Si nuestro amor depende de las apariencias, cuando nuestra apariencia se desvanece, nuestro amor se desvanece. Si el amor depende de los sentimientos, cuando los sentimientos se debilitan o cambian repentinamente, nuestro amor se ve amenazado. Si nuestro amor está relacionado a las historias y recuerdos, cuando la historia no puede ser recordada, nuestro amor es olvidado. Si el amor se aferra a la forma, entonces, cuando la forma se disuelve, como debe ser, el amor muere también.
¿Existe algún amor que no dependa de la forma o del sentimiento, de las apariencias o de las historias? ¿Existe algún amor sin condiciones, un amor que no tenga fin? ¿Existe algún amor que sea intocable por la enfermedad y la muerte y el paso de las cosas? ¿Existe algún amor que sea tan cercano, tan íntimo, que incluso la palabra 'amor' resulte demasiado?
Nunca buscamos amor, nunca encontramos amor, nunca pedimos prestado amor ni robamos amor, nunca compramos amor ni vendemos amor, incluso nunca nos convertimos en amor. Amor es lo que somos, el asombroso poder de los universos que mantiene a los planetas en sus órbitas y el que empapa la hierba de rocío en el primer destello de la mañana. Sin amor, sin la profunda interconexión de las cosas que engalan nuestros corazones, sin el profundo conocimiento de que somos inseparables de todo lo que vemos, todas las riquezas del mundo caerían en la nada.
Amor es todo.
Jeff Foster
Una serendipia es ...
Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.
14 febrero 2014
13 febrero 2014
La ley de causa y efecto
Los errores o equivocaciones que el ser humano comete, siempre vendrán acarreando una consecuencia, esto se relaciona a causa y efecto, o sea la causa es la acción realizada el efecto es la consecuencia de nuestros actos ya sean positivos o negativos.
Cualquiera que lance un búmeran al universo siempre lo tendrá de regreso porque es la Ley de causa y efecto.
Si creamos actos positivos es lógico que tendremos actos positivos en nuestra vida y estaremos más en armonía con el universo. Pero si creamos actos negativos desafortunadamente tarde o temprano recibiremos las consecuencias de nuestra intolerancia
Las acciones negativas pueden variar ya sean delitos mayores o delitos menores, en la mayoría de las religiones lo llaman pecado.
Pero en realidad lo que existe es causa y efecto, debemos tomar absoluta responsabilidad de nuestras acciones porque la ley de causa y efecto existe, debemos tener mucho cuidado en lo que hágamos o digamos, para que las acciones que desarrollemos en el transcurso de nuestra vida tengan solo un efecto y que este efecto sea positivo.
Hablemos de lo que es el asesinato, en la Kabbalah se nos enseña que la acción negativa del derramamiento de sangre no se limita solamente a la violencia física, el derramamiento de sangre también se refiere cuando le causamos vergüenza o humillación a una persona, de una manera personal o pública, al degradar o maltratar a nuestros semejantes les causamos que la sangre les suba a la cara, esto se considera también asesinato espiritualmente.
Hablemos de las malas habladas (Los chismes), en la enseñanza de la kabbalah sabemos que las palabras negativas y el chisme atraen también energía, pero energía negativa,
El sentir de una sensación de burla, gusto negativo, risa con sarcasmo, quizás esta sensación sea atractiva en muchos que a veces en el fondo de nuestro ser nos divierte o nos da gusto la desgracia de alguien a consecuencia de un sentimiento de venganza, un revanchismo o por algún resentimiento .
Se ha malentendido completamente el dicho Ojo por ojo y diente por diente y lo relacionamos con la venganza, la verdad que el significado de ojo por ojo y diente por diente es Causa y efecto, vuelvo a escribirlo, o sea la causa es la acción realizada el efecto es la consecuencia.
Entendamos que estas acciones negativas son completamente provocadas por el EGO (El gran oponente) y que solo provocan obscuridad y caos en nuestra vida
Actuemos de la manera más positiva para atraer hacia nosotros acciones buenas que nos llenen de Luz nuestra vida y la vida de todos nuestros semejantes.
