Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

03 agosto 2011

Nunca he visto una caja fuerte sobre un féretro

Recientemente conocí a una persona mayor que expresó su tristeza acerca del apego que muchos de sus amigos tenían por su dinero aún y cuando la muerte los acechaba.  Concluyó: “¿Cuál es el caso?  Uno nunca ha visto una caja fuerte sobre un féretro”.

¿Qué nos gustaría heredar a nuestros hijos?  ¿Una imagen embelezada de nosotros?  ¿Posesiones materiales por las cuales van a pelear?  ¿No sería mejor dejarles una fuente de inspiración, una vision global significativa que les pueda dar seguridad todos los días de su vida?

Riqueza, placeres, rangos y poder son todos buscados como una manera para lograr ser felices.  Pero a medida que nos esforzamos se nos olvida la meta y pasamos nuestro tiempo persiguiendo los medios por sí solos.  Al hacer esto, perdemos de vista el objetivo y permanecemos profundamente insatisfechos.  Este intercambio de medios por fines es una de las trampas principales en el camino de la persecución de una vida significativa.  Como lo dijo Richard Layard, profesor de la Escuela de Economía de Londres, “Algunas personas dicen que no deberías de pensar acerca de tu propia felicidad, ya que solo puedes ser feliz como consecuencia de algo más".  Esa es una filosofía sombría, una fórmula que nos hace estar ocupados a cualquier costo.

La riqueza, como cualquier otra herramienta, puede usarse para construir o destruir.  Puede facilitar el bienestar y la generosidad o puede fomentar la avaricia, arrogancia e insatisfacción que son obstáculos para la felicidad auténtica.  La riqueza puede ser un medio excepcional para hacer el bien y consecuentemente conducirnos a una vida plena.  La riqueza también conlleva riesgos.  Puede hacer miserable nuestra vida y nos puede llevar a lastimar a otros.

Obviamente para aquellos que no cuentan con los medios básicos de subsistencia, el doblar o triplicar sus recursos puede hacer una gran diferencia y conllevar una sensación real de satisfacción y alivio.  Todos los estudios han demostrado que, más alla de eso, el aumento de fortuna no lleva a un correspondiente incremento de bienestar.  Nadie rechazaría un aumento de sueldo y todo el mundo se regocijaría si ganara la lotería.  Sin embargo, fuera de un euforia temporal que estos eventos provocan, no nos traen una mejoría duradera en nuestro estado de bienestar: después de cierto punto, simplemente no hay una relación entre la riqueza y la auténtica felicidad.

El dinero no puede comprar la felicidad a menos que se gaste en otros.

Sin embargo, otros estudios han demostrado que, cuando se gasta en otros el dinero puede, de hecho, comprar la felicidad.  Hay un correlación innegable entre el altruismo y la felicidad.  Emocionalmente es mejor dar que recibir y las personas que son más altruistas son las que aparentan ser las más felices.  “Encontramos que la gente más feliz es aquella que gasta más dinero en otros”, dice Elisabeth Dunn, la principal autora del estudio* que midió que tan feliz se sentía la gente después de gastar en ellos mismos o después de dar dinero a causas sociales como sería comprar una comida a alguien o donar a una organización de caridad.  Esto se ha comprobado tanto con filantropía a gran escala como en donaciones tan pequeñas de 5 dólares.

El trabajo realizado por Martin Seligman, uno de los pioneros de la “psicología positiva”, ha demostrado que el gozo producto de una acción de bondad desinteresada provee profunda satisfacción.  Para verificar esta hipótesis, le pidió a un grupo de estudiantes que salieran a divertirse mientras que a otro grupo les pidió que participaran en una actividad filantrópica y luego escribieran un reporte para su próxima clase.

