Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

14 agosto 2017

La fortuna del viajero

Viajar no me hace rico, me hace afortunado

Siempre he creído que todo en la vida es para nada y para todo. No sé cual será mil último viaje, tampoco sé si podré cumplir mi sueño de pisar cada uno de los países de la tierra. Pero tengo la certeza de que la diversión es el camino no la meta.

Los seres humanos viajamos para huir, para encontrar, para conocer, para presumir, para sentir, para crecer, para aprender, para engordar, para enamorarnos, para olvidar, para pensar, para reír y hasta para decir adiós.

No importa las razones de un viaje, pisar una tierra que no es la nuestra nos pone a prueba, nos saca de nuestra zona de comfort, nos confronta y nos abre el panorama como si fuera una enorme puerta que da al jardín de las delicias.

He conocido mucha gente a lo largo de mi vida, personas de distintas profesiones, edades y clases sociales. Cuando llega el tema de los viajes, no importa de dónde seas, a qué te dediques, qué edad tengas o cuánto dinero ganes, siempre se puede charlar sin final sobre las travesías.

Los viajes no son de los ricos, son de los afortunados, aquellos que destinan sus ganancias a lo intangible, a la experiencia. Aquellos que como yo quieren que cuando llegue el final de nuestro paso por la tierra y veámos pasar nuestra vida como si fuera una película, valga la pena observarla.

Alan Estrada


10 agosto 2017

Sonreír, soñar o esforzarte

La vida está llena de momentos donde tú decides sonreír o no sonreír, soñar o no soñar, esforzarte o no esforzarte, tú decides cuando un triunfo se convierte en un fracaso porque no lo disfrutas, o un fracaso en un triunfo porque le sacas lo mejor.  Al final de cuentas las decisiones las tomas tú, no la situación que estás viviendo, o el problema que te aqueja o la enfermedad que padeces.

Tener fe o no tenerla, esa es tu decisión, nadie dijo que iba a ser fácil, ni tampoco difícil, simplemente es la vida que nos tocó vivir.  No hay otra, por más que nos la pasemos deseando otra vida u otra historia, por más que comparemos nuestra vida con la de otros, o deseemos la vida de otros... Sólo te afectarás más porque simplemente es nuestra vida la que tenemos que vivir, esta es nuestra historia y tú decides cómo la vas escribiendo.

¿Héroe o Víctima?  Muchas veces se decide por ser la víctima de lo que nos sucede, se nos hace más fácil aunque la realidad es mucho más difícil porque empoderamos el momento difícil cualesquiera que sea y lo dejamos que gane o que dirija nuestra vida y nunca la llevará a donde te hubiera deseado llevarla tu....

Y aunque a veces pareciera que los momentos difíciles no terminan, recuerda que siempre cuando más obscuro está es porque ya va a amanecer... Esa es mi esperanza, esa es nuestra fe.
¡¡Decide sonreír, por más difícil que sea el momento, la situación, el problema o la enfermedad, ya estamos aquí, así que a sacar el mejor provecho, así cualquiera que sea el fin, siempre será un triunfo!!

Alrededor de ti siempre habrá consejos, palabras de aliento, críticas, formulas para la felicidad, chismes, amor, odio, etc, etc... Pero al final no cuenta lo que está alrededor sino lo que decidas para ti y por ti, es tu vida, es tu historia, es tu cielo o es tu infierno.

A sonreír más y quejarnos menos
Vale la pena vivir
Hoy decidí sonreír aún en medio del dolor de esta madrugada, porque no es el dolor el que me dirige, sino la fe de que pronto se vaya.
¡¡¡Los quiero mucho!!!

Héctor Molina

09 agosto 2017

Honestidad liberadora

El profesor João Alberto Guimarães, brasileño en un intercambio con Europa, entró en una estación del metro de Estocolmo, capital de Suecia.

Allí notó que había, entre muchos torniquetes (registradoras) normales y comunes, uno que daba paso libre gratuito. Entonces le preguntó a la vendedora de boletos el porqué de aquel torniquete, permanentemente libre para pasar y sin ningún agente de seguridad en las cercanías. La dama, entonces le explicó, que ese paso estaba destinado a las personas que, por cualquier motivo, no tuviesen dinero para pagar su pasaje.

Incrédulo, acostumbrado a la manera brasileña de pensar, no pudo evitar hacerle la pregunta que, para él era obvia:
¿Y si la persona tuviese dinero, pero simplemente no quisiese pagar?
La vendedora entrecerró sus límpidos ojos azules y con una sonrisa de pureza sobrecogedora, le respondió:
- Pero ¿porqué haría eso?

Sin poder acertar una respuesta, el profesor pagó su pasaje y pasó por el torniquete, seguido de una multitud que también había pagado por sus pasajes.

El paso libre continuó vacío.

La honestidad es uno de los valores más liberadores que un pueblo puede tener.

Una sociedad que ha logrado transformar ese valor en algo natural, está en un estado de desarrollo, sin duda, superior.

¡Eso es educación! ¡También y antes que nada!

Cultive este valor y transmitaselo a sus hijos, a sus nietos, a sus alumnos, a la sociedad.

Su mundo cambia cuando usted cambia. No premiemos las prácticas fraudulentas, los negocios mal habidos, la corrupción...

Hagamos de la honestidad y buena fe un hábito...


01 agosto 2017

El fugitivo

Se cuenta el caso de un hombre que cometió un terrible crimen en una fiesta de bodas, asesinando por celos al propio desposado.

Después de cometido el crimen tomó su caballo y huyó rápidamente del castillo donde tenía lugar la boda, favorecido por la oscuridad de la noche corriendo a todo galope por los caminos de Escocia.
Galopó toda la noche dando vueltas y más vueltas por los viejos caminos. Sin embargo, al despuntar el alba, cuando creía hallarse a muchísimos kilómetros del lugar, se encontró a las puertas del mismo castillo donde había cometido su terrible fechoría, siendo detenido en el acto para recibir su castigo.



Yo no se usted, pero en el pasado traté muchas veces de escapar, negar, olvidar y literalmente moverme a otro lugar para superar problemas, heridas, resentimientos, falta de perdón y situaciones no resueltas.

Ralph Waldo Emerson, infatigable viajero, poeta y filósofo, escribió hace más de un siglo sobre su mayor descubrimiento, que sin importar donde huyas o viajes, los problemas, lo que está sin resolver, viaja en tus maletas dondequiera que vayas.

No es cierto que el tiempo o la distancia sanan las heridas. La realidad es que las hacen peores. Se infectan, echan raíces de amargura, culpa y fracaso, que comprometen seriamente tu eternidad. Usted sabe que la clave de una vida vibrante y completa no está en lo material. La satisfacción es efímera, si la basamos en nuestras posesiones. Enfrentar nuestro pasado, dar la cara por nuestros pecados y errores, pedir perdón sinceramente y cambiar de actitud y rumbo marca un destino diferente al del fugitivo de la historia.

Hay un Dios que nos ama y nos perdona, si tomamos la responsabilidad de vivir la vida con un sentido de eternidad, lo que siembras te lo tendrás que comer aquí y después de la muerte física. He sembrado mal y cosechado amargamente. Pero, también he experimentado un fruto diferente en mi alma cuando he decidido perdonar y pedir perdón.

No viviré con culpa, ni seré avergonzado, no me someteré mas a la humillación, pero si seré humilde delante de Dios y compasivo con todos. Quiero cosechar en ésta vida y después de ella el mejor fruto.

Hay una lección para este día que quiero compartir para cerrar este escrito.  Lo que usted aprende y reconoce como verdadero, solo tendrá un verdadero efecto en su vida si lo pone en práctica en los siguientes tres días, si no pasará al archivo de las buenas intenciones que nunca dieron cosecha buena y abundante.

Que hoy puedas enfrentar tu principal obstáculo para sanar y vivir libre, tu negación.

Juan Carlos Flores Zúñiga


31 julio 2017

¿Hay algo malo contigo?

Vas a conocer a muchas personas a lo largo de tu vida. Con alguna te vas a sentir en profunda sintonía, pero ella contigo no. Déjala ir. No luches por ella. No es tu pareja de baile.

También, te encontrarás con alguien que no te gusta. Y no entiende. Es terco y se aferra a ti. Recuerda que alguna vez tú has sido una de esas personas. De forma firme y amable, dile que no te gustaría bailar con él en el amor.

En otras ocasiones te tocará una pareja a la que te empeñas en querer cambiar. Quieres que haga los pasos de baile que a ti te gustan. Quieres que tenga el ritmo que tú quieres, a pesar de que sabes que eso no funciona.
A nadie le gusta que lo cambien. Busca a otra pareja de baile.

También, te tocará estar con una pareja que quiera cambiarte. Sabes que tampoco eso funciona. Busca a otra persona.

¿Hay algo malo contigo?
No. Solo tienes que encontrar a alguien que le encante como bailes. Que se enamore del ritmo de tus sueños y de los pasos de tus hábitos diarios.


29 julio 2017

Acerca de los placeres

No es que debamos siempre contentarnos con poco, sino que, cuando nos falta la abundancia, debemos poder contentarnos con poco, estando persuadidos de que gozan más de la riqueza los que tienen menos necesidad de ella, y que todo lo que es natural se obtiene fácilmente, mientras que lo que no lo es se obtiene difícilmente.

Los alimentos más sencillos producen tanto placer como la mesa más suntuosa, cuando está ausente el sufrimiento que causa la necesidad; y el pan y el agua proporcionan el más vivo placer cuando se toman después de una larga privación.

El habituarse a una vida sencilla y modesta es pues un buen modo de cuidar la salud y además hace al hombre animoso para realizar las tareas que debe desempeñar necesariamente en la vida. Le permite también gozar mejor de una vida opulenta cuando la ocasión se presente, y lo fortalece contra los reveses de la fortuna.

Por consiguiente, cuando decimos que el placer es el soberano bien, no hablamos de los placeres de los pervertidos, ni de los placeres sensuales, como pretenden algunos ignorantes que nos atacan y desfiguran nuestro pensamiento.

