Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

07 diciembre 2011

Hombre libre


Era joven y me sentía fuerte. Aquella mañana de primavera salí de casa y grité:
- Yo estoy a disposición de quien quiera emplearme.

Me lancé al camino empedrado. En aquel mismo momento pasaba el rey, erguido en su carroza, con la espada en la mano y seguido por mil guerreros.

- Te tomo yo a mi servicio – dijo el rey -
- Y en compensación, te daré parte de mi poder.

Pero yo no sabía qué hacer con su poder. Y lo dejé irse.
- Yo estoy a disposición de todos. ¿Quién me quiere?

En la tarde soleada, un viejo pensativo me paró, y dijo:
- Te tomo para mis negocios. Y te compensaré con rupias sonantes.

Y comenzó a pagarme con monedas de oro. Pero yo no sabía qué hacer con su dinero. Y me giré hacia otra parte.

En la tarde llegué cerca de una casucha. Se asomó una hermosa muchacha y me dijo:
- Yo te tomo y te compensaré con mi sonrisa.

Yo quedé pensativo, preguntándome cuánto dura una sonrisa. Mientras reflexionaba la sonrisa se apagó, y la niña desapareció en la sombra.

Pasé la noche extendido en la hierba. Al amanecer estaba lleno de rocío.
- Yo estoy a disposición ¿quién me quiere?

El sol brillaba en la arena, cuando vi a un niño que jugaba con tres conchas, sentado en la arena. Al verme levantó la cabeza y sonrió, como si me reconociera.

- Te tomo yo, y a cambio no te daré nada.

Acepté el contrato y comencé a jugar con él. A la gente que pasaba y preguntaba por mí, le respondía.
- No puedo, estoy ocupado.
- Y desde aquel día, me sentí un hombre libre.

Maestro: el poder, el dinero y la relación amorosa te quitan la libertad. Solamente tu niño interior puede devolvertela.


Rabindranath Tagore


06 diciembre 2011

Una sabia mujer


Una mujer muy sabia se despertó una mañana,
se miró al espejo 
y notó que tenía solamente tres cabellos en su cabeza.
 
'Hmmm' pensó,
'Creo que hoy me voy a hacer una trenza'. 
Así lo hizo y pasó un día maravilloso.



Al siguiente día se despertó, 
se miró al espejo

y vio que tenía solamente dos cabellos en su cabeza.
 
'Hmmm' dijo,
 
'Creo que hoy me peinaré con la raya en medio'
 
Así lo hizo y pasó un día grandioso.



El siguiente día, cuando despertó, 
se miró al espejo
y notó que solamente le quedaba un cabello en su cabeza. 
'Bueno' se dijo,
'Ahora me haré una cola de caballo' 
Así lo hizo, y tuvo un día muy, muy divertido.
 

A la mañana siguiente, cuando despertó, 
corrió al espejo
y enseguida notó que no le quedaba un solo cabello en la cabeza. 
'¡Qué Bien!', exclamó.
 
'¡Hoy no me tendré que peinar!'




Tu actitud es todo en la vida. 
Alégrate cada mañana.
 
Ríete de ti mismo.
Acéptate. 
Sé bondadoso y amable con los demás.
 
Sonríeles, porque cada persona que te encuentres
tiene sus problemas, 
y tu sonrisa lo ayudará.

La vida no es esperar a que la tormenta pase, 
ni es abrir el paraguas para que todo resbale...

LA VIDA ES APRENDER A BAILAR BAJO LA LLUVIA

¡Que cada día de tu vida lo disfrutes al máximo!!!


Tomado de: http://espirituavalon.blogspot.com
Gracias Joy por compartirlo!

05 diciembre 2011

Empuja la vaquita

Hay un cuento oriental muy aleccionador.

Un maestro de la sabiduría paseaba por el bosque con su discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio pobre y decidió visitarlo.  Al llegar al lugar, constató la pobreza del sitio, la casa de madera, los habitantes: una pareja y tres hijos descalzos y vestidos con andrajos.