Los resultados fueron asombrosos: la satisfacción producida por las actividades placenteras tal como salir con amigos, ver una película o disfrutar un helado fueron en gran parte eclipsadas por aquellas derivadas de haber hecho un acto bondadoso.  Cuando el acto fue espontáneo y sacó a relucir cualidades humanas, el día mejoró; los sujetos notaron que se volvieron mejor escuchas, amigables y apreciaban más los otros.  “El ejercicio de bondad es gratificante en contraste al de placer”, concluyó Seligman.  Es gratificante en el sentido de crear una sensación de satisfacción duradera y un sentimiento de armonía con la naturaleza interior.  De esta manera, el altruismo no es un “sacificio” sino que trae consigo una doble satisfacción para uno y los demás.
  • *E. W. Dunn, L.B. Aknin, M.I. Norton, “Gastar Dinero en los Demás, Promueve la Felicidad”, Science, Marzo 21, 2008.

Matthieu Ricard

02 agosto 2011

Necesidad de meditar

En los últimos años ha ganado gran popularidad el tema de la meditación, pero aún no se alcanza a comprender la importancia de la misma.

Meditar es la forma de callar a nuestra mente o ego. Al inicio cuesta trabajo porque estamos acostumbrados a dejarnos llevar por la mente, aunque digamos que nosotros somos quienes dominamos nuestros pensamientos, la verdad es que no es así, la mente nos controla como si fuera una persona externa causando reacciones todo el tiempo en nosotros.

Casi siempre creamos historias en nuestra vida, enjuiciando, sobre lo que están pensando de mí, o diciendo de mí, o haciendo en mi contra… Y todo eso es la mente, el lorito mental como lo llamo yo, que no para, que todo el día habla y dice cosas, y que no hay un solo segundo de paz real en donde esto se detenga.

Y precisamente un momento de quietud es lo que realmente necesitamos con urgencia aunque no nos hayamos dado cuenta, con sólo unos minutos al día, de silencio interno, de aquietar la mente, lograríamos una respuesta en nuestro cuerpo físico, mental y emocional que daría por resultado convertirme en una persona más sana, equilibrada, relajada, feliz, y menos reactiva entre muchas cosas que se ganan con meditar. El adiestrar o educar a la mente es algo en lo que pocas personas en comparación con la gran cantidad de gente en el planeta, realiza; es realmente una cosa básica, el control real de nosotros mismos, de nuestro ego y de nuestro juicio que critica sin parar a todos y por todo y no nos deja ser nosotros mismos, no nos da libertad y no nos da la paz tan necesaria y más en estos días.

El meditar no tiene que ver con ninguna religión, ni creencia o dogma, el meditar es una práctica que debería ser tan normal y diaria como lavarse los dientes o bañarse, y que se puede hacer en todas las creencias del mundo, en todas las culturas y edades, es un hábito necesario en nuestra vida el darnos al menos 5 minutos de quietud mental, en donde podamos estar en un espacio interno sólo con nosotros, y no con la gente, con el bullicio, con las normas, con el estrés, con el qué dirán o con el juicio, sino sólo en un silencio interno que me de paz y quietud… Estamos tan desacostumbrados a esto que el silencio incluso nos molesta y nos causa miedo, porque no estamos acostumbrados a escuchar a nuestro ser interior, porque desde que crecemos nos hemos convertido en lo que los demás quieren y se nos ha olvidado quienes somos realmente.

Pero aún no llegamos a uno de los temas más importantes del  por qué ya es necesario meditar hoy en día. Sucede que los gauss que es la medida del campo electromagnético del planeta -y que entre muchas cosas ayuda a que todo aquí en la tierra tenga orden y equilibrio, entre ellos el vuelo de las aves, de los aviones y el comportamiento cerebral y emocional de nosotros en gran medida- ha ido bajando; normalmente estaba en 18 y de un tiempo para acá sorpresiva y rápidamente a disminuido a .4. Algunos científicos han hecho experimentos para saber qué efectos tienen en la conducta humana; en los estudios realizados con astronautas rusos se vio que pierden la cordura y se tornan violentos. Esto explica el por qué en el último año el mundo parezca más violento de lo normal, que haya secuestros, atentados terroristas y cosas demasiado agresivas que parecen mostrar una locura o crisis colectiva.

