Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

03 abril 2026

Tu paz es tu activo más valioso

Una vez escuché sobre un alto ejecutivo que, en medio de una crisis logística enorme, se detuvo a tomar un café con total calma. Cuando le preguntaron cómo podía estar así, simplemente respondió que gritar o angustiarse no iba a mover los camiones más rápido, solo iba a cansar a su equipo y a dañarle el hígado a él. Esa capacidad de separar el evento de la emoción es lo que permite tomar decisiones inteligentes en lugar de reacciones viscerales.

Vivir con este filtro cambia todo por completo. Solo se necesita ser un buen administrador de recursos internos. Al dejar de regalarle importancia al tráfico, a los errores menores etc, te sobra fuerza para lo que sí mueve la aguja en tu vida.

Cuida tu paz como el activo más valioso que tienes, porque si tú estás bien, lo demás tiene solución . . .
...Manejar la cabeza requiere entender que la atención es un presupuesto limitado. Si decides gastar de tu tranquilidad en un problema que vale muy poco, estás quebrando tu bienestar por una mala gestión.

Hay que aprender a filtrar lo que llega; si ese inconveniente no va a importar en un año, dedicarle más de diez minutos de es regalarle tiempo de vida a algo que no lo merece.



30 marzo 2026

El Arte Japonés de Vivir Estacionalmente

Hay algo profundamente tranquilizador en un libro que te recuerda que la vida no está hecha para ser apresurada, sino para vivirla con ritmo. El Arte Japonés de Vivir Estacionalmente es ese tipo de libro. Empecé a escucharlo una tarde tranquila, sintiendo el peso de las interminables listas de tareas y el ruido digital, y en cuestión de minutos, la voz de Natalie Leon me transportó a otro mundo, uno más lento, suave y con más intención. Este libro no trata sobre productividad ni perfección. Trata sobre presencia. Leon nos invita a redescubrir el arte perdido de sintonizar nuestras vidas con los ciclos de la naturaleza, abrazando la frescura de la primavera, la abundancia del verano, el reflejo del otoño y la quietud del invierno. Cada estación, dice, ofrece una lección no solo sobre el clima, sino también sobre la vida. 

Lecciones clave de El Arte Japonés de Vivir Estacionalmente: 

1. Vive con ritmo, no con prisas. El enfoque japonés del tiempo honra los ciclos de la naturaleza, el estado de ánimo y la energía. En lugar de luchar contra las estaciones, adapta tus rutinas a ellas. Descansa más en invierno, crea en primavera, expande en verano y libera en otoño.

2. Encuentra la Belleza en la Imperfección (Wabi-Sabi). Cada taza desportillada, cada momento desgastado, cada imperfección encierra una elegancia serena. Aceptar la impermanencia nos enseña a apreciar las cosas como son: fugaces, frágiles, reales. 

3. Celebra lo Cotidiano. Leon nos recuerda que la celebración no se limita a los hitos. Se encuentra en pequeños rituales: una taza de té por la mañana, el sonido de la lluvia, el acto de encender una vela al anochecer. 

4. Reconecta con el Lenguaje de la Naturaleza. El libro anima a observar las sutilezas del mundo natural, cómo las flores de ciruelo marcan la renovación, cómo el aroma de la tierra después de la lluvia invita a la gratitud. Estas pequeñas observancias pueden enraizarnos profundamente en el presente. 

5. Practica la Atención Plena Estacional. Cada estación nos exige algo diferente: reflexión, creatividad, abundancia, liberación. Al vivir según las estaciones, nos damos permiso para evolucionar con el tiempo en lugar de resistirnos a él. 

6. La Presencia es el Verdadero Lujo. En una cultura obsesionada con más, más objetivos, más ruido, más velocidad, el mensaje de Leon es discretamente radical: la paz no es algo que se encuentra; es algo que se percibe con la suficiente calma. 

Leer este libro fue como un apacible remanso de paz para el espíritu. Es una invitación a dejar de ver la vida como una carrera y empezar a vivirla como un poema, un verso por estación, una respiración a la vez.



26 marzo 2026

Desplazamientos internos

¿Y si no se tratara de estar en el sitio correcto, sino de aprender a habitar el camino?

Cada persona carga con una cartografía invisible: no marca ciudades ni destinos, sino preguntas, deseos, contradicciones. A veces señala con claridad; otras, tiembla. Vivimos en ese vaivén constante entre lo que somos ahora y lo que intuimos que podríamos ser. Y esa tensión es la que nos empuja a movernos.

Pasamos años creyendo que la plenitud está más adelante: en otro trabajo, en otra relación, en otra versión de nosotros mismos. Pero cuando algo se alcanza, aparece una nueva inquietud. No porque hayamos fallado, sino porque el deseo también evoluciona. 

Tal vez el error sea pensar la vida como un punto de llegada, cuando en realidad se parece más a un ajuste permanente de conciencia.

Viktor Frankl lo planteaba desde otro ángulo: lo que sostiene al ser humano no es la ausencia de dolor, sino la presencia de sentido. 

El problema no es estar perdido, sino no encontrarle significado a ese extravío. 
El lugar importa menos que la respuesta íntima a la pregunta: ¿para qué estoy aquí? 
Y Cortázar lo decía sin mapas ni teorías, con esa intuición poética tan suya:
“Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos.”

No se trata de tener certezas, sino de moverse con una esperanza silenciosa: que en algún punto del trayecto (sin darnos cuenta) algo encaje, y podamos reconocernos ahí.



23 marzo 2026

Cómo mentir con las estadísticas

Resulta casi gracioso y un poco aterrador lo fácil que pueden mentir los números. O mejor dicho, lo fácil que es hacerles mentir. Leer "Cómo mentir con las estadísticas" de Darrell Huff es como ponerse unas gafas nuevas. De repente, empiezas a ver manipulaciones ocultas por todas partes, desde encuestas políticas hasta titulares llamativos y afirmaciones "científicas" en las cajas de cereales. Este breve clásico, publicado por primera vez en 1954, sigue siendo sorprendentemente relevante hoy en día. El humor, el ingenio y la claridad de Huff hacen que un tema que podría haber sido árido cobre vida con mordacidad y perspicacia. Nos guía a través de los ingeniosos trucos utilizados para distorsionar la verdad con números, gráficos distorsionados, promedios selectivos, muestras sesgadas y más, mostrando cómo las estadísticas pueden usarse no para ilustrar, sino para persuadir. 

Lecciones clave de "Cómo mentir con las estadísticas" 

1. Cuestiona siempre la muestra 
Antes de creer cualquier estadística, pregúntate: ¿A quién se estudió? Una muestra sesgada o demasiado pequeña puede producir resultados extremadamente engañosos. Por ejemplo, una encuesta de “ingresos promedio” que sólo incluye a los profesionales de la ciudad no dice nada sobre la población en general.

2. Los promedios pueden ser trampas 
Huff revela cómo "promedio" puede significar media, mediana o moda, y cómo cada una puede seleccionarse cuidadosamente para contar una historia diferente. Una empresa podría presumir de un aumento en los "salarios promedio", incluso si solo los altos ejecutivos obtuvieron aumentos. 

3. Los gráficos pueden diseñarse para engañar 
La escala, las proporciones o los puntos de corte de un gráfico de barras pueden manipular la percepción. Un pequeño cambio en la escala puede hacer que un pequeño aumento parezca drástico u ocultar una caída importante. La imagen puede mentir con la misma eficacia que los números. 

4. Correlación no es causalidad 
El hecho de que dos cosas ocurran juntas no significa que una haya causado la otra. La advertencia intemporal de Huff: "Siempre hay una correlación fácil para quienes la buscan". Las ventas de helados y las muertes por ahogamiento aumentan en verano, pero eso no significa que el helado sea peligroso. 

5. Siempre pregunte: "¿Quién se beneficia?" 
Detrás de cada estadística, suele haber una agenda. Ya sean anunciantes, políticos o investigadores, alguien manipula las cifras para persuadirte. Huff fomenta el escepticismo, no el cinismo, al preguntar: ¿quién gana si creo esto?

6. La simplicidad puede ocultar la complejidad 
Cuando las estadísticas se reducen a un solo titular, gran parte de los matices desaparecen. Huff nos recuerda que la vida y los datos son un caos. La simplificación excesiva suele ser la primera mentira. 

 Cómo mentir con las estadísticas no se trata solo de matemáticas, sino de la naturaleza humana, la persuasión y el sutil arte de la distorsión. El humor de Huff lo hace ameno, pero su mensaje es profundo: el pensamiento crítico es nuestra mejor defensa en un mundo repleto de datos. Este es uno de esos raros libros que cambia la forma en que vemos la vida cotidiana. Después de leerlo, no solo leerás estadísticas, sino que las cuestionarás. Y ese cambio de conciencia podría ser lo más honesto que los números puedan enseñarnos.



