Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

05 septiembre 2017

El Cambio Climático: La Audacia del Altruismo (parte 2)

Impacto de la Era del Antropoceno

Para muchos de nosotros la noción de "simplicidad" evoca una privación, un estrechamiento de nuestras posibilidades y un empobrecimiento de la existencia. La experiencia demuestra, sin embargo, que una simplicidad voluntaria no implica de ninguna manera una disminución de la felicidad, sino que, por el contrario, trae consigo una mejor calidad de vida. ¿Es más agradable pasar un día con tus hijos o amigos, en casa, en un parque o fuera en la naturaleza, o pasarlo trotando de tienda en tienda? ¿Es más agradable disfrutar de la satisfacción de una mente satisfecha o querer constantemente más - un coche más caro, ropa de marca o una casa más lujosa?

El psicólogo estadounidense Tim Kasser, autor de The High Price of Materialism (2003, MIT Press) y sus colegas de la Universidad de Rochester, han remarcado el alto coste que tienen los valores materialistas. Gracias a estudios de más de veinte años con una muestra representativa de la población han demostrado que los individuos que concentran su existencia en la riqueza, la imagen, el estatus social y otros valores materialistas y extrínsecos promovidos por la sociedad de consumo están menos satisfechos con su existencia. Concentrados en sí mismos, prefieren la competencia a la cooperación, contribuyen menos al interés general y no se preocupan por las cuestiones ecológicas. Sus lazos sociales se debilitan y, si cuentan muchas relaciones, tienen pocos amigos de verdad. Muestran menos empatía y compasión por los que sufren y tienden a usar a otros para sus propios objetivos. Paradójicamente, están en peor estado de salud que el resto de la población. El consumismo excesivo está estrechamente vinculado al egocentrismo extremo.

Además, los países ricos que más se benefician de la explotación de los recursos naturales, no quieren reducir su nivel de vida. Pero son las naciones las principales responsables de los cambios climáticos y otros tormentos (por ejemplo, el aumento de enfermedades relacionadas con el cambio climático como la malaria que se está extendiendo a nuevas regiones o a altitudes más elevadas, con aumentos mínimos de temperatura) que afectan a las poblaciones más pobres, precisamente los que menos han contribuido a estos trastornos climáticos. Un afgano produce dos mil quinientos veces menos CO2 que un qatarí y mil veces menos que un americano. Sobre el creciente nivel de los océanos, el magnate estadounidense Stephen Forbes declaró en Fox News: "Cambiar lo que hacemos porque algo va a suceder en cien años es, diría yo, profundamente raro". ¿No es esta realmente una declaración absurda? El responsable de la compañía de carne más grande de los Estados Unidos es aún más cínico abiertamente: "Lo que importa", dice, "vendemos nuestra carne. Lo que sucederá en cincuenta años no es asunto nuestro.”

Pero todo nos concierne, así como nuestros hijos, los cercanos a nosotros y nuestros descendientes, junto con todos los seres humanos y animales, ahora y en el futuro. Concentrar nuestros esfuerzos exclusivamente en nosotros mismos y en nuestros familiares, a corto plazo, es una las manifestaciones del egocentrismo más lamentables.

El individualismo, en sus buenos aspectos, puede fomentar un espíritu de iniciativa, creatividad, ir más allá de las normas y de los dogmas anticuados y restrictivos, pero también puede degenerar rápidamente en un egoísmo irresponsable y en un narcisismo desenfrenado, en detrimento del bienestar de todos. El egoísmo es el núcleo de la mayoría de los problemas que enfrentamos hoy: la creciente brecha entre ricos y pobres, la actitud de "todos por uno mismo", que sólo está aumentando, y la indiferencia por las generaciones venideras.

La Necesidad del Altruismo

Necesitamos un hilo de Ariadna que nos permita encontrar nuestro camino en este laberinto de preocupaciones serias y complejas. El altruismo es este hilo que nos permitirá conectar, de una manera natural, las tres escalas de tiempo - corto, medio y largo plazo - conciliando sus demandas. Debemos tener la perspicacia para reconocer esto y la audacia para comentarlo.

