un efecto que él desconocía. La opinión pública se volvió contra él por no haber hecho nada para salvar a la criatura de las garras de ese buitre amenazante, llegando a acusarle de ser el auténtico carroñero de la foto. Un año después, en 1994, ganó el Pulitzer y se suicidó.

Nadie vio morir a aquel bebé y es la propia imagen la que desmiente ese destino trágico, al menos en parte, ya que la criatura de la foto lleva en su mano derecha una pulsera de plástico de la estación de comida de la ONU, instalada en aquel lugar. Si se observa la foto en alta resolución, puede leerse, escrito en rotulador azul, el código "T3". La realidad es que ya estaba registrado en la central de comida, en la que atendían enfermeros franceses de la ONG Médicos del Mundo.

Florence Mourin coordinaba los trabajos en aquel dispensario improvisado: "Se usaban dos letras: "T", para la malnutrición severa y "S", para los que sólo necesitaban alimentación suplementaria. El número indica el orden de llegada al feed center". Es decir, que Kong tenía malnutrición severa, fue el tercero en llegar al centro, se recuperó,sobrevivió a la hambruna, al buitre y a los peores presagios de los lectores occidentales.

Después de varias reuniones con decenas de habitantes de la aldea, una mujer que repartía comida en aquel lugar hace 18 años llamada Mary Nyaluak dio la primera pista sobre el paradero de la misteriosa criatura. "Es un niño y no una niña. Se llama Kong Nyong, y vive fuera de la aldea".

Dos días después, aquella pista llevaría hasta la familia del pequeño, cuyo padre identificó al pequeño y confirmó que se recuperó de aquella hambruna pero que murió en 2007 a causa de "fiebres".

Así, lo cierto es que Carter no dejó al pequeño en una situación de indefensión ni abandono, ya que se encontraba en ese centro de comida gestionado por la ONG Médicos del Mundo.

Según narraron los fotógrafos españoles José María Arenzana y Luis Davilla, quienes tomaron fotos muy similares a la de Carter en la misma zona, el efecto se puede lograr utilizando un teleobjetivo.

"Si tú tomas un teleobjetivo, aplastas la perspectiva con el niño en primer plano y de fondo los buitres y parece que se lo van a comer, pero eso es una absoluta patraña, quizá el animal esté a 20 metros", indicaron los reporteros, según registra Wikipedia.

João Silva, quien acompañó a Carter a Sudán, dio su versión en una entrevista con el escritor y periodista Akio Fujiwara, que el japonés publicó en su libro Ehagaki ni sareta shōnen -El niño que se convirtió en postal-.

Según Silva, él y Carter viajaron a Sudán con la O.N.U. y aterrizaron en la zona sur de Sudán el 11 de marzo de 1993. El personal de Naciones Unidas les dijo que despegarían de nuevo en unos 30 minutos (el tiempo necesario para distribuir la comida), así que deambularon para hacer algunas fotos. Personal de Naciones Unidas comenzó a distribuir maíz y las mujeres del poblado salieron de sus chozas de madera hacia el avión. Silva fue a buscar guerrilleros, mientras que Carter no se alejó más que unos pocos metros del avión.

Carter estaba bastante sorprendido, puesto que era la primera vez que veía una situación real de hambruna, por lo que hizo muchas fotos de niños hambrientos. Silva comenzó también a tomar fotografías de niños en el suelo, como llorando, que no se publicaron. Los padres de los niños estaban ocupados recogiendo la comida del avión, por lo que se habían desentendido de momento de los niños. Esta era la situación de la foto hecha por Carter. Un buitre se posó detrás. Para meterlos a ambos en cuadro, Carter se acercó muy despacio para no asustar al buitre, e hizo la foto desde unos 10 metros. Hizo algunas tomas más y el buitre se fue.


Con información de El Mundo y La voz.

02 septiembre 2016

Maneras de decir NO

Saber decir NO de una manera constructiva es esencial para aumentar la seguridad personal y construir una relaciones sanas.

Estas son algunas formas de decir NO, sin maltratar tus relaciones.

-No Gracias
-No Gracias en verdad agradezco tu buena intención, pero no es lo que quiero en este momento.
-No gracias pero te agradezco como si lo hubiera recibido
-Si entiendo tu punto de vista, pero No por ahora
-No gracias, lo pensare y si cambio de opinión Te aviso.
-Si realmente quieres darme gusto, permite que diga que No.
-Te digo que No por que creo que es la mejor manera para mi de cuidar nuestra relación, que es
tan importante para mi

Por supuesto que hay otras mil maneras, pregúntale a tu corazón y busca la respuesta que te de más paz.

Carlos Devis

01 septiembre 2016

Me gusta la gente

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme.

La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.
A estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica.
La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.
La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía, contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente.
La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.

Mario Benedetti


26 agosto 2016

Hoy...

HOY........ Abraza, ama, perdona, sonríe, visita, vive, escribe, siente, disfruta, realiza, pide perdón, reza, etc... vive como si fuera el ultimo día, el ultimo momento............. cada día, siempre, tal vez un día así sea........ para ti o para los demás........

No te quedes con el hubiera...... es hoy, siempre, o nunca.....

Vive libre........ PERO VIVE!!!..... POR FAVOR........

Es tu vida, es tu historia, es tu cielo o es tu infierno, de nadie más...... tu eres quien tiene el control de tu vida, nadie más,...... tu eres quien tiene la decisión de ser feliz o no, nadie mas.........

Son tus aciertos, son tus errores, son tus decisiones, ..es tu presente.........es tu vida!!!!!

La vida no es cuestión de suerte, es cuestión de decisiones...

Es tu cielo.......

Lo malo no es morir, lo malo es no vivir intensamente.....

A sonreír más y quejarnos menos..........

Los quiero mucho........

Dios nos bendice.......

Héctor Molina
(Cambiando Historias)