Hablamos de la ausencia de sufrimiento para el cuerpo y de la ausencia de inquietud para el alma. Porque no son ni las borracheras ni los banquetes continuos, ni el goce de los jóvenes o de las mujeres, ni los pescados y las carnes con que se colman las mesas suntuosas, los que proporcionan una vida feliz, sino la razón, "buscando sin cesar los motivos legítimos de elección o de aversión, y apartando las opiniones que pueden aportar al alma la mayor inquietud.”

EPICURO DE SAMOS


28 julio 2017

No tengas miedo a tener ideas

A la gente le encanta aplastar las ideas ajenas y los sueños de los demás. Es un deporte muy practicado en el campo de la rutina por personajes que han tenido que aprender a lidiar con la frustración de no haber tenido el valor de perseguir sus sueños.

Es impresionante la cantidad de ocasiones que uno escucha: “Eso es muy difícil” “Se vale soñar” “Necesitas palancas” y muchas otras razones para justificar no los fracasos, sino el no haberlo intentado nunca.

Yo soy un obsesivo de la felicidad, no del éxito. El éxito se mide por la mirada ajena y la felicidad únicamente por la propia. Hay que perseguir eso que te hace feliz y acabarás teniendo éxito.

En el ámbito empresarial hay millones de ideas abandonadas en el baúl, simplemente porque alguien dijo justamente las frases anteriores. Sin embargo, hay también muchas ideas que alguien juzgó de locura que ahora son historia. Abraham Lincoln tuvo muchas derrotas antes de convertirse en uno de los presidentes más importantes de la historia. A Walt Disney le dijeron que Mickey Mouse no tendría éxito porque asustaría a las mujeres.

Por eso yo te invito a tener ideas, sin miedo. Fabrica muchas, apuntalas, guárdalas y aquellas que más te muevan busca de manera incansable como realizarlas. Te enfrentarás con muchos obstáculos, el mundo de las ideas está lleno de ladrones con una increíble habilidad para realizarlas. No te desanimes, el que crea una buena idea puede crear dos, tres, ¡miles!

Una idea es un pensamiento siempre con potencial de genio. No creo en la locura solo en las ideas adelantadas a su tiempo.

Así que crea, piensa, sueña y sobre todo trabaja para que esa ideas se materialicen. Recuerda, la realidad está hecha de sueños. Todo lo que tocas, usas, miras fue alguna vez soñado por alguien.

Para que una idea sea una realidad se necesita alguien que crea en ella. Por ello es un placer ser parte de la iniciativa #TheVenturemx, un proyecto que ofrece grandes oportunidades a todos aquellos que tienen alguna idea y están en proceso de desarrollarla, pero además, también buscan el bien de la sociedad. Todos los proyectos que han participado en The Venture son increíbles y nacieron de una simple idea. Ya les he platicado anteriormente sobre este trabajo, pero sigo haciéndolo porque cada vez que veo todas las cosas que se hacen, me inspiran a seguir creyendo en mis sueños y quisiera que ustedes también se inspiraran y trabajaran por los suyos.

Viajeros ¡vivan y trabajen por sus sueños! que solo tenemos una vida y es para aprovecharla.

Alan Estrada

24 julio 2017

Si fuimos creados para tener conexiones significativas, ¿por qué nos mantenemos distantes unos de otros?

En mi vida, he aprendido que solo tenemos dos tipos de conversaciones: la de desviación o la de aceptación. En una conversación desviada, las cosas de que se hablan son insustanciales. La conversación gira en torno a la TV, los restaurantes, o tal vez de noticias acerca de otras personas. Estas conversaciones requieren poco esfuerzo, y también son fáciles de dejar, porque uno no está realmente conectado. Pero una conversación caracterizada por la aceptación tiene dimensión y peso. Uno puede comenzar a un nivel superficial, pero cuando se presenta la oportunidad de profundizar, uno no vuelve a los temas triviales o a las anécdotas. En vez de eso, se dirige a las aguas más profundas de la alegría y la tristeza.

Sé por experiencia propia que, incluso en la iglesia, muchas veces elegimos la desviación. Parte de esto es una cuestión de cultura.  En mi entorno social urbano relativamente estable, la gente se ocupa de sus propios asuntos y a eso lo llama virtud.  Pero, ¿por qué toda esta cultura de mantenernos distantes unos de otros?

A fin de cuentas, no somos seres que buscan el dolor. Sin duda, evitamos nuestras heridas y congojas, pero en un giro cósmico, no estamos limitados a nuestros propios sentimientos. Tenemos empatía, la capacidad de identificarnos con la experiencia de otra persona. Por eso, la búsqueda de bienestar se convierte no solo en evitar nuestro propio dolor, sino también, a veces, en evitar la conexión. Mitigamos el riesgo de saber demasiado acerca de nuestros semejantes para no sentir la punzada de su necesidad. Entonces, desviamos la conversación.

Esto está lejos de lo que hacía el Señor. La mismísima verdad en cuanto a Él, es que Dios derramó su propio ser en la creación. No hay mejor manera de inmiscuirse en los asuntos de una persona, que mudándose a vivir con ella; es una verdad con la que me he enfrentado a menudo por la sencilla intimidad del matrimonio, y por criar a dos chicos que me siguen como un sabueso si salgo de la habitación por más de noventa segundos. Cuando Jesús se hizo Emanuel, Dios con nosotros, dejó claro que quería estar cerca de nuestros asuntos y de apasionarse por ellos como si fueran suyos

Esta decisión, por supuesto, implicaba un dolor considerable. Uno tiene que preguntarse por los pensamientos del Jesús joven, la segunda persona de la Trinidad, en esa primera vez que un insecto le picó la nuca. Pero, por mucho que los dolores corporales debieron haber sido una novedad desagradable, me pregunto más que sintió Jesús la primera vez que vio el rostro de alguien hinchado y humedecido por las lágrimas.

Sin las barreras inconscientes que nosotros levantamos para mantener a los demás a una distancia manejable, Jesús tenía un grado de empatía que apenas podemos imaginar. Mientras caminaba entre las suplicantes multitudes de personas doloridas, perdidas y hambrientas —por no hablar de los ricos, poderosos y orgullosos que planeaban su muerte— debió haber sido desgarrador sentir sus cargas. Sin embargo, caminó, y con nada menos que hacia una cruz que esperaba por Él.

En el poema: “Manifiesto: El frente de liberación del agricultor loco", Wendell Berry —un amigo mío de Kentucky— escribió: "Así que, amigos, hagan algo cada día / que no se calcule. Amen al Señor. / Amen al mundo. Trabajen por nada”.

Me encanta que Jesús “no calculaba”, porque eso nos invita a recapacitar. ¿Por qué Jesús es tan generoso relacionalmente? Porque Él no cayó del cielo, sino que descendió y trajo consigo una naturaleza celestial perfecta. Cuando Jesús nos miró en nuestro mundo, vio toda una dimensión a la que nosotros quedamos ciegos en el Edén. El amor por las cosas invisibles del cielo iluminaba el camino de Jesús, revelando no solo nuestras heridas evidentes, sino también esas marcas que se muestran solo en el alma, y que son fáciles de esconder, incluso de nosotros mismos. El camino de Jesús nos llama a acercarnos lo suficiente para conocer algo del alma de las otras personas.

Creamos barreras de todo tipo: raciales, socio-económicas, religiosas e incluso de códigos postales. Pero Jesús destruyó toda pared divisoria, enseñando que tales diferencias son simples animosidades que surgen de una mentira, como una nube de humo amarillo. Podemos pasar a través de ellas para regocijarnos y llorar con quien está al otro lado, tanto el humilde como el soberbio.

Sin duda, aceptar a las personas sigue siendo un riesgo. Entablar relaciones en un mundo herido a nivel cósmico es arriesgarse a compartir el sufrimiento de otros. Pero no debemos evitarlo. Jesús se acercó como el emblema de lo que es la humanidad vivida plenamente en este mundo. Para Él, eso tenía un carácter divino. Para nosotros, aceptar a las demás personas exigirá un sacrificio continuo, comenzando por la incomodidad. No creo que sea un accidente que después de que Pablo nos exhorta a presentarnos como sacrificios vivos, pasa rápidamente a hablar de la hospitalidad, la humildad y de la ayuda mutua, que por su puesto da por sentado que nos conocemos. La valentía relacional es la manera que se nos recomienda como señal de nuestra fe; y esto no es ordenado como una carga, sino que se ofrece como la visión hermosa, distintiva y humanizadora del amor fraternal. Así que, hablemos.

Michael Morgan

21 julio 2017

Te quiero porque no me necesitas para ser feliz

Te quiero porque me quieres bien. No te mides ni tengo que calibrar mis palabras ni mis actos porque cumplimos a rajatabla la presunción de inocencia. Tengo la certeza de que cuando me preguntas qué debes hacer es porque quieres mi consejo y no una excusa. Buscas mi opinión y no mi permiso.

Te quiero porque no me necesitas para volar. Eres, has sido y serás esa persona que se come el mundo a grandes dentelladas. De vez en cuando, nos miramos a los ojos con las manos llenas y la sonrisa amplia e intercambiamos los bocados. Me encanta el sabor de tu mundo. Me gusta que caces tus sueños y que me animes a perseguir los míos y, sobre todo, me gusta cuando los compartimos. De esta manera, vivir es un banquete que no acaba.

Tu forma de mirar es radicalmente distinta a la mía.Tenemos tantas semejanzas como diferencias y nos gusta celebrarlas todas. Los nexos de unión nos hacen fuertes y los de desacuerdo, imbatibles. Juntos, tenemos el doble de puntos fuertes.

Te quiero porque eres una naranja entera y, por eso, podemos combinarnos de mil formas para inventar nuevos sabores. Vivimos el doble porque no somos mitades. Tenemos vocación de infinitud. Y es que contigo adaptarse nunca ha significado restarse ni partirse, sino sumarse. Tienes tu mundo propio y yo tengo el mío y entre los dos hacemos explotar universos. Y aunque los dos miremos a la vez y al mismo punto, vemos cosas diferentes. Contigo aprendo otras formas de llenar mis ojos.

Te quiero porque eres tan grande que nada te gusta más que verme crecer. Porque te gusta mirar mi espalda cuando, en cualquier ámbito, avanzo más rápido que tú. Porque, si me esperas, es porque te apetece caminar conmigo y no porque sientas que te falto. Me demuestras a diario que no me escoges porque te completo sino porque a mi lado estás mejor. Abrimos la puerta cada día y, cada vez, decidimos quedarnos para compartir un rato más.