En los experimentos se percibió que una de las pocas formas con las que el hombre se mantiene en buen estado físico, mental, emocional y espiritual, era con la meditación, la cual logra -entre muchas cosas- activar un campo propio que suple, por así decirlo, al campo electromagnético.

No cabe duda que estamos cambiando, que la humanidad está en una metamorfosis y que en esta transición es necesario hacer cambios.

El campo gravitatorio de la Tierra también experimentará un cambio aunque nadie sabe cómo cambiará. El uso y práctica de la meditación realmente es una necesidad, no un lujo ni un pasatiempo ni una moda…Hagamos conciencia.
Es tiempo de despertar…

01 agosto 2011

Hoy creeré que es mi día de suerte

La suerte se da cuando la oportunidad se encuentra con la preparación.  Todos debemos tener suerte, en algún aspecto u otro.  Pero al mismo tiempo, la mayoría no estamos preparados para aceptar que también implica un elemento de trabajo arduo.

Kaun Banega Crorepati es un concurso de televisión muy popular en la India.  Está basado en el mismo formato de "Quién quiere ser millonario", el ganador del programa puede ganarse la sorprendente cantidad de diez millones de rupias, que en la India es una pequeña fortuna.  Estaban transmitiendo un episodio y yo era de los "afortunados" telespectadores.

-¡Qué suerte!  Me gustaría participar y seguramente regresaría con diez millones- dijo mi hermana.
-¿Por qué, alguna vez has tratado de llamar al programa?- pregunté por curiosidad.
-¿Qué caso tendría, cuántas probabilidades tengo si hay tanta gente llamando?  Además no tengo tanta suerte- afirmo.

Me dieron ganas de recordarle una cita maaravillosa: "Fallarás 100% de las oportunidades si no tratas".

La suerte es una muy buena excusa que utiliza el hombre para justificar sus resultados.  El hecho es que nadie, excepto tú, decide las circunstancias en las que te encontrarás.  No tienes que preocuparte por el resultado siempre y cuando hayas hecho tu mejor esfuerzo.  Haz tu mejor esfuerzo y deja que Dios se ocupe del resto.

Así que ya analizamos un componente de la suerte:  lo más importante son tus esfuerzos.  Lo cual me recuerda un incidente que le pasó a un importante golfista.  Vamos a llamarle Juan.  Juan y su amigo estaban en el campo de golf y Juan dio un golpe muy bueno, la pelota voló por todo el campo y cayó justo en el hoyo.  Fue un golpe perfecto.

En cuanto la bola cayó en el hoyo el amigo exclamó, "¡Oye Juan, qué suerte!  El viento estaba perfecto y tu estabas en el lugar perfecto para tirar también.  ¡Ojalá yo hiciera ese tiro!"
Juan sonrió enigmáticamente, "¿No es maravilloso?  Mientras más me esfuerzo, ¡más suerte tengo!"

Esa es la esencia de la suerte, la mayoría depende de ti.  Pero existen ciertos eventos que no puedes controlar en absoluto; como un desastre natural o un accidente.  Puede pasarle a cualquiera en cualquier momento.  Imagínate que pasa algo terrible a tu alrededor.  Una de las primeras preguntas que oirías sería, "¡Ay Dios! ¿Por qué tiene que pasarme esto a mi?  ¿Por qué tengo tan mala suerte?"

No olvides una regla de oro con respecto a los problemas:  Dios empareja los problemas con la gente.  Nunca tendrás que enfrentarte a un problema que no puedas resolver, esa es una ley universal.  Otro aspecto importante es que no te refieras a los problemas como problemas sino como "retos" o "situaciones".

