Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

14 octubre 2016

Todo a su debido tiempo

Hay una temporada para todo,
un tiempo para cada actividad bajo el cielo.
Un tiempo para nacer y un tiempo para morir.
Un tiempo para sembrar y un tiempo para cosechar.
Un tiempo para matar y un tiempo para sanar.
Un tiempo para derribar y un tiempo para construir.
Un tiempo para llorar y un tiempo para reír.
Un tiempo para entristecerse y un tiempo para bailar.
Un tiempo para esparcir piedras y un tiempo para juntar piedras.
Un tiempo para abrazarse y un tiempo para apartarse.
Un tiempo para buscar y un tiempo para dejar de buscar.
Un tiempo para guardar y un tiempo para botar.
Un tiempo para rasgar y un tiempo para remendar.
Un tiempo para callar y un tiempo para hablar.
Un tiempo para amar y un tiempo para odiar.
Un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz.

¿Qué es lo que en verdad gana la gente a cambio de tanto trabajo?
He visto la carga que Dios puso sobre nuestros hombros.  Sin embargo, Dios lo hizo todo hermoso para el momento apropiado. Él sembró la eternidad en el corazón humano, pero aun así el ser humano no puede comprender todo el alcance de lo que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.  Así que llegué a la conclusión de que no hay nada mejor que alegrarse y disfrutar de la vida mientras podamos.  Además, la gente debería comer, beber y aprovechar el fruto de su trabajo, porque son regalos de Dios.

También sé que todo lo que Dios hace es definitivo. No se le puede agregar ni quitar nada. El propósito de Dios es que el ser humano le tema.  Los sucesos del presente ya ocurrieron en el pasado, y lo que sucederá en el futuro ya ocurrió antes, porque Dios hace que las mismas cosas se repitan una y otra vez.

También noté que, bajo el sol, la maldad está presente en el juzgado. Sí, ¡hasta en los tribunales de justicia hay corrupción!  Me dije: «A su debido tiempo, Dios juzgará a todos, tanto a los malos como a los buenos, por cada cosa que hayan hecho».

También reflexioné acerca de la condición humana, sobre cómo Dios les hace ver a los seres humanos que son como los animales.  Pues tanto las personas como los animales tienen el mismo destino: ambos respiran y ambos mueren. Así que las personas no tienen una verdadera ventaja sobre los animales. ¡Qué absurdo!  Ambos terminan en el mismo lugar: del polvo vienen y al polvo vuelven.  Pues, ¿quién puede demostrar que el espíritu humano va hacia arriba y el espíritu de los animales desciende al fondo de la tierra?  Entonces me di cuenta de que no hay nada mejor para la gente que ser feliz con su trabajo. Ese es nuestro destino, y nadie nos puede traer de regreso para ver qué pasa después de que hayamos muerto.

Eclesiastés 3

12 octubre 2016

Ustedes tienen reloj, nosotros tenemos el tiempo


(Entrevista a un Tuareg, pueblo nómada del desierto)

No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles…!

Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo

-¡Qué turbante tan hermoso…!

Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

-Es de un azul bellísimo…
A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados…

-¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?
Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.

-¿Por qué?
Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

-¿Quiénes son los tuareg?
Tuareg significa “abandonados”, porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: “Señores del Desierto”, nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

-¿Cuántos son?
Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece… “¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!”, denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.

-¿A qué se dedican?
Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio…

-¿De verdad tan silencioso es el desierto?
Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

-¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba… Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre… Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

-¿Sí? No parece muy estimulante. ..
Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas… Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.

-Saber eso es valioso, sin duda…
Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

-Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

-¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?
Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro…

-Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja…
Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté… Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua… y sentí ganas de llorar.

-Qué abundancia, qué derroche, ¿no?
¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso…

-¿Tanto como eso?
Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos… Yo tendría unos doce años, y mi madre murió… ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

-¿Qué pasó con su familia?
Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa… Entendí: mi madre estaba ayudándome…

-¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo…

-Y lo logró.
Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

-¡Un tuareg en la universidad. ..!
Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella… Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra… Aquí, por la noche, miráis la tele.

-Sí… ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?
Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa… En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

-Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde…

-Fascinante, desde luego…
Es un momento mágico… Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor… La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor…

-Qué paz…
Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.

Vía entrevista: La Contra de La Vanguardia 1 febrero 2007


11 octubre 2016

El Poder de la Persistencia


¿Qué considera usted como principal requisito para el éxito profesional? ¿El talento? ¿La formación? ¿El entrenamiento? ¿La suerte?

Cada uno de estos elementos puede ser un factor decisivo en el éxito profesional, pero hay otra más importante - la persistencia. Richard M. Sr. DeVos, cofundador de Amway Corporation y dueño de la Asociación Nacional de Baloncesto Orlando Magic, ofreció esta perspectiva: "Si tuviera que elegir una cualidad, una característica personal más relacionada con el éxito en cualquier área, yo elegiría la persistencia. Determinación. Voluntad para resistir hasta el final, ser derrocado 70 veces y levantarse del suelo diciendo: "¡Aquí está el intento número 71!"

