Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

31 enero 2017

Polarización


“Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado”.
Mateo 25.29


Llegó el tiempo en el que se terminó la tibieza, no hay lugar para términos medios, o estás de un lado o del otro.

En el futuro serás de los que tengan más o de los que se queden sin nada. Depende de ti ver de qué lado te ubicas.

Si de los dos primeros siervos que multiplicaron sus talentos o si del tercero que lo escondió.

No te olvides que la parábola da dos ejemplos positivos y uno negativo, y ambos dependían del mismo señor.

Esto significa que el problema no era el señor sino cómo actuaron los siervos, ya que a los dos primeros les fue bien y al tercero no y todos dependían de la misma persona.

El problema no está en el mercado sino en cómo nos desarrollamos en él.

Se dice que hoy manda el mercado cuando, en realidad, lo que manda es el talento, al cual el mercado está dispuesto a retener.

Por eso los talentosos imponen sus propias condiciones, sea desde un ingeniero hasta alguien que cuida niños.

Por eso una empresa hace lo que sea necesario para retener a un buen ingeniero y una familia hace lo mismo para no perder a una persona de confianza.

El talento también crea sucesos, no solo en cosas de avanzada sino también en otras mucho más básicas.

Crea un suceso una empresa de tecnología mediante un nuevo producto y también un restaurante con buena comida.

La gente está dispuesta a pagar lo que sea por un buen producto tecnológico y también a hacer una hora de cola en la calle para comer en un buen restaurante.

Sin lugar a dudas lo que tienen en común estos dos ejemplos es el talento tanto en la tecnología como en la gastronomía el cual el mercado está dispuesto a retener.

Que en este tiempo multipliques tus talentos y de esta forma, con la bendición de Dios, puedas ser puesto sobre más y nunca quedarte sin nada.



30 enero 2017

Los hijos del labrador

Un labrador anciano tenía varios hijos jóvenes que se llevaban mal entre sí, peleaban constantemente.

Un día los congregó a todos y mando traer unas cuantas varas, las colocó todas juntas e hizo un haz con ellas, luego les preguntó cuál de ellos se atrevía a romperlo.

Uno tras otro todos se esforzaron por lograrlo, pero ninguno pudo conseguirlo.

Entonces el padre desató el haz y tomando las varas una a una les mostró cuán fácilmente se partían, y enseguida agregó:

-De esta manera, hijos míos, si estáis todos unidos nadie podrá venceros; pero si estáis divididos y enemistados el primero que quiera haceros mal lo logrará.


He sido testigo una y otra vez del precio alto que se paga por las divisiones en medio de la familia, la iglesia, la comunidad y las naciones. Las razones de nuestras discusiones a menudo son superficiales, y se vinculan a problemas de autoestima, resentimientos, falta de perdón y un claro egoísmo.

No se trata de perfección, sino de mejoramiento continuo, al menos un centímetro más cada día hacia la meta. La unidad en nuestro matrimonio, familia, amistades, y comunidad se logra muriendo un poco más cada día a nuestra naturaleza egoísta y acomplejada.

Esto aplica por igual a todos. Nadie está exento de caer en la trampa del egoísmo.  El cambio no se da por osmosis, requiere decisión diaria y nuevos hábitos. La división es el fruto de la esclavitud a nuestras emociones. Pero la paz es el fruto de la humildad. Es tiempo de llevar esta verdad a nuestro corazón.

Ningún cambio empieza exteriormente. Si sabes que algo está mal, empieza por mirarte en un espejo ahora mismo y dile a quien se refleja ahí, "tú eres el que necesita cambiar. Nada cambiará hasta que tú cambies." Esto es un proceso, camina un paso a la vez y veras el fruto de paz que trae unidad.