Matthieu Ricard
Photo by Matthieu Ricard

04 septiembre 2017

El Cambio Climático: La Audacia del Altruismo (parte 1)

Nuestra era se enfrenta a muchos desafíos. Uno de nuestros principales problemas consiste en conciliar las exigencias de la economía, la búsqueda de la felicidad y el respeto al medio ambiente. Estos imperativos corresponden a tres escalas de tiempo: corto, medio y largo plazo, sobre las cuales se superponen tres tipos de intereses: los nuestros, los intereses de los cercanos a nosotros y los de todos los seres sintientes.

La economía y las finanzas están evolucionando a un ritmo cada vez más rápido. Los mercados de valores se disparan y se estrellan de un día para otro. Aquellos que viven bien son a menudo reacios a alterar su estilo de vida para el bien de los menos afortunados y para el beneficio de las generaciones venideras, mientras que aquellos que viven en necesidad aspiran legítimamente a más riqueza, pero también a entrar en una sociedad de consumo que fomenta un consumo no sólo de lo que se necesita para vivir decentemente, sino también para anhelar cosas superfluas.

La satisfacción en la vida se mide en términos de un plan de vida, una carrera, una familia y una generación. También se mide según la calidad de cada instante pasajero, las alegrías y sufrimientos que colorean nuestra existencia y nuestras relaciones con los demás; También es dada o negada por la naturaleza de las condiciones externas y por la forma en que nuestra mente traduce estas condiciones en felicidad o en miseria.

En cuanto al medio ambiente, hasta hace poco tiempo, su evolución se ha medido en términos de épocas geológicas, biológicas y climáticas, a lo largo de decenas de milenios o millones de años, salvo catástrofes globales de asteroides gigantes o erupciones volcánicas. En nuestro tiempo, el ritmo del cambio se acelera debido a los trastornos ecológicos provocados por las actividades humanas. En particular, los rápidos cambios que han ocurrido desde 1950 han definido una nueva era para nuestro planeta, el Antropoceno (literalmente la "era de los humanos"). Esta es la primera era en la historia del mundo que las actividades humanas han modificado profundamente (y, en la actualidad, degradado) todo el sistema que mantiene la vida en la tierra. Este es un desafío completamente nuevo que nos ha cogido por sorpresa.

Matthieu Ricard

Photo by Matthieu Ricard

31 agosto 2017

Medios de transporte

Viajar en montón.

El metro, los autobuses, el avión, son medios de transporte masivos donde es inevitable el roce con el vecino, es un minuto incómodo de "elevador" que dura mucho más, donde la mayoría, esquiva la mirada para no intimar y evitarse una plática no solicitada y sin escapatoria. A veces huele a humanidad y si hubiera un inminente peligro, todos en un segundo dejarían a un lado las diferencias y se verían como iguales, cuando el suspiro o el grito se vuelvan colectivos.
Ofrecen oportunidades maravillosas para adivinar la historia detrás de cada pasajero, tras analizar su ropa y su mirada. Habrá también a quien le encante tener público cautivo para hablar sin parar y disfrute del tumulto. En estos medios masivos, tu mejor herramienta de escape es hacerte el dormido.

Huída sin maleta


Son repentinas y no planeadas, podrían suceder después de un arrebato, huelen a dolor, a fuga y desconcierto. Casi siempre tienen regreso y este se mide en días, una vez que ya se ha calmado el demonio o terminado el dinero.

Exceso de equipaje.

Estos medios de transporte son emocionales y tienen pies; empiezan a circular en la infancia cuando el niño ve que el adulto no quiere cargar con sus recuerdos y sus miedos, entonces con amor, le ofrece su espalda para aligerar la vida. De adultos tienen la opción de soltar maletas o buscar parejas que se vean fuertes y voluntariosas. Este exceso de peso normalmente se hereda, lo que explica la dificultad mayor de romper con un linaje y tradición familiar. Lo más sano es hacer una venta de garage o donarlo. Siempre habrá a quien le sea útil, lo que a uno le estorba para vivir.

Los caminos.