Se aproximó al señor padre de familia y le preguntó: "En este lugar no existen posibilidades de trabajo, ¿cómo hacen usted y su familia para sobrevivir aquí?".  El hombre dijo: "Nosotros tenemos una vaquita que nos da varios litros de leche todos los días.  Una parte la vendemos o cambiamos por otros alimentos en el pueblo vecino y con la otra producimos queso y cuajada para nuestro consumo, y así vamos sobreviviendo".


El sabio agradeció la información, se despidió y se fue con su discípulo.  Cuando ya habían caminado un largo trecho, le dijo el maestro al discípulo: "Busca la vaquita, llévala al precipicio de ahí enfrente y empújala al barranco".  El joven, espantado, miró al maestro cuestionándole lo que le decía.  Al observar el silencio del maestro, fue a cumplir la orden, empujó la vaquita por el precipicio y la vio morir.


Unos años después, el joven decidió ir a aquel lugar y pedir perdón a aquella familia y ayudarlos.  Cuando llegó, vio que la casa ya no era de madera destartalada, el jardín estaba limpio, los niños bien vestidos, y el señor no parecía el mismo.  Le preguntó: "¿Cómo hizo para mejorar este lugar?"  El hombre contestó: "Teníamos una vaquita que nos alimentaba y un día cayó por el precipicio y murió.  De ahí en adelanta nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas, y así mejoramos, y nuestros hijos viven mucho mejor".

Muchos tienen "una vaquita" de la que dependen.  Es necesario descubrir esa dependencia para liberarse y desarrollarse por sí mismos.

Dario Lostado
(Despertar a la conciencia día a día)


03 diciembre 2011

Resistencia

El acto más propio de la fortaleza, el más cotidiano, el más necesario, y también el más difícil, es la resistencia. Resistir significa no abandonar la tarea, no rendirse, no dejarse arrebatar la serenidad ni la clarividencia.  Esa resistencia se llama "paciencia", palabra que ahora mismo puede gozar de cierta mala fama y evocar pusilanimidad, justo lo contrario de lo que en realidad significa.  Poco antes de morir, Sócrates escucha estas palabras de su amigo Critón: "Muchas veces te he admirado por tu carácter, pero mucho más te admiro ahora en medio de tu desgracia, viendo qué fácilmente y con qué ánimo la soportas"

La paciencia preserva al hombre del peligro de ser abrumado por la tristeza, y le mantiene dueño de sí, sin doblegarse ante las conveniencias, pues, como dijo Cicerón, es indigno del hombre rendirse a otro hombre, a los temores o a los vaivenes de la vida.  De un hombre que resiste se ha dicho que puede ser destruido, pero no derrotado.  ¿Cuál es la fuente de esa valentía?  No puede ser otra que la esperanza en la victoria.  Antes de una batalla decisiva, cuentan que Alejandro Magno reunió a sus generales y les repartió todos sus bienes.  Cuando uno de ellos, extrañado, preguntó cómo es que regalaba todo y se quedaba sin nada, Alejandro respondió: "A mí me queda la esperanza".  Por eso, la mayor fortaleza es la que se nutre de la mayor esperanza.

(555 joyas de la sabiduría)


02 diciembre 2011

Una verdadera educación te enseñará a colaborar

"Una verdadera educación no te enseñará a competir; te enseñará a colaborar. No te enseñará a pelear para llegar el primero. Te enseñará a ser creativo, a ser cariñoso, a ser dichoso sin compararte con los demás. No te enseñará que sólo puedes ser feliz si llegas el primero: es una estupidez...

Una educación de verdad no te enseñará a ser el primero. Yo te digo que disfrutes de lo que haces, no por los resultados, sino por el acto en sí. Al igual que un pintor, un bailarín o un músico...

Puedes pintar de dos maneras: para competir con otros pintores, porque quieres ser el mejor pintor del mundo, quieres ser un Picasso o un Van Gogh. Entonces tu pintura será de segunda categoría, porque a tu mente no le interesa la pintura en sí; le interesa que seas el primer pintor del mundo, el mejor. No profundizas en el arte de la pintura. No disfrutas de ella, sólo la utilizas como un peldaño. Te has metido en un viaje del ego, y el problema radica en que para ser pintor de verdad tienes que deshacerte por completo del ego...

Tú no creas la verdadera belleza, sino que se crea a través de ti. La existencia fluye; tú eres sólo un conducto. Tú dejas que ocurra y nada más; tú no lo obstaculizas y nada más.