19 marzo 2026

Cuestiones reales y de paja

Había una vez un hombre sabio que vivía en un pequeño pueblo. Una mujer desdichada acudió al sabio del pueblo en busca de consejo. Vivía en una pequeña choza, apenas lo suficientemente grande para su esposo y sus dos hijos. Sucedió que los padres de su esposo pasaron por momentos difíciles. No tenían dónde vivir. Siendo amable, les permitió mudarse a la choza, que ya estaba abarrotada. El espacio abarrotado pronto la puso nerviosa. "¿Qué debo hacer?", le preguntó al sabio. 

El sabio se acarició la barba, pensó un momento y preguntó: "¿Tiene usted una vaca, querida señora?".

"Sí", dijo ella, "¿pero qué tiene que ver esto con mi problema?". 

"Tengo una solución", le aconsejó. "Lleve la vaca a la choza durante una semana y luego vuelva a verme". Ella siguió su consejo a regañadientes. Después de todo, tenía buena reputación como hombre sabio. 

Pasó una semana y la situación empeoró. Cada vez que la vaca se giraba, los seis ocupantes tenían que cambiar de asiento. Era imposible dormir. La mujer regresó con el sabio entre lágrimas. «Me siento más miserable que nunca», dijo, y le contó toda la historia.

El sabio se acarició la barba, pensó un momento y preguntó: «¿Tiene usted gallinas, querida señora?».

«Sí», dijo ella, «¿pero qué tiene eso que ver con mi problema?». 

«Tengo una solución», le aconsejó. «Lleve las gallinas a la cabaña durante una semana y luego vuelva a verme». Más escéptica que nunca, ella volvió a seguir su consejo, pues era un hombre sabio.

Una semana después, histérica, regresó. «Está usted loco», dijo. Tu consejo es malo. Mi choza ya no es habitable. La vaca se revuelve, las gallinas vuelan, los suegros tosen, los niños encuentran plumas en la sopa, y yo peleo con mi marido. Todo es culpa tuya.

El sabio se acarició la barba, pensó un rato y dijo: «Querida señora, intente una cosa más cuando vuelva a casa. Saque la vaca. Vuelva en una semana». 

Una semana después, ella regresó. «¿Cómo se siente, querida señora?», preguntó el sabio. 

«Es ridículo», dijo ella, «pero me siento un poco mejor ahora que la vaca ya no está en la cabaña». 

El sabio se acarició la barba, pensó un rato y dijo: «Tengo una solución a su problema. Saque las gallinas». La señora sacó las gallinas y vivió feliz para siempre con su esposo, sus hijos y sus suegros.

Esta historia muestra una técnica utilizada por muchos negociadores: compradores, vendedores, ingenieros, gerentes de proyecto, supervisores, ejecutivos. 

Se crean problemas, algunos reales y otros falsos. Hay tres razones para hacerlo: (1) reducir las aspiraciones de la otra parte; (2) brindarle margen de maniobra; (3) facilitar que la otra parte convenza a su propio departamento/organización de que llegaron a un buen acuerdo. Al regresar, la otra parte puede decirles a todos que logró deshacerse de las vacas y los pollos. Todos respiran aliviados; podría haber sido peor.

Puedes usar los asuntos de paja para fortalecer tu posición negociadora. Ofrecen espacio para negociar y llegar a acuerdos. A falta de otras concesiones, le dan a la otra parte algo que llevarse a casa. 

¿Cómo debes reaccionar ante esta técnica? 
-Ten paciencia. Algunos asuntos pierden importancia. 
-Separa los problemas reales de los asuntos de paja participando en conversaciones extraoficiales.
-Ignora o pasa por alto algunos de los asuntos. 
-Sugiere intercambios generales de asuntos no relacionados. 
-Protesta diciendo que la otra persona está oscureciendo las cosas y perdiendo el tiempo. 
-Ten en cuenta que la otra parte podría intentar intercambiar asuntos de paja por algo de valor. No lo permitas.

Dr. Chester L. Karrass



16 marzo 2026

La regla de los 5 segundos

Cuando leí La Regla de los 5 Segundos de Mel Robbins, no esperaba que una idea tan simple tuviera tanto poder. Se trata simplemente de contar regresivamente —5, 4, 3, 2, 1— y luego avanzar. Sin embargo, tal como lo plantea Mel, este pequeño acto se convierte en una herramienta para silenciar la duda, el miedo y el interminable sobre-pensamiento que nos mantiene estancados. Lo que más me impactó no fue el método en sí, sino la cantidad de áreas de la vida que puede afectar: ​​la salud, las relaciones, el trabajo y la confianza: todo cambia cuando dejas de esperar la motivación y empiezas a actuar. Lo descubrí por primera vez durante una temporada en la que me sentía paralizado por la procrastinación y la duda, y este libro fue el empujón que necesitaba. Me recordó que la valentía no siempre se ve grande y dramática; a veces se parece a elegir actuar cuando tu cerebro te grita que te quedes quieto. Estas son las 7 lecciones que aprendí del libro. 

1. La duda mata el impulso. 
Mel explica que en cuanto dudamos, nuestro cerebro nos inunda de excusas y razones para mantenernos a salvo. Esa pequeña pausa puede costarnos oportunidades. La Regla de los 5 Segundos interrumpe esa vacilación y convierte un pensamiento en acción antes de que el miedo nos domine.

2. La confianza se construye, no nace
Este libro desafía el mito de que la confianza es algo que se tiene o no se tiene. Mel deja claro que la confianza crece cada vez que actúas a pesar de las dudas. Cada pequeña victoria se convierte en una prueba de tu capacidad, y esa prueba construye una confianza inquebrantable en ti mismo. 

3. La motivación no es fiable. 
Una de las verdades más difíciles fue darme cuenta de que esperar a "tener ganas" es una trampa. La motivación llega después de la acción, no antes. Usar la regla para ponerte en marcha, incluso cuando no te sientes listo, crea el impulso que la motivación puede mantener. 

4. La valentía es una elección cotidiana. 
A menudo pensamos en la valentía como actos heroicos, pero Mel la replantea como algo accesible: levantarse de la cama cuando preferirías quedarte bajo las sábanas, hablar en una reunión o hacer la llamada que has estado evitando. Se construye en micro-momentos. 

5. La acción reduce el miedo. 
El miedo tiende a crecer cuanto más pensamos en él, pero la acción le quita su poder. La Regla de los 5 Segundos nos impulsa a saltar antes de que el miedo se multiplique. Cada vez que nos enfrentamos a lo que nos asusta, la voz del miedo se aquieta y nuestra fuerza se hace más fuerte.

6. El cambio ocurre en las decisiones más pequeñas. 
Mel enfatiza que la transformación no se trata de un gran avance, sino de cientos de pequeñas decisiones. Elegir contar los pasos y avanzar puede no parecer transformador, pero con el tiempo, esos pequeños actos de valentía se convierten en una verdadera transformación en todos los aspectos de la vida. 

7. Estás a una decisión de una vida diferente. 
Quizás la lección más poderosa fue esta: nuestras vidas se moldean no por lo que pretendemos, sino por lo que hacemos. La diferencia entre seguir igual y avanzar hacia el crecimiento a menudo se reduce a una sola decisión de cinco segundos. 

Cuando terminé La Regla de los 5 Segundos, me di cuenta de la frecuencia con la que dejé que la duda me impidiera progresar. Lo que me liberó fue saber que el cambio no requiere esperar el "momento adecuado". Solo requiere contar los pasos, confiar en uno mismo y actuar de todos modos.



12 marzo 2026

El síndrome de haberlo logrado todo

 Esta historia te la sabes... a medias.

El 20 de julio de 1969, un tipo llamado Buzz Aldrin pisó la Luna.
Ese famoso “pequeño paso para el hombre”… eso ya lo ubicas.

Al regresar a la Tierra, junto con el resto de astronautas, hicieron una gira mundial.
En poco más de un mes lo trajeron paseando por 24 países como un trofeo viviente.

Lo nombraron hijo predilecto de ciudades que ni sabía ubicar en el mapa.
Y se calcula que 2500 personas le daban la mano cada día para felicitarlo.

Lo loco es que solo dos años después, ese mismo héroe trabajaba vendiendo autos en un lote de mala muerte.
Y lo peor, no vendía ni uno solo.
Además se divorció y cayó en depresión y alcoholismo.

¿Por qué? ¿Cómo es que uno de los hombres más admirados del planeta terminó así?

Pues es muy humano, y podemos llamarlo “el síndrome de haberlo logrado todo”.

Y es que cuando un humano siente que “ya llegó”, que el juego acabó y no hay nada más por qué pelear, le entra una apatía horrorosa.

Se queda sin hambre. 
Y como no soporta el vacío, si no lo llena con propósitos, termina llenándolo con vicios.

Aldrin no fue el único.
También le pasa a artistas, empresarios, atletas...

Cuando sientes que no hay un siguiente objetivo, que ya no te pueden aplaudir más, las ganas de vivir desaparecen.

Creo que la lección está clara:
No se puede vivir sin algo que perseguir, no estamos diseñados para eso.

