Una serendipia es ...

Una serendipia es un descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado. Así que espero que lo que aquí encuentres sea afortunado y útil para tu crecimiento, además que sea inesperado pues siempre se recibe todo gratamente cuando no tienes expectativas.

13 enero 2015

La paciencia

Si hay una gran lección que aprender en este mundo, es la paciencia.

La paciencia no consiste en apretar los dientes y esperar el momento más oportuno para entrar en acción.  No es mantenerse quieto como un cazador que espera a que la presa se ponga en la mira.  La paciencia no consiste en esperar el momento oportuno para que tus deseos puedan cumplirse.  Todas estas perspectivas han dado a la paciencia una reputación muy poco atractiva.

Paciencia no es solo otra forma de decir: "Cálmate" o "estate quieto".  Cuando la usas de ese modo, no te deja ningún espacio para analizar lo que realmente está pasando por dentro.  ¿Cuáles son las cuestiones más profundas que estás intentando sofocar en nombre de la paciencia?  ¿Por qué piensas y te comportas de cierta manera?  ¿Por que parece que pierdes los estribos?

Si crees que la paciencia es un premio de consolación o una receta para la venganza, nunca podrás cultivar plenamente esta virtud.  El hecho es que la paciencia en verdad te fortalece.  La paciencia es una noble cualidad.  La paciencia es una expresión interior de gran libertad y gran fuerza.  La paciencia es el poder vivificante del entusiasmo.  Te da tiempo para reconocer la presencia de Dios en este universo.

La paciencia está muy relacionada con la disciplina y es el resultado de una profunda fe en Dios, de la consciencia de que yo soy de Dios y Dios es mío, de que Él no me abandonará en ninguna situación, de que siempre me va a proteger y a guiar.

La paciencia adquiere un significado completamente distinto cuando lo relacionamos con otra cualidad espiritual aún más grande.  La fe es muy bella en sí misma.  Nos recuerda que la paciencia brota de un noble reino.  Surge desde lo profundo del corazón.  No es un instrumento que utilizas para reprender a otros ni para salirte con la tuya.  La paciencia es una parte esencial del proceso de acercamiento a Dios.  A fin de alcanzar la paciencia, debes practicarla en forma diligente.

Encontrarás a Dios en tu paciencia.
Cuando te apresuras solo para quitarte algo de encima y acabar con ello, sacrificas la belleza del proceso.  ¿No es la paciencia lo que te permite saborear todas las sutilezas y los detalles de tus finos esfuerzos?  Cuando una tarea se efectúa con paciencia, ¿no se vuelve más significativa?

Cuando ejercitas la paciencia, le estás dando a algo el debido respeto, y le estás permitiendo desarrollarse a su propio tiempo y a su propio ritmo.  La paciencia es entonces un hábito cuyo cultivo es muy aconsejable.  No es algo que adquieras externamente y lleves como un adorno.  Tú dejas que esta joya emerja desde tu propio ser y resplandezca.  La capacidad de tener paciencia reside dentro de ti.  Todo lo que tienes que hacer es aprender a darle un buen uso.  Esto es lo más grande sobre las virtudes.  A medida que les das un buen uso, más rápido crecen, y tú disfrutas aún más plenamente de sus frutos.

Swami Chidvilasananda
(Entusiasmo)

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