Parece que DeVos tiene un buen argumento. Si pensamos en las personas que han alcanzado los más altos niveles de realización, no importa el área, percibiremos que la mayoría no alcanzó el éxito de un día para otro, pero lograron sus objetivos a través del trabajo duro y la decisión de no aceptar el fracaso como un veredicto final. Al leer las biografías de personajes famosos, descubriremos que ellos utilizaron la adversidad como motivación para continuar intentando y no como una excusa para renunciar.

Tengo un amigo que tuvo grandes desventajas en la infancia y juventud para tornarse exitoso como empresario y ejecutivo de ventas. Pero, a pesar de la limitada educación y de la falta de formación, él comenzó un riguroso programa de desarrollo propio, sin preocuparse de aquellos que insistían en decirle que estaba condenado al fracaso. Persistencia, aún en la adversidad era su compañera más constante.

La Biblia tiene mucho que decir acerca de la persistencia y la perseverancia:

Persistencia construye el carácter. Como ejercicios persistentes fortalecen y tonifican los músculos, la persistencia delante de los desafíos y obstáculos a diario construyen el carácter y la fuerza interior. "...sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza…” (Romanos 5:3-5).

Persistencia produce alegría. Mantener el curso, negarse a rendirse y luego alzar las recompensas del trabajo duro y de la determinación, proporcionan una sensación de alegría y satisfacción que no se puede lograr de otra manera. "Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna." (Santiago 1:2-4)


Persistencia refuerza el propósito. Cuando concentramos el foco en objetivos específicos, en una misión claramente definida, eso nos ayuda a perseverar a pesar del desánimo y de la decepción. Como dijo DeVos, podemos caer 70 veces y levantarnos de nuevo. “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14).

Robert J. Tamasy 

07 octubre 2016

El discurso más corto

Lo dijo al dejar el cargo de Presidente de Coca Cola.

"Imagina la vida como un juego en el que estás malabareando cinco pelotas en el aire”. Estas son: - Tu Trabajo, - Tu Familia, - Tu Salud, - Tus Amigos y - Tu Vida Espiritual, Y tú las mantienes todas éstas en el aire.

Pronto te darás cuenta qu el Trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras cuatro pelotas: Familia, Salud, Amigos y Espíritu son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo. Debes entender esto: apreciar y esforzarte por conseguir y cuidar lo más valioso.

Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina y deja el trabajo a tiempo.

Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos.

Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente. Y sobre todo...crece en vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno.

William Shakespeare decía: Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué?

Porque no espero nada de nadie, esperar siempre duele.
Los problemas no son eternos, siempre tienen solución.
Lo único que no se resuelve es la muerte.
La vida es corta, ¡por eso, ámala.!

Vive intensamente y recuerda: Antes de hablar... ¡Escucha !
Antes de escribir... ¡ Piensa!
Antes de criticar... ¡ Examínate ! Antes de herir... ¡ Siente !
Antes de orar... ¡ Perdona !
Antes de gastar... ¡ Gana !
Antes de rendirte... ¡ Intenta !
ANTES DE MORIR... ¡¡ VIVE Y NO TE OLVIDES DE DIOS.


Bryan Dyson
El Discurso de Despedida del Presidente de CocaCola

05 octubre 2016

¿Mala estrella?

"Yo nací con mala estrella", contaba la chica al iniciar su sesión:
soy la sexta de seis hermanos, pero nací 8 años después del quinto., mi madre no sabia que estaba embarazada y nunca se cuido, vivía en un pueblo y un día, sintió un dolor inmenso en el vientre y la llevaron en una camioneta prestada y sucia a la ciudad, pero antes de llegar, a orillas de la carretera yo estaba naciendo, ante la sorpresa y la angustia de mi madre, que solo pensaba: ¿otro hijo más?

- ¿Y eso es lo que tú llamas mala estrella? le preguntó con interés su terapeuta.

- Por supuesto, todos mis hermanos de alguna manera fueron esperados y nacieron en casa, mientras yo... (comenzó a llorar bajando la cabeza)

- Pero, ¿acaso nunca has visto el otro lado de la moneda? le dijo, con una sonrisa en el rostro.

- ¿A que se refiere Usted?

- Indudablemente a que nada pudo haber detenido tu llegada, a la fuerza que requeriste para nacer sin ayuda profesional a que desde el inicio, estaba previsto que sabes improvisar, (le dijo mientras levantaba su barbilla), a que faltabas tú para completar la misión de tu madre y a que, lejos de ser un mal designio, es una muestra de que tu fuerza es grande, pues naciste sana, la sorpresa o incluso el enojo de tu madre era natural y aún asi no fuiste abandonada, fuiste criada igual que tus hermanos.

- No, nunca lo había visto así, (dijo la chica secándose sus lágrimas) y comenzando a pensar.

"En la vida, aquello que nos duele puede convertirse en aquello que nos hace grandes" de caminos tristes está lleno el mundo, hace falta gente que entienda que son ellos los que nos han llevado a crear, a improvisar, a sentirnos orgullosos de ser quienes somos y no dignos de pena, y en ocasiones es tan simple como comenzar "a vernos con buenos ojos, con ojos de bondad y de amor propio"



04 octubre 2016

¿Si pudiese cambiar, haría usted lo que está haciendo Hoy?

