Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

31 diciembre 2025

Gracias Dios por el 2025, Bienvenido el 2026

Dios es siempre bueno, y nos llena de oportunidades para seguir viendo su bondad.  

Me encanta que el calendario nos marque un final, pero sobre todo un inicio.  Para muchos es solo un día más, y en verdad lo es, pero esa pequeña pausa nos da la pauta para reflexionar sobre nuestro año, y reconocer en donde fallamos y como podemos mejorar, o bien, cómo seguir haciendo las cosas bien, un momento de reflexión que nos sirve para tomar decisiones, hacer propósitos y tomar el impulso para un refrescante comienzo.

Definitivamente un año de muchos cambios, un año de muchos retos, y un año de enseñanzas, con la responsabilidad personal de las decisiones que tomamos cada día, para mejorar o seguir igual.

Se abre la ventana de agradecimiento por tantas bendiciones por todo lo que llegó, por tanto amor demostrado, por la gente nueva, por tantos buenos momentos, pero también por nuestras pérdidas, por los que ya no están y extrañamos profundamente, en mi caso a mamá.

Estoy segura que Dios ha caminado a mi lado y a nuestro lado en este 2025 que hoy termina, nos ha dado lo necesario y más, también nos ha consolado y lo sigue haciendo hasta hoy.

Que el nuevo año 2026 traiga una visión sana, y corazones dispuestos a cumplir nuestro propósito de vida que Dios ha planeado, un paso a la vez, UN DIA A LA VEZ.

Por un 2026 lleno de Salud, Paz, Amor, Armonía, Entusiasmo, Valentía, Gratitud, Amistad, Familia, Gracia y Misericordia

Que Dios siga siendo el centro de nuestra vida, que cada día nuestro corazón vibre en armonía con Dios, lleno de entusiasmo. Dios es nuestro ayudador, nuestro sustento, nuestro sanador y el que nos mantiene en pie hasta hoy.

Los abrazo con mi corazón

Edith Reyna-Villarreal

"Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría" Salmos 90:12



29 diciembre 2025

El corazón de una Mujer

Este libro no solo cuenta una historia, sino que infunde vida al lector, llevándonos a través de una época, una lucha y el desarrollo de una mujer. El Corazón de una Mujer, la cuarta autobiografía de Maya Angelou, es un libro excepcional. En él, Angelou ya no es la joven insegura que conocimos en Sé por qué canta el pájaro enjaulado. Aquí, es madre, activista, artista, una mujer que emprende el camino hacia su propio poder. Ambientada en las décadas de 1950 y 1960, la narrativa se entrelaza con sus años como cantante e intérprete, su paso al activismo por los derechos civiles y su vida como la devota pero imperfecta madre de Guy, su hijo. Lo que hace inolvidable este libro no son solo los hitos en la vida de Angelou, como su trabajo con figuras como Martin Luther King Jr. y Malcolm X, o su traslado a África, sino la forma en que captura la esencia misma de la feminidad: el tira y afloja entre la ambición y la responsabilidad, el equilibrio entre el amor y la independencia, y la valentía que se necesita para vivir con sinceridad la propia verdad.

La prosa de Angelou es intensa y lírica, con un ritmo que hace que el lector sienta su latido en cada página. No solo se lee su vida, sino que se siente su peso, su triunfo, su anhelo. El libro es a la vez unas memorias íntimas y una reflexión más amplia sobre la raza, la identidad y la feminidad en un mundo que a menudo exigía silencio a las mujeres negras.

Lecciones del Corazón de una Mujer: 

1. La maternidad y la identidad pueden coexistir 
Angelou demuestra que ser madre no significa borrarse a uno mismo. Aunque sus decisiones no siempre fueron fáciles ni perfectas, nos enseña que las mujeres pueden tener responsabilidad por los demás y el derecho a perseguir sus propios sueños. 

2. El activismo no es solo público, es personal 
El papel de Angelou en el movimiento por los derechos civiles nos recuerda que el activismo comienza con la valentía de usar la voz, el arte y la presencia para impulsar el cambio. 

3. El amor requiere valentía, pero también alejarse 
Angelou escribe con franqueza sobre sus relaciones. Demuestra que a veces la fuerza no reside en aferrarse, sino en partir cuando el amor compromete la dignidad. 

4. El arte es un arma de libertad 
Ya sea a través de la danza, la canción o la palabra, Angelou demuestra que la creatividad no es frívola, es revolucionaria. Crear es reclamar espacio en un mundo que quiere reducirte.

5. La resiliencia es una práctica, no un rasgo 
Angelou no presenta la resiliencia como un superpoder innato, sino como un músculo que tuvo que fortalecer a través del dolor, la duda y la perseverancia. Su historia demuestra que la resiliencia se construye paso a paso. 

6. El corazón de una mujer es tierno e inquebrantable 
Angelou encarna una feminidad compasiva pero inquebrantable, demostrando que la ternura y la fuerza no son opuestas, sino compañeras. 

7. Tu historia puede empoderar a generaciones 
Quizás la lección más importante se encuentra en el propio libro: decir tu verdad, por imperfecta que sea, siembra semillas de valentía en los demás. La disposición de Angelou a compartir su experiencia sigue inspirando a los lectores décadas después. 

El corazón de una mujer no es solo la historia de Maya Angelou, es la historia de innumerables mujeres que navegan por el amor, la maternidad, el arte y la justicia, atreviéndose a mantenerse íntegras. Es un libro que canta con el dolor y la alegría, recordándonos que el corazón de una mujer es una fuerza que la historia no puede silenciar.



24 diciembre 2025

¡Jesús Nació!

Ese es el mensaje de la navidad, hoy celebramos el gran regalo de Dios a nuestra vida, la salvación en Jesús.

En los planes perfectos de Dios, hoy estamos en paz, juntos en amor pero en muchas latitudes. Cheltenhham, Osaka, Monterrey, Guadalupe, Houston y San Antonio. Hoy nos toca estar así, recordando con alegría y nostalgia las tantas navidades juntos, recordando con amor a nuestros ausentes: Papá, Mamá y Heraldo. Ante un año con muchos retos que nos han empujado a orar más, a valorar la importancia de la salud física y mental, nos ha retado con decisiones importantes, y nos ha recordado que nuestra fragilidad y vulnerabilidad son también una forma de poner los pies en la tierra para voltear a ver siempre a Dios, y tomarnos de su Gracia Admirable.

Navidad es Jesús amando nuestros corazones vulnerables
Navidad es Jesús sanando nuestra vida
Navidad es Jesús regalando salvación
Navidad es Jesús caminando a nuestro lado
Navidad es Jesús mostrando su interés por nosotros
Navidad es Jesús diciéndonos que también se trata de mi
Navidad es Jesús consolando nuestras pérdidas
Navidad es Jesús que nos sostiene en la absoluta fragilidad de la vida
Navidad es Jesús alegrándose con nosotros
Navidad es Jesús dándonos fuerza de donde no parece que hay
Navidad es Jesús abrazándonos en nuestra tristeza
Navidad es Jesús acompañándonos en nuestra soledad
Navidad es Jesús nuestro mejor regalo.

La navidad es la oportunidad que tenemos de recibir y dar el mensaje de Dios al regalarnos amorosamente la salvación, redención y consolación a través de Jesús.
Jesús abrió un camino directo a Dios a través de su vida, su muerte y su resurrección.

Hoy y siempre El está aquí, esta historia no termina hasta que TU te encuentras con EL, la salvación es el más maravilloso regalo, es la esperanza de una vida con El por la eternidad
Jesús es la luz del mundo, el gozo de nuestro corazón y la mejor esperanza que esta humanidad necesita.

¡Feliz Navidad!

Edith Reyna-Villarreal



22 diciembre 2025

El que vive sin disciplina muere sin honor

En un mundo tan a menudo nublado por distracciones y placeres fugaces, me topé con "Quien vive sin disciplina muere sin honor" de Arjuna el Moderno mientras buscaba recomendaciones de audiolibros. El título me impactó como un rayo, retándome a reflexionar sobre mis propios hábitos y decisiones. Al darle al play, la voz del autor me envolvió, llena de convicción y profundidad; se sintió como la guía de un mentor y la súplica apasionada de un amigo. Cada capítulo se desplegaba como una historia, resonando con mis luchas. 
7 lecciones que me impactaron, resonando como verdades que necesitaba escuchar: 

1. El costo de la complacencia. 
El autor enfatiza que la comodidad puede ser un asesino silencioso. Al escuchar sus relatos, me di cuenta de lo fácil que es conformarse con la mediocridad. Insiste en que la disciplina no se trata solo de rutinas estrictas; es una postura proactiva contra la inercia de la vida. Esta lección me recuerda que debo estar alerta y buscar constantemente el crecimiento, impulsándome a aceptar los desafíos en lugar de evitarlos. Es una motivación para quienes se sienten estancados en el piloto automático. 

2. Pequeñas decisiones, gran impacto. 
El Arjuna moderno ilustra brillantemente que cada decisión que tomamos, por pequeña que sea, forja nuestro carácter. Sus anécdotas dejaron el mensaje clarísimo: una mala decisión hoy podría llevar a una cascada de resultados negativos mañana. Insta a los lectores a reflexionar profundamente sobre sus hábitos diarios, empoderándolos para tomar decisiones intencionales y positivas que resuenen profundamente en sus vidas.

3. La fuerza de la rutina. 
A través de ejemplos vívidos, el autor demuestra cómo establecer una rutina disciplinada puede sentar las bases para el éxito. Escucharlo describir sus propios rituales me inspiró a evaluar mis prácticas diarias, haciéndome comprender que la estructura brinda libertad en lugar de confinamiento. Su perspectiva invita a otros a apreciar el poder de la constancia y cómo puede impulsar la ambición y el impulso. 