Debes darte cuenta que todo lo que te sucede en un día tiene un significado oculto o coincidencia.  Piensa en tu vida hasta ahora, estoy seguro que encontrarás ciertos eventos que ocurrieron, sin que lo esperaras, para ponerte en la situación en la que estás ahora.  El universo nos manda mensajes a través de estos eventos y se necesita tener una mente alerta y serena para leer las pistas.

Al creer que hoy es tu día de suerte, todo el día permaneces en una anticipación positiva.  Es necesario que desees que ocurra lo mejor, pero estar preparado para lo peor.  Por lo general, lo que sucede en un día es lo que tú esperas.  La gente también se comporta de la manera en que se espera que lo haga.

Al mismo tiempo, incluso aunque te pase algo terrible, recuerda que hoy es tu día de suerte, y este hecho debe tener un significado más grande.  Es parte de un cuadro superior.  Tienes que preguntarte, "¿Hacia dónde me llevará todo esto?" o "¿Qué puedo aprender de esto?"

Algunas de las decisiones más importantes que he tomado en la vida han sido durante incidentes desagradables, cuando la vida dio un giro drástico para hacer que me diera cuenta de algo.  Y uno tiene que sentirse afortunado por poder descifrar qué estaba implícito.

Por último, debes estar agradecido por todas las cosas beunas que te suceden.  Hay millones de personas a tu alrededor que son menos afortunadas que tú, que no tienen las cosas básicas que tú das por hecho, como tener qué comer, dónde dormir o dónde estudiar.  Hay miles de personas que luchan por su libertad, y miles de millones que se encuentran en la pobreza extrema.  También entre los ricos prevalecen diferentes enfermedades y problemas.  Comparado con ellos, tú estás muchísimo mejor.  ¿No es razón suficiente para que te sientas extremadamente afortunado?

Abhishek Thakore

31 julio 2011

Todos los días

¡¡La vida es una canción que hay que cantar con energía todos los días!!  Muy bello mensaje



Enjoy!!

30 julio 2011

Manejando el deseo

El deseo es principalmente un motor.  Puedes desear salvar el planeta o liberar a todos los seres sensibles del sufrimiento.  Pero cuando los deseos se entremezclan con antojos y apegos poderosos, nuestra experiencia nos demuestra que esto conduce al sufrimiento.

Usualmente el deseo comienza con una imagen.  Si la imagen es tentadora y promete placer, provoca una reacción en cadena.  Surge una sed para atraer u obtener el objeto visto en la imagen mental.  Desde ese momento, comenzamos a sobre imponer en la realidad y percibimos solo las cualidades deseables del objeto.  Las experiencias placenteras comunmente desencadenan más deseos ya que uno quiere recuperar la sensación de placer.  Esto establece gradualmente un patrón de deseo.  En momento dado, el placer puede disminuir y sin embargo el deseo persiste.  Cuando uno construye un fuerte deseo de algo que ya no es disfrutable, uno está realmente atrapado.  No podemos estar a la espera de una solución mágica que nos ayudará a deshacernos repentinamente de nuestros deseos, sobre todo porque se han ido construyendo a través del tiempo.  Pero un entrenamiento mental perseverante puede gradualmente erosionar estas poderosas tendecias.

Una manera de hacer esto es el de dejar de identificarnos con nuestros deseos.  Usualmente nos indentificamos con nuestras emociones completamente.  Cuando estamos abrumados por el deseo, nos hacemos uno con el sentimiento.  Está omnipresente en nuestra mente.  La mente, sin embargo, siempre es capaz de examinar lo que está pasando en ella.  Todo lo que necesitamos es el observar nuestras emociones de la misma manera como observaríamos un evento que está sucediendo en el exterior, frente a nosotros.  La parte de nuestra mente que esta atentamente consciente del deseo está simplemente consciente, no es el deseo.  Podemos dar un paso atrás, darnos cuenta que este deseo no tiene solidez y permitir el suficiente espacio para que se disuelva por sí misma.  Deja que tu mente se relaje en la paz de la consciencia atenta, libre de esperanza y miedo y aprecia la frescura del momento presente que actúa como un bálsamo para el deseo ardiente.