Todo tu afán es que mi vida conserve todos sus colores. Añades una paleta nueva, pero no manchas mi cuadro con ella. Los dos sabemos que no somos meta sino viaje. No somos el coche, sino el copiloto. Sabíamos que el amor era esto: compartir vida, experiencias, historia. Pero hasta ahora, al menos yo, no lo había entendido bien. Que el amor no es un lazo que ata sino una onda que tiende a la expansión centrífuga. Y, en su loca trayectoria, hace del mundo un lugar mucho más brillante.

Te quiero porque eres libre. Porque nunca me has dicho “te necesito”, “no podría vivir sin ti” ni me has vendido un “siempre” hipócrita que no sabes si cumpliremos. Porque no me idealizas. Sabes que puedo hacerte daño y te da miedo, pero no por ello dejas de estar así de cerca. Decides arriesgarte cada día. Conoces mis defectos tan bien como yo y, sin embargo, apuestas por mí. Yo conozco los tuyos y nunca había tenido tan claro que alguien merecía la pena.

Me gusta que, cuando discutimos, lo hagamos para llegar a conclusiones y nunca para atacarnos, jamás para controlar al otro. Que tu amor sea tan generoso y brillante que no necesites entenderme del todo para respetarme. Que nos reconstruyamos a diario para ser mejores.

Me has enseñado a querer bien y a dejarme querer como merezco. Me has demostrado que, para ser equipo, lo que tengo que hacer es ser yo. Ser yo del todo, completamente, con todos mis claroscuros. Me animas a equivocarme porque sabes que así aprenderé, y sé que me echarás una mano si la pido después del tropezón, pero que vas a dar por hecho que no te necesito para levantarme.

Te quiero porque el motivo por el que caminas junto a mí es que te gusta mi ritmo y no porque tengas miedo de la soledad. Porque contigo río y lloro y me enfado y me recuerdas que no siempre tengo que ser fuerte pero que, sin embargo, lo soy. No me das mi fuerza. Me señalas dónde está.

Te quiero porque no me necesitas para ser feliz. Simplemente, compartes tu felicidad conmigo. Porque somos amigos, amantes, colegas, familia y pareja de baile. Porque somos compañeros de manta, mochila y cerveza. Eres brazo, hombro, cerebro, pierna y sonrisa. Eres todas las cosas. Y ninguna es mía (ni quiero que lo sea nunca, no quiero quitarte absolutamente nada), pero todas están conmigo.


20 julio 2017

Amor después del amor

Llegará el tiempo en que, con alegría,
te saludarás a ti mismo al llegar
a tu propia puerta, y en tu propio espejo
cada cual sonreirá ante la bienvenida del otro,
y dirá, siéntate aquí. Come.

Amarás otra vez al extraño que fuiste.

Dale vino. 
Dale pan. 
Devuelve tu corazón a ti mismo, 
al extraño que te amó durante toda tu vida, 
a quién ignoraste por otro, a quien te conoce de corazón.

Quita las cartas de amor de los estantes,
las fotos, las notas desesperadas,

Arranca tu propia imagen del espejo.

Siéntate. 
Celebra tu vida.


Derek Walcott 
(poeta, escritor y artista visual británico nacido en la isla Santa Lucía.
Fue una de las voces fundamentales de la poesía caribeña y ganador de muchos premios, entre los que destaca el premio Nobel. Murió hace poco en el principio de 2017.)


19 julio 2017

El regocijo viene de ayudar a otros

Arthur Ashe, el legendario Jugador de Wimbledon, se estaba muriendo de SIDA
Se contagió por medio de sangre infectada administrada durante una cirugía del corazón en 1983.

Fue el primer jugador afroamericano en ser seleccionado para el equipo de la Copa Davis de los Estados Unidos, y el único afroamericano en haber ganado Wimbledon, el Abierto de Estados Unidos y el Abierto de Australia en singles.

Recibió cartas de sus fans, uno de los cuales preguntó: "¿Por qué Dios tuvo que elegirte para una enfermad tan horrible?” 

Arthur Ashe contestó: Hace muchos años unos 50 Millones de niños comenzaron a jugar al tenis, y uno de ellos era yo.
5 Millones aprendieron realmente a jugar al tenis,
500 000 Aprendieron Tenis Profesional,
50 Mil llegaron al circuito,
5 Mil alcanzaron Grandslam,
50 Llegaron a Wimbledon,
4 Llegaron a la semifinal,
2 Llegaron a la final y nuevamente uno de ellos fui yo.

Cuando estaba celebrando la victoria con la copa en la mano, nunca se me ocurrió preguntarle a Dios " ¿Por qué a mi? ". Así que ahora que estoy con dolor ¿Cómo puedo preguntarle a Dios: “Por qué a mi”?
¡La felicidad te mantiene Dulce!
¡Los juicios te mantienen fuerte!
¡Los dolores te mantienen Humano!
¡El fracaso te mantiene humilde!
¡El éxito te mantiene brillante!
Pero sólo, la fe te mantiene en marcha.

A veces no estas satisfecho con tu vida, mientras que muchas personas de este mundo sueñan con poder tener tu vida. Un niño en una granja ve un avión que le sobrevuela y sueña con volar. Pero, el piloto de ese avión, sobrevuela la granja y sueña con volver a casa.
¡Así es la vida! Disfruta la tuya.

Si la riqueza es el secreto de la felicidad, los ricos deberían estar bailando por las calles. Pero sólo los niños pobres hacen eso.
Si el poder garantiza la seguridad, los VIPs deberían caminar sin guardaespaldas. Pero sólo aquellos que viven humildemente, sueñan tranquilos.
Si la belleza y la fama atraen las relaciones ideales, las celebridades deberían tener los mejores matrimonios.
¡Ten fe en ti mismo! Vive humildemente. Camina humildemente y ama con el corazón!

Dos meses previos a su muerte creó el Arthur Ashe Institute for Urban Health, para ayudar en la prevención de tratamientos inadecuados de salud y fue nombrado "Deportista del año" por la revista Sports Illustrated. Menos de una semana previa a su muerte terminó sus memorias, que fueron publicadas bajo el título "Days of Grace" (Días de gracia).

Alguna vez dijo: "Sé que nunca me hubiera perdonado si hubiera elegido vivir sin un propósito humano, sin tratar de ayudar a los pobres y desafortunados, sin reconocer que quizás, el regocijo puro de la vida viene al tratar de ayudar a otros".



18 julio 2017

¿Cuántos trenes más?

Hace más de un mes que he traído unas ganas incontenibles de salirme de un chat al que pertenezco. Supongo, porque no quería parecer grosera y no encontraba las palabras para salirme sin raspones.

Todos lo días mandaban mensajes y memes y ya era parte de mi día borrarlos sin haberlos leído. Hoy fue otro día de esos, y mientras lo hacía vi que en la pantalla decía "has salido del grupo", ¿cómo?? ¿En qué momento?. El paso a seguir era "eliminar grupo" y mi pulgar se aventó presuroso sobre la indicación, como cuando uno corre sin freno hacia un elevador que está cerrando sus puertas.

Y me salí.

Qué fácil fue!!! Así nada más. En dos segundos, y qué liberador. A veces a uno se le va la vida esperando el momento indicado y nunca llega, o llega tarde.

O a veces, lo que parece un accidente es lo mejor que te pudo haber sucedido, lo inesperado! Y hay que subirse al tren porque puede tardar mucho en pasar otro, vacío. Con un asiento disponible. Y con ventana.

¿¿¿cuantos trenes más??? ¿¿¿Cuantos trenes más????

¡¡¡Que no se nos vaya el tren!!!


17 julio 2017

Diga algo hermoso

El poder generador de hacer buenas preguntas
Una vez me senté frente a un hombre discreto al que no conocía bien, pero habíamos planeado pasar una tarde juntos. Pronto descubrí que él no era alguien inclinado a la conversación superficial. Habíamos estado sentados por apenas unos minutos cuando, sin prisa y sin tratar de crear una conversación, me preguntó qué sentía en mi corazón. Esta sencilla invitación abrió en mí un reservorio inexplorado, y las horas de conversación que fluyeron de allí fueron enriquecedoras y significativas.

Me escuchó con cuidado y atención. Su calidez y su naturalidad me hicieron saber que me recibiría tal y como yo estaba, sin expectativas. Recuerdo la manera en que seguía sonriéndome con placer genuino, como si él hubiera estado varado en una isla desierta, y yo hubiera llegado con noticias de casa. No se esforzó por sonar sabio o perspicaz. No trató de echar mano de una pregunta genial preempacada. Simplemente se dedicó a escucharme, y dejó que la curiosidad abriera el camino.

Mientras estábamos juntos, yo también sentía curiosidad por saber de él. Cuando llegó el momento de separarnos, estaba consciente de que algo vibrante había despertado en mí. Más tarde, él me dijo que lo mismo había sucedido con él. Solamente horas antes, habíamos sido simples conocidos, pero ahora éramos amigos. Bastaron unas pocas preguntas hermosas para que eso sucediera.

El poeta inglés David Whyte habla de la necesidad que tenemos de alimentar esta disciplina de “hacer preguntas hermosas”. Las preguntas hermosas son las que se hunden en los lugares profundos del alma y que acogen con satisfacción a otras personas, mientras buscamos conexión y amistad, y que abren un nuevo territorio que dos personas pueden compartir. Las preguntas hermosas dan por sentado que la persona que está frente a nosotros tiene muchos regalos únicos en su ser y mucha bondad que está esperando ser descubierta.

Al estudiar la vida del Señor Jesús, descubrimos cómo modeló Él este arte de hacer preguntas. Al examinar los numerosos encuentros que tuvo el Señor con las personas, vemos cuántas preguntas profundas y fascinantes hizo. Cristo era alguien inmensamente curioso. A los aterrorizados discípulos en una barca azotada por una tormenta, les preguntó: “¿Por qué teméis?”. Después de ver la breve caminata de Pedro sobre el agua, y tras sacar al discípulo del mar frío, le preguntó: “¿Por qué dudaste?”. A Marta: “¿Crees esto?”, y a unos seguidores perplejos: “¿Esto les causa tropiezo?”.