4. La responsabilidad es clave. 
La apasionada discusión del autor sobre la responsabilidad me impactó profundamente. Enfatiza que sin un sistema de apoyo, la disciplina se tambalea. Me encontré asintiendo, recordando las veces en que los objetivos compartidos impulsaron mis esfuerzos. Es un recordatorio para buscar alianzas que me inspiren y me hagan responsable, demostrando que la disciplina se fortalece en una comunidad. 

5. Aceptar la incomodidad. 
Una de las lecciones más conmovedoras fue la necesidad de aceptar la incomodidad. La narrativa del autor sobre cómo superar el dolor y las dificultades fue convincente. Deja claro que el verdadero crecimiento proviene de enfrentar las dificultades de frente. Reflexioné sobre mi propia forma de evitar situaciones difíciles, dándome cuenta de que afrontar los miedos puede liberar un potencial inimaginable. Para quien lea esto, esto sirve como un recordatorio crucial para no rehuir los caminos difíciles.

6. El Poder de la Reflexión. 
Arjuna enfatiza la importancia de la reflexión como herramienta para la disciplina. Al escuchar sus reflexiones, sentí la necesidad de dedicar momentos de introspección en mi vida. El autor describe la reflexión no como una simple ocurrencia tardía, sino como una ventaja estratégica. Esto anima a los lectores a evaluar periódicamente su progreso y a ajustar sus caminos, asegurándose de mantenerse alineados con sus valores y objetivos. 

7. Legado y Honor. 
El libro recalca la idea de vivir una vida de honor a través de la disciplina. Las conmovedoras narrativas del autor sobre el legado me hicieron reflexionar sobre cómo quiero ser recordado. Inspira tanto a las personas como a las comunidades a esforzarse por alcanzar la excelencia, destacando que la disciplina no es solo un viaje personal, sino una contribución al bien común. Esta lección aboga por una vida con propósito, instando a los lectores a inspirar a quienes los rodean.



20 diciembre 2025

Los Sándwiches de Hernán

En Medellín, Colombia, hay una esquina en el barrio Manrique donde todos los días aparecen sándwiches.
A las 3am. 
Exacto.
Envueltos en papel aluminio. 
En una bolsa plástica. 
Colgando de un poste.

Nadie sabía quién los dejaba.
Los habitantes de calle del sector los esperaban. Si llegabas a las 3:15am, ya no había nada.
Esto pasó todos los días durante 6 años. De 2016 a 2022.
Sin fallar. Ni un solo día.
Ni cuando llovía. Ni en Navidad. Ni en año nuevo.
3am. Siempre.

En 2022, dejaron de aparecer.
Los habitantes de calle preguntaban: "¿Dónde está el hombre de los sándwiches?"
Nadie sabía.

Una trabajadora social del sector, Carolina, decidió investigar.
Preguntó a vecinos. A tenderos. A vigilantes.

Hasta que un vigilante nocturno le dijo: "Yo lo vi varias veces. Era un señor mayor. Como de 65 años. Llegaba en moto. Colgaba la bolsa. Se iba. Sin hablar con nadie."
"¿Y por qué dejó de venir?"
"No sé. Hace 4 meses que no lo veo."

Carolina publicó en grupos de Facebook de Medellín: "Busco al hombre que dejaba sándwiches en Manrique a las 3am durante 6 años. Dejó de hacerlo hace 4 meses. ¿Alguien sabe quién es?"
La publicación se compartió 8,000 veces en dos días.
Finalmente, una mujer comentó: "Creo que era mi papá. Pero él murió hace 5 meses."

Carolina la contactó. Se llamaba Lucía.
"Mi papá se llamaba Hernán. Tenía 68 años. Murió de un infarto en marzo."
"¿Por qué hacía los sándwiches?"
Lucía le contó la historia.

En 2015, el hijo menor de Hernán, Sebastián, murió. Tenía 19 años.
Era adicto. Vivía en la calle en el centro de Medellín.
Hernán lo buscó durante 3 años. Todos los días después del trabajo iba al centro. A buscarlo.
Nunca lo encontró.

Un día, la policía llamó. Habían encontrado a Sebastián muerto en una esquina de Manrique.
Desnutrición. Hipotermia. Hacía tres días que había muerto.
Hernán quedó destruido.
"Si hubiera comido algo. Si alguien le hubiera dado comida. Tal vez no habría muerto."

Dos semanas después del funeral, Hernán empezó.
Cada noche preparaba 8 sándwiches. Salía de su casa a las 2:45am. Llegaba a la esquina donde encontraron a Sebastián a las 3am.
Colgaba la bolsa.
Se iba.

"Le pregunté por qué lo hacía," dijo Lucía. "Me dijo: 'Porque tal vez uno de ellos es el hijo de alguien que todavía lo está buscando.'"
Hernán trabajaba en construcción. No tenía mucho dinero.
Pero cada noche, sin falta, hacía esos 8 sándwiches.
Pan. Jamón. Queso. A veces solo pan con mantequilla cuando no le alcanzaba para más.
"Calculé una vez," dijo Lucía. "En 6 años son 2,190 días. 8 sándwiches por día. Son 17,520 sándwiches."

"¿Alguna vez conoció a la gente que los comía?"
"Nunca. No quería. Decía que si los conocía, empezaría a elegir a quién darle y a quién no. Así, eran para quien los necesitara."
Carolina compartió la historia.
Se volvió viral en Medellín. Luego en Colombia.

Habitantes de calle del sector empezaron a comentar:
"Yo comí esos sándwiches durante 4 años. No sabía quién los dejaba. Me salvaron muchas noches."
"Esos sándwiches fueron lo único que comí algunos días. Quien fuera, gracias."
Un hombre comentó: "Yo era habitante de calle en Manrique. Comí esos sándwiches en 2018. Hoy tengo casa y trabajo. Tal vez no estaría aquí sin ellos."

Lucía leyó todos los comentarios.
"Mi papá nunca supo que ayudó a alguien. Murió pensando que tal vez era inútil. Que tal vez nadie los comía."
Carolina organizó algo.
Un mes después de que la historia se hiciera viral, en la esquina de Manrique, a las 3am, se reunieron 43 personas.
Todos habían comido los sándwiches de Hernán en algún momento.
Trajeron flores. Velas. Una foto de Hernán que Lucía les dio.
Hicieron un minuto de silencio a las 3am. La hora exacta.
Lucía estaba ahí. Llorando.
"Mi papá hacía esto por mi hermano. Porque no pudo salvarlo. Pero sin saberlo, ayudó a 43 personas que hoy están aquí."

Uno de los 43, un hombre de 35 años llamado Rodrigo, dijo:
"Yo estuve en la calle 7 años. Esos sándwiches me mantuvieron vivo literalmente. No sé cuántas veces pensé en rendirme. Pero sabía que a las 3am había comida. Eso me daba una razón para llegar a las 3am. Hoy llevo 2 años limpio. Trabajo. Tengo un cuarto. Existo porque ese señor no dejó de hacer sándwiches."

La comunidad decidió continuar el legado.
Crearon un grupo de WhatsApp. "Los Sándwiches de Hernán."
47 personas se turnaron. Cada una hace sándwiches una noche al mes.
Los dejan en la misma esquina. A las 3am.

Han pasado 2 años desde que Hernán murió.
Los sándwiches nunca han dejado de aparecer.

Pero hay algo más.
En la esquina donde Hernán los dejaba, los vecinos pusieron una pequeña placa en el poste:
"Aquí, durante 6 años, un padre dejó 17,520 sándwiches para hijos que no eran suyos. Porque no pudo salvar al suyo. Hernán, tu hijo está orgulloso."

Lucía visita la esquina cada mes.
Siempre a las 3am.
"Para ver si los sándwiches siguen apareciendo. Porque si aparecen, significa que lo que mi papá empezó no murió con él."
Y siempre aparecen.

¿Qué harías todas las noches durante 6 años para honrar a alguien que no pudiste salvar?



18 diciembre 2025

El cacao es energía, claridad y salud

Cuenta la leyenda que Quetzalcóatl, dios tolteca de la vida, robó el árbol del cacao a los dioses para regalarlo a los mortales. Su visión era clara, al estar bien alimentados, los humanos podrían dedicarse a cultivar las artes y las ciencias, y alcanzar su máximo potencial.

Miles de años después, la ciencia confirma lo que la sabiduría ancestral intuía, el cacao es energía, claridad y salud. En su forma más pura sin azúcares ni aditivos contiene antioxidantes como la epicatequina, un flavanol que ha demostrado mejorar la circulación, proteger el corazón, reducir la inflamación e incluso apoyar la memoria y el rendimiento físico.

No es casualidad que los aztecas lo bebieran antes de las batallas, que los mayas lo usaran como medicina, o que incluso alcanzara el valor de moneda. El cacao siempre ha sido semilla de fuerza, cuerpo y espíritu.

Hoy, investigaciones modernas con comunidades como los indios Kuna en Panamá que consumen cacao a diario muestran tasas muy bajas de hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Estudios en pacientes con diabetes, fumadores y hasta trasplantados de corazón han demostrado que el cacao puro mejora la función vascular, protege tejidos y eleva la vitalidad.

Lo que une a todos estos relatos desde el mito de Quetzalcóatl hasta los laboratorios actuales es lo mismo, el cacao transforma la vida de quien lo bebe.
Recordemos que el cacao no es solo historia ni tradición, es presente y futuro. Una medicina ancestral que hoy puedes llevar a tu mesa, no como un lujo, sino como una herramienta diaria de bienestar, conexión y gratitud.