Es duro aceptarlo, pero así es; nuestro mayor problema es no tener problemas.
No estamos hechos para quedarnos contemplando el trofeo, sino para buscar el que sigue.

Es importante darle a tu mente una dirección clara y eso te va a obligar a mirar hacia delante.
La hueva y las ganas de “no hacer las cosas” ahí no tienen lugar.

Buzz Aldrin colapsó porque se quedó sin un después.

Un saludo,

Julián.




10 marzo 2026

Ricos son los que disfrutan lo que tienen

Las personas más ricas no son las que más tienen, sino las que disfrutan
de lo que ya tienen.

Muchas personas persiguen más —más dinero, más éxito, más posesiones— creyendo que lo próximo finalmente les hará felices.

Pero en esa búsqueda incesante, olvidan apreciar lo que ya tienen.

La casa en la que viven, la comida en su plato, las personas que se preocupan por ellos: estas cosas poco a poco se vuelven invisibles.

La codicia crea la sensación de que nada es suficiente. Incluso cuando alguien logra una meta, su mente salta rápidamente a la siguiente.

En lugar de satisfacción, hay una inquietud constante.

Lo cierto es que la vida cobra sentido no cuando lo tenemos todo, sino cuando aprendemos a valorar lo que ya tenemos. 

La gratitud trae paz, mientras que la codicia mantiene la mente inquieta.

Querer crecer y mejorar es natural, pero cuando el deseo se convierte en codicia, nos roba la alegría del momento presente.



09 marzo 2026

El diario de un CEO

Recuerdo la primera vez que descubrí el podcast de Steven Bartlett: su honestidad pura y su forma valiente de abordar los negocios y la vida me hicieron sentir como si alguien finalmente dijera lo que la mayoría evita. Cuando leí El Diario de un CEO: Las 33 Leyes de los Negocios y la Vida, no era solo otro "manual del éxito"; me sentí como si estuviera con alguien que había vivido los fracasos, las dudas y los grandes logros, dispuesto a darte el plan. Lo que más me impactó es que Bartlett no edulcoraba las cosas; te muestra que los negocios y la vida son complicados, pero si sigues los principios correctos, puedes crear algo significativo y duradero. 

7 lecciones prácticas del libro: 

1. La claridad supera a la motivación: en lugar de buscar estallidos de energía, define exactamente lo que quieres y por qué. La motivación se desvanece, pero la claridad te mantiene en movimiento. 

2. Tu entorno te moldea: Con quién pasas tiempo y a qué te expones influye en tus hábitos más que la fuerza de voluntad. Elige con cuidado. 

3. La constancia se acumula: El éxito rara vez se logra de un solo salto, sino de perseverar una y otra vez, incluso en los días aburridos.

4. La vulnerabilidad es fortaleza:
Ser abierto ante las dificultades no te debilita; genera confianza y conexiones más profundas, tanto en los negocios como en la vida. 

5. La salud es tu base: Ningún imperio vale la pena construir si tu cuerpo y mente se derrumban. La energía, el sueño y la actividad física impulsan todo lo demás. 

6. Despréndete del ego: Muchos sueños se destruyen por el orgullo. Mantén la humildad para aprender, adaptarte y admitir tus errores. 

7. Legado > triunfos rápidos: Céntrate en construir algo duradero, no solo en algo que te haga parecer exitoso a corto plazo. 

Lo que más me gusta de El Diario de un CEO es cómo conecta la ambición con la autenticidad. Me hizo replantearme no solo cómo persigo el éxito, sino también por qué. Personalmente, me recordó que no tengo que "interpretar" a alguien que lo tiene todo resuelto. Solo necesito crear hábitos diarios, rodearme de las personas adecuadas y comprometerme con una misión que me resulte auténtica.



05 marzo 2026

Lecciones de Marco Aurelio

En la historia de Roma, el poder absoluto solía ser sinónimo de corrupción. Sin embargo, en la cima del imperio más grande del mundo, existió un hombre que utilizó su autoridad no para dominar a otros, sino para dominarse a sí mismo.
Marco Aurelio no fue solo un emperador; fue el "Rey Filósofo". Su diario personal, lo que hoy conocemos como Meditaciones, no fue escrito para ser publicado, sino como un recordatorio constante de cómo mantener la virtud en un mundo de caos.
Los pilares de su fortaleza mental

​La mente de Marco Aurelio operaba bajo tres principios fundamentales que hoy, siglos después, siguen siendo lecciones de vida:

​La Ciudadela Interior: Marco creía que, aunque no podemos controlar lo que sucede a nuestro alrededor (guerras, pestes o traiciones), siempre somos dueños de nuestra reacción. Tu mente es un refugio que nadie puede invadir sin tu permiso.

​Amor Fati (Amor al destino): No se trata de resignación, sino de una aceptación entusiasta. Para el emperador, cada obstáculo era "combustible" para el fuego de su carácter. Si algo sucede, es porque el universo lo requiere; úsalo a tu favor.

​Memento Mori:
Recordar la brevedad de la vida no lo hacía cínico, sino extremadamente presente. "Podrías dejar la vida justo ahora. Deja que eso determine lo que haces, dices y piensas".

​El peso de la corona sin el ego del trono
​Lo que hace a Marco Aurelio "intachable" es su lucha contra la vanidad. Mientras otros buscaban estatuas y gloria, él se recordaba a sí mismo que la fama es solo un eco en el vacío. Su enfoque estaba en el deber: ser un buen hombre, un buen servidor y mantener una mente racional por encima de las emociones impulsivas.

​"La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos." — Marco Aurelio.

​Ser un "emperador intachable" no significaba no cometer errores, sino vivir en una auto-evaluación constante. En un mundo moderno lleno de distracciones y ruido, la mente de Marco Aurelio nos invita a mirar hacia adentro y encontrar la calma en medio de la tormenta.



02 marzo 2026

Cada vez que encuentro el sentido de la vida, me lo cambian

En "Cada vez que encuentro el sentido de la vida, me lo cambian", el autor Daniel Klein retoma un diario desgastado de su época universitaria, lleno de citas de los grandes filósofos que estudió. Ahora, ya mucho más mayor, emprende un viaje nostálgico y a menudo irónico a través de sus páginas, examinando la sabiduría que una vez apreció tanto. Lo que descubre no es una verdad única y unificadora, sino un tapiz de ideas contradictorias, cambiantes y, a veces, contradictorias. Aprovecha este momento revelador para cuestionar la naturaleza misma de la verdad filosófica. Klein explora con picardía las profundas reflexiones de pensadores como Epicuro, Platón y Camus, contrastando su seriedad juvenil con su perspectiva actual, más experimentada. El libro trata menos sobre la búsqueda de una respuesta definitiva y más sobre la alegría de la búsqueda filosófica en sí. La narrativa de Klein es un argumento ingenioso y compasivo para aceptar el caos de la vida, la sabiduría de no saber y los placeres sencillos que le dan a la vida su verdadero significado. 

10 Lecciones y Perspectivas Clave 

1. El Sentido de la Vida No es un Destino Único: 
El título del libro es su idea central. El «sentido de la vida» no es un concepto estático e inmutable. Es fluido y evoluciona con la edad, la experiencia y las circunstancias.

2. La sabiduría surge del cuestionamiento: 
La verdadera comprensión filosófica no se trata de memorizar citas, sino del proceso continuo de cuestionar, reflexionar y estar abierto a nuevas ideas. 

3. Acepta un poco de incertidumbre: 
Klein sugiere que una vida feliz no consiste en tener todas las respuestas. Existe cierta libertad al aceptar que tal vez nunca lo comprendas todo por completo. 

4. Sócrates tenía razón: 
La famosa paradoja socrática —que la verdadera sabiduría consiste en saber que no se sabe nada— es un tema recurrente. El libro argumenta que esta humildad filosófica es clave para vivir bien. 

5. El humor como herramienta filosófica: 
Klein utiliza el humor para hacer accesibles las ideas complejas y para afrontar el absurdo inherente a la condición humana. 

6. No vivas en lo abstracto: 
El libro sirve como recordatorio de que la filosofía no debe limitarse a libros polvorientos. Las lecciones de los grandes pensadores son más valiosas cuando se aplican a los pequeños momentos cotidianos de la vida.

7. El gozo de los placeres sencillos: 
Gran parte de la sabiduría final del libro se basa en el pensamiento epicúreo, que sostiene que el bien supremo es vivir con sencillez, sin dolor ni ansiedad, y apreciar las pequeñas alegrías tangibles como una buena comida o un paseo tranquilo. 

8. El poder de la narrativa: 
Klein demuestra que cada uno crea su propia filosofía personal: una historia que nos contamos sobre cómo vivir. 

9. El diálogo y la conversación son clave: 
El libro, a su manera, es una conversación a través del tiempo con los grandes filósofos. Destaca que debatir ideas con otros es crucial para el crecimiento personal. 