Las caminatas son hermosas porque te dan tiempo para pensar y admirar tu entorno. Aunque se realice en solitario, se siente la compañía colectiva que emana de un camino muy andado. Normalmente buscan como recompensa salud física y mental, a veces se hacen por convicción y otras por amenaza del doctor.

Por la libre.

Normalmente se hacen con ruedas y por carretera. Son viajes donde no hay prisa por llegar y parte del disfrute del viaje es el camino; las paradas y las salidas se rigen por la posición del sol. No son para todos, se requiere de flexibilidad y tolerancia y sentido del humor. Llevan implícita la aventura, la libertad, risas seguras, rompimiento de esquemas, bajo presupuesto y un dosis de riesgo. Los recuerdos de estos viajes, se imprimen con sonrisas para siempre.

Los trenes

Me recuerdan a una persona decidida. Van rápido, sin obstáculos, a marcha veloz y velocidad constante, el pujar de la máquina evoca fuerza. La ruta está trazada y limpia y los destinos y los andenes son predecibles por siglos. Es un medio de transporte que une al pasado con el presente. Se mueven con vapor y con carbón. Transportan personas, mercancía y sueños.
Te hacen cuestionar la relación entre la velocidad y el tiempo, el pasar de los años frente a tus ojos en un segundo y la importancia que le damos al pasado mientras vamos avanzando.

El misterio de flotar.

No son para todos, se requiere de estómago de marinero para navegar, o medicina para anestesiar varios sentidos a la vez.
Te ayuda a dimensionar tu espacio en este mundo y en el océano y compararte con el misterio y la inmensidad. Hay barcos que navegan por ríos y por mar, y también los hay de papel. Esos también nos llevan a destinos maravillosos.

Los libros.

Transportadores por excelencia, que respetan tus tiempos y esperan pacientes. Te pueden llevar a lugares reales o imaginarios, te permiten convertirte en boyerista de otras realidades, vivir vidas ajenas, sumergirte en submarinos, jalarte al inframundo o catapultarte hacia el espacio sideral. Pero siempre te llevan a algún lugar. Los libros más fascinantes no van lejos, te llevan a ti mismo.


29 agosto 2017

¡Atrévete!

Si quieres que las cosas sucedan de diferente manera, has las cosas de diferente manera... ¡¡Atrévete!!

Hace poco más de un año pasó una niña acompañada de su madre por nuestra casa, la casa de ustedes... Iban pidiendo trabajo o ayuda para comprar los útiles escolares de los dos hijos de la señora, sólo iba la hija porque su otro menor se había quedado lavando los vidrios de una oficina que esta a dos cuadras.
Me atreví a preguntarle: ¿Y si yo te surto todos los útiles que necesitas, qué harías?  Su respuesta inmediata de la señora fue que quería me limpiaban la casa o lavaban, planchaban o lo que necesitáramos en ese momento.  
Yo les dije que no, que quería algo mejor
La señora con ciertas dudas y cara de asombro preguntó ¿qué?
Le dije, que esos niños no falten a la escuela y que superen las calificaciones del ciclo pasado.
Se relajó y la niña fue la que me dijo, ¡¡¡Claro!!!
En lo que los muchachos sacaban lo necesario para los dos niños y una despensa para la señora, ella nos contó su historia, que no redactaré aquí toda, porque no acabaría, su esposo se fue a Estados Unidos y ya no sabía nada de él.  Ella trabaja limpiando casas pero por las cuotas y manutención de sus hijos sumado a que las personas a quienes les ayudaba estaban de vacaciones, se le complicó todo.

Para mi sorpresa, el viernes pasado tocaron a mi puerta, y era la señora con sus dos hijos, los dos niños corrieron a saludarme y en sus manos llevaban cada uno un folder, me lo dan y mi sorpresa fue que eran los diplomas de primer lugar de sus respectivos grados, eran los originales, los leí, los cerré y se los devolví.  Los niños voltearon a ver a su madre y me sonríen y me dicen, no, te los trajimos a regalar!!  Yo aguantandome las lagrimas de emoción les dije Gracias!! se los regresé y les dije: son de ustedes, ustedes se los ganaron, el regalo más grande que me dieron fue que cumplieron su palabra...
Se acerca la señora y me saluda y me da un paquete de tortillas de harina, y una bolsa del super, lo abro y estaba llena de libretas nuevas, me dice: mi marido ya me ha mandado dinero y le traje esto para que se lo den a más niños... sonríe y me dice, es que estoy agradecida con Dios y con la vida...

