Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

17 noviembre 2014

La pregunta por el sentido de la vida

Lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud frente a la vida.  Debemos aprender por nosotros mismos, y también enseñar a los hombres desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino que la vida espere algo de nosotros.  Dejemos de interrogarnos sobre el sentido de la vida, y en cambio, pensemos en lo que la existencia nos reclama continua e incesantemente.  Y respondamos no con palabras, ni con meditaciones, sino con el valor y la conducta recta y adecuada.  En última instancia, vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a las cuestiones que la existencia nos plantea, cumplir con las obligaciones que la vida nos asigna a cada uno en cada instante particular.

Esas obligaciones y esas tareas, y consecuentemente el sentido de la vida, difieren de un hombre a otro, de un momento a otro, de forma y manera que resulta imposible definir el sentido de la vida en términos abstractos.  Jamás se podrá responder a las preguntas sobre el sentido de la vida con afirmaciones absolutas.  "Vida" no significa algo vago o indeterminado, sino algo real y concreto, que conforma el destino de cada hombre, un destino distinto y único en cada caso singular.  Ningún hombre ni ningún destino pueden compararse a otro hombre o a otro destino.  Tampoco se repite ninguna situacion, y cada una reclama una respuesta distinta.  Una situación, en ocasiones, puede exigirle al hombre que contruya su propio destino realizando determinado tipo de acciones; en otras, le reportará un mayor beneficio dejarse inundar por las circunstancias, contemplarlas y meditarlas, y entresacar los valores pertinentes.  Y, a veces, la existencia demandará del hombre que senciallamente acepte su destino y cargue con su cruz.  Cada situación se diferencia por su unicidad irrepetible, y para cada ocasión tan sólo existe una respuesta correca al problema que plantea.

Cuando un hombre descubre que su destino es sufrir, ha de aceptar ese sufrimiento, porque ese sufrimiento se convierte en su única y peculiar tarea.  Es más, ese sufrimiento le otrorga el carácter de persona única e irrepetible en el universo.  Nadie puede redimirle de su sufrimiento, ni sufrir en su lugar.  Nada le sirve, ni el sufrimiento mismo: se personifica según la actitud que adopte frente a ese sufrimiento que la vida le ofrece como tarea.

Para los prisioneros estos argumentos no contituían especulaciones muy alejadas de la realidad, más bien se presentaban como los únicos pensamientos capaces de ayudarnos y defendernos de la desesperación, aun sin percibir ningún indicio que nos permitiera albergar alguna esperanza de salir de allí con vida.  Ya habíamos superado la etapa, de debate ingenuo, de creer que el sentido de la vida consiste en alcanzar objetivos a través de la creación de algo valioso.  Nuestro sentido de la vida abarcaba los amplios círculos de la vida y la muerte, del sufrir y el morir.  Ahí se entablaba nuestra lucha.

Viktor Frankl
(El homre en busca de sentido)


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