Matthieu Ricard

Photo by Matthieu Ricard

29 julio 2011

El arte del encuentro

Como los budistas, sé que la palabra no es el hecho.
Si digo manzana, no es la maravilla innombrable que enamora el verano
Si digo árbol, apenas me acerco a lo que saben las aves
El caballo siempre fue y será lo que es, sin saber que así lo nombro.
Sé que la palabra no es el hecho, pero sí se que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre… Y la incendió de tal manera que hasta aquí he llegado yo, continuando lo que mi padre comenzó con algunas palabras.

NACEMOS PARA ENCONTRARNOS:
LA VIDA ES EL ARTE DEL ENCUENTRO.
Encontrarnos para confirmar que la humanidad es una sola familia
y que habitamos en un país llamado “Tierra”.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto,
que sufrir es una pérdida de tiempo.

SOMOS HIJOS DEL AMOR, por lo tanto nacemos para la felicidad
 -fuera de la felicidad son todos pretextos-
y debemos ser felices también por nuestros hijos,
porque no hay nada mejor que recordar padres felices.
Además el Universo siempre está dispuesto a complacernos,
por eso estamos rodeados de buenas noticias.
Cada mañana es una buena noticia.
Cada niño que nace es una buena noticia.
Cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos.

Por eso hay que cuidarse del que no canta, porque algo esconde.
Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí.
Se llamaba Sara 
y nunca pudo ser inteligente porque cada vez que estaba
por aprender algo, llegaba la felicidad y la distraía
Nunca usó agenda porque sólo hacía lo que amaba y eso se lo recordaba el corazón.
Se dedicó a vivir y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa.
De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo.
Ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer o al hombre que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan,
a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida.
Ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.

Caminando comprobé que nos vamos encontrando con el otro, lenta, misteriosa, sensualmente, porque lo que teje esta red revolucionaria es la poesía. Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna, hasta los últimos rincones del mundo, donde nos espera el compinche, uno más, el que continua la línea que será un círculo que acabará el planeta.
Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse constantemente para armonizar con la vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando fatalmente
para iluminar cada rincón.

Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor.
Vacía la copa cada noche para que Dios la llene de agua nueva en el nuevo día.

…VIVE DE INSTANTE EN INSTANTE,
PORQUE ESO ES LA VIDA…
LA VIDA ES EL ARTE DEL ENCUENTRO


Facundo Cabral

28 julio 2011

Todo como una bendición

"A partir de este momento comienza a ver todo como una bendición.  Y cuando digo todo, quiero decir todo.  Incluso cuando a veces sientes dolor, es una bendición.  Puede que no lo entiendas, pero es una bendición. Un día lo entenderás y verás que era una bendición, que era necesario, absolutamente necesario, que te ayudó a crecer.  Incluso el sufrimiento es una bendición. Limpia, te ayuda a estar más integrado, elimina el infantilismo que hay en ti, te ayuda a madurar.  Del sufrimiento surge cierta madurez.  Mira, observa e intenta encontrar una bendición en todas partes.  En ocasiones está disfrazada, en ocasiones no tanto, en ocasiones está completamente desnuda.  Sin embargo, si observas,  encontrarás que está siempre ahí; en el éxito, en el fracaso, en el dolor, en el placer, en la vida, y también en la muerte.  Está ahí en verano, está ahí en invierno, está ahí en la juventud, está ahí en la vejez.  Está ahí en la salud, está ahí en la enfermedad.  Yo llamo religiosa a la persona que es capaz de ver bendiciones en todas partes, que no encuentra ningún lugar, ningún punto que no sea una bendición".

Osho
(Meditaciones para empezar el día)

Photo by Guillem