“¿Si usted tuviese la oportunidad de hacer aquello que desease, y el dinero no fuera problema, usted estaría haciendo exactamente lo que hace hoy?”

Cuando años atrás, un gran amigo me hizo esta pregunta, me sorprendió. Después de una pausa, admití que no: no estaría haciendo el mismo trabajo, sino algo diferente. Aquella conversación dio inicio a un proceso que resultó en un cambio radical en mi carrera y abrió puertas de oportunidades que jamás había imaginado.

Por eso, encontré interesante al leer un post en un blog que un amigo me recomendó. El bloguero Seth Godin, consultor de marketing, empresario y expositor, mencionó la importancia de hacer uso sabio de nuestro tiempo, talentos y energía, haciendo eco a mis pensamientos de años atrás, delante de aquella importante pregunta. Godin escribió:
Todos los días usted invierte un poco de sí en su trabajo y una de las grandes elecciones disponibles es donde usted hará esa inversión. ¿El proyecto en el cual usted está trabajando o el líder a quien se reporta, valen su inversión? Invertir en el lugar errado, por una semana o un mes, no van a matarlo. Pero pasar 10 años haciendo algo que realmente no le interesa, o trabajando con alguien que no lo aprecia, creo que usted puede hacer algo mejor”

En el mercado de trabajo actualmente, incierto y limitado, cambiar de empleo no es algo que se deba hacer descuidadamente. El dicho “Más vale un pájaro en mano que ciento volando”, se aplica para decisiones profesionales importantes. Tiene sentido encontrar el próximo empleo antes de dejar el actual.

Sin embargo, como Godin resaltó, eso no justifica desperdiciar porciones significativas de nuestra vida profesional, desempeñando funciones y responsabilidades sin sentido, o que no sean recompensadas.

En la organización en que trabajo hablamos con hombres de negocios y líderes profesionales sobre “perseguir sus pasiones” en el contexto de su trabajo o fuera de él. Cuando tenemos oportunidad de realizar un trabajo, o nos involucramos en actividades por las cuales tenemos pasión y que nos proporcionan realización personal, encontramos alegría, somos más productivos y apreciamos más la vida.

Al contrario de la noción popular, trabajo no es un “mal necesario”. Dios estableció el trabajo y designó al hombre como cuidador de Su creación. La Biblia describe a Dios como trabajador. “Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación” (Génesis 2:2-3). ¡Al igual que Dios, persiga su pasión y después descanse!

El trabajo no es fácil, pero se torna menos difícil y más agradable con la motivación correcta. La Biblia dice que debemos pedir a Dios: “Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros, Y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros; Sí, la obra de nuestras manos confirma” (Salmo 90:17) . En última instancia, el trabajo es idea de Dios.

Siendo así, lo mejor es hacer aquello que Él requiere de nosotros y hacer eso a Su manera.


Robert J. Tamasy 


03 octubre 2016

Cómo hacerte saber

Que nadie establece normas, salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde la forma.
Que la forma no se pierde con abrirnos.
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.
Que no esta prohibido amar, que también se puede odiar.
Que el odio y el amor son afectos.
Que la agresión porque sí duele mucho.
Que las heridas se cierran, que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.
Que los afectos nos definen.
Que definirse no es remar contra la corriente.
Que cuanto más fuete es el trazo más se dibuja.
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras implica abrir distancias.
Que encontrarse es muy hermoso.
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida,
Que la vida forma parte del sexo.
Que el por qué de los niños, tiene un porque.
Que el querer saber de alguien, no es sólo curiosidad.
Que el querer saber todo de todos, es curiosidad malsana,
Que nunca está de más agradecer.
Que autodeterminación, no es hacer las cosas solo.
Que nadie quiere estar solo.
Que para no estar solo hay que dar,
Que para dar debemos recibir antes.
Que para que nos den también hay que saber pedir
Que saber pedir no es regalarse.
Que regalarse en definitiva es no quererse.
Que para que nos quieran, debemos demostrar qué somos.
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo.
Que ayudar es poder alentar y apoyar.
Que adular no es apoyar,
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.
Que las cosas cara a cara son más honestas,
Que nadie es más honesto porque no roba.
Que quien roba, no es ladrón por placer.
Que cuando no hay placer en las cosas, no se está viviendo
Que para sentir la vida, no hay que olvidarse que existe la muerte.
Que se puede estar muerto en vida.
Que se siente con el cuerpo y con la mente.
Que con los oídos se escucha,
Que cuesta ser sensibles, y no herirse
Que herirse no es desangrarse
Que para no ser heridos, levantamos muros
Que quien siembra muros, no cosecha nada
Que casi todos somos albañiles de muros
Que sería mejor construir puentes
Que sobre ellos se va a la otra orilla, y que también se vuelve.
Que volver, no implica retroceder.
Que al retroceder, también se puede avanzar.
Que no por mucho avanzar, se amanece más cerca del sol

¡Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida!

Walt Whitman