Se quedaron un rato platicando, intercambiamos números y se fueron sonriendo, como habían llegado...  Yo me quedé pensando, y en mi mente dije ¡¡Gracias Dios, todo ha valido la pena!!

Queremos un mundo diferente, hagamos las cosas diferente... Y una sonrisa es una muy buena manera de empezar.

Les deseo una semana llena de éxitos y satisfacciones, pero sobre todo una maravillosa vida a cada uno de ustedes.
Les envío un abrazo repleto de bendiciones, a sonreír más y quejarnos menos... Lo mejor está por venir.
Dios nos bendice mucho.

Héctor Molina
(Cambiando Historias)

28 agosto 2017

Mi amigo prisionero

Hace unos años recibí una carta desde una prisión de Oregon. Era un preso que había encontrado mi libro de Me Vale Madres en el instituto de detención y me agradecía porque lo había ayudado mucho. Lo había también traducido al inglés para que sus compañeros pudieran leerlo. Les comparto la última carta que le escribí porque hay algo que puede ser una buena indicación para cualquiera. Al final todos en diferentes formas, vivimos como presos en nuestras vidas. Por discreción, omitiré su nombre.

Querido ..., 
Primera cosa, me dio mucho gusto recibir tus noticias; 
segunda cosa, siento mucho por tu condena. Desafortunadamente en el tribunal de Dios los seres humanos vienen juzgados por lo que son, pero en el tribunal de los hombres vienen juzgados por lo que hacen. 
Desde tus cartas puedo claramente sentir que eres un hombre bueno, sensible e inteligente. Después de esto, todos tenemos partes de nuestro carácter que, cuando se encuentran en particulares condiciones, pueden cometer acciones que la comunidad castiga. 

Ni modo Querido .... La vida quiso que pasaras por allí, si la tomas de la forma correcta (que me parece que es lo que tu estás haciendo) tu detención podría revelarse en una preciosa oportunidad para transformarte. 

Al final, la prisión es un poco como un monasterio. Mucho tiempo para estar solo, mucho tiempo para reflexionar, meditar, hacer ejercicio. 

Me da gusto que estés trabajando en la carpintería, esto ayuda. También el trabajo puede volverse una meditación, porque te ayuda a quedarte en el presente. Toda las veces que tu mente empieza a vagar de un lado y del otro tu simplemente regresa a lo que estás haciendo. No importa cuantas veces la mente se vaya, lo importante es cuantas veces regresas al presente. Es una cosa que se aprende despacito, sin prisa, con mucha paciencia y sin expectativas. 

De la misma forma puedes aprender y agregar a tu rutina diaria una sesión de veinte minutos (cuarenta es mejor) de meditación Vipassana. Funciona de la misma forma de como te expliqué por lo que se refiere al trabajo, solo que en lugar de observar tus acciones observas tu respiración. Te sientas con los ojos cerrados y observa de forma relajada tu respiración natural (es importante que sea la respiración natural, no técnicas particulares), puedes observarla a la altura del plexo solar; verás tu mente escurrir en la superficie de tu ser, hasta cuando te va a raptar con una cadena de pensamientos; cuando te des cuenta que esto está pasando y la mente te llevó como en un sueño diurno, con paciencia, regresa a tu respiración, una y otra vez. Esto es todo. Regresar una y otra vez a la respiración te ayudará a quedarte en el presente, porque la respiración sucede siempre en el presente, justo como tu trabajo o cualquier otra acción del día.

Prem Dayal


25 agosto 2017

Meditación

Hay que recuperar el viejo arte de la meditación... todos los días acostumbro meditar de 20 a 30 minutos... no es un tiempo de oración... no un tiempo espiritual... no es un tiempo de pensar... es un tiempo de meditación.