Evitemos las acciones que provocan obscuridad para que no impacte en nuestras vidas provocándonos caos.
En resumen cada uno de todos nosotros decide cual camino tomar , el bueno o el malo.
Recuerden siempre que El regalo más hermoso que el Creador nos ha dado es, Nuestro Libre Albedrio.
Reynaldo Perez
Cualquiera que lance un búmeran al universo siempre lo tendrá de regreso porque es la Ley de causa y efecto.
Si creamos actos positivos es lógico que tendremos actos positivos en nuestra vida y estaremos más en armonía con el universo. Pero si creamos actos negativos desafortunadamente tarde o temprano recibiremos las consecuencias de nuestra intolerancia
Las acciones negativas pueden variar ya sean delitos mayores o delitos menores, en la mayoría de las religiones lo llaman pecado.
Pero en realidad lo que existe es causa y efecto, debemos tomar absoluta responsabilidad de nuestras acciones porque la ley de causa y efecto existe, debemos tener mucho cuidado en lo que hágamos o digamos, para que las acciones que desarrollemos en el transcurso de nuestra vida tengan solo un efecto y que este efecto sea positivo.
Hablemos de lo que es el asesinato, en la Kabbalah se nos enseña que la acción negativa del derramamiento de sangre no se limita solamente a la violencia física, el derramamiento de sangre también se refiere cuando le causamos vergüenza o humillación a una persona, de una manera personal o pública, al degradar o maltratar a nuestros semejantes les causamos que la sangre les suba a la cara, esto se considera también asesinato espiritualmente.
Hablemos de las malas habladas (Los chismes), en la enseñanza de la kabbalah sabemos que las palabras negativas y el chisme atraen también energía, pero energía negativa,
El sentir de una sensación de burla, gusto negativo, risa con sarcasmo, quizás esta sensación sea atractiva en muchos que a veces en el fondo de nuestro ser nos divierte o nos da gusto la desgracia de alguien a consecuencia de un sentimiento de venganza, un revanchismo o por algún resentimiento .
Se ha malentendido completamente el dicho Ojo por ojo y diente por diente y lo relacionamos con la venganza, la verdad que el significado de ojo por ojo y diente por diente es Causa y efecto, vuelvo a escribirlo, o sea la causa es la acción realizada el efecto es la consecuencia.
Entendamos que estas acciones negativas son completamente provocadas por el EGO (El gran oponente) y que solo provocan obscuridad y caos en nuestra vida
Actuemos de la manera más positiva para atraer hacia nosotros acciones buenas que nos llenen de Luz nuestra vida y la vida de todos nuestros semejantes.
Evitemos las acciones que provocan obscuridad para que no impacte en nuestras vidas provocándonos caos.
En resumen cada uno de todos nosotros decide cual camino tomar , el bueno o el malo.
Recuerden siempre que El regalo más hermoso que el Creador nos ha dado es, Nuestro Libre Albedrio.
Reynaldo Perez
12 febrero 2014
Juntos pero no atados
Cuenta una vieja leyenda Sioux, que un día Toro Bravo, el más valiente y honorable de los guerreros, y Nube azul, la bellísima hija del jefe de la tribu, llegaron a la tienda del anciano sabio de la aldea a pedir consejo.
"Nos amamos –empezó el joven- y nos vamos a casar –prosiguió ella-
Y tenemos tanto miedo de perdernos, que venimos a rogarle que nos haga un conjuro o un hechizo, o nos entregue un talismán para que nos proteja y garantice que estemos juntos hasta la muerte.
¿Hay algo que pueda hacer por nosotros?”