Jesucristo, el Dios-hombre perfecto, nos revela cómo vivir en forma auténtica, cómo ser más plenamente nosotros mismos y cómo amar y acoger con satisfacción a los demás. Además, las Sagradas Escrituras desvelan una parte rara vez explorada de la humanidad del Señor: su método inquisitivo y de interés por las personas. Él buscaba relacionarse de manera significativa con hombres y mujeres, jóvenes y viejos, ricos e indigentes, expertos en religión y quienes estaban en la periferia de ella. Con tantas de estas amistades, Jesús hacía preguntas que atravesaban el corazón y daban lugar a una conversación genuina. Él parecía el tipo de persona deseosa por aprender nombres e historias, sueños y temores, curioso por descubrir la belleza y la tragedia que había en cada historia.

Para que una pregunta sea significativa, tiene que ser genuina. A veces hacemos preguntas, no porque queramos conocer a una persona, sino porque tratamos de extraer información, hacer crecer nuestra reserva de conocimientos, manipular para obtener ventajas, o reforzar la imagen que queremos proyectar. Pero las preguntas del Señor fueron siempre genuinas, siempre en busca de una amistad sincera.

Muchos de nosotros no somos capaces de involucrarnos con otros por medio de preguntas hermosas, debido a que estamos abstraídos en nosotros mismos. Si estamos llenos con nuestra propia situación o con nuestros propios planes, entonces es casi imposible demostrar interés en cuanto al amigo o al cónyuge que está a nuestro lado. Si usted pasa mucho tiempo con los miembros de la familia o con colegas que nunca demuestran ningún interés acerca de usted o de su vida, es probable que se aleje sintiéndose solo y agotado. Las personas egoístas se consumen dentro de sus propios pequeños mundos, y consumen la vida de todos los que están a su alrededor. Las personas egocéntricas no son curiosas. En cambio, toda la vida del Señor fue una expresión de amor. No es de extrañar que Él estuviera colmado de tantas buenas y penetrantes preguntas.

Algunas preguntas inician una conversación, pero otras la cierran. Quienes están sinceramente interesados en los demás llegan con manos y mentes abiertas, preguntándose qué pudiera ser descubierto o qué belleza especial pudiera ser desenterrada. Las buenas preguntas dan por sentado un vínculo; dan por sentado que, porque todos somos portadores de la imagen de Dios, estamos seguros de encontrar algún punto de encuentro entre nosotros, no importa cuán diferentes podamos ser.

Si queremos cultivar la curiosidad generadora, debemos aprender a estar sin prisa, a encontrarnos con personas en la vida. Las preguntas hermosas son una forma de hospitalidad, de creación de espacio en el que alguien más puede vivir, donde esa persona puede ser escuchada y conocida. El Señor nos invita a adoptar su visión para la humanidad redimida, y las preguntas hermosas son una manera segura de hacerlo.

Winn Collier


14 julio 2017

Mi misión en la vida

Así de cliché como suena, mi misión en la vida. Yo, la neta sí creo que todos estamos aquí por algo. Descubrir qué, es lo divertido.

Cuando comencé con Alan x el mundo sentí que había algo que le daba sentido a todo. No sabía exactamente qué era. Hoy estoy convencido que este proyecto llegó a mí como parte de mi misión en la vida. Me he dado cuenta de la enorme industria que es el turismo y cómo nuestros simples actos pueden cambiar o afectar nuestro planeta.

Alan x el mundo no solo es solo la historia de mis viajes, es la historia de cómo mi vida se ha ido transformando a través de los viajes. Creo, para bien; en todos los sentidos. He cometido muchos errores, pero estoy consciente de ellos y eso es lo importante para no volver a repetirlos. Que sean bienvenidos los errores nuevos, los mismos ya dan coraje.

He defendido este proyecto como pocas cosas en mi vida. Lo he protegido, lo he cuidado, regado, apapachado y presumido. Y todo eso porque creo que he descubierto mi misión en la vida.

El turismo puede cambiar el mundo o destrozarlo, la responsabilidad es nuestra.

La industria turística mueve muchísimo dinero. No importa como viajes. Aún si eres mochilero, viajas de aventón, o te quedas en hoteles de lujo, el turismo mueve la economía y genera empleos. Pero también puede llegar a afectar mucho los lugares que visitamos si no lo hacemos de forma responsable. Podemos tomar por ejemplo el reciente caso de la Islas Marietas.

El turismo es la industria de las emociones. La magia de estar en un lugar apartado, impresionante, maravilloso y espectacular, nos llena el corazón de dicha y queremos guardar ese momento para siempre. Y al igual que cuando nos emborrachamos, la emoción desbordada puede borrar un tanto la conciencia de nuestro entorno.

Turistas dejando basura en las playas, en los ríos, en los arroyos; turistas comprando productos piratas, comiendo en franquicias extranjeras; turistas tomándose fotos con animales exóticos, rayando paredes de lugares con miles de años para tomarse una selfie.

Todas nuestras acciones dejan una repercusión. Debemos esforzarnos en que ésta sea positiva.

¿Cómo?
En medida de lo posible, consume productos y en negocios locales.
Evita el turismo en masa, en grupo organizados y viaja más por tu cuenta, a tu ritmo y tomando tus propias decisiones.
No compres productos prohibidos ni artesanía fabricada en masa en países extranjeros.
No des limosnas.
No te tomes fotos con animales y pagues por ello.
Respeta la cultura.
Cuida el patrimonio.
Y siempre que te sea posible investiga sobre las empresas en las que gastarás tu dinero. Cada vez hay más empresas socialmente responsables y con proyectos de desarrollo sustentable.

Ya les he hablado en otras ocasiones del concurso #TheVenture, un evento en el que, en esta ocasión, participan 27 emprendedores de todo el mundo con proyectos que buscan beneficiar a la sociedad y el medio ambiente, y en el que entre los participantes se encuentra un mexicano.

El proyecto que representa a México se llama Optic Group ICH y se encarga de fabricar armazones de anteojos hechos de botellas recicladas de plástico, los cuales, además de ayudar a reducir la contaminación, este material permite que el costo de la producción de los armazones sea bajo y por lo tanto muy accesible, lo que lleva a que las personas de escasos recursos puedan pagarlos. Un ejemplo del ahorro en la fabricación de los armazones es el precio de la materia prima, con un kilo de PET se pueden fabricar 50 armazones y el gasto solo es de 80 centavos.

Este proyecto está participando para ganar un millón de dólares en #TheVenture y así poder continuar con la misión que tienen de ayudar a los necesitados y apoyar el cuidado del medio ambiente.

Optic Group ICH es un ejemplo de que todos tenemos una misión en la vida, busquen qué es lo que les apasiona y cómo a través de esto pueden ayudar a los demás y a lo que nos rodea; seamos honestos con nosotros mismos y apoyemos, porque podemos cambiar al mundo para bien, solo se necesita que cada uno de nosotros nos comprometamos y trabajamos por él, pues no hay que olvidar que es nuestro hogar.

Recuerden viajeros, hacer un mundo mejor es responsabilidad de todos, todos los días, ¡siempre!

¿Qué haz hecho hoy para ser un viajero responsable?

Alan Estrada


13 julio 2017

No perdí años, los viví demasiado intensos

"Los dos días más importantes de tu vida son el día en que naces, y el día en que descubres para qué." Mark Twain 

Hace poco más de tres semanas, recibí una llamada de un amigo, ahora de 31 años, 14 de los cuales vivió la experiencia del cáncer.  La llamada de algún modo era para despedirse y pedirme que lo fuera a visitar ya que los doctores le comentaron a su mamá que no había mucho por hacer...

Fui a verlo y con su voz muy cansada y consciente me explico la escena que vivió ese día.  Su madre no se dio cuenta que él estaba escuchando, le gritaba al médico cuestionandolo sobre lo que le decía, pero escuchó algo que a él le llamó mucho la atención, su mamá dijo "¿entonces perdió 14 años de su vida?"...

El me dijo lo siguiente:  Mi madre está equivocada, no perdí 14 años de mi vida, al contrario, viví 14 años demasiado intensos, me descubrí como persona, supe de mis capacidades y debilidades, me acerqué más que nunca a Dios, mi familia se unió, los amigos que se mantuvieron cerca aprendieron a valorar su vida...

Mucha gente aprendió conmigo, reí, lloré, oré, grité, amé, creí... pero sobre todo viví, porque no desaprovechaba mi tiempo, ya que no tenía nada seguro para el día después, así que cada día lo vivo intensamente... Hubo momentos de debilidad, pero muchos momentos donde tenía que poner toda mi fortaleza...  Muchas veces me tocó ser maestro con mi propia vida, ojalá haya aprendido mucha gente para que no tengan que vivir este cáncer para valorar todo lo bueno que tienen.

Me dice, sabes, estoy muy cansado y no tengo miedo, en eso me recordó algo que yo le había dicho un día entre bromas, como tú dices a mi el cáncer no me va a ganar, a mi Dios me va a llevar...

Y me dice:  sabes, lo que cala es ver a la gente quejándose de tonterías en lugar de aprovechar su tiempo... ver a la gente preocupada por el mañana cuando uno no sabe si va a vivir al siguiente día... ver a la gente enfrascada en sus problemas cuando a mi me costó mucho aprender a no hacerme la víctima, porque el problema se hace más grande, etc.

Más de una hora de plática, que parecieron una eternidad, porque tal vez la platica terminó, pero sus palabras siguen haciendo eco en mi mente.. Y hoy esa eternidad él ya la está disfrutando... Mi valiente Gustavo, mi héroe sin capa, descansa en Dios y con Dios... Hasta pronto amigo... ¡¡¡Valió la pena tu vida!!!

¡¡Dios nos bendice, más sonrisas y menos quejas!!
Cuando el momento sea tan difícil que está fuera de tu alcance o de tus fuerzas, es el momento de dejar a Dios que actúe... FE!

Héctor Molina


12 julio 2017

Que las ‘vidas perfectas’ de Facebook no te depriman

Ya es oficial. Algunos académicos analizaron la información y confirmaron lo que presentíamos. Las redes sociales nos están deprimiendo.