Haz un pacto contigo: transforma tu taza en un ritual de vida.



15 diciembre 2025

El arte de la conversación consciente

Todos hemos pasado por eso: en medio de una conversación, asintiendo mientras ensayábamos mentalmente nuestra siguiente respuesta. O peor aún, escuchando a medias, distraído, perdiéndonos por completo el momento. Solía creer que era un buen comunicador. Sabía cómo expresar mi punto de vista, ganar una discusión e incluso dar un consejo en el momento justo. ¿Pero conexión? ¿Comprensión? ¿Transformación a través de la conversación? Esa era otra historia. Entonces encontré El arte de la conversación consciente de Chuck Wisner. No solo me enseñó a hablar, sino a escuchar, a estar presente en el diálogo y a interactuar con curiosidad en lugar de control. Expresó lo que presentía pero no podía identificar: que la mayoría de nuestras conversaciones son inconscientes. No interactuamos, reaccionamos. Y en esa inconsciencia, las relaciones se desmoronan. Este libro cambió mi forma de hablar. Pero más que eso, cambió mi forma de actuar en cada lugar al que entro. 

Aquí les presento 10 lecciones profundamente introspectivas que me invitaron a pasar de hablar para sobrevivir a hablar para conectar. 

1. La mayoría de las conversaciones son guiones, no exploraciones. 
Creemos que estamos teniendo nuevas conversaciones, pero en realidad estamos recreando viejos patrones emocionales. Wisner nos ayuda a ver cuánto de nuestro diálogo es solo un guion reactivo: defender, demostrar, corregir. La verdadera conexión comienza cuando hacemos una pausa en el guion y priorizamos la presencia sobre la actuación.

2. Hay cuatro tipos de conversaciones y abusamos de las incorrectas 
Wisner describe cuatro modalidades: narrativa, colaborativa, creativa y de compromiso. La mayoría de nosotros vivimos en la narrativa y el compromiso: hablamos de lo que fue o lo que debería ser, a menudo saltándonos la curiosidad intermedia. La verdadera magia, la transformación, ocurre cuando nos detenemos en espacios colaborativos y creativos. 

3. Hablamos para ganar, no para comprender 
Solía entrar en conversaciones con un objetivo: tener razón, ser persuasivo o ayudar. Pero esa postura impide el verdadero descubrimiento. Wisner nos invita a hablar con humildad y escuchar con la intención de cambiar. Ese cambio por sí solo abrió mi corazón y mis relaciones de maneras inesperadas. 

4. Nuestras historias personales moldean cómo escuchamos a los demás 
Lo que escuchamos en una conversación se filtra a través de nuestra historia, traumas y creencias. Si creo que no me escuchan, convertiré los comentarios neutrales en rechazo. Wisner fomenta la autoconciencia radical, porque a menos que conozcamos nuestras historias, seguiremos proyectándolas sobre los demás.

5. La curiosidad es el antídoto contra el control 
Cuando surge la tensión, mi instinto me lleva a solucionarla rápidamente. Pero el control mata la conexión. La curiosidad, en cambio, abre espacio para la comprensión. Preguntar: "Cuéntame más sobre eso" en lugar de: "Esto es lo que deberías hacer" se ha convertido en un punto clave en mi forma de mantener conversaciones difíciles. 

6. El silencio no es incómodo, es sagrado 
Solía llenar los silencios con ruido para evitar la incomodidad. Pero Wisner nos recuerda: el silencio no es ausencia, es espacio. Permite la digestión, la reflexión y la verdadera emergencia. Aprender a sentarme en silencio ha transformado mi escucha de una espera pasiva a una presencia activa. 

7. Los detonantes emocionales son invitaciones, no inconvenientes 
Estamos entrenados para evitar la incomodidad. Pero cuando siento un detonante, Wisner me invita a preguntar: ¿Qué historia me conmueve? ¿Qué miedo me está aflorando? Las reacciones emocionales no son errores, son migas de pan. Seguirlos puede llevarnos a partes no sanadas de nosotros mismos. 

8. Las conversaciones sobre compromisos deben ganarse, no darse por sentados. 
La mayoría de los malentendidos ocurren cuando las personas se comprometen sin claridad. Aceptamos cosas que no entendemos o con las que no estamos de acuerdo. Wisner demuestra la importancia de comprender el porqué, el cómo y el qué de cada acuerdo. Los compromisos que se hacen con confusión suelen generar resentimiento.

9. La conversación consciente requiere de un yo consciente 
No puedes hablar con claridad si tu mundo interior es caótico. Wisner enfatiza la importancia del trabajo interior, porque cuanta más claridad y compasión tengas en tu interior, más transmitirás a la conversación. Todo diálogo significativo comienza contigo. 

10. El objetivo no es el acuerdo, sino la conexión 
Pensaba que las grandes conversaciones terminaban en consenso. Pero ahora lo sé: terminan en entendimiento. Wisner redefine el éxito no como "estamos de acuerdo", sino como "nos vemos". Ese cambio elimina la presión de persuadir y da paso a la autenticidad, los matices y la confianza. 

Reflexión final: El arte de la conversación consciente no se trata de parecer más inteligente, sino de ser más humano. Nos recuerda que la conversación no es solo una transacción, sino un espacio sagrado. Un lugar donde los corazones se encuentran, las historias se desarrollan y comienza la sanación. Este libro no es solo para profesionales o líderes; es para cualquiera que alguna vez haya salido de una conversación pensando: "Podría haber ido mejor". Es para quienes desean hablar con presencia, escuchar con profundidad y hacer que los demás se sientan vistos, no solo interpelados.



14 diciembre 2025

Esperanza para una Navidad difícil

Los villancicos inundan el aire; las sonrisas y las risas se perciben por doquier. Un paseo por la ciudad revela escaparates relucientes que presumen de deliciosos dulces navideños y cintas rojas brillantes. Las luces centelleantes danzan en lugares inesperados y se reflejan en los árboles resplandecientes.  ¡la bendición del nacimiento de nuestro Señor se celebra con gran entusiasmo! 

Si bien la Navidad está llena de alegría y celebración, el mundo no está exento de tristeza durante esta época. Para muchos de nosotros, nuestros corazones heridos experimentan un dolor intenso a medida que los recuerdos inundan nuestras mentes. Quizás el recuerdo sea de un ser querido que ahora está en el cielo. Quizás el recuerdo nos atormenta como parte de un pasado doloroso; algo que deseamos cambiar o deshacer. El dolor no solo existe en el pasado, sino en el presente cotidiano. El desánimo no deja de acechar. La enfermedad no deja de librar su guerra. La muerte no se detiene ni un solo día.

No importa qué te esté causando dolor, date la oportunidad de reconocer la lucha que sientes durante las fiestas. Piensa también en tus amigos o familiares, quienes podrían beneficiarse de palabras de aliento en momentos difíciles. Cuando unas fiestas difíciles amenacen con abrumarte a ti o a un ser querido, recuerda los muchos versículos bíblicos inspiradores sobre confiar en Dios en tiempos difíciles. 

Cuando nació Jesús, sus padres no planearon una fiesta para revelar el género del bebé. Nadie pidió un pastel para el baby shower. Ah, María, sí, como madre, se preparó para la llegada de su bebé. Pero un viaje de negocios por motivos fiscales probablemente era lo último en su agenda. Montar en burro probablemente habría sido su último deseo en su noveno mes de embarazo. La cuestión es que Jesús no nació en circunstancias ideales. A pesar del establo, que la mayoría consideraríamos un alojamiento inadecuado, la Luz del Mundo hizo su gran entrada en la forma de un pequeño bebé. La carne humana albergó al Hijo de Dios y la gloria de la noche fue incontenible. Los ángeles cantaron su gloria a Dios y la esperanza, ¡nació la verdadera Esperanza para el mundo!

¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que se complacen en Él!   Lucas 2:14 NVI 

Hace dieciséis años, mi hija Taylor abrió sus regalos de Navidad con alegría. Aunque le diagnosticaron una rara enfermedad terminal, llevaba muchísima alegría a dondequiera que iba. Sus coletas y su risa alegre eran la combinación perfecta. Nuestra familia la ha visto perder gradualmente habilidades, desde hablar y cantar hasta alimentarse sola. Hoy sus sonrisas son escasas y su dolor se hace más evidente. Le cuesta realizar actividades cotidianas esenciales como caminar, masticar y tragar. Ya no puede abrir regalos. Esta Navidad me preguntaré si será la última, y ​​eso la convierte en una época difícil. En lugar de centrarnos en los regalos que no puede abrir, nos centraremos en el regalo que ella es para nosotros. En lugar de desearle mejores circunstancias, nos esforzamos por confiar en el plan de Dios como el mejor plan para su vida. En lugar de atravesar este sufrimiento solos, nos aferramos a la esperanza que Jesús nos da mientras camina por este valle con nosotros.

Independientemente de las pruebas que enfrentes durante la Navidad, el regalo que más necesitas es Aquel que anhela vivir en tu corazón. A pesar de las difíciles circunstancias que enfrentas, el plan de Dios es el mejor plan para tu vida; Él te ama demasiado como para pensar lo contrario. Sin importar el dolor o el anhelo, la tristeza o el sufrimiento, el nacimiento de Jesús trajo esperanza y sanación al mundo entero. ¡Por esto, podemos celebrar con alegría! 