¿Cómo es meditar sin caer en rollos orientales y de esoterismo? 
-Cierras tus ojos y respiras... te haces consciente de ti mismo... de tu momento presente. 
-Abres los ojos y en ese increíble instante, sientes tu cuerpo, el ambiente, la temperatura, el aroma... un momento de paz... solo eso, paz... sin pensar más que en lo que estás viviendo. 
-Comienzas a agradecer o a alabar a Dios... pero no con palabras, sino solo con tu pensamiento... puedes caminar, quedarte quieto; mirar por la ventana, al cielo o al piso... lo importante es no perder ese momento de conciencia y de paz... de conexión con Dios, con la vida y contigo mismo. 
-Si tu lenguaje es muy corto... no digas nada... solo disfruta del momento presente. Respira y trae a tu mente las buenas palabras de Dios para tu vida... como el Salmo 23 para empezar... y no las pienses... solo recuerda y da gracias o alaba a Dios por ello... 
-Recuerda que no estás orando ni en un culto personal... es un tiempo de meditación... ni siquiera de reflexión o pensamiento. 

Puedes comenzar, al terminar tu tiempo de meditación, tu tiempo de oración o lectura... así como de reflexión o pensamiento... es una excelente pista de despegue. 

Comienza con 3 a 5 minutos y aumenta con las semanas o meses tu tiempo de meditación... 
Un día de tantos, podrás meditar con los ojos abiertos en cualquier lugar... tendrás una mejor conciencia de ti mismo y de todo aquello de lo que no te das cuenta... y definitivamente incrementarás tu alabanza y agradecimiento a Dios. 

Si te aburres... retírate, estás perdiendo el tiempo / no añadas elementos extraños como: Música para meditar, incienso, fotos o imágenes de paraísos, invocaciones, figuras, velas, etc. No se necesitan. La meditación se trata del momento presente y la experiencia donde estás... / no te adornes y quieras usar palabras y rollos raros... solo están Dios y tu... y Él ya sabe cuanto gas tienes en el estomago y no le importa... / Sino sabes hablar más de tres palabras de oración con Dios, calla... él sabe tu corazón y lo escucha... / no te pongas a reprender y a sacar pingos de todos lados... eres un hijo de Dios y Él te cubre y te guarda, no temas, medita con confianza... / No es un tiempo espiritual de fuegos artificiales... es de silencio y conciencia. / Esto no tiene que ver con la ley de atracción, cultos egipcios, budismo ni chanclas de nadie... es solo MEDITAR. 

Me han preguntado si debes sentir algo... pues no, que yo sepa... y si, que yo viva... es un tiempo de serenidad... de paz... de parar el mundo... no es una anestesia, al contrario, es un tiempo para sentir la vida... 
¿Dónde? Donde quieras... al principio en algún lugar de mucha paz, para poder concentrarte... pero con el hábito... donde sea. Yo acostumbro caminar en el parque... en el gimnasio, en el tiempo de comer, manejando... y el que más disfruto, es junto al mar. 

¿Qué resultará de este ejercicio? Equilibrio, sobriedad, concentración, disciplina, inteligencia emocional, confianza, agradecimiento, respeto... ¿Y si no lo haces? Nada... todo seguirá igual. 

Misael Escorcia 
“Hazme entender el camino de Tus preceptos, y meditaré en Tus maravillas”, Salmo 119:27


22 agosto 2017

Mantén tu vista en el objetivo real

La sangre fluye por las calles de otra ciudad europea.

Gente matando gente en nombre de dioses e ideologías y viejos rencores.

Tortura, violación, asesinato, impactantes violaciones a los derechos humanos. Por todo el mundo.

Simplemente un día más en este antiguo planeta.

¿Acaso llegó el momento de darnos por vencidos?

¿Será éste el momento de cantar con más fuerza nuestras canciones de amargura, derrota y rabia desenfrenada? ¿Es el mundo un error insensato, una aberración de la consciencia, una pérdida de tiempo para todos? ¿Al final del camino, la filosofía nihilista estaba en lo correcto?