Todos sabemos que los demás no pueden ser tan exitosos, ricos, atractivos, relajados, intelectuales o dichosos como parecen serlo en Facebook. Sin embargo, no podemos evitar comparar nuestra vida interior con las vidas maquilladas de nuestros amigos.

¿Qué tan distinto es el mundo real del mundo de las redes sociales?

La búsqueda del estado en línea toma algunos giros peculiares. Facebook trabaja con una empresa externa para reunir datos sobre los autos que las personas en verdad tienen. Facebook también tiene datos acerca de los autos con los que las personas se asocian al hacer publicaciones sobre ellos o al darles “me gusta”.

Los propietarios de autos lujosos como BMW y Mercedes son dos veces y media más propensos a anunciar sus pertenencias en Facebook que quienes tienen modelos y marcas ordinarias.

Sin embargo, otras personas en lugares distintos pueden tener ideas diferentes de lo que está de moda y lo que es vergonzoso. Está el gusto musical, por ejemplo. Según datos de 2014 de Spotify sobre lo que escucha la gente, los hombres y las mujeres tienen gustos similares; 29 de los 40 artistas que las mujeres escucharon con más frecuencia son los mismos que los hombres oyeron más.

Pero en Facebook los hombres parecen ocultar su interés en artistas considerados más femeninos. En Spotify, por ejemplo, Katy Perry fue la décima artista que los hombres escucharon con más frecuencia, por lo que superó a Bob Marley, Kanye West, Kendrick Lamar y Wiz Khalifa. Sin embargo, esos otros artistas tienen más “me gusta” de hombres en Facebook.

La presión por lucir de determinada manera en las redes sociales puede hacer mucho más que deformar nuestra imagen de los músicos que escuchamos.

Personas con distintas enfermedades están usando las redes sociales cada vez más para comunicarse con otros y crear conciencia en torno a sus padecimientos. Sin embargo, si una afección se considera vergonzosa, es menos probable que las personas se asocien con ella de manera pública.

El síndrome de colon irritable y las migrañas son prevalentes de manera similar. Sin embargo, quienes sufren migraña han creado grupos de conciencia y apoyo en Facebook dos veces y media más grandes que los de quienes experimentan SCI.

Ninguno de estos comportamientos es realmente nuevo, aunque la forma que adoptan sí lo es. Los amigos siempre han presumido con otros amigos. La gente siempre ha luchado por recordar que otras personas no la tienen tan fácil como dicen.

Pensemos en el aforismo que citan los miembros de Alcohólicos Anónimos: “No compares tus entrañas con el exterior de otras personas”. Desde luego, es difícil hacerle caso a ese consejo. Jamás vemos las entrañas de los demás.

De hecho he pasado los últimos cinco años viendo las entrañas de la gente. He estado estudiando los datos agregados de las búsquedas de Google. Frente a la pantalla y de manera anónima, la gente tiende a decirle a Google cosas que no revela en las redes sociales; incluso dice cosas que no le dice a nadie más. Google ofrece una poción digital de la verdad. Las palabras que tecleamos son más honestas que las imágenes que presentamos en Facebook o Instagram.

A veces el contraste entre distintas fuentes de datos es entretenido. Pensemos, por ejemplo, en la manera en que las esposas hablan de sus maridos.

En las redes sociales, las palabras más usadas para completar la frase “Mi esposo es…” son “el mejor”, “mi mejor amigo”, “asombroso”, “el más genial” y “tan lindo”. En Google, una de las cinco principales maneras de completar esa frase también es “asombroso”. Así que ahí hay coherencia. Las otras cuatro son “un imbécil”, “molesto”, “gay” y “cruel”.

Aunque pasar cinco años viendo en una computadora los pensamientos más extraños y oscuros de los seres humanos podría no parecerle una buena actividad a la mayoría de la gente, los datos honestos me han resultado sorprendentemente reconfortantes. Siempre me siento menos solo en cuanto a mis inseguridades, ansiedades, dificultades y deseos.

Una vez que revisas suficientes datos agregados de búsquedas, es difícil tomarse muy en serio las vidas maquilladas que ves en las redes sociales o, como me gusta resumir lo que me han enseñado los datos de Google: todos somos un desastre.

Ahora, puede que no seas un científico de datos. Pero puedes aprovechar los grandes datos y la poción digital de la verdad para ponerle fin a la envidia… o por lo menos no dejar que te afecte tanto.

Cuando te deprima tu vida después de ver Facebook visita Google y busca cosas en el recuadro de búsqueda. La función de autocompletar de Google te dirá las búsquedas que otras personas están haciendo.

Escribe la frase “Yo siempre…” y puede que veas una sugerencia basada en las búsquedas de otras personas: “Siempre me siento cansado” o “Siempre tengo diarrea”. Esto puede ofrecer un contraste drástico con las redes sociales donde todos “siempre” parecen estar de vacaciones en el Caribe.

Conforme nuestras vidas se trasladan cada vez más al internet, propongo un nuevo mantra de autoayuda para el siglo XXI, cortesía de datos relevantes: no compares tus búsquedas de Google con las publicaciones de otras personas en Facebook.


Seth Stephens-Davidowitz
(Everybody Lies: Big Data, New Data, and What the Internet Can Tell Us About Who We Really Are)
Tomado de: The New York Times


10 julio 2017

Maravillosa casualidad

Vivimos en la era de la obsolescencia programada, casi todo tiene fecha de caducidad, en este presente donde la mayoría conectamos con el descontento social y donde los cambios siempre están a la orden del día… ¿Cómo confiar en que aún existen dimensiones realmente perdurables? ¿Cómo creer en sentimientos firmes, en amores eternos, en relaciones que nunca se dan por vencidas?

Las personas estamos dispuestas a creer aquello que nos gustaría que fuera cierto, por lo tanto, para construir algo verdadero y perdurable necesitamos no solo confiar en el amor, sino creer en él. Porque lo que se quiere, se cuida, y lo que se cuida, tiene más posibilidades de perdurar. 

El amor verdadero es aquel que ha aprendido a caminar con soltura por la cuerda floja, el que sabe estar ahí manteniendo el equilibrio a pesar de las embestidas, a pesar de las crisis externas y sobre todo las internas, esas donde uno termina dudando de sí mismo. 

Así pues, si esto ocurre y experimentamos esa maravillosa casualidad… ¿por qué no hacerlo bien? ¿Por qué no poner nuestros pies en el suelo, nuestro corazón en el centro y nuestra mente en ese nivel donde vibra la madurez y la responsabilidad?




07 julio 2017

¿Qué nos llevamos?

No nos llevamos las casas, nos quedamos con los que fueron nuestros hogares.

No nos llevamos dinero, nos quedamos con la libertad que con trabajo pudimos lograr.

No nos llevamos nuestro esfuerzo, nos quedamos con las manos que lo saben apreciar.

No nos llevamos a los amigos, nos quedamos con su lealtad incondicional.


No nos llevamos cosas, tampoco nos llevamos a la gente, nadie es nuestra propiedad, pero nos quedamos para siempre con el sentimiento, de "cuanto amamos y cuanto nos hicimos amar"


03 julio 2017

Respeta mis errores

Respeta mis errores, soy un ser humano en una fase eterna de aprendizaje, con el alma en plena evolución, y que busca constantemente por la felicidad.

He hecho mi mejor esfuerzo, respetando mis límites, manteniendo en el pecho una esperanza hermosa, con un toque especial de amor.

Caminos bendecidos, puertas abiertas, ventanas floridas y corazón diciendo sigue, porque Dios esta feliz contigo.

Un ser humano pequeño, pero que cree en las magnitudes de sus detalles, pues hace de sus plegarias algo más para iluminar la propia alma y bendecir a quien conmigo quiere caminar.


Kláudia Romanholi


28 junio 2017

Monopolio

Carlos B. Darrow se fijó una meta cuando estaba en sus veinte años. Determinó que se convertiría en millonario. Eso tal vez parezca usual hoy en día, pero Carlos vivía en los locos años veinte del siglo pasado, una época en la que un millón de dólares era una enorme suma. Fue en esa misma época que se casó con Ester, su esposa de toda la vida, prometiéndole que serían millonarios un día.

Entonces una tragedia sobrevivo a finales de 1929: la Gran Depresión. Tanto Carlos como Ester perdieron sus trabajos. Tuvieron que hipotecar su casa, perdieron su auto, y gastaron la mayoría de sus ahorros de retiro. Carlos estaba devastado. Se sentaba en su casa deprimido hasta que un día le dijo a su esposa que podría dejarlo si quería. Después de todo, era claro que nunca alcanzarían su meta.

Ester no estaba dispuesta a dejarlo. Así que le dijo que ellos alcanzarían su meta, pero que necesitarían hacer algo juntos para mantener su sueño vivo. "¿Mantenerlo vivo?", respondió Carlos, "¡Está muerto! Fracasamos".

Pero, Ester no lo creía. En lugar de rendirse, sugirió que cada noche tomarán tiempo para discutir lo que harían cuando alcanzaran su meta. Comenzaron a hacerlo cada noche después de la cena. Pronto Carlos tuvo la idea de crear dinero para jugar - algo interesante, por cuanto el dinero real escaseaba en esos días. Se sentaba a jugar con su esposa disponiendo de mucho tiempo y "dinero ficticio" con el que pretendían comprar casas, propiedades, y otros edificios.

Muy pronto sus juegos se convirtieron en un tablero de juego, con dados, cartas, pequeñas miniaturas de casas y hoteles...y como puede haber descubierto: Ese fue el comienzo de un juego de mesa que probablemente tenga en su armario ahora mismo. Así es como nació el juego "monopoly".

La Familia de Carlos y sus amigos disfrutaron tanto el juego que en 1934 lo persuadieron de acercarse a una empresa de juegos de Massachusetts, Parker Brothers. Los ejecutivos lo jugaron y lo rechazaron.  Lo encontraron aburrido, el movimiento lento, y las reglas muy complejas.

Carlos perseveró, sin embargo, de nuevo con el ánimo de su esposa. Visitó la Juguetería Wanamaker y le dijo a un ejecutivo que si ellos distribuían el juego, el tomaría un préstamo y crearía cinco mil de ellos. El juego despertó el interés del público, y súbitamente Parker Brothers cambio su posición. Volvieron a jugar el juego, y esta vez lo encontraron imaginativo, de ritmo rápido, y sorprendentemente fácil de aprender. El juego fue registrado con patente en 1935, y Parker Brothers se lo compró a Carlos Darrow por un millón de dólares.