Que nuestro Señor Jesucristo mismo, y Dios nuestro Padre, quien nos amó y nos dio consuelo eterno y buena esperanza por gracia, conforten sus corazones y los fortalezcan en toda buena obra y palabra. 2 Tesalonicenses 2:16-17 (RVR1960)

¿Conoces a alguien que esté pasando una Navidad difícil? Contáctalo ahora mismo con un mensaje cariñoso. Hazle saber que estás orando por él, reserva tiempo para esa cita para almorzar que tanto esperas, e incluso envíale un dulce regalo o un arreglo floral conmovedor. Hagas lo que hagas, asegúrate de animarlo con la luz pura de Dios en estas fiestas.





12 diciembre 2025

Tu historia en una canción

Va la historia más bonita (y la más triste ) que vas a leer hoy.

En 1990, un músico que igual y ni te tocó (Enrique Urquijo) andaba sin inspiración...
y se fue a ver Joaquín Sabina en busca de ayuda.

Y Sabina, que siempre cumple un pacto, cuando es entre caballeros, le pasó una letra a medias.
Con ella, Urquijo escribió una canción.
Y Sabina, otra.

Y aquí empieza lo loco.
Porque las dos canciones arrancan igual, pero terminan opuestas.

Las dos hablan de un músico que, después de tocar, conoce a una mujer.
Y ahí se abren dos caminos.

La de Urquijo cuenta que, tras el concierto, se emborrachó tanto que ni se acuerda qué pasó.
Es una historia triste, de fracaso.

La de Sabina es todo lo contrario.
Cuenta que la noche salió bien. Que se fue con la chava. Y que les dieron las diez. Y las ooonce. Y las doce y la una...

Pero eso todavía no es lo más loco.

Lo que me voló la cabeza es cómo sus vidas terminaron reflejando esas canciones.
Urquijo murió, poco después, de sobredosis.
Y Sabina... bueno, Sabina todavía sigue de fiesta.

Te lo cuento porque cada vez tengo más claro que la historia que te cuentas es la que terminas viviendo.
Que lo que crees adentro, es lo que terminas viendo afuera.
Pero no es magia, es coherencia.

No tengo pruebas, pero tampoco las necesito, porque lo he vivido.
Y tú tal vez también.

La buena noticia es que esa narrativa la puedes cambiar.
Sin borrar tu pasado,  conectándote con el futuro que quieres.
Y cuando eso pasa, tu presente no tiene de otra que ir por él.
Para elegir la segunda parte de tu canción...

Julian



08 diciembre 2025

Las modistas en Auschwitz.

Por poco no escucho este audiolibro. ¿Cuántas historias más del Holocausto podría asimilar antes de que mi corazón se paralizara ante el peso de la crueldad humana? Pero algo en el título me atrajo. Las Modistas En Auschwitz. La idea de que alguien pudiera crear belleza en ese infierno parecía imposible y necesaria a la vez. El libro de Lucy Adlington destrozó todas mis suposiciones sobre la supervivencia. Eran historias de mujeres que sobrevivieron haciendo lo que siempre habían hecho: coser. Solo que ahora sus puntadas marcaban la diferencia entre la vida y la muerte, no solo para ellas, sino también para las esposas de los oficiales nazis que lucían sus creaciones. Escuché este libro a pequeñas dosis porque tenía que parar a llorar constantemente. No solo de tristeza, sino por algo más complejo. Rabia ante la injusticia. Asombro ante la resiliencia. Y una extraña y culpable gratitud por mi propia libertad, aunque insignificante. 

1. La habilidad se convirtió en moneda de cambio en el infierno 
Las mujeres que sabían coser bien no fueron enviadas inmediatamente a las cámaras de gas porque los nazis necesitaran sus manos. Su talento, que antes se centraba en la belleza y la autoexpresión, se convirtió en un seguro de vida. Escuchar a Adlington describir cómo estas mujeres tuvieron que demostrar su valía con puntadas perfectas mientras se morían de hambre y terror me hizo ver mis propias capacidades creativas de otra manera. Lo que yo daba por sentado, ellas lo aprovecharon para seguir vivas un día más.

2. Crearon lujo para las esposas de sus captores 
La ironía más cruel era que estas mujeres, vestidas con harapos y agonizantes, creaban exquisitos vestidos para que las esposas de los oficiales nazis los usaran en fiestas. Bordaban delicadas flores mientras asesinaban a sus hijos. Ajustaban elegantes vestidos a mujeres que las veían como menos que humanas. La compartimentación emocional que requería realizar este trabajo sin perder la cabeza me conmovió profundamente. ¿Cómo se puede dedicar atención a algo para alguien que te quiere muerto? 

3. Los pequeños actos de desafío importaban 
Adlington revela pequeñas rebeliones ocultas en las costuras. Un defecto deliberado en un dobladillo. Un hilo suelto que se desharía más tarde. No eran grandes gestos de resistencia, sino actos de humanidad en un entorno inhumano. Me hizo pensar en cómo definimos el heroísmo. A veces, la valentía no es dramática; es simplemente negarse a dejar que tu espíritu se quiebre por completo, una pequeña decisión a la vez. 

4. Se salvaron mutuamente compartiendo 
Las partes más devastadoras y hermosas fueron cómo las mujeres compartieron sus escasos recursos. Retales de tela se convirtieron en vendas. El conocimiento de las técnicas de costura se transmitió para ayudar a otras a sobrevivir a las selecciones. Crearon una microeconomía del cuidado dentro de la maquinaria de la muerte. Estas no eran santas; eran mujeres comunes y corrientes que eligieron seguir siendo humanas cuando todo a su alrededor estaba diseñado para despojarlas de su humanidad.

5. Testigos que Necesitan Memoria 
Lo que más me impactó fue la meticulosa atención de Adlington al nombrar a estas mujeres, a preservar sus historias individuales en lugar de dejar que desaparecieran en las estadísticas. Cada costurera tenía un nombre, una familia, sueños truncados. 

El libro se convirtió en un acto de testimonio, asegurando que sus habilidades, su sufrimiento y su tenaz supervivencia fueran recordados. Me hizo comprender que dar testimonio de historias difíciles no se trata solo de honrar a los muertos; se trata de permanecer alerta ante la injusticia de nuestro tiempo. Fue un proceso lento, ya que había muchos personajes que seguir, pero terminé este audiolibro sintiéndome conmovida, agradecida y enojada a la vez. Agradecida por mi libertad de crear sin miedo. Enojada porque se permitiera que tanta maldad floreciera. Conmovida por enfrentarme a lo que los humanos son capaces de hacer, tanto lo peor como lo más trascendental. Pero sobre todo, me sentí responsable. Estas mujeres sobrevivieron para que sus historias pudieran ser contadas. Sus puntadas unían más que la tela. Albergaban la memoria, la dignidad y la esperanza. Esto es algo que vale la pena recordar.



05 diciembre 2025

Cuando una ballena muere, no es el final

Cuando una ballena muere… no es el final. Es el comienzo.
El cuerpo de una ballena no flota para siempre. 
Eventualmente, se hunde — lento, silencioso — hacia el fondo del océano.
A esto se le llama un “whale fall” (caída de ballena).

Y allí, en las profundidades, ocurre algo asombroso.
El cuerpo de una sola ballena se convierte en un refugio de vida.
Durante décadas, alimenta a cientos de criaturas marinas: tiburones, cangrejos, pequeños carroñeros y formas de vida únicas que no existen en ningún otro lugar.
De una muerte, nace un ecosistema completo.
De la muerte, brota la vida. Callada. Abundante. Sagrada.
Pero hay más.
Durante toda su vida, las ballenas absorben carbono de la atmósfera.
Y cuando mueren y se hunden, ese carbono se va con ellas al fondo del océano, donde queda atrapado durante siglos.

Incluso en la muerte, ayudan a enfriar un planeta que se calienta.
Incluso en silencio, nos protegen.
Y mientras viven… cantan.
No con palabras, sino con sonidos tan poderosos que pueden viajar miles de kilómetros bajo el mar.

Las madres cantan a sus crías.
Algunos grupos recuerdan a quienes han perdido.
Otros esperan a los que se quedan atrás.
Sus canciones no son solo comunicación.
Son conexión.

El corazón de una ballena azul es del tamaño de un automóvil pequeño.
Y cuando se sumerge a lo más profundo…
late solo dos veces por minuto.
Como si nos susurrara:
Mantén la calma.
Ve profundo.
Muévete con gracia.

Alguna vez, los marineros temieron a las ballenas como monstruos.
Hoy sabemos la verdad:
Son gigantes gentiles.
Guardianes de los océanos.
Portadores de memoria.
Así como los elefantes enseñan compasión en la tierra,
las ballenas la susurran en el agua.
Y ambas nos enseñan:
La grandeza no grita.
Canta. Guía. 
Y cuando llega el momento…se entrega, convirtiéndose en algo aún más grande.



04 diciembre 2025

Que tus despertares te despierten

Que tus despertares te despierten.
Y que al despertarte, el día que comienza te entusiasme.
Y que jamás se transformen en rutinarios los rayos del Sol que se filtran por tu ventana en cada nuevo amanecer.
Y que tengas la lucidez de concentrarte y de rescatar lo más positivo de cada persona que se cruce en tu camino.
Y que no te olvides de saborear la comida, detenidamente, aunque "solo" se trate de pan y agua.
Y que encuentres algún momento durante el día , aunque sea corto y breve, para elevar tu mirada hacia lo Alto y agradecer, por el milagro de la salud, ese misterio y fantástico equilibrio interno.
Y que logres expresar el amor que sientes por tus seres queridos.
Y que tus brazos, abracen.
Y que tus besos, besen.
Y que los atardeceres te sorprendan, y que nunca dejen de maravillarte.
Y que llegues cansado y satisfecho al anochecer por la tarea satisfactoria realizada durante el día.
Y que tu sueño sea calmo, reparador y sin sobresaltos.
Y que no confundas tu trabajo con tu vida, ni tampoco el valor de las cosas con su precio.
Y que no te creas más que nadie, porque, solo los ignorantes desconocen que no somos más que polvo y ceniza.
Y que no te olvides, ni por un instante, que cada segundo de vida es un regalo, un obsequio, y que, si fuésemos realmente valientes, bailaríamos y cantaríamos de alegría al tomar conciencia de ello.
Como un pequeñísimo homenaje al misterio de la vida que nos acoge, nos abraza y nos bendice.

