Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

10 febrero 2017

He dejado de dar explicaciones a quien entiende lo que quiere

“No, no te voy a dar explicaciones porque no te incumbe en absoluto”, esa debe ser la frase que debemos decir cada vez que alguien quiera interferir en nuestras decisiones o que busquen juzgarnos por lo que hacemos.

En la sociedad actual existen cánones para todo: desde el aspecto físico hasta lo que se considera como “biológicamente” normal, como casarnos, tener hijos, etc. La presión social e incluso hasta la familiar, nos obliga a menudo a tener que dar explicaciones por cada cosa que hacemos (o que decidimos no hacer).

No nos estresemos dando explicaciones innecesarias, pues hacerlo en exceso es caer en incoherencias y sufrimientos . No caigamos en la cultura “que dirán” y protege tu intimidad, tus esencias. Tú eres tu propio juez.

Dar explicaciones: una fuente de estrés

Debemos aprender hacer frente a todas esas personas que se atreven a cuestionar nuestras “decisiones", aunque existan situaciones que se haga difícil puesto que son nuestros familiares los primeros en cuestionarnos, lo cual nos pone en una situación de estrés constante.

Razones que nos obligan a tener que dar explicaciones
Para comprender un poco mejor las fuentes de sufrimiento más comunes, es necesario tener en cuenta estas dimensiones en las que todos nos podemos ver identificados.

Diseñar nuestra existencia buscando el agrado de los demás (y en especial hacia nuestras familias).
Hacer de nuestra vida personal una tribuna pública, donde cada acto debe ponerse en voz alta para encontrar aceptación. Es algo que vemos a menudo en nuestras redes sociales: “un like” es un refuerzo positivo con el cual sentirse bien tras publicar un pensamiento o una foto.
El miedo al “qué dirán” .Hay quien se ve con la necesidad de justificar cada cosa que hace para no “romper” ese círculo del control donde actuar o no dar explicaciones es ser señalado como diferente.

Nuestros derechos asertivos

Según un estudio de la Universidad de Ohio (Estados Unidos) se explica que el simple hecho de desarrollar y aplicar estrategias asertivas, mejora nuestra salud y la calidad de nuestras relaciones sociales.

Es decir, puedes y debes tener tus propias opiniones y creencias, con derecho a evaluar tus sentimientos y conductas, y a aceptarlos como válidos aunque los demás no los vean bien o no los acepten.

Aprende a ser asertivo: no siempre es útil dar explicaciones

Entonces… ¿Cómo aplicar estos pilares en nuestra realidad más próxima?

Puedes o no dar explicaciones, pues nosotros somos los verdaderos responsables de lo que hacemos. Aquellos que nos quieran sabrán entenderlo y respetarlo.
Establece límites de forma diplomática. Esto básicamente cuando se trata de familiares.
Asume que a veces dar explicaciones no sirve de nada, pues muchas veces las personas entienden lo que quieren y solo buscan querer juzgar.


Aprende a ignorar las críticas vacías y no te estreses. Evita el sufrimiento inútil.


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