Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

30 junio 2011

No temas

El temor nos hace encontrarnos siempre con aquello que tememos.  El temor atrae a su objeto temido igual que el deseo a lo deseado.

Cuando haces lo que tienes que hacer, lo que te corresponde por tu trabajo, profesión u obligación, quédate tranquilo porque sucederá lo que tiene que suceder.

Cuenta la historia acerca de aquel joven ministro de un rey que se presentó ante su señor con profundo miedo porque decía haber visto a la Muerte que lo estaba buscando en el palacio.  Y le pidió al rey un caballo para huir a Isafahán y esconderse allí.  Tomó el caballo más rápido y marchó.

El rey buscó a la Muerte en el palacio y le dijo: "¿Por qué buscas a mi ministro?"  Y la muerte le contestó con sorpresa: "¡Ah!  ¿Pero todavía está en el palacio?  Yo debo encontrarlo esta tarde en Isafahán".

Lo que ha de suceder, sucederá.  Y el temor del futuro atrae el objeto de ese temor.

Quienes creen en el Ser Infinito que llaman Dios no pueden temer nada si es que son creyentes de verdad.  Ese Ser Infinito hace y hará siempre lo mejor para nosotros, aunque a veces lo mejor no sea lo más agradable.  Pero ¿acaso alguien nos ha prometido que lo mejor va a ser siempre lo más agradable?  Muchas medicinas o métodos quirúrgicos son lo mejor para la salud, y no suelen ser agradables.

Esta Tierra no es un valle de lágrimas ni el Paraíso terrenal.  Hemos de aceptarla tal como es.


Dario Lostado
(Despertar a la conciencia día a día)

Noche de luna en Nepal by Matthieu Ricard

29 junio 2011

El árbol Kalpataru

En el cielo hindú existe un árbol llamado Kalpataru (o árbol de los deseos).
Un cansado viajero llegó por azar y se sentó debajo del árbol.
-"Estoy tan hambriento -pensó- que sí hubiera alguien por aquí le pediría comida"
 En ese momento la comida se materializó delante de el. Cuando hubo comido le entró el sueño, y pensó:
-"Sí hubiera una cama aquí..."
Y la cama apareció. Pero tumbado en la cama comenzó a pensar:
-"¿Que está sucediendo? No veo a nadie, pero la comida y la cama han aparecido. ¡Aquí hay fantasmas!"
De repente aparecieron los fantasmas. Entonces se asustó y pensó:
-"Ahora me matarán"
¡Y lo mataron!


 
En la vida es igual:
Si piensas en fantasmas, aparecerán. 
Si piensas en enemigos, los tendrás. 
Si piensas en amigos, aparecerán. 
Si odias, el odio brotará. 
Si amas, el amor surgirá a tu alrededor.

28 junio 2011

Felicidad oscura

Una vez, en un pueblo de buen tamaño, había dos comerciantes que se hacían una competencia feroz.  Sus tiendas estaban una frente a la otra.  El único método que usaban para determinar el éxito de su negocio no eran sus ganancias diarias, sino la cantidad de clientes con la que uno superaba al otro.


Si un cliente le compraba a uno de ellos, éste se burlaba de su competidor cuando cerraba la venta.  Con los años, la rivalidad creció.


Un día, Dios envió un ángel a uno de los comerciantes con una oferta:  "El Señor te ha elegido para hacerte un gran regalo.  Recibirás cualquier cosa que desees.  Pide riquezas, una larga vida o hijos saludables, y se te concederá.  Sin embargo, hay una condición", le previno el ángel, "de todo lo que pidas, tu competidor recibirá el doble.  Si pides mil monedas de oro, él recibirá dos mil.  Si pides fama, él será dos veces más famoso".  El ángel sonrió.


El comerciante pensó por un momento.  "¿Me darás lo que pida?"


El ángel asintió.


El rostro del hombre se ensombreció.  "Pido que me dejes ciego de un ojo".


Esa es la felicidad que surge de los actos más oscuros.  Su origen es impuro y la rige el engaño.
Dificilmente puede experimentarse como felicidad.

La felicidad oscura es despreciable y medra en pereza y dolor ajeno.  La felicidad que surge del contacto de los sentidos con los objetos sabe a néctar al principio, pero al final se convierte en veneno.  La felicidad más pura nace de la moderación, y aunque al principio parezca amarga, al final crea una fuente de néctar.