El anciano se emocionó mucho al verlos tan jóvenes, tan enamorados y esperando su consejo con tanto anhelo. Habría algo – dijo- pero no sé si sea un reto muy difícil, pues implica gran sacrificio. Haremos lo que sea – respondieron al unísono los enamorados- Nube Azul –dijo el anciano- ¿ves ese monte al norte de la aldea? Tendrás que escalarlo sola, y, sin más armas que tus manos y una red, atrapar al halcón más bello y vigoroso que jamás se haya visto. Si logras atraparlo, deberás traerlo vivo al tercer día después de la luna llena. Esa es tu misión. Y tú, Toro Bravo, -continuó el sabio- tendrás que escalar la montaña del trueno y cuando alcances la cima, deberás capturar, sin hacerle daño, a la más valiente de las águilas, usando sólo tus manos y una red, para traerla el mismo día del regreso de Nube Azul. Ahora, partan, ordenó el anciano. Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego emprendieron su camino, ella al norte, y él hacia el sur de la aldea, para cumplir con las misiones encomendadas. El día señalado, los amantes regresaron a la tienda del anciano, cargando cada uno el ave que le había sido pedida. Eran, en verdad, unos hermosos ejemplares. ¿Qué debemos hacer ahora? preguntó Toro Bravo, ¿Debemos matarlas y beber su honorable sangre? No, respondió el anciano. ¿Debemos cocinarlas y comer su carne preciosa? preguntó ella. No -repitió el sabio-, ahora deben atarlas entre sí por sus patas, con estas tiras de cuero, y luego dejarlas para que vuelen libres. La joven pareja hizo lo que se les había ordenado y soltaron las aves. El águila y el halcón intentaron levantar el vuelo varias veces pero lo único que conseguían era terminar cada vez, revolcadas en el suelo. Después de muchos intentos, irritadas y frustradas por su incapacidad para volar, empezaron atacarse con sus picos, haciéndose mucho daño.
Este es el conjuro que pidieron, dijo el anciano, nunca olviden lo que acaban de ver. Ustedes son como el águila y el halcón. Si se atan el uno al otro, así sea por su inmenso amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que terminarán lastimándose inevitablemente. Si quieren que su amor perdure, vuelen juntos, pero jamás atados.
10 febrero 2014
La inteligencia de nuestras relaciones
"A través de nuestras heridas somos sanados..."
Nuestras heridas no son nuestras. No se originan desde nuestro interior, tampoco son el resultado de una mente defectuosa o de una naturaleza dañada. Tampoco surgen como enemigos externos a nosotros, como si se tratara de fuerzas oscuras enviadas para destruirnos. Descartes ("Pienso, luego existo"), benditos sus diminutos calcetines de algodón, era un desolado y aislado hombre que creó una fría, egoísta, y altamente intelectual filosofía de separación cuerpo-mente, que simplemente no puede hacer frente a la investigación directa. Cuando observamos detenidamente nuestra experiencia en tiempo real y de primera mano, nos damos cuenta que no podemos encontrar ninguna entidad llamada 'mente', con un interior y un exterior, y ciertamente no encontramos tampoco ninguna 'mente' separada de ningún 'cuerpo' - simplemente descubrimos la interminable danza de pensamientos y sensaciones frente a un quieto telón de fondo de la presencia no-conceptual que somos, que acoge el pensamiento y la sensación sin que éstos lo limiten.
Nuestras heridas no se forman ni dentro ni fuera de nosotros, sino en el contexto de las relaciones. Somos seres sociales, egos no separados flotando en el espacio anhelando conectarse, y todo aquello que es pasado por alto, desatendido, no acogido en nuestras primeras relaciones con aquellos que se encargaban de nosotros, esa parte de la experiencia que no se sacó a la luz - el dolor, la pena, el miedo, la ira, la impotencia - después es vista como algo que amenaza al amor, a la seguridad, al bienestar y, en última instancia, a la vida misma, y se convierten en las partes 'negativas', 'oscuras', 'pecaminosas', 'intocables', de nuestro lastimado ser; las partes vergonzosas que ocultamos unos a otros por temor a perdernos mutuamente. Imaginamos que tenemos un lado luminoso y otro oculto, un despreciable lado secreto, un yo bueno y un yo malo, un yo pecaminoso y uno piadoso, y la gran Guerra comienza. Lo Innombrable se oculta en las profundidades, y nos precipitamos hacia la luz...