Oración Judía



01 diciembre 2025

Wabi Sabi - Encontrar la belleza en la imperfección

En "Wabi Sabi", Nobuo Suzuki explora la profunda filosofía japonesa de encontrar la belleza en la imperfección, la transitoriedad y la simplicidad. Partiendo de conceptos tradicionales de estética y espiritualidad, Suzuki te invita a abrazar la esencia del wabi sabi en tu vida. El libro profundiza en cómo esta filosofía puede transformar tu perspectiva sobre la belleza, la naturaleza, las relaciones y sobre ti mismo, animándote a apreciar los momentos fugaces y las imperfecciones que enriquecen la vida. 

Aquí tienes 10 lecciones del libro: 

 1. Aceptar la imperfección: Aprendes que la imperfección es un aspecto fundamental de la vida. Suzuki enfatiza que, en lugar de buscar la perfección, aceptar las imperfecciones puede llevarte a una apreciación más profunda de la belleza en todas sus formas. 

 2. La belleza de la transitoriedad: El libro destaca el concepto de transitoriedad, recordándote que todo en la vida es temporal. Al reconocer la fugacidad de los momentos, puedes cultivar una mayor apreciación del presente y la belleza de cada experiencia.

3. Simplicidad y minimalismo: Suzuki te anima a abrazar la simplicidad como camino hacia la claridad y la paz. Al ordenar tu espacio físico y mental, puedes concentrarte en lo que realmente importa, fomentando una sensación de tranquilidad en tu vida. 

4. La naturaleza como maestra: Descubres que la naturaleza encarna el wabi sabi, mostrando la belleza de las imperfecciones y los ciclos naturales. Observar el mundo natural puede inspirarte a apreciar los ritmos de la vida y las lecciones que ofrecen. 

5. Autenticidad por encima de la pretensión: El autor enfatiza la importancia de la autenticidad. Aprendes que ser fiel a ti mismo y a tus sentimientos es más hermoso que conformarte con las expectativas sociales o las apariencias. 

6. Atención plena en la vida cotidiana: Suzuki enfatiza la práctica de la atención plena para apreciar los pequeños momentos. Al estar plenamente presente en tus experiencias diarias, puedes descubrir la belleza que existe en lo cotidiano. 

7. Conectando con las emociones: El libro te anima a conectar con tus emociones y a expresarlas libremente. Reconocer la belleza de tu viaje emocional te permite abrazar la vulnerabilidad y profundizar tus relaciones.

8. Encontrar la alegría en los objetos cotidianos: Aprendes a apreciar las historias que hay detrás de los objetos cotidianos. Suzuki sugiere que el desgaste de los objetos puede reflejar su trayectoria y realzar su belleza, animándote a valorar los recuerdos asociados a ellos. 

9. Cultivar la resiliencia: La filosofía wabi sabi te enseña sobre la resiliencia ante el cambio. Aceptar la impermanencia de la vida te permite adaptarte y crecer, encontrando fuerza en los momentos difíciles. 

10. Una perspectiva holística: Finalmente, Suzuki te anima a adoptar una perspectiva holística que integra todos los aspectos de la vida. Al comprender y apreciar la interconexión de las experiencias, puedes cultivar una mayor sensación de plenitud y armonía. 

 "Wabi Sabi" de Nobuo Suzuki es una hermosa guía para abrazar la filosofía de encontrar la belleza en la imperfección y la transitoriedad. A través de estos conocimientos, se le anima a cambiar su perspectiva, a apreciar la riqueza de la vida y a cultivar una conexión más profunda consigo mismo y con el mundo que lo rodea.





30 noviembre 2025

Justos entre las naciones

Corrie ten Boom, relojera holandesa, durante la Segunda Guerra Mundial abrió su casa a quienes necesitaban protección, ofreciendo refugio a cientos de personas perseguidas. 

1.- Del 1940 al 1944, la familia ten Boom creó un escondite secreto en su hogar para recibir a quienes buscaban salvación. Se estima que ayudaron a más de 800 personas a ponerse a salvo.

2.- En 1944, una denuncia anónima llevó al arresto de la familia, pero muchas de las personas en fuga lograron escapar a tiempo.

Corrie fue la única que sobrevivió al encarcelamiento. Después de la guerra, viajó por todo el mundo compartiendo su testimonio de esperanza, solidaridad y resistencia. Falleció en 1983, a los 91 años, dejando un mensaje de fortaleza y humanidad.

Corrie, su padre Casper y su hermana Betsie fueron reconocidos por Yad Vashem como “Justos entre las Naciones”.

En la foto: Corrie mostrando el escondite oculto en su habitación.



28 noviembre 2025

Rodeado de Gracia

Imagina que tuvieras una linterna que te envolviera por completo y emitiera un haz de luz a una distancia de 30 metros. Ahora imagina que tuvieras una linterna superpoderosa que te envolviera por completo, con un haz que llegara hasta el fin del universo.  La gracia de Dios es como un rayo de luz superpoderoso. Irradia desde su presencia y llega ininterrumpida desde su trono hasta donde te encuentras. 

Hoy te encuentras en el lugar que Dios te ha designado, completamente rodeado de su gracia. Sea cual sea tu dirección y adondequiera que vayas, su gracia está ahí. 
Gracia para el camino, 
gracia para el llamado, 
gracia para la obra, 
gracia para perseverar, 
gracia para ser fiel. 
Gracia para las alturas y para los valles, 
gracia para la calma y para la tormenta, 
gracia para el momento y para el largo camino. 
Gracia sobre ti, 
gracia a tu lado, 
gracia detrás de ti, 
gracia delante de ti, 
gracia sobre ti, 
gracia dentro de ti. 
Gracia sobreabundante, 
gracia suficiente, 
gracia abundante, 
gracia sobre gracia. 

Así como los montes rodean a Jerusalén, así el Señor rodea a su pueblo desde ahora y para siempre. Salmo 125:2

¿No hay más para ti que la gracia? En la gracia está todo. Dios es el Dios de TODA gracia (1 Pedro 5:10). La gracia está en Jesucristo (Filemón 1:25). El Espíritu Santo es el Espíritu de gracia (Hebreos 10:29). La gracia no existe aparte del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Quienes se alejan de Dios también se alejan de la gracia de su favor y bendición. Como creyentes, debemos cuidarnos de anular la gracia de Dios (Gálatas 2:21). ¿Cómo sucede esto? Anulamos su gracia al intentar trabajar por las cosas que Dios nos ha dado gratuitamente en Cristo mediante su muerte y resurrección.  En palabras del reconocido pastor y autor Adrian Rogers: «Debemos dejar de esforzarnos y empezar a confiar». Para todos los que creen, la gracia abunda. Su gracia es la gracia de su amor: la gracia de la misericordia, la bondad, la redención, la justicia y la gracia de la justificación. ¿Cómo te llegó su gracia? No por tener éxito, sino por creer y participar; no por negociar ni razonar, sino por beber del pozo de la salvación. Si merecieras su gracia, no sería gracia. Su gracia se da gratuitamente, no es un salario. Su gracia se da a los humildes: a quienes son lo suficientemente pequeños como para buscar su grandeza, lo suficientemente pobres como para buscar sus riquezas, lo suficientemente vacíos como para buscar su plenitud y lo suficientemente débiles como para buscar su fuerza.

Es su gracia la que te moldea, te establece, te equipa y te regala. La gracia de Dios es maravillosa, es completa y es un fluir inagotable de su favor. Gracia para crecer en ella, gloriarse en ella y abundar en ella. Es la gracia de la oración, la gracia de la adoración, la gracia de una vida santa. Es la gracia de la paz, la gracia del consuelo y la gracia de la esperanza para tu futuro. 

Roy Lessin.



24 noviembre 2025

Ganbatte

"¡Ganbatte!" de Albert Liebermann es una guía perspicaz y práctica que explora la filosofía japonesa del ganbatte (se pronuncia gan-ba-tay), un concepto profundamente arraigado en la cultura japonesa que se traduce aproximadamente como "hazlo lo mejor que puedas", "sigue adelante" o "darlo todo". El libro ofrece una perspectiva única sobre la perseverancia, la resiliencia y el esfuerzo continuo, animando a los lectores a adoptar esta mentalidad para afrontar los desafíos de la vida y lograr una existencia más plena. Liebermann desglosa la filosofía del ganbatte en 50 capítulos breves y accesibles, cada uno con consejos prácticos y reflexiones. Enfatiza que el ganbatte no se trata de alcanzar la perfección ni de garantizar el éxito, sino del esfuerzo constante, la tenacidad y la actitud positiva aplicada a cada tarea, grande o pequeña. El libro establece paralelismos con otros conceptos japoneses como wabi-sabi (encontrar la belleza en la imperfección) y kaizen (mejora continua), proporcionando un enfoque holístico para el crecimiento personal y profesional. En definitiva, "¡Ganbatte!" Inspira a los lectores a conectar con su fuerza interior, aceptar los reveses como oportunidades y encontrar alegría en el proceso de seguir adelante. 