Swami Chidvilasananda

27 junio 2011

La luciernaga y la serpiente

Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Esta huía tan rápido como podía de la voraz predadora, pero la serpiente no desistía en su persecución.  Huyó un día y la serpiente la seguía, huyó durante dos días y aún la seguía...

 Al tercer día, exhausta, la luciérnaga se detuvo e interpeló a la serpiente:
- "¿Puedo hacerte tres preguntas?"
- "No acostumbro dar este beneficio a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar", contestó la serpiente.
- "¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?" le preguntó la luciérnaga.
- "No" replicó la serpiente.
- "¿Te hice algún mal?" preguntó la luciérnaga.
- "No", volvió a responder la serpiente.
- "Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?"
- "¡Porque no soporto verte brillar¡"


En un momento u otro de nuestras breves vidas nos hemos encontrado en situaciones y/o con personas que nos hacen preguntarnos: "¿Qué es lo que pasa, no he hecho mal a nadie, ni nada en particular para merecer esto?" Será a menudo porque no soportan que brilles como la luciérnaga.  Algunas veces será consecuencia de lo que hemos sembrado con nuestros comportamientos, y actitudes, otras veces seran herencias a las que no hemos querido prestar atención porque son recuerdos dolorosos, pero mas frecuentemente no habrá una explicación lógica o clara para lo que estás experimentado en tu relación con los demás o bajo las circunstancias diarias.

Hay un propósito sin embargo en todo lo que nos pasa a diario que nos saca de nuestra "zona de comodidad" donde tenemos casi todo bajo control.  Ese propósito tiene que ver con tu crecimiento hacia la madurez emocional y espiritual.  Mucha gente prefiere permanecer como un infante, emocionalmente inmaduro y espiritualmente seco. No tienen tiempo para la autoreflexión, para estar a solas con Dios, para meditar en Su palabra, para examinar sus propios caminos.  Pero, sin embargo, inmaduro o no, todos tenemos oportunidades para crecer mediante experiencias que no entendemos: divorcios, perdidas, dolor, sufrimiento, soledad, ruina economica, disfunción familiar, rechazo, así como también en las situaciones aparentemente más positivas. Lamentablemente, como seres humanos pareciera que aprendemos más cuando las cosas nos están bien, que cuando estamos comodos y tranquilos.

No tomar partido en nada, carecer de convicciones, aceptar una fe, no te garantiza una vida inmune a los problemas y los desafios. Pero todos tenemos siempre la opción de brillar en medio de las circunstancias de esta vida. Si, habrá "serpientes" que traten de devorarnos y sumergirnos en la negación, la irreflexión, el escapismo, la amargura, el odio, el ocio improductivo, los vicios, el estrés, las preocupaciones, etc. Sin embargo, depende de cada uno decidir el tipo de vida que mostrara diariamente brillando con su propia luz a pesar de todo.

Se autentico, brilla con tu luz aunque esto moleste a los predadores

25 junio 2011

Las 1000 canicas

Cuanto más envejezco, más disfruto de las mañanas del sábado.

Tal vez es la quieta soledad que viene por ser el primero en levantarse o quizá el increíble gozo de no tener que ir al trabajo...

De todas maneras, las primeras horas de un sábado son en extremo deliciosas.

Hace unas cuantas semanas, me dirigía hacia mi equipo de radio-aficionado, con una humeante taza de café en una mano y el periódico en la otra.
Lo que comenzó como una típica mañana de sábado, se convirtió en una de esas lecciones que la vida parece darnos de vez en cuando... déjenme contarles:

Sintonicé mi equipo de radio en banda de 20 metros, para entrar en una red de intercambio de sábado en la mañana. Después de un rato, me topé con un colega que sonaba un tanto mayor.

Él le estaba diciendo a su interlocutor, algo acerca de "unas mil canicas".

Quedé intrigado y me detuve para escuchar con atención:
- Bueno, Tomás, -decía- de veras que parece que estás ocupado con tu trabajo.
Estoy seguro que te pagan bien, pero es una lástima que tengas que estar fuera de casa y lejos de tu familia tanto tiempo.
Es difícil imaginar que un hombre joven tenga que trabajar 70 horas a la semana para sobrevivir.
¡Que triste que te perdieras la presentación teatral de tu hija!
Continuó:
- Déjame decirte algo, Tomás, algo que me ha ayudado a mantener una buena perspectiva sobre mis prioridades.