A la mayoría de nosotros nos gustan este tipo de historias. Del fracaso al éxito. Es algo que todos nosotros deseamos experimentar.  La lección de la historia no es nueva.  El fracaso y la tragedia son a menudo las puertas que podemos cruzar para obtener un maravilloso cambio. Charles Kettering se rompió el brazo en un intento por arrancar con una manivela su vieja carcacha.  Este fracaso lo llevó a la invención del sistema de ignición que ahora usamos en los automóviles.  Jacob Schick se enojaba muchísimo cuando se cortaba la cara cada mañana. Esto alimento su invención de la rasuradora eléctrica.

El fracaso puede ser un maestro profundo. Puede enseñarnos como prosperar en medio de la adversidad y hacernos fuertes cuando nos enfrentamos a la derrota y las pruebas. Puede incluso desarrollar músculos emocionales que nunca se desarrollarían si solo hubiéramos tenido éxito.  Puede enseñarnos lecciones que nunca aprenderíamos si siempre todo nos hubiera resultado fácil. Estas son lecciones que todos deberíamos aprender, ya que cada uno de nosotros ciertamente ha fracasado alguna vez y volverá a fracasar en el futuro.

Dios desea hacer una obra extraordinaria en cada uno de nosotros - seres ordinarios- y se vale de fracasos, pruebas, personas y circunstancias para desarrollar en nosotros el potencial que a menudo solo El puede ver.

Equivocadamente se predica en algunos lugares que estamos en la tierra para prosperar principalmente, y que si somos obedientes a Dios y a Sus ordenanzas todo estará bien.  Eso no solo es ingenuo, sino carente de base bíblica.  La mayor inversión de Dios es en nuestro carácter, porque todos vamos a morir algún día, y no nos podremos llevar nada, excepto el carácter de Cristo hecho en nosotros. Salomón eligió sabiduría, antes que éxito. Eso no previno sus fracasos, pero de ellos aprendió sabiduría.

Haga un alto hoy y observe por unos minutos sus principales fracasos. Pregúntese honestamente ¿hay algo que aprender de ellos? ¿Ha aplicado esas lecciones? Si usted no ve las lecciones, ni las aplica, seguirá golpeándose con la misma piedra una y otra vez.

Juan Carlos Flores Zúñiga


26 junio 2017

La bondad y el bondadoso

La bondad no hace diferencias, porque es un don que tiene la gente, no una herramienta, quien es bondadoso no selecciona, es como la luz de la vela, no palidece ante alguien que no gusta de ella. "la luz es luz" independientemente de quien la observe.

El bondadoso lo es consigo mismo y con todos sus semejantes, incluyendo cualquier ser vivo, como plantas y animalitos, porque la bondad es una cualidad nacida del corazón y reconoce a cuanto en este mundo "siente".

Bondad es bondad, puede cambiar su luz de lugar, pero nunca su esencia de regalar. Nacemos con ella y nunca falla, pero hay que mantenerla en su natural estado de pureza, solo así, podemos llamarnos Bondadosos.


Lucia Toranzo N.


23 junio 2017

Diferencias entre Padre, Papá y Papi

Hasta hace cosa de un siglo, los hijos acataban el cuarto mandamiento como un verdadero dictamen de Dios. Imperaban normas estrictas de educación: Nadie se sentaba a la mesa antes que el padre, nadie hablaba sin permiso del padre, nadie se levantaba de la mesa si el padre no se había levantado antes; por algo era el padre.

La madre fue siempre el eje sentimental de la casa, el padre siempre la autoridad suprema.

Todo empezó a cambiar hace unas siete décadas, cuando el padre dejó de ser el padre y se convirtió en papá.  El mero sustantivo era ya una derrota. Padre es una palabra sólida, rocosa, imponente; papá es un apelativo para oso de felpa o para perro faldero; da demasiada confianza.  Además, con el uso de papá el hijo se sintió autorizado para protestar, cosa que nunca había ocurrido cuando el papá era el padre.

A diferencia del padre, el papá era "tolerante". Permitía al hijo que fumara en su presencia, en vez de arrancarle los dientes con una trompada, como hacía el padre en circunstancias parecidas. Los hijos empezaron a llevar amigos a la casa y a organizar bailes y bebidas, mientras papá y mamá se desvelaban y comentaban en voz baja:  Bueno, por lo menos tranquiliza saber que están tomándose unos tragos en casa y no en quién sabe dónde.

El papá marcó un acercamiento generacional muy importante, algo que el padre desaconsejaba por completo. Los hijos empezaron a comer en la sala mirando la tele, mientras papá y mamá lo hacían solos en la mesa.

Papá seguía siendo la autoridad de la casa, pero una autoridad bastante maltrecha.  Era, en fin, un tipo querido; lavaba, planchaba, cocinaba y, además, se le podía pedir un consejo o también dinero prestado.

Y entonces vino papi.

Papi es un invento reciente de los últimos 20 ó 30 años. Descendiente menguado y raquítico de padre y de papá, ya ni siquiera se le consulta ni se le pregunta nada. Simplemente se le notifica.  Papi, me llevo el coche, dame para gasolina, voy a salir, vas por mi hasta que yo te diga, etc.  Le ordenan que se vaya al cine con mami mientras los hijos están de fiesta.  Lo tutean y hasta le indican cómo dirigirse a ellos:  ¡Papi, no me vuelvas a llamar "chiquita" delante de Jonathan! si acaso te voltean a ver o te dirigen la mirada.

No sé qué seguirá después de papi.  Supongo que la esclavitud o el destierro definitivo.

Yo estoy aterrado,....... después de haber sido nieto de padre, hijo de papá y papi de mis hijos, mis nietos y nietas han empezado a llamarme:

*"pa"...*

CREO QUE QUIEREN DECIR: .."PA QUE SIRVES?... "la puritita verdad, por lo que veo los "padres" según este análisis, estamos a punto de extinguirnos.

Gilberto Marcos


20 junio 2017

Buenos padres

Los buenos padres no le dan a su hijo todo lo que necesita, le enseñan que él es capaz de conseguir lo que quiere.

Los buenos padres no buscan hacer feliz a su hijo, le enseñan que la felicidad depende de cada uno.

Los buenos padres no le dan oportunidades a su hijo, le enseñan a buscarlas, a crearlas y a aprovecharlas.

Los buenos padres no le dan a su hijo lo mejor para que sea feliz, le enseñan a disfrutar y a encontrar lo mejor, aún en lo más sencillo.

Los buenos padres no le enseñan a su hijo a superar siempre a los demás, le enseñan a superarse a sí mismo.

Los buenos padres no le enseñan a su hijo a decir todo lo que piensa, le enseñan que lo que pensamos no es la verdad absoluta y que debemos ser cautelosos al expresar nuestras opiniones, teniendo en cuenta los sentimientos de los demás.

Los buenos padres no le resuelven los problemas a su hijo, le enseñan a asumir responsabilidad y a aprender de sus errores. Los buenos padres no les enseñan a sus hijos a evitar los fracasos, le muestran que el fracaso es parte del camino hacia el éxito.

Los buenos padres no convencen a su hijo de su importancia en la sociedad, le enseñan que sirviendo se volverá importante para ella.

Los buenos padres no le enseñan a su hijo a ser crítico y resentido ante las injusticias, le enseñan a contribuir en paz y a construir la justicia.

Carlos Devis


19 junio 2017

¡No te metas en mi vida!

Una vez en que me encontraba profundizando en mis estudios sobre la Familia; sus valores, sus principios, sus riquezas, sus conflictos, recordé una ocasión en que escuché a un joven gritarle a su padre:
¡NO TE METAS EN MI VIDA!

Ésa frase caló hondamente en mí, tanto, que frecuentemente la recuerdo y la comento en mis conferencias con padres e hijos. Si en vez de pastor, hubiese optado por ser padre de familia, ¿qué respondería a esa pregunta inquisitiva de mi hijo?

Esta podría ser mi respuesta:

HIJO, UN MOMENTO, NO SOY YO EL QUE ME METO EN TU VIDA, ¡TU TE HAS METIDO A LA MÍA!

Hace muchos años, gracias a Dios, y por el amor que mamá y yo nos tenemos, llegaste a nuestras vidas, ocupaste todo nuestro tiempo, aún antes de nacer, mamá se sentía mal, no podía comer, todo lo que comía lo devolvía, y tenía que guardar reposo. Yo tuve que repartirme entre las tareas de mi trabajo y las de la casa para ayudarla.

Los últimos meses, antes de que llegaras a casa, mamá no dormía y no me dejaba dormir. Los gastos aumentaron increíblemente, tanto que gran parte de lo nuestro se gastaba en ti, en un buen médico que atendiera a mamá y la ayudara a llevar un embarazo saludable, en medicamentos, en la maternidad, en comprarte todo un guardarropa. Mamá no veía algo de bebé, que no quisiera para ti, una cuna, un moisés, todo lo que se pudiera, con tal de que tú estuvieras y tuvieras lo mejor posible.

¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Llegó el día en que naciste. Hay que comprar algo para darles de recuerdo a los que te vinieran a conocer, (DIJO MAMÁ), hay que adaptar un cuarto para el bebé. Desde la primera noche no dormimos. Cada tres horas como si fueras una alarma de reloj nos despertabas para que te diéramos de comer, otras te sentías mal y llorabas y llorabas, sin que nosotros supiéramos que hacer, pues no sabíamos qué te sucedía y hasta llorábamos contigo.

¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Empezaste a caminar, yo no sé cuándo he tenido que estar más detrás de ti, si cuando empezaste a caminar o cuando creíste que ya sabías. Ya no podía sentarme tranquilo a leer el periódico o a ver el partido de mi equipo favorito, porque para cuando acordaba, te perdías de mi vista y tenía que salir tras de ti para evitar que te lastimaras.

¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Todavía recuerdo el primer día de clases, cuando tuve que llamar al trabajo y decir que no podría ir, ya que tú en la puerta del colegio no querías soltarme y entrar, llorabas y me pedías que no me fuera, tuve, que entrar contigo a la escuela, que pedirle a la maestra que me dejara estar a tu lado, un rato, ese día en el salón para que fueras tomando confianza.