 10 Lecciones y Perspectivas Clave de "¡Ganbatte!": 

1. La Esencia de Ganbatte: Hazlo lo Mejor que Puedas, Sigue Adelante: El mensaje principal es esforzarse al máximo y mantener la perseverancia en todos los proyectos, sin importar el resultado. Es un compromiso interno con la diligencia y la resiliencia, cambiando el enfoque de la suerte externa al impulso interno.

2. Separar lo "difícil" de lo "imposible": Muchas imposibilidades percibidas son simplemente desafíos difíciles que pueden superarse con esfuerzo constante y sin rendirse. El libro anima a replantear los obstáculos y a creer en la propia capacidad para superarlos. 

3. Aceptar y aprender del fracaso: El fracaso no es un fin, sino una valiosa oportunidad de aprendizaje. Ganbatte anima a aprovechar los contratiempos como retroalimentación, permitiendo ajustes y mejoras, en lugar de dejar que lleven al desánimo o al abandono. 

4. Cultivar la paciencia y tomar el camino lento: En un mundo que a menudo exige gratificación instantánea, Ganbatte aboga por la paciencia y la comprensión de que el progreso significativo a menudo se logra con pasos pequeños y constantes a lo largo del tiempo. "Incluso el viaje más largo comienza con un primer paso". 

5. Practicar la atención plena y la consciencia en el trabajo: Abordar las tareas con presencia y consciencia, incluso las más mundanas, puede transformarlas en actividades significativas. Esta participación consciente fomenta un mejor rendimiento y una mayor sensación de realización. 

6. Mejora Continua (Kaizen): El concepto de Kaizen está estrechamente vinculado a Ganbatte y se centra en pequeñas mejoras incrementales diarias. Este esfuerzo constante por mejorar, en lugar de grandes gestos, conduce a un crecimiento sustancial a largo plazo.

7. Superar las crisis con fuerza interior: Ante dificultades abrumadoras, Ganbatte anima a recurrir a la fortaleza interior. Se trata de mantener la motivación y la esperanza, incluso cuando las circunstancias externas escapan a nuestro control, y de centrarse en lo que se puede hacer. 

8. La importancia de los pasos pequeños y viables (Reglas de Ganbatte): El libro ofrece las "Reglas de Ganbatte", que son consejos breves y prácticos para aplicar la filosofía a la vida diaria. Este enfoque en pasos viables y manejables hace que el concepto general sea menos abrumador y más alcanzable. 

9. Encontrar propósito en las tareas cotidianas: Ganbatte se aplica no solo a las metas importantes de la vida, sino también a las tareas cotidianas. Al adoptar una actitud dedicada y consciente ante todo, se puede encontrar propósito y satisfacción en el proceso en sí, no solo en el resultado. 

10. Humildad y aprendizaje: Esta filosofía fomenta la humildad, permitiendo a las personas aprender de los demás, reconocer sus limitaciones y esforzarse continuamente por mejorar. Esta mentalidad abierta es crucial para el crecimiento sostenido y la resiliencia.



21 noviembre 2025

Té y charla

Todas las noches, a las 10 en punto, la señora Presica, de 67 años, encendía la luz del porche, preparaba una tetera de té de manzanilla y se sentaba junto a la ventana con un letrero de madera pintado a mano que decía:“Té y charla. Siempre abierto.”

Su casita en un rincón rural de Maine había permanecido callada y quieta desde que se jubiló como orientadora escolar. Viuda, con un hijo que solo la visitaba en días festivos, Presica vivía rodeada de recuerdos más que de voces. Sus mañanas eran tranquilas: cuidar el jardín, resolver crucigramas, asistir a alguna reunión del club de lectura.

Pero las noches… las noches estaban llenas de grillos y un silencio que dolía.
Notaba señales de soledad por todos lados. Adolescentes pegados a sus celulares, comiendo solos en cafeterías. Viudas con la mirada perdida frente a los estantes del súper. Hombres que se quedaban demasiado tiempo en la oficina de correos o dentro de sus camionetas apagadas.
Entonces, Presica hizo algo tan simple como revolucionario:
Puso el letrero.

La primera noche, no vino nadie. Ni la segunda. Ni la tercera. Ese fin de semana, su hijo la llamó y se rió al escucharla:
—Mamá, no eres una cafetería 24 horas.
—Tal vez no —dijo ella riendo—, pero sé bien lo que significa una luz cálida en medio de la oscuridad.
Durante toda una semana, su único visitante fue un gato callejero que se rozaba contra sus tobillos.

Pero en la noche número ocho, el porche crujió.
Una adolescente con sudadera raída apareció en el umbral, abrazándose a sí misma.
—¿Esto… es de verdad? —preguntó con voz baja.
Presica asintió.
—¿Manzanilla o menta?
Aquella noche, la joven —Mía— apenas susurró. Habló de exámenes reprobados, de un novio que la bloqueó, de una madre que trabajaba dos turnos y llegaba tan cansada que ya ni hablaba.

Presica no dio consejos. No juzgó. Solo escuchó y dijo:
—Me alegra que hayas venido.

Mía volvió la noche siguiente. Esta vez trajo a su amigo Kenny. Luego llegó Bria, una enfermera del hospital local que bebía sola después de sus turnos nocturnos. Después, Tony, un mecánico de manos engrasadas y casa en silencio.

La noticia se corrió en el idioma que los pueblos pequeños entienden: despacio, al oído. Una mención en la iglesia, un comentario en la panadería. Uno por uno, empezaron a llegar.
Camioneros de paso en rutas largas. Parejas mayores que no hablaban con nadie más en días. Jóvenes escapando de gritos en casa. Viudos abrazados a álbumes de fotos.

Presica jamás cerró la puerta. Añadió sillas cuando fue necesario. Algunas noches había tres personas. Otras, diez. La gente comenzó a donar muebles viejos: un sillón extra, una repisa pequeña, luces de navidad que alguien colgó alrededor de la ventana.

La sala dejó de ser la de una anciana… y se convirtió en el corazón de una revolución silenciosa.
—Tu sillón me sostuvo cuando murió mi mamá —susurró un chico.
—Aquí fue donde dije en voz alta que era gay, por primera vez —confesó un joven con voz temblorosa.
—No me reía desde el incendio —murmuró un hombre mayor, que perdió a su perro el año anterior.
Y entonces llegó diciembre.
Una tormenta de nieve azotó el pueblo. Las calles se taparon como con olas blancas. Las líneas de luz cayeron. El pueblo se sumió en la oscuridad.
Presica, envuelta en lana y rodeada de velas, pensó que el té y la charla tendrían que esperar.
A las dos de la mañana, se escuchó un golpe. Luego una voz:
—¿¡Señora E, está ahí!?
Abrió la puerta y encontró al señor Greeley, el viejo y gruñón dueño de la ferretería, enterrado hasta las rodillas en nieve, con una pala en mano. Detrás de él… docenas de personas. Adolescentes. Madres solteras. Camioneros. Enfermeras. Todos con linternas, termos y herramientas.
—No vamos a dejar que este lugar cierre —gruñó el señor Greeley.
Reconstruyeron las escaleras del porche, colgaron luces solares, conectaron un generador. Alguien trajo una bocina y puso jazz suave. El té humeaba en termos donados.
Esa noche, su casa fue el lugar más cálido en kilómetros a la redonda.
Mía mandó un mensaje de texto:
“Casa de té operativa. Traigan guantes.”

Para la primavera, el porche se convirtió en una terraza. Las conversaciones se desbordaban al jardín. Aparecieron cobijas, puffs y cojines. Un maestro jubilado empezó círculos de lectura los miércoles. Tony enseñó a Mía a arreglar su bicicleta. Padres solteros intercambiaban favores para cuidar a sus hijos. Una artista tímida pintaba retratos sin cobrar.
No se usaba dinero.
¿Y Presica?
Ella solo sonreía, servía té y escuchaba.

En las noches lluviosas, el porche se llenaba igual. Las sombrillas se agrupaban como flores. En las tardes de verano, las luciérnagas danzaban entre las confesiones susurradas.

Una mañana de otoño, Presica encontró una nota doblada bajo su puerta:
“Sra. E—
Dormí 8 horas seguidas por primera vez desde Afganistán.
Tu sillón escuchó mis gritos. No me juzgó.
Gracias.
—J.”
La pegó en su refrigerador.
Con el tiempo, su refri se llenó de notas como esa:
“Hiciste que las 2 AM se sintieran como amanecer.”
“Mi bebé se rió por primera vez aquí.”
“Pensaba acabar con todo. Luego hiciste sopa.”
"Té y charla" jamás salió en las noticias. No se hizo viral. Pero el rumor viajó.

El hijo de Presica, al principio escéptico, escribió sobre ello en un foro de crianza. Una madre en Glasgow abrió su propia "Ventana de Escucha". Una enfermera jubilada en Nairobi montó algo similar en su porche. Un hombre en Calgary convirtió su cochera en círculo comunitario.

Los llamaron “Puntos de Escucha”.
Más de 40 surgieron en tres años.
¿La única regla de Presica?
“Nada de maestros. Nada de expertos. Solo humanos.”

Una noche, Mía llegó con una libreta en mano.
—Es para usted —dijo con timidez—. Recopilamos historias de todos los que se han sentado aquí. Es su libro.
La portada decía:
“El porche que escuchó al mundo.”
Presica lo abrazó contra su pecho. Lágrimas brillaban en sus ojos.

Y aún hoy, cada noche, la luz se enciende a las 10. 
El té se infusiona. 
El letrero espera.
Porque a veces, sanar el mundo no significa cambiarlo todo.
A veces, significa cambiar una sola noche. 
Una sola alma. 
Una taza a la vez.

Y una mujer que creyó que una luz cálida y una taza de té podían sostener el cielo… demostró que tenía razón.



17 noviembre 2025

Pero es tu familia ...