10. La filosofía es para todos: 
El estilo accesible de Klein deja claro que no se necesita un título para encontrar valor en la filosofía. El acto de reflexionar sobre la propia vida es, en sí mismo, una búsqueda filosófica.



26 febrero 2026

El amor que retiene no es amor: es deuda inconsciente

Padres que Aman pero Aman mal..
(Cuando los padres aman tanto que sin querer atan…)

Decía Carl Jung que “la carga más pesada que lleva un hijo es la vida no vivida de sus padres”. Y sí… esa frase da un poco de miedo, porque muchos la estamos cargando sin saberlo.

No hablamos de padres “malos”. Hablamos de padres que aman demasiado mal. Que dan la vida, pero también expectativas. Que alimentan, pero también programan. Que cuidan, pero también proyectan.

Y entonces los hijos...
Empiezan a vivir por ellos.
A elegir por ellos.
A amar por ellos.
A cargar lo que no les corresponde.

Eso no es herencia. Al menos no es una herencia elegida
Es una hipoteca emocional que impide crecer

En lenguaje sistémico, eso se llama “amor ciego”:
El hijo que se queda en casa para no superar al padre.
La hija que fracasa en el amor por fidelidad a la madre.
El profesional brillante que sabotea su éxito porque “a papá le dolía mi crecimiento”.

El hijo que no se atreve a ser feliz... porque eso sería traicionar el dolor de su linaje.

El problema es que ese amor ciego no repara.
Solo repite.
Y no hace más que agrandar la herida que intentaba curar.

Por eso, la mayor muestra de amor de un padre no es el sacrificio…
Es la liberación.

“Hijo, yo me encargo de lo mío.
Te libero de mis sueños frustrados.
Te regalo el permiso de florecer sin culpas.
No tienes ya que pagarme nada.
Solo vive. Ama. Equivócate. Y sé feliz.
Así me honras. Así me trasciendes

Lo que heredaste no te define, pero seguir cargándolo sí es tu elección

¿Qué creencias heredaste?

¿Qué contratos invisibles están moldeando tu realidad?

Recupera tu Poder, tu Soberanía, tu Corazón, rompe tu sistema de creencias, 
Construye una nueva realidad.


24 febrero 2026

La bendición de soñarlos



Soñé a mamá y a papá, como hace mucho tiempo no lo hacía, estaban juntos, jóvenes y sanos. 
Estábamos en un lugar o casa grande que no conocía, yo estaba preparándome para viajar, como lo hago tan frecuentemente, y olvidé bajar la maleta y le pedí a Papá que me ayudara a bajarla, lo hizo, sonreía y recuerdo que volteaba a verlo y le dije "qué sería de mí sin ti", y lo agarraba a besos.

Después subía unas escaleras y ahí estaba mamá, sonriente, me despedía de ella y la abrazaba y no la quería soltar, primero no entendía por qué me tenía que despedir, y cuando la abrace y sin soltarla empecé a llorar, porque entendí que ya no estaban aquí, lloré tal vez de alegría por la oportunidad de verlos y abrazarlos, y desperté con una sonrisa.


 … luego leí esto 

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Cuando nos abrazamos, nuestros corazones se conectan y sabemos que no somos seres separados. Abrazar con atención y concentración puede traer reconciliación, curación, comprensión y mucha felicidad. La práctica del abrazo atento ha ayudado a muchos a reconciliarse entre ellos: padres e hijos, madres e hijas, amigos y amigos, y muchos otros.
Podemos practicar abrazar con un amigo, nuestra hija, nuestro padre, nuestro compañero o incluso con un árbol. -Thich nhat hanh

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Los extraño cada día y siempre estaré agradecida de haberlos tenido en mi vida.

Edith Reyna-Villarreal



23 febrero 2026

¿Cómo resolverlo?

¿Cómo resolverlo?, de George Pólya, no es solo un libro de matemáticas, sino un manual de supervivencia para el pensamiento. Publicado por primera vez en 1945 y aún vigente en la Biblioteca de Ciencias de Princeton, es un mensaje para cualquiera que se haya encontrado con una página en blanco, una ecuación inflexible o un problema vital que se resiste a ceder. Pólya trata las matemáticas no como una fortaleza de fórmulas, sino como un oficio vivo, y escribe como un mentor que genuinamente desea que descubras la serena alegría de resolver las cosas por ti mismo. 

En lugar de deslumbrar a los lectores con elegantes demostraciones, Pólya revela el proceso. Muestra cómo piensan realmente los matemáticos: el ensayo y error, los falsos comienzos, las silenciosas corazonadas que conducen a la comprensión. La introducción de John H. Conway nos recuerda que estos hábitos mentales, la búsqueda de patrones, la curiosidad disciplinada y el cuestionamiento incesante pertenecen tanto a artistas, científicos y emprendedores como a matemáticos. Leer este libro es como sentarse al lado de un experimentado jugador de ajedrez que no susurra el siguiente movimiento, sino cómo ver el tablero.

Lecciones y métodos que te acompañan: 

1. Comprende el problema antes de tocar el lápiz 
Pólya insiste en ir más despacio. Define cada término, reformula la pregunta con tus propias palabras, dibuja un diagrama. La claridad es la primera herramienta del descubrimiento. 

2. Diseña un plan, aunque sea aproximado 
Pregúntate: ¿He visto un problema similar? ¿Puedo dividirlo en partes o buscar una versión más simple? La estrategia importa más que la velocidad. 

3. Ejecuta el plan con flexibilidad 
Ejecútalo, pero mantente alerta. Si un camino no da resultado, retrocede y cambia de rumbo. Para Pólya, el fracaso es información, no derrota. 

4. Mira atrás para avanzar 
Después de encontrar una solución, revísala. ¿Se puede mejorar, generalizar o enseñar a alguien más? La reflexión transforma una respuesta en comprensión.

5. Pensamiento heurístico sobre trucos memorizados 
Las famosas "heurísticas" de Pólya son hábitos mentales: dibujar, trabajar a la inversa, considerar casos extremos, buscar patrones. Estas son herramientas prácticas para cualquier campo. 

6. La curiosidad es una habilidad que se cultiva 
Considera el cuestionamiento como una disciplina. Las buenas preguntas agudizan la intuición y mantienen la mente activa mucho después de resolver el problema específico. 

7. Las matemáticas como modelo de vida 
La vida rara vez nos da pruebas perfectamente empaquetadas. El método de Pólya (comprender, planificar, actuar, reflexionar) es un modelo para navegar la incertidumbre en cualquier lugar. 

Leer "Cómo resolverlo" hoy me resulta sorprendentemente novedoso. Se trata menos de aritmética que de una postura ante lo desconocido: paciente, lúdica, rigurosa y humilde. Ya sea que diseñes algoritmos, compongas música o intentes desenredar los nudos cotidianos del trabajo y las relaciones, Pólya ofrece algo excepcional: una forma de pensar transferible. Es un recordatorio de que el verdadero poder de las matemáticas no está en las respuestas que proporciona, sino en los hábitos mentales que cultiva.



19 febrero 2026

El dolor no es destino

En octubre de 1846, dentro de un anfiteatro quirúrgico abarrotado del Hospital General de Massachusetts, la medicina cruzó un punto de no retorno.

Hasta ese día, la cirugía era una experiencia de horror absoluto. Los pacientes eran atados a la mesa mientras gritaban de dolor. Los cirujanos competían contra el reloj, no por precisión, sino porque el cuerpo humano no soportaba la agonía por mucho tiempo. Velocidad significaba supervivencia.

Pero esa mañana, William Thomas Green Morton apareció con algo que muchos consideraban una locura: un inhalador de vidrio con éter. Su objetivo era impensable para la época… eliminar el dolor.
Ante médicos incrédulos, Morton colocó la máscara sobre el rostro de Gilbert Abbott, un hombre con un tumor en el cuello. A los pocos segundos, el vapor hizo efecto. Abbott cayó en un sueño profundo.

Entonces ocurrió lo imposible.
Los cirujanos comenzaron a cortar…
y no hubo gritos.
No hubo forcejeos.
No hubo desesperación.
El teatro quedó en silencio.

Cuando la operación terminó y Abbott despertó, pronunció una frase que cambiaría la historia para siempre:
“Sentí como si me hubieran rascado el cuello.”

Así nació el “Día del Éter”, el momento exacto en que la humanidad comprendió que el dolor ya no tenía que ser parte inevitable de la cirugía.

A partir de ese instante, las operaciones pudieron ser más largas, más precisas y más complejas. Las tasas de mortalidad quirúrgica descendieron. Surgieron nuevas especialidades médicas. La cirugía dejó de ser una tortura… y se convirtió en una ciencia.

Cada intervención indolora que existe hoy —cada bisturí usado sin gritos, cada vida salvada sin sufrimiento— tiene su origen en esa sala, en 1846.

Es la prueba de que el progreso comienza cuando alguien se atreve a decir:
el dolor no es destino.