27 enero 2017

Encontrar buenas ideas cuando las viejas no funcionan

Hace poco tuve un sueño extraño. En el sueño, caminaba por una carretera rural y estaba empezando a ponerse lodosa. Cuanto más caminaba, había más fango. Al poco tiempo el barro estaba sobre mis zapatos, luego hasta mis rodillas. Al cabo de un rato anduve con lodo hasta la cintura.

En mi sueño, miré a mi alrededor y vi que había una docena de personas conmigo; empezamos a discutir sobre qué camino tomar y cómo salir del barro. Al poco tiempo un joven vino corriendo y nos preguntó por qué estábamos todos atascados en el barro. Al verlo noté que él estaba a unos 6 metros de distancia en un camino pavimentado. Rápidamente salí del barro y me uní a él en el pavimento, pronto me encontré el hotel en el que me había hospedado, y volví a la seguridad.

Me desperté del sueño antes de poder saber si volvía para rescatar a las otras personas atrapadas en el lodo o si me seguirían hasta el pavimento. Sin embargo, inmediatamente reconocí la metáfora. A menudo nos quedamos atascados en el barro y ponemos tanta energía tratando de avanzar que no vemos que hay un camino firme y despejado, un camino para escapar fácilmente, no muy lejos.

A veces esto es literalmente cierto, inclusive para comunidades y pueblos enteros que se han quedado atrapados en el barro. El condado más pobre y el más rico de Kansas, mi estado, por ejemplo, están conectados por una carretera de cuatro carriles. Sin embargo, la pobre gente que está atrapada en el barro no puede ver la cercanía de la carretera que podría sacarlos, o simplemente tienen miedo ante lo desconocido que pudieran encontrar en el camino.

He oído decir que una de las peores cosas del mundo es una buena idea —si sólo tenemos una. Nos volvemos tan comprometidos con un solo plan, ya sea en el trabajo o en nuestras vidas personales, que no podemos ver un mejor camino a la mano. Puedo recordar varias veces donde me sentía «atascado» o con una falta de solución ante un problema, y siempre agradecía tener a alguien cerca que me mostrara una salida. Necesitamos expresar nuestro agradecimiento a aquellos que han estado dispuestos a compartir sus conocimientos para mantener a los demás progresando por un buen camino.

Es de gran ayuda buscar nuevos puntos de vista. Muchas veces las ideas que nos mantienen atascados son paradigmas, descritos como nuestras formas únicas de procesar la información disponible para nosotros. A veces la solución es solicitar ayuda de personas «fuera del paradigma», que nos ofrezcan una perspectiva diferente o nos den diferentes formas de abordar el problema. «Los planes fracasan por falta de consejo, pero con muchos consejeros tienen éxito» (Proverbios 15:22 NTV).

Esté abierto a nuevas ideas. Una definición de locura es seguir haciendo las mismas cosas, esperando resultados diferentes. Asesores de confianza pueden mostrarnos fallas en nuestro razonamiento y sugerirnos alternativas mejores y más productivas. «Escucha el consejo y acepta la instrucción, y al final serás sabio» (Proverbios 19:20 NVI).

Siempre hay una manera de escapar. A veces el «barro» en nuestras vidas es un hábito dañino o destructivo.  Podemos creer que estamos atrapados, sin ninguna forma de librarnos, pero tenemos una promesa donde sabemos que eso no es cierto. «Las tentaciones que enfrentan en su vida no son distintas de las que otros atraviesan. Y Dios es fiel; no permitirá que la tentación sea mayor de lo que puedan soportar. Cuando sean tentados, él les mostrará una salida, para que puedan resistir» (1 Corintios 10:13 NTV).


Jim Mathis


26 enero 2017

La bolsa de agua caliente

Esta es la historia de un médico que trabajó en África.

Una noche trabajé duro con una madre en su parto, pero a pesar de todo lo que pudimos hacer, ella falleció dejándonos un pequeño y prematuro bebé y una niña de dos años que lloraba desconsoladamente. 