A las pocas semanas no sólo ya no me pedías que no me fuera, hasta te olvidabas de despedirte cuando bajabas del auto corriendo para encontrarte con tus amiguitos.

¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Seguiste creciendo, ya no querías que te lleváramos a tus reuniones, nos pedías que una calle antes te dejáramos y pasáramos por ti una calle después. Porque ya eres "cool", no querías llegar temprano a casa, te molestabas si te marcábamos reglas, no podíamos hacer comentarios acerca de tus amigos, sin que te volvieras contra nosotros, como si los conocieras a ellos de toda la vida y nosotros fuéramos unos perfectos "desconocidos" para ti.

¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Cada vez sé menos de ti por ti mismo, sé más por lo que oigo de los demás, ya casi no quieres hablar conmigo, dices que nada más te estoy regañando, y todo lo que yo hago está mal, o es razón para que te burles de mí. Pregunto, con todos esos defectos te he podido dar lo que hasta ahora tienes.

Mamá se la pasa en vela y de pasada no me deja dormir a mí diciéndome que no has llegado y que es de madrugada, que tu celular está desconectado, que ya son las 3:00 y no llegas. Hasta que por fin podemos dormir cuando acabas de llegar.

¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Ya casi no hablamos, no me cuentas tus cosas, te aburre hablar con viejos que no entienden el mundo de hoy. Ahora sólo me buscas cuando hay que pagar algo o necesitas dinero para la universidad, o salir; o peor aún, te busco yo, cuando tengo que llamarte la atención...


¿NO TE METAS EN MI VIDA? Pero estoy seguro que ante estas palabras " NO TE METAS EN MI VIDA", podemos responder juntos.

HIJO, Yo no me meto en tu vida, TÚ te has metido en la mía, y te aseguro, que desde el primer día, hasta el día de hoy, no me arrepiento que te hayas metido en ella y la hayas cambiado ¡¡PARA SIEMPRE!! Mientras esté vivo, me meteré en tu vida, así como tú te metiste en la mía, para ayudarte, para formarte, para amarte, y para hacer de ti un ¡HOMBRE DE BIEN!

¡Sólo los padres que saben meterse en la vida de sus hijos logran hacer de éstos, hombres y mujeres que triunfen en la vida y sean capaces de AMAR!

PAPÁS: ¡¡ MUCHAS GRACIAS!! por meterse en la vida de sus hijos, ahhh más bien --corrijo-- por haber dejado ¡¡¡que sus hijos se metan en sus vidas!!! Y para ustedes hijos: VALOREN A SUS PADRES, NO SON PERFECTOS, PERO LOS AMAN, Y LO ÚNICO QUE DESEAN ES QUE USTEDES SEAN CAPACES DE SALIR ADELANTE EN LA VIDA Y TRIUNFAR COMO ¡HOMBRES DE BIEN !

La vida da muchas vueltas, y en menos de lo que ustedes se imaginen alguien te dirá. . . ¡NO TE METAS EN MI VIDA!

Hoy es un buen día para preguntarse dónde están sus hijos y cuál es su legado en ellos. Si usted quiere ser solo "amigo" de sus hijos como esta de moda, nunca será realmente un padre y sus hijos se lo reclamaran más adelante. Lo digo por lo que he visto repetirse una y otra vez. Usted y yo fuimos llamados a ser padres, no un amigo más de sus hijos e hijas. Debemos aprender a ser firmes con amor, a decir no aunque se disgusten, y lo odien momentáneamente. Ser padre es tanto un llamado como una bendición para los que anhelan lo mejor para sus hijos y que saben por experiencia que Dios al hijo que ama lo disciplina con amor.


Juan Carlos Flores Zúñiga
FUNDACION LIDERINNOVA


13 junio 2017

Ten hijos

Si yo pudiera dar un solo consejo para mis amigos sería este: Tengan hijos. Al menos uno, pero si es posible 2, 3, 4… Nuestros hermanos son el puente a nuestro pasado y el puerto seguro para el futuro.

Pero tengan hijos. 
Los hijos nos hacen mejores seres humanos. 
Lo que un hijo hace por ti, ninguna otra experiencia lo hará. 

Viajar por el mundo te convierte en alguien exitoso y es gratificante, la independencia es riquísima. Aun así nada te cambiara de la manera tan permanente que te cambia un hijo. 

Olvídate de esa historia de que los hijos cuestan. Los hijos te hacen una persona de consumo consciente y económico: pasas a comprar ropa en outlet y no en Calvin Klein, porque al fin y al cabo es sólo ropa. Y tus tenis del año pasado todavía están nuevos y cómodos, duran 5 años mas… ya tienes otras prioridades y sólo un par de pies. Trabajas con más ganas y dedicación, después de todo existe un pequeño ser totalmente dependiente de ti, y eso te convierte en un profesional con un empuje que ninguna otra situación te daría. 

Los hijos nos hacen superar todos los límites. Comienzas a preocuparte de hacer algo por el mundo. Separar la basura, trabajo comunitario, productos que utilizan menos plástico. 

Eres el ejemplo de ser humano de tu hijo y nada puede ser más grande que eso. 

La alimentación pasa a importar, ya no es buena opción comer entre comidas chocolates con Coca-Cola, le ofreces plátano y agua. Comienzas a cuidar más tu salud, comes las verduras que dejó en su plato. Plantas en tu jardín para tener alimentos frescos. Puedes dejar las sodas incluso semanas. 

Un hijo te da unos 25 años más de vida. 
Crees más que nunca en Dios y hasta aprendes como rezar.  En la primera enfermedad de tu hijo, casi como instinto te arrodillas y pides a Dios que cuide de él. 
Y así, tu hijo te enseña como tener fe y gratitud como ningún cura, pastor o líder religioso es capaz. Te enfrenta a tu propia sombra. 

Un hijo trae a flote tus peores defectos cuando se tira en el piso del supermercado porque quiere unas galletas. Tienes ganas de gritar, golpear, salir corriendo, te sientes agresivo, impaciente y autoritario. Pero te das cuenta del amor que le tienes y con ese amor lo educas. Aprendes a respirar profundo, agacharte, extenderle la mano a tu hijo y entender la situación a través de sus pequeños ojitos. 

Un hijo te hace ser una persona más prudente, Nunca más vas a volver a conducir sin cinturón, manejar de forma arriesgada, o beber y conducir, por el simple hecho de que no puedes morir (no tan temprano) ¡¿Quién criaría y amaría a tus hijos de la misma forma en tu ausencia?! Un hijo te hace querer más que nunca estar vivo… 

Pero si aun así no crees que estos motivos valen la pena, que sea por ese encanto indescifrable que los hijos tienen… 
Ten hijos para sentir el olor de sus cabellos siempre perfumados, para tener el placer de sentir sus pequeños bracitos alrededor de tu cuello, para escuchar tu nombre (ahora mamá o papá) con esa vocecita chillona. 
Ten hijos para recibir esa sonrisa y abrazo apretado cuando llegas a casa y sentir que eres la persona más importante del mundo entero para ese pequeño ser. 
Ten hijos para tener besos con ese aliento que ningún listerine ofrece. 
Ten hijos para ver en ellos tu misma sonrisa y el caminar de su papá, y entiendan la importancia de tener una parte suya suelta por el mundo. 
Ten hijos para re-aprender la delicia de un baño con espuma, de un chorro de agua en el calor, de correr con el perro, de comer mango sin limpiar. 
Ten hijos, sabiendo que muy poco te enseñará. 
Ten hijos porque precisamente tienes mucho que aprender. 
Ten hijos porque el mundo necesita que seamos mejores personas en esta vida.


12 junio 2017

¿Cuál es tu historia con papá?

Que fácil es pensar en lo que hizo o debió hacer mi papá.

Hoy pienso en lo que el hizo por mi que valoro y agradezco

Pienso en lo que hizo con su vida para hacerla mas difícil y también se lo agradezco por que me fortalecí con las dificultades y pude sacar lo mejor de mi.

Lo más importante no es como fue tu papá contigo, porque él fue o será el papá que es y eso
no depende de ti.

Si piensas que tu papá fue un buen padre para ti, valora lo que el sembró en tu alma y que hoy cultivas con tus actitudes cada día y si piensas que no fue un buen padre recuerda que tu relación con el no es a través de los hechos sino de lo que piensas.

Que en ti solo crecen los pensamientos que alimentes

Hoy te invito a que te trates en tus pensamientos como hubieras querido que tu papá te tratara.

Si querías que estuviera mas presente contigo, sal de tus pensamientos, especialmente los tormentosos y disfruta lo que hoy tienes.

Si querias que te tratara mejor, tratate mejor en tus pensamientos, cuidate de esos pensamientos
en los que te arrastras, te menosprecias o invalidas.

¿Acaso esos pensamiento son verdad?
¿te parecen justos contigo?
¿los aceptarías de alguien más?
Hablate, como le hablas a tu ser mas querido.

Si quisieras que él te valorara mas, valora tus logros, reconoce con generosidad tus avances tus luchas, lo que has crecido, tu coraje, tu compromiso por ser una mejor persona por ayudar a los tuyos y a otros.

Si quisieras que él hubiera sido mas compasivo, se mas compasivo contigo, reconoce que tus errores son parte de tu aprendizaje, que has pagado ya precios altos por ellos para que te sigas castigando con tus pensamientos.

Hoy en este momento tienes toda la oportunidad de ser el mejor padre tuyo.

¿Por qué ultimas tu relación con tu papá? Es solo la historia que tú te quieras contar.
Con ella puedes sufrir o ser feliz y solo tu decidirás.

Feliz dia, cada dia

Carlos Devis


09 junio 2017

Hacia una economía solidaria

El mundo tiene suficiente para las necesidades de todos, pero no lo suficiente para la codicia de todos. – Gandhi

La economía debe existir para servir a la sociedad, no para que la sociedad sirva a la economía. También debe beneficiar a la sociedad en su conjunto.