16 febrero 2026

Psicopatología de la vida cotidiana

Leí este libro hace dos años y se lo he regalado a la mayoría de mis amigos. Las críticas que recibí fueron fantásticas: algunos se mostraron inquietos, otros fascinados, y algunos juraron que nunca volverían a ver su "lapsus lingüístico" de la misma manera. Hace poco, vi que estaba acumulando polvo en mi estantería y decidí volver a leerlo. Esta vez, me impactó aún más profundamente. 

En Psicopatología de la vida cotidiana, Freud toma los pequeños errores que ignoramos —olvidar un nombre, colocar mal un objeto, decir la palabra equivocada— e insiste en que no son accidentes en absoluto. Son pistas, grietas en la superficie de nuestro ser pulido, por donde se filtra el inconsciente. Lo que parece trivial, argumenta, suele ser lo más revelador. Al principio, resulta inquietante. Si cada cita olvidada o frase torpe tiene un significado oculto, entonces nada en la vida carece de sentido. Pero ese es precisamente el punto de Freud: nuestro inconsciente nunca duerme. Nos moldea constantemente, incluso cuando creemos tener el control total. 

Cinco lecciones que me quedaron grabadas: 

1. No existen los accidentes puros 
Los deslices, los errores y los olvidos a menudo revelan lo que no estamos dispuestos a admitir conscientemente. ¿Ese nombre que "olvidaste"? Quizás no querías recordarlo. ¿Esa palabra que dijiste "accidentalmente"? Quizás se acercaba más a la verdad de lo que pretendías.

2. El inconsciente habla en susurros 
Freud muestra cómo el inconsciente no se anuncia con audacia. Se esconde en los contratiempos cotidianos. El reto es escuchar atentamente esos susurros en lugar de ignorarlos. 

3. La autoimagen es frágil 
Nos gusta creer que somos racionales, coherentes y que tenemos el control. Freud nos recuerda con qué frecuencia nuestro inconsciente socava esa imagen pulida. La superficie pulida del yo siempre está agrietada. 

4. La negación tiene un costo 
Cuanto más ignoramos o negamos estos "pequeños errores", más poder adquieren. La consciencia, aunque incómoda, nos da la oportunidad de integrar en lugar de suprimir. 

5. La vida cotidiana es un mapa 
Este libro me enseñó a ver mi vida cotidiana de otra manera. Cada tropiezo, pausa o lapsus de memoria puede ser una migaja que apunta hacia verdades más profundas. Lo ordinario nunca es simplemente ordinario. Leer a Freud nunca es ligero, pero es infinitamente gratificante. 

Psicopatología de la Vida Cotidiana no solo analiza los errores; te hace ver los tuyos con nuevos ojos. Al principio es desconcertante, pero también extrañamente liberador, como darte cuenta de que las sombras con las que tropiezas te pertenecen. Cerré el libro recordando por qué lo compartí con mis amigos: no porque entretenga, sino porque inquieta. Y a veces, la inquietante es justo lo que necesitamos para despertar a nosotros mismos.



14 febrero 2026

El amor no es una fecha en el calendario

El amor no es una fecha en el calendario.

No es solo una promesa, ni un gesto romántico, ni una palabra dicha en voz alta.

El amor es una fuerza antigua.
Es lo que nos ha mantenido vivos desde el principio de los tiempos.

Amor es cuidar.
Amor es agradecer.
Amor es reírnos de nosotros mismos.
Amor es perdonar.
Amor es volver al cuerpo cuando la mente se dispersa.
Amor es elegir, una y otra vez, lo que nos nutre.

Celebrar el amor es recordar que estamos aquí para sentir.
Las muchas formas de amar

A lo largo de la vida, aprendemos que el amor no se expresa de una sola manera.
A veces es presencia silenciosa.
A veces es una carcajada compartida.
A veces es un límite puesto con compasión.
A veces es una mesa servida con cuidado.
A veces es una taza caliente sostenida entre las manos.

Amamos cuando escuchamos.
Amamos cuando honramos nuestros ciclos.
Amamos cuando cuidamos nuestra energía.
Amamos cuando nos permitimos descansar.

Y también amamos cuando elegimos conscientemente lo que llevamos a nuestro cuerpo.

El cacao: un alimento para el corazón

Desde hace miles de años, el cacao ha sido mucho más que un alimento.
Para las culturas originarias de Mesoamérica, el cacao era sagrado:
un puente entre lo humano y lo divino,
un símbolo de fertilidad, abundancia y vida,
un alimento reservado para rituales de celebración, unión y agradecimiento.

El cacao acompañaba nacimientos, transiciones, encuentros importantes.
Se bebía para abrir el corazón, para fortalecer el espíritu, para recordar la conexión con la tierra.

No era un lujo.
Era un acto de devoción.
Ritual, cuerpo y presencia

Hoy, en un mundo que se mueve rápido, el ritual vuelve a ser un refugio.
No como algo rígido o solemne, sino como un gesto sencillo que nos regresa a nosotros mismos.

Preparar cacao puede ser un ritual cotidiano:
molerlo, calentarlo, servirlo con intención,
respirar antes del primer sorbo.

Ese momento —aunque dure solo unos minutos— es una forma de amor propio.
Una pausa para sentir.
Una elección consciente de nutrir el cuerpo y el alma.
Amar nuestra existencia humana

El cacao nos recuerda algo esencial:
sentir es seguro.
habitar el cuerpo es un regalo.
estar vivos es motivo suficiente para celebrar.

Amar nuestra existencia humana implica abrazar lo que somos:
nuestra luz y nuestra sombra,
nuestros ciclos,
nuestros procesos,
nuestras contradicciones.

El amor no es perfección.
Es presencia.
Celebrar el amor, todos los días

El amor se cultiva.
Se practica en lo cotidiano.
Vive en los pequeños gestos repetidos con intención.

Cada taza de cacao es una invitación a volver a ti.
A honrar el cuerpo.
A agradecer la vida tal como es.

Que este sea un recordatorio suave:
el amor no siempre grita.
A veces simplemente se bebe, despacio.

Con amor,

María Cobar



12 febrero 2026

La transformación puede ser a veces dramática.

No hay mejor ejemplo en la naturaleza que la metamorfosis.  Basta con ver la transformación de una oruga en una mariposa, una increíble transformación en la funcionalidad, la apariencia, la organización de los componentes y el propósito, mientras que transforma un gusano de aspecto desagradable, voraz, inestable y rastrero en una criatura delicada, agraciada y voladora.

Los biólogos nos dicen que dentro de las células del tejido de las orugas hay células llamadas células imaginativas. Ellos resuenan en una frecuencia diferente. También son tan diferentes de las otras células de las orugas que el sistema inmunológico del gusano piensa que son enemigas y trata de destruirlas.
Pero las nuevas células imaginativas siguen apareciendo, y son cada vez más. De repente, el sistema inmunológico de la oruga no puede destruirlas lo suficientemente rápido y se vuelven más fuertes al conectarse entre sí hasta formar una masa crítica que reconoce su misión de lograr el increíble nacimiento de una mariposa.

En 1969, Margaret Mead dijo: "Nunca dudes de que un pequeño grupo de ciudadanos cariñosos y dedicados puede cambiar el mundo. Es ciertamente lo único que ha tenido éxito".
Creo firmemente, junto con muchos otros, que hay una efervescencia evolutiva dentro del tejido de la sociedad actual.
A pesar del clamor del miedo predominante, la codicia, el consumo desbordante y la violencia expresada a través de los tejidos de la sociedad, hay una unión de células imaginativas que están revelando un mundo diferente, una transformación, una metamorfosis".

El poeta uruguayo Mario Benedetti escribió: "¿Qué pasaría si un día, al despertar, nos diéramos cuenta de que somos mayoría?
Digo que las células imaginativas dominarían y sacarían a la mariposa de un mundo parecido a un gusano".

Este es el momento de despertar. Grupos de células imaginativas se están agrupando en todas partes; comienzan a reconocerse unos a otros; están desarrollando las herramientas organizativas para aumentar el nivel de conciencia, de modo que se manifieste la siguiente etapa de nuestra sociedad humana, para realizar una nueva sociedad que sea comparable a la actual como una mariposa a una oruga.

Una nueva dimensión de la vida, una sociedad más compasiva y justa, una humanidad con raíces de felicidad y comprensión mutua.

El deseo es que todos nos convirtamos en células imaginativas; conectémonos con los demás, reunámonos, aunados y juntos intentemos construir una Alianza para una Nueva Humanidad.