Tuvimos grandes problemas para mantener vivo al bebé, no teníamos incubadora ni electricidad para hacer funcionar una.  
Tampoco teníamos alimento especial para estos casos. Aunque estábamos sobre la línea del Ecuador, las noches a menudo eran frías con peligrosos vientos. 
Una estudiante que me ayudaba fue a buscar una cobija de lana que teníamos para los bebés. Otra fue a atizar el fuego y a cargar una bolsa con agua caliente. Ella volvió casi inmediatamente muy preocupada para decirme que la bolsa se rompió al llenarla. (las bolsas de agua caliente se rompen fácilmente en climas tropicales). ¡Y era nuestra última bolsa!, exclamó. 

Como se acostumbra en Occidente, no hay que llorar sobre la leche derramada, de modo que en África central se puede considerar no llorar sobre bolsas de agua caliente rotas. Éstas no crecen en los árboles, y no hay farmacias en los bosques donde comprarlas. 

“Muy bien” dije, “pon al bebé lo más cerca posible del fuego y acuéstate entre el bebé y la puerta para evitar las corrientes de aire frío. Tu trabajo es mantener con calor al bebé.” 

Al mediodía, como hacía todos los días, fui a orar con los chicos del orfanato que querrían reunirse conmigo. Les daba sugerencias sobre cosas por las cuales orar, y también les conté del pequeño bebé. Les expliqué nuestro problema de mantener al bebé con calor suficiente, la bolsa de agua caliente que se había roto, y que el bebé podía fácilmente morir si se enfriaba. También les conté de su hermana de 2 años, que lloraba porque su madre había muerto. 

Mientras orábamos, una de las niñas, de nombre Ruth, hizo la usual sincera oración que los niños hacen en África. “Dios, por favor, envíanos una bolsa de agua caliente hoy, mañana será demasiado tarde porque el bebé habrá fallecido, por favor envíala esta tarde”. Mientras trataba de contenerme por la audacia de su oración, ella añadió: “y también ¿podrías por favor enviarnos una muñeca de juguete para la niña, así ella puede ver que Tú realmente la amas?” 

Como sucede a menudo con las oraciones de los niños, yo fui sacudido. 
¿Podría yo decir amén honestamente? 
¡Yo no creía que Dios podría hacer esto! 
Oh sí, yo sé que Él puede hacer todo; la Biblia dice así. Pero hay límites, ¿no es cierto? La única forma en que Dios podía contestar esta oración en particular, sería si alguien enviaba una encomienda desde el exterior. Hacía ya casi 4 años que estaba en África y nunca había recibido una encomienda. Y si alguien enviaba una ¿podría ser que incluyera una bolsa de agua caliente? ¡Yo vivía sobre el Ecuador! 

A media tarde mientras estaba dando clases al grupo de enfermería, me llegó el mensaje de que un vehículo había llegado a mi casa. Para cuando llegué a mi casa el vehículo ya se había ido, pero en la puerta había una caja de unos 11 kilos. Sentí que mis ojos se llenaban de lágrimas, no pude abrir la caja yo solo, llamé a los niños del orfanato para que me ayudaran. Con mucho cuidado sacamos los precintos y empezamos a desempacar con mucha emoción. Había unos 15 chicos observando la gran caja. Comencé a sacar yerseis de colores muy brillantes. Los ojos de los chicos estaban iluminados. Había vendas para los leprosos. También había pasas de uva que serían de utilidad para el fin de semana. Luego puse mi mano nuevamente en la caja y sentí… ¿podía esto ser cierto? Lo tomé y lo saqué. Sí. ¡Una bolsa de agua caliente nueva! Lloré, yo no había pedido a Dios que nos la mandara; yo no creí verdaderamente que Él podía. Ruth estaba en primera fila. Ella se adelantó y en alta voz dijo, “si Dios envió una bolsa de agua caliente, también debe haber enviado la muñeca”. Escarbando hacia el fondo de la caja, ella sacó una hermosa muñeca con un vestido de colores. ¡Sus ojos brillaban, ella nunca había dudado! Mirándome me preguntó, ¿ “puedo ir contigo y darle la muñeca a la niña, así ella sabrá que Jesús realmente la ama”? “Por supuesto”, respondí. 
Aquella encomienda había estado de viaje durante 5 meses, la habían enviado mis compañeros de escuela que tuvieron la impresión de obedecer a Dios e incluir una bolsa de agua caliente, aún para la línea del Ecuador. Y una chica había puesto la muñeca para una niña Africana 5 meses antes, en respuesta a la oración de fe de una niña de 10 años, y traerla esa misma tarde. 