Las heridas se forman en el contexto de las relaciones, y las heridas son sanadas en el contexto de las relaciones. Más adelante en nuestras vidas, somos conducidos de manera inteligente hacia aquellos que pueden sanarnos, aquellos que, a sabiendas o no, sacan a relucir lo ignorado, lo no amado, esas partes que pasamos por alto en nosotros mismos, invitando a que la oscuridad vuelva hacia la luz. Y así, la sanación podría lucir un tanto desagradable en un principio, y las relaciones podrían sentirse increíblemente desafiantes, y por un rato podríamos no estar dispuestos a ver la inteligencia en nuestra relación, la cual podría parecer como que está operando en nuestra 'contra', que es realmente una amenaza para nuestro sanar. ¡Nos podríamos llegar a sentir peor! Pero con el tiempo, y con una profunda reflexión, con auto indagación y honestidad, y dejando ir todos los conceptos acerca del 'amor' y el 'sanar', podríamos llegar a ver que nuestros mayores conflictos con los demás nos enseñaron muchísimo, y que nuestros supuestos 'enemigos' psicológicos nos estaban realmente forzando a poner atención a algo que habíamos descuidado en nosotros, y que las rupturas sólo nos estaban ayudando a aprender a sentarnos con nuestro dolor, a acunar a 'ese que sufre', a abrazar esas partes negadas, esos fragmentos rechazados inteligente y creativamente cuando éramos jóvenes.
Estás rodeado de gurús de todas formas y tamaños, y todo aquello que te atrae, rechazas o temes en los demás podría ser algo que necesitas acoger en ti. Tal vez, solamente. Pero ese 'tal vez' podría ser todo cuando se trata del amor, y no hay ningún encuentro desperdiciado aquí, en este extraordinariamente inteligente y reflexivo universo.
Jeff Foster
Nuestras heridas no son nuestras. No se originan desde nuestro interior, tampoco son el resultado de una mente defectuosa o de una naturaleza dañada. Tampoco surgen como enemigos externos a nosotros, como si se tratara de fuerzas oscuras enviadas para destruirnos. Descartes ("Pienso, luego existo"), benditos sus diminutos calcetines de algodón, era un desolado y aislado hombre que creó una fría, egoísta, y altamente intelectual filosofía de separación cuerpo-mente, que simplemente no puede hacer frente a la investigación directa. Cuando observamos detenidamente nuestra experiencia en tiempo real y de primera mano, nos damos cuenta que no podemos encontrar ninguna entidad llamada 'mente', con un interior y un exterior, y ciertamente no encontramos tampoco ninguna 'mente' separada de ningún 'cuerpo' - simplemente descubrimos la interminable danza de pensamientos y sensaciones frente a un quieto telón de fondo de la presencia no-conceptual que somos, que acoge el pensamiento y la sensación sin que éstos lo limiten.
Nuestras heridas no se forman ni dentro ni fuera de nosotros, sino en el contexto de las relaciones. Somos seres sociales, egos no separados flotando en el espacio anhelando conectarse, y todo aquello que es pasado por alto, desatendido, no acogido en nuestras primeras relaciones con aquellos que se encargaban de nosotros, esa parte de la experiencia que no se sacó a la luz - el dolor, la pena, el miedo, la ira, la impotencia - después es vista como algo que amenaza al amor, a la seguridad, al bienestar y, en última instancia, a la vida misma, y se convierten en las partes 'negativas', 'oscuras', 'pecaminosas', 'intocables', de nuestro lastimado ser; las partes vergonzosas que ocultamos unos a otros por temor a perdernos mutuamente. Imaginamos que tenemos un lado luminoso y otro oculto, un despreciable lado secreto, un yo bueno y un yo malo, un yo pecaminoso y uno piadoso, y la gran Guerra comienza. Lo Innombrable se oculta en las profundidades, y nos precipitamos hacia la luz...