Nadie te prepara para lo que significa ser herido por la familia.  
La traición no viene de desconocidos, sino de quienes compartieron tu mesa. 
Quienes te dieron tu nombre. 
Quienes siempre esperabas que cambiaran. 
 Encontré "Pero es tu familia..." en medio de ese dolor silencioso, el tipo de dolor que surge de años de autoabandono, tratando de mantener la paz mientras perdía partes de mí. Este libro no me ofreció resoluciones claras. No me dijo que "simplemente perdonara" ni que "me esforzara más". En cambio, me devolvió mi verdad. Mi voz. Mi poder. 

Aquí están las 10 lecciones más liberadoras y transformadoras que aprendí de esta lectura poderosa y necesaria. 

1. Que sea familia no significa que sea seguro 
Crecí pensando que la lealtad a la familia era sagrada, incuestionable. Pero la Dra. Campbell me dio permiso para cuestionarla. El abuso no se convierte en amor solo porque proviene de un padre o madre. Ser pariente no le da a alguien un pase de por vida para hacerte daño. 

2. La negación es el primer síntoma de una dinámica familiar tóxica 
Pasé años diciéndome a mí misma: "No fue tan malo". Minimizaba, justificaba o distraía. Pero la negación no te protege, te paraliza. Este libro me mostró que la sanación comienza en el momento en que decimos la verdad. Incluso si destroza la historia que nos han enseñado a creer.

3. El amor sin respeto es manipulación "Te amo" no siempre es una frase segura. 
A veces, es una correa. Empecé a darme cuenta de que el amor sin respeto, empatía ni responsabilidad no es amor en absoluto: es control. La Dra. Campbell me enseñó a reconocer la manipulación emocional y me dio el valor para dejar de llamarla amor. 

4. Los límites no son traición, son supervivencia 
Decir no a una familia tóxica no significa ser egoísta, significa que finalmente te estás eligiendo a ti mismo. Este libro me recordó: No estoy aquí para ser leal a la disfunción. Estoy aquí para proteger mi paz. Los límites son la forma de detener la hemorragia generacional. 

5. El gaslighting es abuso emocional, incluso cuando viene envuelto en "preocupación" 
A menudo me decían que era demasiado sensible, demasiado dramática, demasiado implacable. Pero eso nunca fue cierto: era gaslighting. Este libro me ayudó a desentrañar la red de inseguridad que tejen los sistemas familiares tóxicos. Aprendí a confiar de nuevo en mi realidad. 

6. El distanciamiento puede ser una forma de sanación, no de odio. 
Una de las verdades más valientes que enfrenté: alejarse de un familiar no significa ser cruel, significa que eliges vivir. El distanciamiento no se trata de venganza. Se trata de rescate. Y, a veces, es el acto más compasivo que puedes hacer, por ti mismo.

7. La culpa es un arma, y puedes desactivarla 
Me condicionaron a sentirme culpable por crear distancia. Pero la culpa nunca fue prueba de que hice algo mal; a menudo era una táctica para minimizarme. El Dr. Campbell me enseñó a reconocer la culpa como arma y a superarla. 

8. La madurez emocional es poco común, incluso en los padres 
Asumimos que los adultos son emocionalmente evolucionados. Pero el trauma no discrimina. Tuve que lamentar la fantasía del padre que nunca tuve. Ese dolor fue sagrado. Porque al otro lado, encontré aceptación y libertad. 

9. No tienes que seguir explicando tu dolor para que te crean 
Una de las cosas más liberadoras que me dio este libro fue el permiso para dejar de dar explicaciones. Algunas personas nunca entenderán tu sanación. Eso no significa que les debas tu paz. Puedes elegir la claridad sobre el caos, sin disculparte. 

10. Sanar requiere lamentar la pérdida de la familia que quisiste pero nunca tuviste. 
Este fue el golpe más profundo. Tuve que lamentar lo que nunca tuve: seguridad emocional, protección, ternura. Pero en el duelo, comencé a reconstruir. No la familia de la que provenía, sino la vida que ahora puedo crear. Ese dolor me quebró, pero también me liberó.


Pero es tu familia… es un permiso sagrado. Para sentir tu verdad. Para identificar el daño. Para dejar de encogerte por la comodidad de alguien más. Es un libro para las ovejas negras, los chivos expiatorios, los que rompen el ciclo. Para quienes se desangran silenciosamente tras sonrisas forzadas y guiones de "buena hija"



14 noviembre 2025

No hay vergüenza

No hay vergüenza en empezar tarde.
No hay vergüenza en empezar de nuevo.
No hay vergüenza en empezar antes de sentirse listo.
No hay vergüenza en empezar sin preparación.
No hay vergüenza en no empezar.
No hay vergüenza en ser un principiante.
No hay vergüenza en aprender despacio.
No hay vergüenza en no entender, en hacer preguntas y en no estar satisfecho con las respuestas.
No hay vergüenza en fracasar.

Levantarse. Volver a intentarlo. Llorar. Reír.

No hay vergüenza en rendirse.
No hay vergüenza en tomarse un descanso.
No hay vergüenza en necesitar tiempo, espacio, descanso, privacidad o ayuda.
No hay vergüenza en decir "no" para decirte "sí" a ti mismo.
No hay vergüenza en la vergüenza en sí misma.
No hay vergüenza en sentirse avergonzado, incómodo, temblar y sudar durante todo el proceso. No hay vergüenza en quedarse sin palabras, sin saber qué decir o hacer.
No hay vergüenza en ser humano.
Sí, no hay vergüenza en ser humano, vulnerable, imperfecto y divino.
Llegas cuando llegas.
Tarde, temprano, a veces o nunca.
De cualquier manera, y siempre,
el Universo mismo te inspira.

Jeff Foster




12 noviembre 2025

El matrimonio es solo un papel

A la gente le encanta decir: "El matrimonio es solo un papel". 
Pero también lo es un certificado de nacimiento. 
También lo es un cheque. 
También lo es el título de propiedad de tu coche o la escritura de tu casa. 
Todo es solo papel... ¿verdad? 

Sin embargo esos papeles significan algo. 
Simbolizan prueba... protección y promesa. 

El matrimonio no se trata de tinta en una página... se trata del peso que hay detrás. Es decir: "No solo te elijo cuando es divertido o fácil. Te elijo cuando la vida se complica, cuando requiere esfuerzo, cuando sería más fácil alejarse". 

No es el papel a lo que la gente le huye. 
Es la responsabilidad. 
Es la promesa de que el amor viene con esfuerzo. 

Así que si no crees en el matrimonio... está bien... pero no finjas que no tiene sentido. Porque la verdad es que lo que importa no es el papel… sino lo que representa.



10 noviembre 2025

La Era de la Inteligencia Artificial (IA)

Al encontrarme con el audiolibro de "La Era de la IA" de Henry Kissinger, mi curiosidad se despertó ante la avalancha de conversaciones sobre la inteligencia artificial y sus profundas implicaciones para nuestro futuro. Recuerdo haber pensado: ¿cómo podría una voz tan distinguida como la de Kissinger, con su seriedad y elocuencia, añadir una nueva dimensión al complejo entramado de la IA? Mi decisión fue casi instintiva: conectarme los auriculares y dejar que sus palabras me inundaran, convirtiendo mi entorno cotidiano en un rico paisaje de ideas. Cada capítulo se desplegaba como un nuevo horizonte, obligándome a reflexionar sobre la delicada interacción entre la tecnología y la humanidad en un mundo que parece precipitarse hacia un futuro incierto. 7 Lecciones del libro: 

1. La dualidad de la tecnología. 

Kissinger explica cómo la tecnología, en particular la IA, puede ser un arma de doble filo. Enfatiza que, si bien la IA tiene un potencial increíble para la innovación y el progreso, también conlleva el riesgo de profundizar las divisiones sociales y la inseguridad. Escucharlo analizar esta dualidad fue revelador. Nos hizo ver que, al adoptar los avances tecnológicos, también debemos mantenernos vigilantes y críticos, equilibrando el entusiasmo con las consideraciones éticas. Esta lección nos recuerda a todos que debemos interactuar con la tecnología con prudencia en lugar de aceptarla ciegamente.

2. El contexto histórico importa. 

Al profundizar en la historia, Kissinger nos recuerda que comprender el pasado es crucial para navegar el futuro. Señala cómo las revoluciones tecnológicas anteriores han transformado la sociedad y la gobernanza. Me resultó evidente que, al reconocer patrones y consecuencias de la historia, podemos tomar decisiones más informadas hoy. Cualquiera que lea esto puede beneficiarse de reflexionar sobre cómo el pasado influye en nuestras decisiones presentes y futuras con respecto a la IA. 

 3. El papel de la gobernanza. 

Uno de los temas más apremiantes que Kissinger enfatiza es la necesidad de una gobernanza sólida para regular la IA. Presenta la idea de que la tecnología no debe existir en el vacío; requiere un marco que garantice que sirva a los intereses de la humanidad. Esto me pareció un llamado a la acción tanto para los responsables políticos como para la ciudadanía: a participar en debates y abogar por una regulación responsable que proteja nuestro futuro colectivo. Como lectores, se nos insta no solo a presenciar estos avances, sino también a participar activamente en la gobernanza de la IA.

4. El factor humano. 

Kissinger reitera con contundencia la importancia del factor humano en la ecuación de la IA y la tecnología. Argumenta que, por muy avanzadas que sean las máquinas, no pueden replicar la complejidad de la intuición, la empatía y la creatividad humanas. Escuchar sus diversos ejemplos me recordó que necesitamos cultivar estos rasgos exclusivamente humanos, incluso en una era dominada por algoritmos. De cara al futuro, creo que aceptar nuestra humanidad y fomentar las conexiones será esencial para navegar en la era de la IA. 