“Antes que clamen, responderé yo… Isaías 65:24 

La oración es el mayor regalo que podemos recibir. No tiene costo, es gratis pero tiene muchas recompensas. Continuemos orando los unos por los otros.


25 enero 2017

Hablemos de superhéroes

Hace unos días en la visita periódica a uno de los hospitales, quedé maravillado con la historia de esfuerzo, fe, y actitud de Marco, David y los demás niños. Repetiré algo que ya había comentado, esos niños hace que con su sola presencia nuestras preocupaciones parezcan muy tontas.

Por un lado Marco que tenía una bacteria en su cuerpo lo llevó en dos meses a perder la movilidad de todo su cuerpo, provocándole 3 paros, un coma, y que hoy ante todo diagnóstico nos da muestra de que los milagros existen, ya que aún postrado en una cama, con traqueostomía, cada vez que lo visitamos nos regala su mejor sonrisa, y cada uno de sus logros como hoy que ya mueve sus brazos..

En otro lado David, con menos de 6 años, lleva tantas operaciones provocadas por su tumor en la cabeza, que lo hizo perder la vista, aparentemente, porque a veces da muestras de que sí ve algunas cosas...

Más niños como Antonio, Uriel, Isaac y más que nos regalaron su mejor sonrisa, pero sobre todo el esfuerzo que hacen para estar cada vez mejor...

Toda mi admiración y respeto por ellos.

Alguna vez me dijeron que los superhéroes solo existían en las caricaturas, películas, juegos, cómics, etc... y no lo creo, porque sí existen...

Porque Dios se vale de estos superhéroes para mantenernos de pie, en la fe y la esperanza de que lo mejor está por venir... Y cada uno de estos niños tenía esa particularidad, tenían uno o dos a su lado, sí, su madre, su padre o ambos.. que para mi en muchos de los casos son los superhéroes de muchas historias de vida... y que muchas veces no reciben la consideración que merecen, pero aún así lo dan todo por amor... Con sus caras de cansancio, sus pies hinchados, su mirada en la esperanza de que todo esto pase pronto, olvidándose de ellos mismos, algunos sin comer, sin dormir, etc... Pero siempre firmes, de pie, dispuestos a dar hasta su propia vida para que estemos mejor...

Hay que reconocerlos, amarlos y rezar por ellos... Porque han sido en muchos casos la fuerza para que no caigamos, o en su caso para levantarnos si hemos caído... y más.

Pero la realidad es que hay muchos héroes olvidados en la historia, en tu historia, en nuestra historia, o en la historia de muchos...

Los superhéroes sí existen, yo tengo varios, seguramente tú también, no olvides reconocerlos a tiempo.

Que tengan la mejor semana de su vida, pero sobre todo una increíble historia de vida.

Recuerden que un te amo, un abrazo, una llamada, un perdón, un te perdono, una visita, etc... a tiempo, puede evitar una vida de remordimientos.

A sonreír más y quejarnos menos.
¡Los quiero mucho!