(Deepak Chopra - de "Una Nueva Humanidad")

Serin Alar



09 febrero 2026

La fuerza de nuestras cicatrices

¿Alguna vez te has detenido a observar las líneas silenciosas que la vida ha grabado en tu corazón? ¿Esas costuras invisibles que zumban suavemente cuando crees que nadie te ve? La Fuerza en Nuestras Cicatrices es un suave empujón hacia esos lugares, esos que quizás ocultas incluso de ti mismo. Leer a Bianca Sparacino es como apoyarse en una presencia cálida y sabia que susurra: «Está bien. Tus grietas no son defectos; son evidencia de que has vivido, de que has amado, de que has sobrevivido». Este libro no ofrece respuestas fáciles ni te pide que seas perfecto. En cambio, abre un espacio para sentir plenamente, para confrontar la tensión entre la vulnerabilidad y la resiliencia, y para darte cuenta de que precisamente los lugares que has intentado ocultar son los que poseen una fuerza extraordinaria. Recorramos juntos las lecciones que se asientan silenciosamente tras cada página: 

1. Tus cicatrices no son vergonzosas; son sagradas. 
Cada marca, cada recuerdo que duele, lleva consigo una historia de resistencia. Sparacino nos recuerda que nuestras cicatrices hablan un lenguaje de supervivencia. Cuando las tratamos como relatos sagrados en lugar de cargas, comenzamos a honrar nuestra propia resiliencia y permitimos que otros también la honren.

2. La vulnerabilidad es el latido de la conexión. 
Da miedo dejar que alguien vea tus partes sensibles, ¿verdad? Pero Sparacino enseña que es precisamente esta exposición lo que nos une. La vulnerabilidad no es debilidad; es el ritmo a través del cual fluyen la empatía, la intimidad y la comprensión. 

3. El dolor no es el enemigo; es una guía. 
En lugar de huir de la incomodidad, imagina invitarlo a sentarse a tu lado un rato. El dolor esconde lecciones si nos detenemos lo suficiente para escuchar. Nos enseña dónde estamos vivos, dónde somos sensibles y dónde podemos crecer con gracia. 

4. La autocompasión es revolucionaria. 
Con demasiada frecuencia, la voz interior nos critica por ser imperfectos. Sparacino te invita a responder con ternura. ¿Qué pasaría si, en lugar de condenar, afrontaras cada error, cada flaqueza, con la calidez que ofrecerías a un buen amigo? Ese simple acto transforma la narrativa de tu vida. 

5. La valentía reside en las decisiones discretas. 
Dar la cara, decir la verdad, aceptar tu verdad: estos actos parecen pequeños, pero son profundos. Sparacino nos recuerda que la valentía no es la ausencia de miedo, sino la persistencia para seguir adelante a pesar de él. Tu valentía diaria se convierte en una fuerza extraordinaria.

6. La sanación es comunitaria. 
Hay una magia sutil cuando las heridas se comparten con cariño. Ver y ser visto —honrar nuestras cicatrices y reconocer las de los demás— crea conexión. Las reflexiones de Sparacino iluminan los hilos invisibles que unen nuestras luchas, enseñándonos que la empatía es un bálsamo poderoso. 

7. El crecimiento es un mosaico, no un monolito. 
La sanación no es una línea recta. Es un mosaico de momentos, reveses y pequeñas victorias. Cada pausa tierna, cada acto de reflexión, contribuye a la visión más amplia de quiénes nos estamos convirtiendo. Las palabras de Sparacino nos recuerdan que debemos ser pacientes, curiosos y amables con nosotros mismos a lo largo del camino. 

 Así que, esta es la verdad en la que ella insiste discretamente: tus cicatrices no son debilidades que ocultar. Son invitaciones a sentir más profundamente, a conectar más plenamente, a caminar por la vida con la gracia que solo proviene de reconocer tanto la luz como la sombra. Sostener este libro es como sostener un espejo y una brújula a la vez. Refleja la profundidad de tu resiliencia, a la vez que señala la posibilidad de vivir con mayor valentía, ternura y verdad. Deja que tus cicatrices hablen, que te guíen y que te recuerden que, incluso en nuestros momentos más desgarrados, estamos profundamente completos.



05 febrero 2026

¿Qué significa comer sano?

Hace años en la casa de mi papá, él y yo estábamos conversando con su amigo, Larry.  El hermano menor de Larry había fallecido de cáncer hacía poco. Larry empezó a hablar del tema y dijo "mi hermano comía muy sano...era el más saludable de la familia y aún así murió de cáncer entonces la comida no es importante...todo es genético".

Yo me quedé pensando, ¿qué significa que comía sano?

OYYYYEEEE.... NO estoy diciendo que comer sano es lo único importante para la salud (jamás diría eso)... tampoco estoy diciendo que al "comer sano" evitamos el cáncer...

Sólo estoy diciendo que es muy general decir eso "comer sano" y llegar a conclusiones.

El otro día pasó también.

El sábado enseñé un taller de herbolaria. En la clase hubo una señora que tenía una onda muy particular. Yo tenía la sensación en la clase que ella quería mucho mostrar cuánto sabía a todos. Cada grupo es tan distinto y sentí esa necesidad de ella entonces en ciertos momentos le di el espacio que ella deseaba sin perder la estructura y el contenedor de taller. Esa todo una danza enseñar presencial.

Al final de la clase, ella me acercó y me preguntó "qué recomiendas para la menopausia porque yo como muy sano y pensé que no iba a tener problemas en la menopausia pero la estoy pasando muy mal".

Antes de poder contestarle algo, ella seguía y me dijo que ya estaba tomando hierbas para su hígado y justo después salió! No pude conversar más pero reflexionando en sus palabras, pensaba...

¿Qué significa "comer sano"?

Para la mayoría de la gente en USA, "comer sano" es

--no comer demasiado / --no comer mucho

--comer pollo sin piel

--comer pescado

--evitar carne roja

--comer verduras al vapor y ensaladas con aderezos "light"

--no comer postre (o solo de vez en cuando)

--no comer pan

--tomar alcohol solo los fines de semana

--tomar mucha agua

Estoy generalizando mucho pero creo que si paras 100 personas en la calle, esta lista sería un buen resumen de lo que mucha gente cuenta como "sano".

En realidad esa lista NO es una lista "sana."...no es un menú que nutre las hormonas....no es un menú con alimentos densos en nutrientes...podría ir línea por línea para hablar del por qué esta estructura está equivocada.

Otra cosa: La menopausia no es un evento aislado...pues es la acumulación de cómo vivimos nuestros años fértiles...de cómo está nuestra tiroides...de cuánto y cómo nos movemos...de nuestra relación con el cambio y con la vejez...de si nos sentimos seguras o no (en todos los sentidos) etc. etc. etc. etc. etc. etc. etc.

Y pues la salud en general no es algo aislado...es la acumulación de tantas cosas, empezando con la salud de mamá y papá cuando nos concibieron!!

Comer sano para mi es...

--tener apetito/ comer suficiente (que realmente es bastante!!)

--desayunar en la primera media hora o hora del día para romper el ayuno de noche

--incluir carne roja en el menú semanal

--hacer caldo con huesos

--usar el caldo también como vehículo para la medicina herbal (aromáticas al final de la cocción, raíces y hongos al principio)

--usar grasas en la cocina que usaban nuestras bisabuelas

--incluir alimentos del mar (mariscos, pescado, algas) en el menú semanal o por lo menos un par de veces al mes si no vivimos cerca del mar

--tomar leche entera fermentada, mejor todavía si es cruda y de una granja local

--comer verduras sin pesticidas, mejor aún si algo que consumimos viene de nuestro huerto o de un huerto que conocemos

--tener algún fermento que forma parte de nuestro menú semanal o hasta diario

--variar lo que comemos según la estación del año en la que estamos

--hidratarnos con agua con minerales y también con infusiones herbales

--tener un par de hierbas que conocemos bien y que son parte de nuestras vidas

--comer con gente que nos gusta

etc. etc. etc. etc.

La comida no es todo pero es mucho. Es parte del viaje.

comida, luz, amigos, familia, contacto físico, propósito, un sentido de pertenecer, tiempo limitado en internet, más tiempo en la naturaleza, caminar, etc. etc. etc. etc.

Katita



02 febrero 2026

Primero la oración

No importa lo que hagas a lo largo del día, orar primero te mantiene conectado con Aquel que más te ama. No esperaba que este libro cambiara algo en mí como lo hizo. Orar Primero no es solo otro recordatorio de la importancia de la oración, sino un manual para redescubrir cómo debe sentirse la oración: un salvavidas, no un último recurso. 

Chris Hodges escribe con el corazón de un pastor y la claridad de un maestro. Descompone la oración en ritmos accesibles y factibles, manteniendo intacta la maravilla que la rodea. Lo que más me gustó es cómo Hodges saca la oración del intimidante ámbito de las "palabras perfectas" y la coloca justo donde pertenece en la vida cotidiana.  Enseña que la oración no se trata de actuar, ni está reservada para momentos de crisis; se trata de construir una relación con Dios tan fuerte que sustente cada decisión, cada desafío, cada alegría. Leer Orar Primero fue un suave pero poderoso empujón para realinear mis prioridades. No se trata de «orar después de agotar todas las opciones», sino de «orar antes de entrar en la reunión, la decisión, la conversación difícil, la incertidumbre». La sabiduría de Hodges es profundamente práctica, pero también está impregnada de esperanza.

