Recuerdo que en 1986 cantabamos "México 86, México 86, el mundo unido por un balón"... en aquel entonces era yo adolescente y no sabíamos nada de las cosas que manejan el mundo, solo sabíamos que había un mundial de futbol, que todos jugaban en México, y que teníamos que recibir a los extranjeros con alegría. Y conocimos en Monterrey a los Ingleses... y el verano en Monterrey nos hizo aceptar que tal vez nuestra vestimenta no era tan adecuada, pues todos vestíamos más formales... los Ingleses andaban en bermudas coloridas y chanclas, y buscaban refrescarse con lo que había a la mano. Aprendimos a vestir más ligeros si queríamos sobrevivir a las altas temperaturas en Monterrey.
Hoy, 40 años después, volvemos a recibir parcialmente un mundial de Futbol, hoy somos más conscientes de los hilos que mueven el mundo, y entendemos que a pesar de todos los intereses que han luchado por quitarle al pueblo su deporte, esto es superior a ellos. Es cierto que este mundial, o las entradas a los estadios son para los que tienen mucho dinero, y que los que logran entrar sin ser de esa élite es porque se endeudaron, o se ganaron el boleto con alguna promoción. Pero se les olvida que el futbol es del pueblo (hombres y mujeres), que es de los que se apasionan con el futbol, ya sea en temporadas regulares o en competencias internacionales por equipos o por paises, como es lo de hoy.
El futbol le pertenece a los niños chiquitos, medianos y grandes, que practican el deporte, o que simplemente gozan pateando una pelota.
El futbol le pertenece a los padres (mamás y papás) o tíos que llevan a sus hijos, sobrinos, o amiguitos a cada juego y los alientan, invirtiendo tiempo y dinero.
El futbol le pertenece a todos aquellos que no necesitan invertir en un equipo deportivo especializado, con un balón es suficiente.
El futbol le pertenece a aquellos que arman equipos y crean sus propias ligas, y compiten como si fuera un mundial dándolo todo.
El futbol le pertenece a los que no tienen las condiciones adecuadas para jugarlo, y aún así se animan a seguir jugando.
El futbol le pertenece a todo aquél que ríe jugando, que goza viendo, que alienta, y que es parte de su día a día.
El futbol le pertenece a aquel aficionado del deporte, de un equipo local, nacional o internacional, y que semanalmente lleva un seguimiento.
El futbol le pertenece al estadista, que lleva conteo de goles, jugadas y tiempos y demás.
El futbol le pertenece a todo aquel que reconoce a los grandes jugadores, leyendas y son sus heroes y que los motiva a hacer su mejor esfuerzo para llegar a ser como ellos, tomando como ejemplo de disciplina.
El futbol le pertenece a aquel que se sienta frente a la TV solo o en familia o con amigos, y alienta a su equipo, celebra los goles o le dice al entrenador o jugadores cómo hacerlo mejor.
El futbol le pertenece al que está en la oficina, al obrero, al que trabaja con esfuerzo, y que buscan la manera de ver y alentar a su deporte.
El futbol es de todos, hombres, mujeres, y niños, adolescentes, jovenes, y todos es TODOS... ya seas experto o no, por los motivos que tengas, el futbol es TUYO.
Hoy se demuestra que quizá por unos momentos TODOS podemos disfrutar y olvidar un poquito la realidad de nuestro caotico mundo.
No dejemos que nos quiten lo que es nuestro, el futbol es de todos, y debemos seguir luchando porque así siga siendo, el deporte del pueblo... El mundo unido por un Balón.
Edith Reyna-Villarreal
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