Héctor Molina
(Cambiando historias)


23 enero 2017

Cómo Escapar del Drama y la Tensión

A donde volteemos, podemos ver drama, tensión, miedo y aparentemente una crisis nueva cada minuto. Estando obligados a vivir y trabajar en este ambiente opresivo, podemos llegar a sentirnos abrumados por la ansiedad, o a tener que tomar medidas proactivas para minimizar las influencias del exterior sobre nosotros. Yo elegí esto último. Y esto es lo que estoy haciendo:

En primer lugar, decidí no desperdiciar mi energía en las cosas en las que no puedo influir. Sentirnos desamparados puede ser una emoción muy debilitante, así que cada vez que me doy cuenta de que las cosas están fuera de mi control, elijo no pasar el tiempo angustiándome en ellas.

Mi segundo paso es en realidad otra cara del primero. Me esfuerzo para poder influenciar en aquellas áreas donde puedo hacer la diferencia, especialmente cuando puedo ver la posibilidad de un impacto eterno.

Al igual que usted, estoy inundado con una sobrecarga de información —desde la televisión, radio, Internet, correos electrónicos, textos, anuncios publicitarios y otras fuentes. Es imposible procesarlo todo. Al mismo tiempo, todos recibimos muchas solicitudes de ayuda, muchas de ellas muy valiosas. Hay muchas preocupaciones muy válidas, así como innumerables causas buenas y nobles. Pero al igual que usted, cuento con recursos limitados; no puedo hacerlo todo, aunque quisiera. Así que he aplicado los dos principios anteriores como una forma de determinar mis prioridades. ¿En dónde sería mejor la inversión de mi tiempo, talento y tesoro? Como resultado, aquí están algunas de las decisiones que he tomado:

Durante 40 años he estado suscrito al respetado periódico de negocios, el Wall Street Journal, pero este año ya no. Por 30 años recibí el Omaha World Herald todos los días, pero este año lo dejé. Y hace mucho tiempo dejé de ver las noticias de la televisión nacional.

Por favor, no me malinterprete. No soy un aislacionista o alguien que vive escondiendo la cabeza. Simplemente me he dado cuenta de que las «noticias» son un entretenimiento con una tendencia a ganar audiencia para poder vender más publicidad —y ya no quiero ser absorbido por el drama.

Dios quiere que seamos como los «hombres de Isacar» descritos en 1 Crónicas 12:32, porque «…entendían las señales de los tiempos y sabían cuál era el mejor camino para Israel».

Entonces, ¿cómo lo he logrado? Primero, hago un esfuerzo por pasar tiempo leyendo la Biblia cada día, porque como escribió el rey Salomón: «no hay nada nuevo bajo el sol» (Eclesiastés 1:9). En el proceso, Dios a través de Su Espíritu me guía, protege y provee.

A continuación, reviso algunas fuentes de noticias en Internet dos veces al día y leo periódicos que he encontrado útiles por su cobertura de noticias internacionales, nacionales y locales. Esporádicamente, mi esposa y yo vemos los primeros 10 minutos de los noticieros de televisión por la noche, pero nos limitamos a eso, porque no queremos quedar atrapados en el drama de la cobertura de noticias.

A lo largo de cada día me esfuerzo por recordarme a mí mismo que el Señor está completamente en control de todo, por lo que el tema no es: «¿Qué está sucediendo?», sino más bien: «¿Cómo responderé a lo que está sucediendo?». Cuando estoy lleno de la verdad de Dios, Su Espíritu y Su amor, el desbordamiento de mi vida refleja Su carácter.


19 enero 2017

La obligación moral de tratar a todos los seres con compasión

En su libro más reciente, En Defensa de los Animales: La imperativa moral, filosófica y revolucionaria de tratar a todos los seres con Compasión, el monje budista Matthieu Ricard, presenta las razones para terminar con la explotación de los animales no humanos. Si dejáramos de comer productos animales, nos explica, podríamos comenzar a aliviar el hambre a nivel mundial, reducir de manera significativa nuestras emisiones de carbono y mejorar la salud de los humanos. Y, por supuesto, también podríamos eliminar una gran cantidad de sufrimiento innecesario a miles de millones de seres sensibles cada año.