Y entonces fue cuando empezó a explicar su teoría sobre las "mil canicas".
- Mira, me senté un día e hice algo de aritmética. La persona promedio vive unos 75 años, algunos viven más y otros menos, pero en promedio, la gente vive unos 75 años.

Entonces multipliqué 75 años por 52 semanas por año y obtuve 3,900 que es el Nº de sábados que, la persona promedio habrá de tener en toda su vida.
- No te distraigas y sígueme, Tomás, que voy a la parte importante.
Me tomó hasta que casi tenía 55 años pensar todo esto en detalle.
Continuó:
- Y para ese entonces, con mis 55 años, ¡¡ya había vivido más de 2,800 sábados!!
Me puse a pensar que si llegaba a los 75, solo me quedaban 1,000 sábados más que disfrutar. Así que fui a una juguetería y compré todas las bolitas que tenía.

Tuve que visitar 3 tiendas para obtener 1,000 canicas. Las llevé a casa y las puse en una fuente de cristal transparente, junto a mi equipo de radio aficionado.
Seguí escuchando atentamente:
- Cada sábado a partir de entonces, tomé una canica y la he tirado.
- Descubrí que al observar como disminuían las canicas, me enfocaba más sobre las cosas verdaderamente importantes en la vida. No hay nada como ver cómo se te agota tu tiempo en la tierra, para ajustar y adaptar tus prioridades en la vida.
Ahora déjame decirte una última cosa antes que nos despidamos y lleve a mi bella esposa a desayunar...
Esta mañana, saqué la última canica de la fuente de cristal y entonces me di cuenta de que si vivo hasta el próximo sábado me habrá sido dado un poquito más de tiempo de vida y si hay algo que todos podemos usar es un poco más de tiempo...
Me gustó conversar contigo, Tomás, espero que puedas estar más tiempo con tu familia.
Hasta pronto, se despide "el hombre de 75 años", cambio y fuera, ¡Buen día!

Uno podría haber oído un alfiler caer al suelo en la banda cuando este amigo se desconectó.

Creo que nos dio a todos bastante para pensar.

Yo había planeado trabajar en la antena aquella mañana y luego iba a reunirme con unos cuantos radio aficionados para preparar la nueva circular del club...
En vez de aquello, desperté a mi esposa con un beso, "vamos querida, te quiero llevar con los chicos a desayunar afuera". -
- ¿Qué pasa? - preguntó sorprendida.
- Nada; es que no hemos pasado un sábado juntos con los chicos en mucho tiempo.

Por cierto, ¿podemos parar en la juguetería a mientras estamos fuera? Necesito comprar algunas canicas...

"LA MUERTE ESTA TAN SEGURA DE LLEGAR, QUE NOS DA TODA UNA VIDA DE VENTAJA".


24 junio 2011

Los cinco acuerdos

Sé impecable con tus palabras
Habla con integridad.  Dí solamente lo que quieres decir.  Evita hablar contra ti mismo y chismorrear sobre los demás.  Utiliza el poder de tus palabras para avanzar en la dirección de la verdad y el amor.

No te tomes nada personalmente
Lo que los demás dicen y hacen es una proyección de su propia realidad, de su propio sueño.  Nada de lo que hacen es por ti.  Cuando seas inmune a las opiniones y los actos de los demás, dejarás de ser la víctima de un sufrimiento innecesario.

No hagas suposiciones
Encuentra la valentía necesaria para preguntar y expresar lo que realmente quieres.  Comunícate con los demás tan claramente como puedas a fin de evitar malentendidos, tristeza y dramas.  Sólo con este acuerdo, transformarás tu vida por completo.

Haz siempre lo máximo que puedas
Lo máximo que puedas hacer cambiará de un momento a otro, será distinto cuando estés sano o cuando estés enfermo.  Bajo cualquier circunstancia haz senciallamente lo máximo que puedas, y de este modo evitarás juzgarte, maltratarte y lamentarte.

Sé escéptico, pero aprende a escuchar
No te creas a ti mismo, ni creas a los demás.  Utiliza el poder de la duda para poner en tela de juicio todo cuanto oyes: ¿Es realmente la verdad?  Escucha la intención que se esconde en las palabras y comprenderás el verdadero mensaje.

Miguel Ruiz y José Ruiz
(El quinto acuerdo)