5. Dilemas éticos. 

A medida que se desarrolla la narrativa, Kissinger no rehúye abordar los dilemas éticos que presenta la IA. Atrae a los oyentes a estos intrincados panoramas morales, instándolos a considerar las preguntas que surgen de nuestra dependencia de la tecnología: cuestiones sobre privacidad, autonomía e integridad de los datos. La importancia de estas consideraciones me impactó, subrayando la necesidad de que todos, especialmente quienes desarrollan IA, consideren los estándares éticos como parte fundamental del proceso.

6. Implicaciones filosóficas. 

Kissinger entrelaza brillantemente reflexiones filosóficas en su discurso sobre la IA, incitando a los oyentes a preguntarse qué significa ser humano en un mundo cada vez más influenciado por las máquinas. Nos reta a reflexionar sobre nuestra identidad, propósito y la esencia de la toma de decisiones en la era de la IA. Esta introspección trasciende las páginas del libro; invita a lectores y oyentes a reflexionar profundamente sobre su lugar en un panorama en rápida evolución. 

7. Aceptar la incertidumbre. 

En las secciones finales, Kissinger nos deja con la comprensión de que la incertidumbre es inherente a la exploración de nuevas fronteras, especialmente en la tecnología. Plantea que, si bien no podemos controlar todos los aspectos, aceptar la ambigüedad puede conducir a la innovación y al crecimiento. Esta perspectiva fomenta la resiliencia para afrontar los desafíos y las oportunidades de la IA. Para cualquiera que lea o escuche, es un recordatorio de que el futuro, aunque incierto, es algo que podemos abordar con curiosidad y valentía.



07 noviembre 2025

La historia de resiliencia de Caramelo

Brasil, 2021.

Una inundación arrasa todo en São João de Meriti.
Y allí, en el tejado de una casa sumergida, un caballo queda atrapado.
Solo. Durante cuatro días.
Sin comida.
Sin agua.
Sin un alma a la vista.

Lo llamaron Caramelo.

La imagen dio la vuelta al mundo:
un animal empapado y temblando,
pero de pie,
como si su alma se negara a caer.

No relinchaba pidiendo ayuda.
No intentaba huir.
Él... se aferraba.

Y cuando lo rescataron, millones de personas lo sintieron como suyo. Porque Caramelo no era solo un caballo rescatado...
Era un reflejo de lo que muchos de nosotros hemos vivido en nuestro interior.

Porque la lección no es que lo hayamos salvado. La verdadera lección es que no se derrumbó mientras el mundo se derrumbaba a su alrededor.

Eso es resiliencia.
No es quedarse ahí parado, esperando un milagro.
No es endurecerse por fuera.
Es resistir sin apagar la luz.
Es estar solo... y, sin embargo, no perder la dignidad.
Es creer que mereces vivir,
incluso cuando nadie parezca darse cuenta.

Enséñales esto a tus hijos.
No con discursos.
Sino con historias reales.
Historias como la de Caramelo...
que no gritó.
Que no huyó.
Que no se ha rendido.

Porque a veces la vida te deja en un tejado, solo, temblando...
sin saber si alguien vendrá por ti.
Pero si logras mantenerte en pie,
eso ya es un acto de valentía.

Resistir no es esperar ayuda.
Es no dejar que la tormenta te apague por dentro.



04 noviembre 2025

Mil Grullas de papel y un deseo

Sadako Sasaki tenía apenas dos años cuando, el 6 de agosto de 1945, la bomba atómica cayó sobre Hiroshima. Aunque sobrevivió a la explosión, una década después fue diagnosticada con leucemia, una de las enfermedades más frecuentes entre los hibakusha los sobrevivientes del bombardeo.
Durante su hospitalización, Sadako comenzó a doblar grullas de papel, inspirada por una antigua leyenda japonesa que dice que quien logra hacer mil grullas verá cumplido un deseo. Su deseo: curarse y vivir. Utilizando papel de medicina, envoltorios y cualquier material a su alcance, alcanzó a completar más de 1.000 grullas antes de fallecer el 25 de octubre de 1955, a los 12 años.

Su historia conmovió a todo Japón y al mundo. En 1958 se erigió una estatua en su honor en el Parque de la Paz de Hiroshima. Hoy, miles de personas envían grullas de papel como homenaje a Sadako y a todas las víctimas de la guerra nuclear.

Sadako no solo dejó un legado de dolor, sino también de esperanza. En su memoria, cada grulla doblada se convierte en un símbolo silencioso de resistencia y en un llamado global por un mundo sin armas nucleares.




03 noviembre 2025

El poder de escribirlo

Al encontrarme con el audiolibro "El Poder de Escribirlo" de Allison Fallon, no pude evitar sentir una atracción innata hacia la promesa de claridad y transformación que parecía escondida entre sus páginas. En ese momento, navegaba en un torbellino de pensamientos y emociones, sintiéndome confusa y algo perdida en mi propia narrativa vital. 

La voz de Fallon resonó en mis auriculares como una brisa cálida en un día frío, invitándome a un mundo donde expresarse a través de la escritura podía desvelar verdades ocultas y empoderar el cambio. Escucharla compartir sus reflexiones no fue solo una experiencia; fue un despertar. Su forma de hablar, suave pero firme, me hizo darme cuenta de que no solo estaba escuchando un consejo; estaba recibiendo una invitación a embarcarme en un viaje de autodescubrimiento. 

7 lecciones de su discurso que dejaron una huella imborrable en mi comprensión de la escritura y su profundo impacto en nuestras vidas: 

1. La Libertad de Expresión. 
Desde el principio, Fallon enfatiza la escritura como una poderosa herramienta para la autoexpresión. Ella describe cómo poner la pluma sobre el papel o los dedos sobre el teclado crea un espacio donde podemos ser nosotros mismos sin complejos. Me identifiqué profundamente con esto, ya que a menudo me costaba expresar mis sentimientos verbalmente. Sus palabras me hicieron reflexionar sobre cómo la escritura nos otorga la libertad de articular pensamientos que, de otro modo, quedarían atrapados. Cualquiera que tome un bolígrafo puede sentir esta liberación, usándolo como refugio para sus emociones más profundas.

2. Desentrañando la Mente. 
Fallon habla sobre el caos que a menudo habita en nuestras cabezas. Mientras la escuchaba, reconocí el constante parloteo de dudas y preocupaciones que ocupaba mi mente. Me animó a ver la escritura como una forma de desenredar estos pensamientos, despojándome de capas de confusión. Escribir ayuda a aclarar el paisaje confuso de nuestra mente, y no pude evitar pensar en lo beneficioso que sería para cualquiera que se enfrentara a una confusión similar. Es como despejar la niebla; es liberador. 

3. Entendiendo Nuestras Historias. 
Una de las lecciones más impactantes del audiolibro es cómo nuestras historias moldean nuestra identidad. Fallon guía a los oyentes a través de la idea de que, al escribir nuestras narrativas, nos apropiamos de nuestras experiencias. Sentí una chispa de reconocimiento cuando expresó esto; a menudo había dejado que mi pasado me agobiara. Escribir transformó ese peso en una narrativa que podía controlar, permitiéndome reflexionar sobre mis experiencias y aprender de ellas. Esta es una invitación para que otros tomen sus propias narrativas, las reescriban si es necesario y emerjan más fuertes.

4. El poder de la reflexión. 
Fallon destaca la reflexión como un poderoso resultado de la escritura. Recuerdo sentir una oleada de emoción al pensar que, al revisar nuestras reflexiones escritas, podemos seguir nuestro crecimiento a lo largo del tiempo. El proceso nos invita no solo a escribir, sino a leer nuestras propias palabras y conectar con nuestro yo en evolución. Es un recordatorio de que el crecimiento no es lineal; es una espiral. Cualquier lector puede beneficiarse de esta práctica, ya que cultiva una comprensión más profunda de su trayectoria personal. 

5. Aceptar la imperfección. 
A lo largo del audiolibro, Fallon aborda con elegancia el miedo a la imperfección en la escritura. Su voz tranquilizadora me aseguró que hay belleza en la naturaleza desordenada y tosca de la escritura. Inculca a los oyentes la importancia de permitirnos ser vulnerables y no buscar la perfección. Esta lección es universal; nos recuerda a todos que la imperfección es parte de la experiencia humana, y aceptarla puede conducir a la autenticidad en nuestra escritura y en nuestras vidas.

6. Escribir como un diálogo con uno mismo. 
Una profunda revelación que tuve al escuchar a Fallon fue que escribir no es simplemente un acto, sino una conversación con uno mismo. Sugiere que nos hagamos preguntas y dejemos que la pluma responda libremente. Este concepto me resonó profundamente; fue como una conversación íntima con mis pensamientos más íntimos. Esta práctica anima a otros a explorar su consciencia, lo que conduce a una mayor autoconciencia y comprensión personal. Cualquiera que esté dispuesto a participar en este diálogo puede descubrir nuevas facetas de sí mismo. 

7. Crear una comunidad compartiendo. 
La última lección que comparte Fallon trata sobre el poder de la comunidad en el camino de la escritura. Explica cómo compartir la escritura, ya sea con amigos, familiares o un grupo de escritura, puede fomentar conexiones y brindar apoyo. Esto me impactó, ya que a menudo me da miedo compartir mi trabajo. Escuchar su perspicaz aliento me inspiró a considerar las posibles conexiones que podrían surgir de la vulnerabilidad. Sirve como un sutil recordatorio para que todos acepten compartir sus historias y fomenten la comunidad a través de la escritura.