Platicamos recientemente con Ricard acerca de En Defensa de los Animales.

Una vez conscientes de la cantidad de sufrimiento provocado por la industria de la carne. ¿Por qué la gente lo hace?

Hubo una encuesta muy interesante acerca de esta pregunta que se realizó en Australia y las respuestas que las personas dieron fueron muy reveladoras. El ochenta por ciento de la gente contestó que lo hacían porque les gustaba el sabor de la carne. Se podían seleccionar varias respuestas al respecto por lo que cuarenta y cinco por ciento de las personas indicaron que el comer carne era una tradición familiar. Y luego la otra respuesta que dieron fue que no sabían que otra cosa cocinar. Interesantamente, la salud humana no se encontraba entre las principales preocupaciones.

El comer carne porque te gusta su sabor es un argumento eticamente débil. Consideremos estas estadísticas avasalladoras: cada año 60 mil millones de animales terrestres y 1,000 millones de animales marinos son sacrificados para alimento. Esto significa que 120 millones de animales son asesinados a causa de nuestro apetito. Eso es una masacre.

Parece que muchas personas están cada vez más conscientes de este tipo de datos acerca de la industria de la carne y sin embargo muchos escogen seguir comiendo carne. Si no los va a convencer un argumento lógico para que cambien sus hábitos, ¿qué lo logrará?

Creo que la razón por la cual la gente no aprecia la totalidad de la industria de la carne es porque se nos oculta el daño que realiza. He escuchado decir que si los rastros estuvieran construídos con muros de cristal, cambiaríamos nuestros hábitos porque nos confrontaría con la magnitud del sufrimiento que se lleva a cabo ahí. Pero todo el sistema está hecho de tal manera que esto permanezca invisible porque en realidad no queremos saber lo que pasa.

Pero la industria mantiene esto oculto a los consumidores de manera intencional. Si quieres filmar dentro de una rastro, encontrarás que está más vigilado que un campo militar. Hacen esto porque si la gente supiera lo que en realidad pasa ahí adentro, dejarían de apoyar esa industria.

Así que usted cree que el tema principal es un tema de falta de conocimiento y que eso, aunado al gusto por el sabor de la carne y las ganancias de la industria de la carne, somos copartícipes de una conspiración para ocultar la verdad.

Sí. En Francia, por ejemplo, existe una organización que activamente graba videos en rastros con cámaras ocultas. Estos videos muestran imagines tan horrendas que resultaron en la clausura de ocho rastros.

La opinión del público se ha modificado de tal manera que el ochenta por ciento de los franceses ahora opinan que “los rastros son inaceptables”.

¿Le da ésto esperanza que este tipo de cambios se pueden llevar a cabo en otras partes del mundo?

La civilización ha progresado de manera importante. Hace doscientos años en Europa estábamos torturando gente en arenas públicas. Los domingos por la tarde la gente acudía a las plazas a ver personas ser ahorcadas o azotadas. Eran hechos comunes. La gente era ejecutada en lugares públicos. Todo esto es ilegal hoy en día: esclavitud, tortura y cosas así.

Hemos llegado a un momento de la civilización en la que el valor de una vida humana ya no es negociable. Así que, ¿cuál es el siguiente paso para lograr una ética coherente? De alguna manera, es el extender estos derechos a las ocho millones de especies en este mundo.

Otra señal esperanzadora es el que cuando estuve en Princeton el año pasado, los primeros cincuenta metros en la cafetería de autoservicio, eran de opciones veganas. Me comentaron que el veinte por ciento de los estudiantes en Princeton son veganos. Esto es muy parecido en otras universidades. Un 3 al 4% de la población del mundo es vegana y veinte por ciento de esos son estudiantes universitarios. Aún en EUA donde la cacería es una actividad considerada como espiritual, sagrada y fantástica, el número de cazadores ha ido declinando alrededor de un treinta por ciento en los últimos diez años. Algo esta cambiando en estas nuevas generaciones.