Pero si te interesan demasiado los resultados, los resultados últimos, que tienes que hacerte famoso, que tienes que ganar el premio Nobel, que tienes que ser el mejor pintor del mundo, que tienes que derrotar a todos los demás pintores que han existido hasta la fecha, entonces no te interesa la pintura; la pintura es algo secundario...

No pienses en los resultados. Haz lo que estés haciendo con todo tu ser. Piérdete en ello, pierde al hacedor en el hacer. No "seas"; deja que tus energías creativas fluyan sin obstáculos".

Osho

(Alegría)

01 diciembre 2011

Permanecer contento

La felicidad es el fin último de la humanidad; fíjate en todas tus acciones de cualquier día.  Puedes clasificarlas en dos partes: una para obtener placer y la otra para evitar el dolor.  Piensa en todo lo que estás haciendo en la vida ahora mismo.  Todo se resume a la búsqueda de la felicidad, ¿quién no quiere ser feliz?

Recuerdo una interesante anécdota sobre la felicidad.

Un vagabundo estaba felizmente sentado en la banqueta, sin hacer nada.
¿Qué estás haciendo ahí? ¡Estás perdiendo el tiempo, tonto!  Haz algo de provecho -dijo alguien que pasaba por ahí.
- ¿Y qué crees que debo hacer, oh gran maestro?
- Trabaja, consigue un empleo en algún lugar y no estés ahí sin hacer nada.
- ¿Y para qué? -preguntó el vagabundo
- Para tener dinero para vivir -dijo el transeúnte.
- ¿Y qué voy a hacer con el dinero? -quería saber el vagabundo.
- Podrás vivir mejor, tener un hogar, casarte y tener hijos -el transeúnte estaba impacientándose.
- ¿Y luego? -insistió.
- Serás feliz y disfrutarás la vida. 
El transeúnte estaba seguro de haber convencido al vagabundo.  Pero la respuesta de éste le hizo ver que no era así.
Le contestó con una sonrisa -¿Ser feliz y disfrutar la vida? ¡Eso es lo que estoy haciendo ahora!

No es que te pida que te vuelvas como el vagabundo, que pierdas el tiempo sin hacer nada.  El objetivo de la historia es ilustrar el hecho de que la felicidad no es como la percibimos; es muy diferente y entenderla nos será de mucha utilidad.

Muchos consideramos que la felicidad es un destino.  Hacemos afirmaciones como: Seré feliz cuando...
Gane tal cantidad de dinero
Todos me quieran
Tenga ese aparato
Viaje por todo el mundo
Me asciendan a.....

Tienes que darte cuenta de que no necesitas una razón para ser feliz.  ¿Cuál sería la diferencia si lograras estos objetivos?  ¡Sólo que te darás permiso de ser feliz!  ¿Ves qué absurdo?

La felicidad que buscas no es algo externo, está dentro de ti.  Excepto que estableciste ciertas reglas para cuando "te permitas ser feliz".  Modifica esas reglas y será más fácil alcanzar la felicidad.  Rómpelas y serás feliz para siempre.

Una de las "reglas para ser feliz" más hermosa es de uno de mis amigos.  Dice que todos los días siente una avalancha de felicidad en cuanto se levanta.  ¿Cómo?  Mi amigo dice:  "Estoy vivo y en la tierra, ¡es una razón excelente para ser feliz!"  Con una regla así, seguramente serás feliz por mucho, mucho tiempo.

Date cuenta de que la felicidad es una decisión - puedes decidir ser feliz.  Una vez que lo hagas y que tu decisión sea fuerte, nada podrá cambiarla.  Necesitas tener una fuerte determinación.  Sólo por el día de hoy, toma la decisión mental de permanecer feliz sin importar las circunstancias.  Toma esa decisión ahora.

Una vez que la hayas tomado, felicítate. ¡Mereces una palmadita en la espalda!  Pero espera, tienes que ser fuerte y apegarte a tu decisión.  No dejes que las circunstancias o los eventos echen a perder la maravillosa resolución que has hecho.  Eso vendrá de la conciencia de que tú eres el único responsable de toda la felicidad y de toda tu tristeza.

Abhishek Thakore