Sin condonar la imposición de restricciones esterilizadoras al espíritu de empresa, la innovación y la prosperidad, la regulación económica debe impedir que los impulsados únicamente por el propio interés aprovechen las complejidades del sistema financiero para desviar una cantidad desproporcionada de recursos en comparación con su contribución al conjunto. Como dijo el escritor francés Daniel Pennac, "La felicidad individual debe tener resultados colectivos, en el que la sociedad no es más que el sueño de un depredador".

El Estado debe proteger a los débiles, garantizar que el trabajo de todos sea remunerado de manera justa y garantizar que los privilegiados y los más ricos no ejerzan su poder para influir en las decisiones políticas a su favor.

Una economía se vuelve disfuncional cuando aquellos que han hecho una contribución negativa a la sociedad son los que cosechan la mayor recompensa. Un ejemplo sería el autócrata que se vuelve inmensamente rico al apropiarse de los recursos naturales de su país, o incluso el banquero que recibe bonos colosales a pesar de que sus acciones han colocado a la sociedad en una situación precaria.

Una economía sana no debe dar paso a desigualdades desproporcionadas. Esto no se refiere a las formas naturales de disparidad que se manifiestan en cualquier comunidad humana, sino más bien a una desigualdad extrema que deriva no de las disposiciones reales de las personas, sino de los sistemas económicos y políticos que están sesgados para promover esta iniquidad.

Nada de esto es inevitable, y es totalmente posible poner las cosas en un rumbo diferente, siempre que haya una voluntad popular y política para hacerlo. Incluso en el mundo de la economía, el respeto a los valores humanos ejemplificados por el altruismo no es un sueño idealista sino una expresión pragmática de la mejor manera de lograr una economía justa y una armonía a largo plazo. Para ser armonioso, la búsqueda de la prosperidad debe acomodar una aspiración para el bienestar de todos los ciudadanos y el respeto por el medio ambiente. Los economistas podrían argumentar que no es su trabajo ser altruistas o compasivos, pero si dicen que no "cuidan" a la sociedad, ya no es aceptable. Es por eso que necesitamos una economía más cuidadosa.

Homo Economicus, Racional, Calculador y Egoísta

El concepto de "humano económico", Homo economicus, apareció a finales del siglo XIX como una respuesta crítica a los escritos de John Stuart Mill  sobre economía política. Esto implica una representación teórica de las relaciones entre los seres humanos, identificándolos como agentes egoístas capaces de hacer elecciones racionales que optimicen sus posibilidades de satisfacer sus propias preferencias y promover sus propios intereses.

Esta concepción de la economía es a la vez simplista y errónea. Como dice el ganador del Premio Nobel y profesor de Harvard Amartya Sen: "Tomar el egoísmo universal como leído puede muy bien ser delirante, pero convertirlo en un estándar para la racionalidad es totalmente absurdo".

Cualquier teoría de la economía que excluye el altruismo es fundamentalmente incompleta y disminuida. Sobre todo está en desacuerdo con la realidad, y como tal está condenada a fallar. Esencialmente los complejos modelos matemáticos creados por los economistas neoclásicos para tratar de explicar los comportamientos humanos se basan en presupuestos que son en su mayor parte falsos, ya que la mayoría de las personas no son totalmente egoístas.

Las emociones, las motivaciones y los sistemas de valores influyen indudablemente en la toma de decisiones económicas. Dado que este es el caso, es mejor que estas emociones sean positivas y sus motivaciones sean altruistas. ¿Por qué no introducir la voz del cuidado en la economía, en vez de satisfacernos con la voz de la razón, una voz necesaria pero insuficiente en la que los economistas ponen demasiada importancia?

Matthieu Ricard
(En defensa del altruismo)


07 junio 2017

El valor del desastre

Las instalaciones de la compañía del inventor Thomas Alva Edison en West Orange, New Jersey, fueron seriamente dañadas por un incendio una noche a finales de 1914. Edison perdió cerca de un millón de dólares en equipo, junto con muchos documentos conteniendo el detalle de sus invenciones.

Caminando entre los restos carbonizados de sus sueños y esperanzas la mañana siguiente, el inventor de sesenta y siete años dijo,
-"Hay valor en el desastre. Todos nuestros errores fueron consumidos por el fuego. Ahora podemos comenzar de nuevo."



Casi todos nos hemos enfrentado a la calamidad y al desastre en distintas áreas de la vida.  No recuerdo sin importar cuan dolorosa que haya sido la situación, que haya decidido rendirme. Pero el trabajo de comenzar de nuevo nunca estuvo exento de un periodo de duelo y hasta de depresión.

Cuando fracasamos el mundo de repente se nos viene abajo, nuestro optimismo es anulado y tratamos de encontrar culpables. Si hemos aprendido de los fracasos anteriores seguramente culparemos menos las circunstancias y las personas para concentrarnos mas en nosotros antes de echar a andar de nuevo.

Sin embargo, he aprendido algo mas por experiencia espiritual y mediante creyentes como Edison que sufrieron grandes embates en sus carreras y vidas personales. Dios puede hacer una gran diferencia, no necesariamente para prevenir el fracaso, eso equivaldría a usarlo como superstición, sino para aprender y crecer a través de esos desastres.

Hoy quiero compartir con usted tres de esas lecciones brevemente:

1. Acepte su cuota de responsabilidad por lo ocurrido, pero no se atormente culpándose,

2. No culpe a nadie, menos a Dios, mas bien ore para que Dios le enseñe lo que tiene que aprender, y
3. No mire mas atrás, enfóquese en el siguiente paso y empiece de nuevo a edificar.
Dios nos creo para caminar hacia adelante

Sin importar cual sea el desastre o fracaso que haya experimentado, recuerde que nadie tiene éxito en nada, sin haber pasado y aprendido del fracaso. Cualquiera que sea la crisis que este pasando, Dios nos da la capacidad de comenzar de nuevo. Disfrute el viaje. No se ate al pasado que no puede cambiar.

Que hoy empieces a ver oportunidad donde antes solo veías amenaza y desastre.


02 junio 2017

La vida se va rápido

Esta vida se va a ir rápido,
no pelee con la gente, 
no critique tanto su cuerpo. 

No se queje tanto. 
No pierda el sueño por las cuentas. 
No deje de besar sus amores. 
No se preocupe tanto en dejar la casa impecable. 
Los bienes y patrimonios deben ser ganados por cada uno, no se dedique a acumular herencia. 
Permitir tener los perros más cerca . 
No te pongas a guardar las copas. 
Utilice la nueva vajilla, no economice su perfume favorito, pontelo para pasear contigo mismo,
gasta tus tenis favoritos, repita sus ropas favoritas, ¿y qué? 
Si no está mal, ¿por qué no ahora? 
¿Por qué no darse una huida? 
¿Por qué no orar en vez de esperar a orar antes de dormir? 
¿Por qué no llamar ahora? 
¿Por qué no perdonar ahora? 

Se espera mucho para la Navidad, el viernes, un año más cuando se tenga dinero, cuando el amor llegue, cuando todo sea perfecto... Mira, no existe el todo perfecto. 
Los seres humanos no pueden lograr esto porque simplemente no se hizo para completarlo aquí. 
Aquí es una oportunidad de aprendizaje. 
Así que toma esta prueba de vida y hacerlo ahora ... 
ame más, 
perdone más, 
abrace más, 
viva más intensamente 
y dejar el resto en las manos de Dios. 

Papa Francisco


01 junio 2017

La mente de los animales

Durante los últimos quince años el etólogo cognitivo Marc Bekoff ha estado dando a conocer historias de muchas clases de emociones de animales, desde chimpancés compasivos hasta hienas arrepentidas. El primatólogo Frans de Waal ha escrito sobre el altruismo , la empatía y la moralidad de bonobos y otros simios.

Un aluvión de recientes investigaciones sobre perros y gatos ha revelado su capacidad de "reflejar las emociones de sus dueños", y los estudios sobre fluctuaciones hormonales. El resultado de estos estudios está cambiando los debates SOBRE LA MENTE DE LOS ANIMALES de 《¿Tienen emociones?. 《 A ...que clase de emociones tienen y por qué las sienten?

Como el neurólogo Antonio Damasio ha sostenido, las emociones son una parte necesaria de la conducta social de los animales. Sea de manera consciente o inconsciente, condicionan nuestra conducta, ayudándonos a huir de los peligros, a buscar placer, evitar el dolor o establecer vínculos en otros compañeros adecuados. Estas emociones son fruto de un proceso evolutivo muy útil: el de tenerle cariño a otros seres que nos protegerán, alimentarán, divertirán, acicalarán, nos procurarán alimentos o nos harán la vida más agradable y divertida.

En la actualidad, los investigadores ya no siguen debatiendo sobre si los animales son o no conscientes, sino en que grado lo son. LOS HUMANOS debemos ser muy cuidadosos al atribuir estados emocionales a la conducta de los animales... sabiendo que muchas veces somos el reflejo de esas emociones.

 《Bueno- prosiguió el gato-, tú sabes que un perro gruñe cuando está enojado y mueve la cola cuando está contento. Pues bien yo gruño (ronroneo) cuando estoy contento ..》

Creo que podría retornar y vivir con los animales, ellos son tan plácidos y autónomos
Me detengo y los observo largo rato.
Ellos no se impacientan, ni se lamentan de su situación.
No lloran sus pecados en la oscuridad de un cuarto.
No me fastidian con sus discusiones sobre sus deberes hacia Dios.
Ninguno está descontento. Ninguno padece la manía de poseer objetos.
Ninguno se arrodilla ante otro ni ante los antepasados que vivieron hace milenios.
Ninguno es respetable o desdichado en toda la faz de la tierra.
Así me muestran su relación conmigo y yo así lo acepto
-Walt Whitman.


Respetar a los animales nos hace mejores, sin caer en extremos del tipo: No tienen sentimientos frente a poseen derechos y deberes como un ciudadano más. Relacionarnos con ellos nos ayuda a «aprender a cuidar» pero también a recibir afectos sencillos que no son tan fáciles de obtener de
otros humanos. Respetar a los animales no es confundirlos con humanos, las jerarquías son funcionales, sino que se lo pregunten a los padres que son amigos de sus hijos.
El animal debe tener claro su lugar en la familia y no ser el dominante, para evitar problemas. Es importante conocer sus reglas de pensamiento, y las diferencias con la interpretación humana.