Las heridas se forman en el contexto de las relaciones, y las heridas son sanadas en el contexto de las relaciones. Más adelante en nuestras vidas, somos conducidos de manera inteligente hacia aquellos que pueden sanarnos, aquellos que, a sabiendas o no, sacan a relucir lo ignorado, lo no amado, esas partes que pasamos por alto en nosotros mismos, invitando a que la oscuridad vuelva hacia la luz. Y así, la sanación podría lucir un tanto desagradable en un principio, y las relaciones podrían sentirse increíblemente desafiantes, y por un rato podríamos no estar dispuestos a ver la inteligencia en nuestra relación, la cual podría parecer como que está operando en nuestra 'contra', que es realmente una amenaza para nuestro sanar. ¡Nos podríamos llegar a sentir peor! Pero con el tiempo, y con una profunda reflexión, con auto indagación y honestidad, y dejando ir todos los conceptos acerca del 'amor' y el 'sanar', podríamos llegar a ver que nuestros mayores conflictos con los demás nos enseñaron muchísimo, y que nuestros supuestos 'enemigos' psicológicos nos estaban realmente forzando a poner atención a algo que habíamos descuidado en nosotros, y que las rupturas sólo nos estaban ayudando a aprender a sentarnos con nuestro dolor, a acunar a 'ese que sufre', a abrazar esas partes negadas, esos fragmentos rechazados inteligente y creativamente cuando éramos jóvenes.
Estás rodeado de gurús de todas formas y tamaños, y todo aquello que te atrae, rechazas o temes en los demás podría ser algo que necesitas acoger en ti. Tal vez, solamente. Pero ese 'tal vez' podría ser todo cuando se trata del amor, y no hay ningún encuentro desperdiciado aquí, en este extraordinariamente inteligente y reflexivo universo.
Jeff Foster
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07 febrero 2014
Meditación en el gozo y la imparcialidad
Hay muchos seres en este mundo que poseén inmensas cualidades y son de beneficio a los demás de múltiples maneras. Regocijémonos sinceramente en sus logros y deseémosles que sus cualidades no declinen nunca sino que perduren y se incrementen. La capacidad de festejar las mejores cualidades de los otros también actúa como un antídoto para la envidia y los celos. El regocijo también es una cura para el desánimo y para la visión pesimista y de desesperanza que tenemos del mundo y de los seres humanos.
Imparcialidad
La imparcialidad es un elemento esencial para las previas tres meditaciones. El deseo que todos los seres se vean libres del sufrimiento y de sus causas debe, sin duda, ser universal. No debería depender de nuestras preferencias sesgadas o de la manera que otros nos tratan. La compasión, por ejemplo, tiene como intención primordial el eliminar todo tipo de sufrimiento, donde quiera que se encuentre o quien quiera que se vea afligido por esto. Seamos los doctores que tengan como único deseo el curar a sus pacientes, independientemente de su comportamiento. Si alguien actúa de manera malévola, considerémoslo como una persona con una enfermedad mental que necesita ser curado de lo que lo aqueja en lugar de tratarlo con animosidad. Como el sol que brilla de manera equitativa sobre los buenos y los malos, sobre un lago sucio o uno limpio, el amor imparcial y la compasión deben ser extendidas a todos los seres sin hacer distinción.
Matthieu Ricard
Imparcialidad
La imparcialidad es un elemento esencial para las previas tres meditaciones. El deseo que todos los seres se vean libres del sufrimiento y de sus causas debe, sin duda, ser universal. No debería depender de nuestras preferencias sesgadas o de la manera que otros nos tratan. La compasión, por ejemplo, tiene como intención primordial el eliminar todo tipo de sufrimiento, donde quiera que se encuentre o quien quiera que se vea afligido por esto. Seamos los doctores que tengan como único deseo el curar a sus pacientes, independientemente de su comportamiento. Si alguien actúa de manera malévola, considerémoslo como una persona con una enfermedad mental que necesita ser curado de lo que lo aqueja en lugar de tratarlo con animosidad. Como el sol que brilla de manera equitativa sobre los buenos y los malos, sobre un lago sucio o uno limpio, el amor imparcial y la compasión deben ser extendidas a todos los seres sin hacer distinción.
Matthieu Ricard
05 febrero 2014
Plátano
"Un hombre decidió pasar algunas semanas en un monasterio de Nepal.
Cierta tarde entró en uno de los numerosos templos de la región y encontró a un monje sentado en el altar, sonriendo. Le preguntó porqué sonreía.
-"Porque entiendo el significado de los plátanos", fue su respuesta.
Dicho esto, abrió la bolsa que llevaba, extrayendo de ella un plátano podrido.