Cuando nos enfrentamos a noticias como éstas a menudo podemos sentirnos tan impotentes, tan decepcionados, tan asustados, tan inseguros; como si estuviéramos viviendo en un mundo que se ha vuelto loco, desquiciado, fuera de control. Todo parece como una pesadilla, como si una especie de fuerza oscura o maligna estuviera asumiendo el control. Algunos comienzan a hablar de la llegada del Apocalipsis. Ciertamente, se puede sentir como el fin del mundo de cuento de hadas en el que algún día creímos.

En medio de la devastación buscamos respuestas, causas, algo o alguien a quien culpar, una forma de dispersar nuestra tensión, una salida para toda esa rabia, dolor y confusión, un escape de esa energía de vida no procesada. ¿Por qué hay tal mal en este mundo? ¿Culpamos a los asesinos? ¿A sus padres? ¿A la sociedad en general? ¿Al cerebro humano? ¿A la comida que consumimos? ¿A los químicos? ¿A las estrellas? ¿A nuestros gobiernos? ¿A las religiones? ¿Cosificamos a los asesinos como enfermos, retorcidos, locos, malditos? ¿Nos ponemos en guerra con ellos como lo han hecho ellos con nosotros, deseando más muerte y destrucción sobre ellos y sobre sus hijos, sus madres, sus amantes, sus antepasados? ¿Nos adentramos en la milenaria historia del bien contra el mal, de nosotros contra ellos? ¿Consolidamos aún más nuestra identificación con un irreflexivo sentido del yo construido por la mente? ¿Acentuamos las divisiones?

En nombre de la paz mundial, ¿nos convertimos a nosotros mismos en terroristas?

¿Maldecimos a Dios y al universo, y deseamos nunca haber nacido? ¿Tratamos de adormecernos a nosotros mismos, distraernos de esas noticias, con alcohol, drogas, sexo, trabajo, compras, comodidades mundanas? ¿Desestimamos los horrores, retiramos nuestros corazones de los corazones de nuestros hermanos y hermanas en otras regiones del planeta, le damos la espalda a su triste situación, murmurando para nosotros mismos, mientras leemos el periódico en la mañana, lo “fea” y “terrible” que está la situación, sin hacer nada para generar un cambio y una sanación real?

¿Nos encargamos de difundir el problema, pero nos damos por vencidos cuando se trata de ser parte de la solución?

¿Acudimos a maestros espirituales para que nos consuelen con una charla sobre la naturaleza ilusoria de la vida y la irrealidad de la que todos somos testigos? ¿Regurgitamos frases vacías como ‘nada importa’, 'todo es un inocente juego de maya,’ y 'de cualquier forma, nadie tiene elección’? ¿Calificamos lo que vemos como 'irreal’ o 'ilusión’ para alejarnos del dolor de tener que confrontar todo el lío y la aparente falta de control de esta manifestación relativa e impermanente? ¿Pretendemos que los acontecimientos del mundo no tienen nada que ver con nosotros, que todo es independiente y que somos personas separadas? ¿Caemos en el solipsismo? ¿En la anarquía? ¿Cerramos nuestros corazones con más fuerza, construimos nuestros muros aún más altos y vivimos en un estado protegido, impregnado de miedo? ¿Rechazamos este mundo y soñamos con una perfecta vida después de la vida?

¿Utilizamos la 'realidad’ de las noticias como una excusa para darnos por vencidos, para cerrarnos, para olvidar lo que realmente somos? ¿Dejamos que los 'terroristas’ ganen abandonando nuestro camino y viviendo una vida de terror nosotros mismos, y aterrorizamos a otros que etiquetamos como 'malos’? ¿Nos sumamos a los problemas que vemos?

¿O utilizamos la apariencia de los problemas para vernos más profundamente a nosotros mismos y a la forma en que vivimos y tratamos a los demás? ¿Vemos la locura como un llamado a la claridad? ¿A la violencia como una invitación al amor? ¿Al dolor como un llamado a la compasión? ¿Al terror como una invitación a recordar y expresar con más profundidad y con más convicción la infinita inteligencia que somos?