Lecciones de Orar Primero: 

1. La oración es la primera respuesta, no el último recurso. La vida cambia cuando la oración se convierte en el punto de partida de cada acción, en lugar de algo que buscamos con desesperación. 

2. La oración construye intimidad, no distancia. Dios desea una relación personal, y la oración es la puerta de entrada; no una fórmula para conseguir cosas, sino una manera de estar con Él. 

3. Los patrones de oración aportan claridad. Usar marcos como el Padre Nuestro ayuda a estructurar nuestras conversaciones con Dios, cimentándonos en la adoración, la gratitud y la entrega. 

4. La oración fortalece la fe en lo invisible. Al hablar con Dios a diario, recordamos que su perspectiva es más grande que la nuestra y que vale la pena confiar en su tiempo. 

5. La oración protege nuestra paz. La ansiedad pierde fuerza cuando se reemplaza con la oración constante; lo que nos agobia se entrega a Dios.

6. La oración cambia nuestra forma de amar a los demás. Orar por los demás nos ablanda el corazón, disipa la amargura y alinea nuestras acciones con la compasión. 

7. Ora primero, actúa después. Ya sean pequeñas o decisivas, las decisiones cobran sabiduría y fuerza cuando se basan primero en la oración. 

Chris Hodges no solo te explica por qué la oración es importante, sino que te muestra cómo convertirla en el centro de tu vida. Este libro es inspirador y práctico, y nos recuerda que el cambio más transformador no comienza con nuestro esfuerzo, sino con la presencia de Dios.



29 enero 2026

La mansedumbre

La mansedumbre de espíritu es una de las virtudes más incomprendidas, y por eso, quizás, una de las más raras y preciosas.

No es la cansada resignación de quien depone las armas por falta de fuerza, ni la pasividad de quien acepta lo injusto por pusilanimidad. Por el contrario, es una fuerza activa, una energía dirigida y sabia.
Personalmente lo defino como un gran regalo, pero es más exacto verlo como un arte del discernimiento interior, que se conquista con rigor.

La mansedumbre es, principalmente, la capacidad de soportar el peso de la realidad, y del propio ser en ella, sin la necesidad de distorsionarla o de reaccionar impulsivamente para defenderse de un dolor percibido.

Nos permite vivir sin alterar la realidad, porque el hombre sin mansedumbre utiliza la ira, la agresión, la crítica cínica o la excesiva emocionalidad como un martillo para remodelar el mundo circundante, tratando de hacerlo adherirse a su frágil expectativa.

La mansedumbre, en cambio, es un acto de coraje intelectual y espiritual: es la aceptación lúcida de que la realidad es lo que es, compleja e imperfecta, y que nuestro poder reside no en cambiarla con la fuerza bruta de las emociones negativas, sino en cambiarla a través de la sabiduría del control intencional.
En este sentido, su esencia se revela a través de sus compañeros aparentemente contradictorios: delicadeza y agudeza.

La delicadeza es la sensibilidad refinada que permite tocar el mundo sin dejar arañazos, interactuar con los demás con respeto por su dignidad y vulnerabilidad. Es la capacidad de calibrar la propia palabra y acción para obtener el efecto deseado con el mínimo daño colateral.

La agudeza es la prueba de que la mansedumbre no es obtusidad sentimental. Requiere una visión extremadamente clara y penetrante (aguda) de las situaciones y los caracteres.

La persona mansa no ignora la traición, la injusticia o la tontería; los ve con mayor claridad que quien está cegado por la furia.

Y precisamente porque los ve con tanta claridad distante, puede elegir la respuesta más efectiva y moralmente elevada, en lugar de reaccionar a ciegas.

La gran lección que la mansedumbre nos ofrece es esta: la verdadera fuerza no reside en el poder con el que se expresa el ego, sino en la autoridad con la que se contiene. 

Es el intervalo silencioso entre el estímulo y la respuesta, ese espacio sagrado donde reside nuestra libertad más profunda.

Quien no es manso es esclavo de sus propias reacciones, una marioneta movida por los hilos de las ofensas, los miedos y las frustraciones.

Quien es manso es el dueño de sí mismo, capaz de suspender el juicio impulsivo y de responder, no de reaccionar, desde un centro de paz e inteligencia.

Es un regalo que no se recibe, sino que se cultiva, día tras día, en la agotadora disciplina de no alterar el tono de la voz cuando es provocado, de no ceder al sarcasmo fácil, de no dejarse llevar por el torrente de emociones negativas.
La gentileza es, en última instancia, la expresión más alta de la dignidad humana, el sello de un alma que ha encontrado su tranquilidad no en la ausencia de tormenta, sino en su ojo.

Una vida vivida con mansedumbre no es una vida menos intensa o menos significativa; es una vida donde la intensidad se transforma en profundidad y el significado se imprime no con el estruendo, sino con la solidez tranquila y duradera de la verdad.

Isabella Grumo



26 enero 2026

Como vivir con tus Hijos Adultos

¿Qué significa liberar sin perder? Se nos dice que la crianza es un proceso de soltar. Sin embargo, nadie nos prepara completamente para la desconcertante etapa en la que los hijos se convierten en adultos, no en teoría, sino en carne y hueso. Las reglas cambian de la noche a la mañana: lo que antes era guía ahora puede sonar a interferencia; lo que antes era provisión ahora puede percibirse como control. El libro de Jim Burns "Lidiando con la Vida con Tus Hijos Adultos" es menos un libro de estrategias que un mapa honesto a través de este terreno desconocido. No solo pregunta cómo mantener la conexión, sino cómo amar bien en medio de roles cambiantes, expectativas incumplidas y el delicado equilibrio entre cercanía y libertad. Es una historia sobre cómo aprender que el amor debe evolucionar como lo hacen los hijos: madurando, expandiéndose y, a veces, rindiéndose. 

7 Lecciones de "Lidiando con la Vida con Tus Hijos Adultos"

1. Dejar ir no es abandono, es confianza. 
Los padres a menudo temen que soltarse signifique perder a sus hijos por completo. Burns replantea el dejar ir no como abandono, sino como un acto de confianza: confiar en los valores inculcados, confiar en su capacidad para aprender de los errores y, en última instancia, confiar en el proceso mismo de la vida. Es una invitación a pasar de la gestión de los resultados al respeto a la autonomía. La paradoja es que cuando los padres dejan ir con gracia, la conexión a menudo se profundiza en lugar de disminuir. 

2. Los consejos sin invitación pueden sentirse como una intrusión. 
Una sugerencia bienintencionada puede interpretarse como un juicio cuando no se solicita. Los hijos adultos anhelan respeto por su independencia, incluso cuando tienen dificultades. Burns insta a los padres a cambiar las soluciones inmediatas por la curiosidad: hacer preguntas, escuchar atentamente, esperar a que se abra la puerta en lugar de forzarla. Un consejo dado en el momento oportuno, con la actitud adecuada, se convierte en un regalo. Un consejo impuesto demasiado rápido se convierte en una cuña. 

3. Los límites protegen el amor, no lo disminuyen. 
Los padres pueden confundir el amor incondicional con una adaptación sin fin, especialmente cuando se enfrentan a las dificultades económicas, el estilo de vida o los errores recurrentes de sus hijos adultos. Burns enfatiza que los límites no son barreras, sino barandillas que garantizan que las relaciones se mantengan sanas. Decir "no" a las conductas propicias puede ser un acto de amor, previniendo ciclos de dependencia y resentimiento. De esta manera, los límites son la base sobre la que se cultiva el respeto.

4. El cambio de la autoridad a la influencia es esencial. 
En la infancia, los padres ejercen autoridad; en la edad adulta, su rol se transforma en influencia. La autoridad exige obediencia; la influencia invita a la confianza. Burns enseña que la transición requiere humildad: aceptar que el control ya no es el camino hacia la relación. La influencia surge a través del respeto, la constancia y la autenticidad. Cuando los hijos ven a sus padres como guías en lugar de gobernantes, se inclinan hacia ellos en lugar de alejarse. 

5. Los padres deben lamentar la pérdida del ideal. 
Muchos padres albergan sueños ocultos para sus hijos: sobre carreras profesionales, matrimonios, fe o estilo de vida. Cuando la realidad diverge, la decepción puede convertirse en un resentimiento silencioso. Burns invita a los padres a reconocer este dolor en lugar de ocultarlo. Al lamentar la pérdida del "hijo que imaginé", los padres crean espacio para abrazar al hijo que tienen. Este trabajo de duelo no es un rechazo, sino una reorientación del amor hacia lo real. 

6. El amor a veces parece restricción. 
El impulso de rescatar nunca desaparece por completo, incluso cuando los hijos crecen. Sin embargo, intervenir demasiado rápido puede robarles resiliencia. Burns insiste en que la moderación no es indiferencia, sino un amor disciplinado que permite que la lucha se convierta en una maestra. A veces, la decisión más difícil, pero a la vez la más amorosa, que un padre puede tomar es dar un paso atrás y dejar que su hijo adulto enfrente el peso de sus propias decisiones.