-"Esta ...es la vida que pasó y no fue aprovechada en el momento adecuado. Ahora es demasiado tarde."
Seguidamente, sacó de la bolsa un plátano aún verde y se lo mostró.
-"Esta es la vida que aún no ha sucedido, es necesario esperar el momento adecuado."
Finalmente tomó un plátano maduro, lo peló y lo compartió con él.
-"Esta es la vida en el momento presente. Aliméntate con ella, disfrútala y vívela sin miedos y sin culpas
Cierta tarde entró en uno de los numerosos templos de la región y encontró a un monje sentado en el altar, sonriendo. Le preguntó porqué sonreía.
-"Porque entiendo el significado de los plátanos", fue su respuesta.
Dicho esto, abrió la bolsa que llevaba, extrayendo de ella un plátano podrido.
-"Esta ...es la vida que pasó y no fue aprovechada en el momento adecuado. Ahora es demasiado tarde."
Seguidamente, sacó de la bolsa un plátano aún verde y se lo mostró.
-"Esta es la vida que aún no ha sucedido, es necesario esperar el momento adecuado."
Finalmente tomó un plátano maduro, lo peló y lo compartió con él.
-"Esta es la vida en el momento presente. Aliméntate con ella, disfrútala y vívela sin miedos y sin culpas
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04 febrero 2014
Esta tierra sagrada
El concepto 'no hay un yo, no hay ninguna persona, no hay nadie aquí...' es una de las ideas más malinterpretadas y potencialmente engañosas en todo el ámbito espiritual. Algunos maestros espirituales y gurús les aseguran a sus alumnos que 'algún día, el yo desaparecerá' o que 'algún día experimentarán un cambio energético hacia lo ilimitado'. Los estudiantes empiezan inevitablemente a esperar la llegada de ese día, empiezan a desearlo, a anhelarlo y sin embargo también están convencidos de que 'no hay nada que puedan hacer' para que ese día llegue. ¡Qué trampa! Vivir esperando el despertar, esperando la gracia, esperando la vida misma. Pero, ¿quién está esperando? y ¿por qué? y ¿por cuánto tiempo?
Oh amigo, ¿acaso aquello que realmente eres tiene algún interés en que algo llamado 'persona' desaparezca en algo llamado 'tiempo?' ¿Acaso hay dos tú? ¿El que desaparece y otro que queda después de que el primero ha desaparecido? ¿Un yo que espera y otro que desaparece? ¿Cómo es que puede haber dos tú? ¿Cómo es que puedes estar tan dividido?
¿No es este día un milagro, amigo? ¿Acaso este aliento, este pulso, esta íntima experiencia presente, este AHORA, este presente sabor de vida palidece en comparación con las glorias que te han estado prometiendo?
¿Acaso el sol está a la espera de la luz? ¿La ola a la espera del océano? ¿El milagro del aliento está a la espera de algún 'cambio'?
Te han enseñado a soñar con la tierra del mañana, pero ¿qué me dices de la tierra en donde estás parado, de la tierra de este momento, de esta santa, sagrada tierra que te abraza tal y como eres?
Jeff Foster
Oh amigo, ¿acaso aquello que realmente eres tiene algún interés en que algo llamado 'persona' desaparezca en algo llamado 'tiempo?' ¿Acaso hay dos tú? ¿El que desaparece y otro que queda después de que el primero ha desaparecido? ¿Un yo que espera y otro que desaparece? ¿Cómo es que puede haber dos tú? ¿Cómo es que puedes estar tan dividido?
¿No es este día un milagro, amigo? ¿Acaso este aliento, este pulso, esta íntima experiencia presente, este AHORA, este presente sabor de vida palidece en comparación con las glorias que te han estado prometiendo?
¿Acaso el sol está a la espera de la luz? ¿La ola a la espera del océano? ¿El milagro del aliento está a la espera de algún 'cambio'?
Te han enseñado a soñar con la tierra del mañana, pero ¿qué me dices de la tierra en donde estás parado, de la tierra de este momento, de esta santa, sagrada tierra que te abraza tal y como eres?
Jeff Foster
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