¿Justificamos los asesinatos? Absolutamente no. ¿Sentimos el dolor de las víctimas, y la de sus seres queridos? Por supuesto que sí, porque no estamos separados. ¿Haríamos todo lo posible para evitar que esto suceda de nuevo? Absolutamente. ¿Trabajamos por la justicia? Sí. ¿Nos sentamos tranquilamente y simplemente 'aceptamos’? Si aceptar significa indiferencia y pasividad y soportar, no. Si significa alinearnos profundamente con la vida, sabiendo que el cambio inteligente y la sanación siempre surgen del hecho de sumergirnos en el misterio del momento, entonces, sí. La verdadera aceptación y el cambio creativo son amantes.

En Medio Oriente, un judío donó uno de sus riñones a una Palestina enferma, salvando su preciosa vida. En la India hay una mujer que alimenta y baña a los leprosos porque se ha dado cuenta que todos somos expresiones de una misma consciencia y le alegra mucho vivir así, a pesar de lo que los demás digan de ella. En San Francisco, un hijo toma la mano de su anciano padre y de repente surge el perdón, como por arte de magia; en una forma inesperada, el peso de la violencia y el resentimiento de toda una vida se desvanecen, como si nunca hubiera pasado nada.

¿Qué 'noticias’ les estamos transmitiendo a nuestros hijos? ¿Les estamos enseñando que han nacido en un mundo esencialmente malo, enfermo y lleno de miedo, y que deben vivir con temor y odio? ¿Les estamos enseñando que la violencia es inevitable y que ya viene 'incluida’ en su naturaleza? ¿O les estamos enseñando que todo el crimen y la tortura que vemos en las noticias diarias surgen del olvido de lo que somos, de una falsa y equivocada creencia en la separación?

¿Cuáles son las verdaderas 'noticias’ de nuestros días?

¿Les estamos enseñando a renunciar a sus sueños porque hay gente mala allá fuera intentando detenerlos? ¿Los estamos enseñando a renunciar al amor y a la compasión, y al cambio y a la humanidad y a la alegría debido a todas esas 'noticias’? ¿Les estamos enseñando a enfocarse en lo que está mal en el mundo, a aferrarse a lo 'negativo’, a cantar canciones de derrota y desilusión? ¿Los estamos volviendo ciegos a lo 'negativo’ enfocándolos solamente en lo 'positivo’? ¿O los estamos enseñando a reconocer la violencia en el mundo, el dolor, pero estando conscientes de que todo eso es parte de una imagen infinitamente más grande, una imagen en donde todo está interconectado y todo es importante y todo está en equilibrio y nada está escrito sobre piedra?

No utilices las noticias como excusa para dejar de vivir tu verdad, ni por un solo instante. No creas, ni por un segundo, que hay una fuerza en el mundo llamada 'el mal’ con algún tipo de poder que sea capaz de vencer al amor.

El terror no puede ganar porque proviene de un craso malentendido acerca de nuestra naturaleza. Solamente nos estamos lastimando, nos estamos apuñalando a nosotros mismos, nos estamos defraudando y en el fondo lo sabemos y siempre lo hemos sabido. Una ola nunca puede separarse del océano, ni tampoco de ninguna otra ola, y más allá de nuestras diferencias de creencias y opinión, todos somos movimientos de la Única Vida, el verdadero Poder, más allá del 'poder’ mundano de las armas de fuego y cuchillos goteando sangre y camiones atropellando multitudes de inocentes.

Enséñales a tus hijos las realidades del mundo sí, pero, lo más importante, muéstrales las realidades de sus corazones y de los corazones de aquellos a quienes llaman 'los otros’. Permite que el juego actual de la violencia sirva para profundizar aún más tu convicción en este don eterno, inmutable que es la Presencia, la Presencia que siempre has conocido, y para confirmar nuevamente tu intención de parar toda violencia en ti mismo, para vivir como tú sabes que puedes vivir. No permitas que las noticias, o al menos las historias que selectivamente se te presentan como noticias te distraigan de la Verdad.

Honra a las víctimas.
Recorre tu camino con valor.
Habla claro. Crea. Organiza.
Apaga tu maldita televisión.
Mantén tu vista en el objetivo real.

Jeff Foster