7. La conexión se construye con respeto, no con control. 
En el centro del mensaje de Burns reside la verdad de que las relaciones entre adultos prosperan gracias al respeto mutuo. Los padres que ceden el control, respetan los límites y cambian la autoridad por la influencia, descubren un nuevo tipo de relación: una marcada por la honestidad, la dignidad y una conexión duradera. El respeto no significa estar de acuerdo en todo; significa priorizar la relación por encima de tener la razón. 

El libro de Jim Burns, "Cómo vivir con tus hijos adultos" no es un manual para resolver tensiones familiares, sino una reflexión sobre la transformación, tanto de los hijos como de los padres. Nos recuerda que el amor debe madurar para sobrevivir, que aferrarse demasiado puede sofocar y que dejar ir con confianza es uno de los actos más valientes que un padre puede realizar. Es un espejo para quienes navegan por las complejidades de esta etapa, mostrando tanto el dolor de la liberación como la alegría de redescubrir la relación. También es un mapa que guía a los padres hacia un nuevo panorama donde el objetivo ya no es el control sino la conexión, ya no moldear sino simplemente amar.




22 enero 2026

La teoría de la Silla

Hubo un punto en mi vida en el que escuché hablar de la teoría de la silla… y desde entonces empecé a ver mis relaciones con otros ojos. Incluso mi lugar dentro de ellas.

La idea es sencilla, pero dice mucho:
Todas las personas tienen una mesa en su vida.
En las mesas correctas, cuando llegas, alguien mueve una silla sin que lo pidas.
Te hacen espacio.
Te miran.
Te integran.
Tu presencia se siente natural, cómoda, bienvenida.

Pero también existen las otras mesas.
Las que te dejan de pie.
Las que te hacen sentir de más.
Las que parecen evaluarte para decidir si mereces quedarte.

Y aquí viene la parte incómoda:
Cuando tienes que pedir tu lugar una y otra vez, esperar o hacerte chiquita para encajar… no es culpa tuya.
Simplemente no es tu mesa.
No te quedes luchando por espacios donde te tratan como un extra.
No insistas donde tu presencia incomoda.
Busca los lugares donde tu presencia suma.
Tu silla sí existe.
Solo falta que te sientes en la mesa correcta.



19 enero 2026

De lo que hablo cuando hablo de correr

Hay libros que tratan menos de lo que dicen ser y más de todo lo que hay bajo la superficie. "De qué hablo cuando hablo de correr", de Haruki Murakami, puede que se centre en las carreras de larga distancia, pero en esencia, trata sobre la disciplina de vivir, la soledad de la introspección y la resistencia necesaria para recorrer cualquier camino con sentido. Murakami entrelaza el ritmo de sus kilómetros con el ritmo de su escritura, demostrando que ambos exigen persistencia, paciencia y la disposición a estar a solas con los propios pensamientos. Este no es solo un libro sobre correr; es una meditación sobre el oficio, sobre la resiliencia, sobre el diálogo silencioso entre el cuerpo y el alma cuando el mundo se derrumba. Se convierte en un espejo para quien persigue algo difícil y en un mapa para quienes aprenden a perseverar en el camino. 

Aquí se presentan siete lecciones profundamente reflexivas extraídas de las memorias de Murakami, cada una de las cuales se desarrolla como metáfora y verdad a la vez: 

1. La disciplina es más fuerte que la motivación 
Murakami revela que lo que lo impulsa a superar maratones —y novelas— no son los arrebatos de pasión, sino la disciplina diaria. La motivación puede flaquear, pero la disciplina, practicada con constancia, es la mano firme que construye la resistencia y el éxito.

2. La soledad no es vacío, sino profundidad 
Correr largas distancias refleja la soledad de escribir. En ambos casos, Murakami no encuentra soledad, sino claridad, una oportunidad para escucharse a sí mismo. La soledad, cuando se abraza, puede ser un crisol donde se descubren verdades más profundas. 

3. El cuerpo guarda su propia sabiduría 
Cada carrera le enseña a Murakami que el cuerpo no es simplemente una máquina que se debe impulsar, sino un compañero que se debe respetar. La resistencia requiere escuchar, controlar el ritmo y respetar los límites; lecciones que se extienden a nuestra forma de vivir y trabajar. 

4. La resistencia se construye en lo cotidiano 
Los grandes logros no nacen de momentos extraordinarios, sino de la repetición de pequeñas rutinas sin glamour. Kilómetros recorridos en silencio, palabras escritas en silencio: estos actos aparentemente ordinarios se acumulan en algo extraordinario. 

5. El dolor es inevitable; el sufrimiento es opcional 
Correr inevitablemente trae incomodidad, al igual que la vida y el arte. Murakami traza la línea entre el dolor, que no podemos evitar, y el sufrimiento, que surge de cómo lo entendemos. La resistencia significa aprender a soportar el dolor sin dejar que nos defina.

6. La identidad se forja a largo plazo 
La identidad de Murakami, tanto como corredor como escritor, es inseparable de las largas y solitarias horas que dedica a cada uno. La identidad no se construye en momentos de reconocimiento, sino en el compromiso privado e invisible de seguir presente. 

7. El viaje importa más que la meta 
Ya sea en un maratón o en un manuscrito, Murakami nos recuerda que el verdadero significado no reside en cruzar la meta, sino en quiénes nos convertimos en el camino. El proceso nos transforma mucho más que el resultado. 

En esencia, "De qué hablo cuando hablo de correr" es menos un libro sobre atletismo que sobre el arte de la perseverancia: cómo seguimos avanzando, una milla o una palabra a la vez, a través de las temporadas de esfuerzo y duda. Es un espejo para cualquiera que haya luchado por perseverar, y un mapa para quienes anhelan encontrar significado en el ritmo de la dedicación diaria. Murakami nos recuerda que la carrera que vale la pena correr no es contra los demás, sino contra los límites que nos imponemos.



17 enero 2026

Caminata por la Paz

Se han dado cuenta de una noticia que en un inicio apenas tenía algunos reflectores, sobre unos monjes budistas haciendo una caminata por la paz en Estados Unidos, desde Texas hasta Washinghton DC.
Desde un inicio caminan con un auto que los cuida, y su perro Aloka a quien habían rescatado y adoptado en su monasterio, y aun así sufrieron un accidente en Noviembre, aún en Texas, con otro carro que atropelló a uno de los monjes y a quien le tuvieron que amputar una pierna, el está bien, y dice acompañarlos en espíritu.  Hoy la ruta está siendo cuidada y custodiada por voluntarios y autoridades.

Esta caminata silenciosa ha impactado tanto a la comunidad que la gente busca la ruta por la que van y deciden acompañarlos por tramos.  Hay imágenes en muchos puntos del camino.

La caminata inició el 26 de Octubre de 2025, y serán aprox. 120 días hasta concluir en Febrero 2026.
Este peregrinar tiene una simple y profunda intención: Invitar a todos a despertar la paz y la bondad amorosa, y la no-violencia en un mundo tan tenso por la división y la inconformidad.

Alrededor de 19 monjes guiados por Bhikkhu Pannakara, transforman cada paso en meditación, no es una demanda política, sino en silencio, muestran una practica espiritual tan arraigada en ellos.

Todos se preguntan lo mismo:
"¿Por qué algunos monjes van descalzos?" 
"¿Dónde están sus zapatos?" 
"¿Están bien?" 
Y, sinceramente, esa preocupación dice mucho de nosotros. 

Aquí está la parte que la gente pasa por alto: caminar descalzo es intencional. 
Algunos usan calcetines. 
Otros usan el calzado más sencillo posible. 
Algunos no usan ninguno. 

No porque no tengan zapatos. 
No porque estén siendo desatendidos. 
Porque es parte de su disciplina espiritual. 
Su elección. 
Su práctica. 
Con los pies en la tierra. 
Literal y espiritualmente. 

Cada monje sigue el camino que se alinea con sus propias creencias. 

¿Y la compasión que han demostrado? 
Eso sí que importa. 

Pero detente un segundo. 
Detente de verdad. 
Estos son monjes. 
Personas que eligen el silencio sobre el ruido. 
La quietud sobre el caos. 
La oración sobre la indignación. 

No buscan atención. 
No discuten en línea. 
No se involucran en cada controversia. 

Así que pregúntate esto… ¿qué significa que las personas dedicadas al silencio sientan la necesidad de cruzar el país pidiendo paz? 

Mientras el resto de nosotros estamos ocupados gritando, navegando, luchando y aturdiéndonos… quienes viven en silencio están dando la voz de alarma. 

Si quienes dedican sus vidas al silencio se están moviendo, tal vez el resto deberíamos dejar de hablar cinco segundos y escuchar de verdad.

La caminata por la paz es un recordatorio vivo de que el cambio duradero no siempre llega por la fuerza ni por el ruido. A veces llega silenciosamente, mediante pasos conscientes, corazones abiertos y la valentía de vivir los propios valores a la vista del mundo.

Edith Reyna-Villarreal